Diario Vasco
img
Carme Ruscalleda: “Un niño debería saber qué es freír, qué es asar y qué es guisar. Todavía hay mucho trabajo por hacer con los niños”.
img
Ainara López | 03-10-2016 | 17:44

La mañana ha trascurrido entre chefs sudafricanos y brasileños. Los asistentes asiduos al congreso a veces pensamos que tenemos todo oído de los ponentes nacionales y hay que decir que al igual que sus vidas y sus cocinas evolucionan en un año también su discurso.

Uno entra en ese gran auditorio, coge asiento más o menos afortunado y se pone los cascos (traducción simultánea). Normalmente la agenda se lleva preparada y sabes qué y cuándo pasa a cada momento, eso en días que quieres optimizar el tiempo que es muy importante. Apunto en un bloc de notas con un bolígrafo normal, quizás alguna palabra clave en notas de mi teléfono o incluso linkar algo desde google. Todo iba con total normalidad, Carme Ruscalleda nos hablaba de sus menús inspirados en la música con platos que iban desde el pop , hasta el twist, pasando por la salsa e incluso las sevillanas. Pasó también  a hablarnos de su menú (actualmente en su restaurante) basado en hecho pictóricos como el pop up estadounidense hasta el realismo mágico Belga. El asunto es que uno en estos casos admira, escucha y pone el piloto automático hasta que de repente algo hace que levantes la cabeza del cuaderno de notas, y esta fue la frase:

Imagen de montsebrumedia.com

“Un niño debería saber qué es freír, qué es asar y qué es guisar. Todavía hay mucho trabajo por hacer con los niños”.

Carme Ruscalleda hace apología en su speech final hacia la educación gastronómica en niños. La importancia de llegar a los mas pequeños como símbolo del futuro, del futuro de un mundo que ella bajo su positividad ve incierto.

Parece que me persigue esta idea de llevar la alimentación y el gusto por la gastronomía a los colegios. ¿Podríamos hacer algo más por este tema? Seguro que sí, no me cabe la menos duda. ¿Puede San Sebastián Gastronomika hacer un hueco a los más pequeños? ¿Podemos entre todos que ellos, los más pequeños, adquieran el gusto por lo variado, por lo diferente? ¿Deberían los estamentos públicos oportunos plantearse este tema?

Este congreso engloba los cinco continentes. El nexo de unión de todas las culturas es la gastronomía, la que no necesita idioma para ser entendida y la que nos une a todos y todas. De esta manera universal deberíamos entender la gastronomía y sobre todo el buen comer como algo que quizás podría salvar parte de esta humanidad. El primer mundo cojea por alimentarse mal y el tercer mundo por no poder hacerlo en condiciones. Nosotros que vivimos en la parte mas afortunada quizás deberíamos hacer algo para dejar un buen legado a los que vienen detrás nuestro.