Para quienes dudaban de la rusa, toma corte de mangas en forma de récord del mundo. Isinbaeva (así lo escribe ahora ella y la IAAF, pero para otros sigue siendo Isinbayeva) ha demostrado en Zurich que es muy grande. En Berlín salía entre lágrimas y por la puerta de atrás. Todos dijimos entonces que había colocado una altura demasiado elevada para iniciar la final, que si arrastraba una lesión y no estaba fina, quizás menos motivación…
Pues toma lesión, motivación y equivocación. Isinbaeva está de nuevo cabalgando en el techo del mundo. 5.06 metros, lo que significa su récord mundial número 27 (15 al aire libre y 12 en pista cubierta) de su trayectoria, desde que en el año 2003, en Gateshead, lograra su primera plusmarca (4.82 m). Son 24 centímetros de mejora. Es indudable que en los cuatro años que le quedan, al menos, como atleta -ella dice que se retirará después de los mundiales del 2013 que se disputarán en Moscú-, batirá a Sergei Bubka… claro que no me refiero en marcas (6.15 del ucraniano), sino en el número de récords mundiales superados. El zar se quedó en 35, e Isinbaeva va a seguir subiendo en pista cubierta (5.00 m) y pronto dejará atrás el 5.06 de Zurich.
¿Cuál es su techo?
¿Hasta dónde subirá? Ella dijo en su día que quería terminar su carrera en 5.20 m. Su técnico Petrov le ve mejora hasta 5.15-5.20… ¿querrá dejar a su pupila en 5.15, es decir, justo un metro menos que su otra obra de arte llamada Bubka? Lo cierto es que Isinbaeva forma parte ya de la historia de la especialidad y del atletismo. Actualmente de las 30 mejores marcas mundiales, 26 son de ella. Ha subido (al aire libre) en seis ocasiones por encima de 5 metros y la segunda mejor pertiguista es la estadounidense Stuczynski con 4.92 (14 centímetros de diferencia).
Gracias a su récord aprovecharemos para escribir algunas curiosidades de Isinbaeva. Casi todos sabréis que entrena desde 2005 con Vitaly Petrov, el que fue entrenador de Bubka, después de abandonar a Eugeni Trofimov. Vive entre Mónaco y Formia puesto que Petrov reside y entrena en esta ciudad italiana. No fue fácil su adaptación a los métodos de Petrov. De 2005 a 2007 sólo batió un récord mundial (indoor 4.93, en 2007). Y al aire libre, de 2005 a 2008 no superó ninguna plusmarca. La temporada pasada todo regresó a la normalidad. Récords y título olímpico, y 5 metros en pista cubierta este pasado invierno. Esta temporada al aire libre, ya lo habéis visto. Floja hasta ayer.
Cobra un millón de euros por año
La Bubka femenina también lo es en ganancias. Puede llegar a cobrar unos 100.000 dólares por competición, y este año ha firmado un supercontrato con la marca deportiva Li Ning -dejó Adidas-, de cinco años por 7,5 millónes de dólares, algo más de un millón de euros por año.
Isinbaeva tiene 27 años y a los 5 pertenecía a la escuela de gimnasia de su ciudad, Volvogrado. Pero a los 15 años, en 1997, había crecido demasiado (1.74 m) y pasó al atletismo (saltó 3.30 metros esa temporada). Un año después saltó 4 metros, en el mundial junior, en Annecy, novena a diez centímetros del podio. Ya al año siguiente ganó el mundial juvenil pero curiosamente fracasó en el Europeo junior (quinta).
Es hija de un daguestaní -pequeña etnia de una república del norte del Cáucaso- y de una cosaca. Su padre era fontanero y su madre trabajaba en una tienda. Elena inició sus estudios de ingeniería técnica pero finalizó los de educación física. Le dieron la graduación de teniente mayor, y su primer club fue el Equipo Militar del Ferrocarril. Y si alguna vez os encontráis con ella y queréis darle una alegría, regalarle una figura de delfines… le encantan y los colecciona… También colecciona récords del mundo pero eso sólo lo puede hacer ella, sus manos pringadas de magnesia y una pértiga.