Esto de los cuatro partidos del Barça-Madrid ha estado muy organizado. El primero, la Liga. Poco se jugaban los equipos, según lo visto en el campo. Uno controlaba el balón y el otro esperaba atrás a pesar de que tenía una diferencia de 8 puntos en la clasificación ¿?.
Segundo round, la Copa. Campo neutral. A 90 minutos (o 120 si hay prórroga), bien a penaltis. Aquí el club más débil tiene sus bazas. Mou y Pep lo saben. Es la gran oportunidad del Madrid para ganar el primer título y para dar un golpe de efecto ante la Champions, los próximos choques de un duelo que no aburre, al menos a mí.
Tercera cita será la semifinal de Champions. A doble partido pero con la incógnita de llevar un resultado quizás favorable al Camp Nou y entonces allí Mourinho utilizará el modelo Inter. No me negueis que los alicientes son numerosos como para no perderse ninguna de las citas. Ahora bien, ¿por qué equipo apostarías unos euritos esta noche? ¿Lo harías con pasión o con el corazón?
Deportivamente, ni el más merengue duda del potencial del actual Barça… a pesar de las bajas (Puyol, Abidal, Pedro). Y el Madrid jugará de nuevo sus bazas de la defensa pegadiza, el contragolpe, la velocidad, el balón parado.
Psicológicamente es una batalla que por ahora el Barcelona ha ganado partido tras partido. Pero Mourinho es muy hábil en este apartado. Tras el encuentro de Liga generó un estado de triunfo a pesar del empate en el Bernabéu, de haber perdido la Liga y de haber ofrecido un mal espectáculo futbolístico. Es un monstruo en este sentido.
Lo que rodea la Final de esta noche me ha interesado muy poco. O al menos me ha interesado como análisis sociológico. Un periódico de Madrid titulaba en las páginas 2 y 3 “Con España por bandera” y “El himno (español) sonará como un avión en pleno vuelo”. En las páginas 4 y 5, “movilización policial, y el foco de peligro en las estaciones”. En la 6, una réplica de La Cibeles viaja a Valencia. Y hasta la 8 no se escribía de deporte.
Por cierto, aparecía un artículo lamentable sobre unas supuestas manifestaciones de Piqué en el túnel de vestuarios que nadie denunció y sólo se enteró el periodista. El propio Piqué ha desmentido en su twitter ese episodio. Si es mentira, lamentable forma de intoxicar y de inculpar a un deportista, pero parece que en estos partidos, a algunos, les vale todo. Hay demasiadas urgencias. Y si es cierto lo que ahí se decía, que los jugadores del Madrid lo denuncien, por favor, porque era injustificable, pero me temo que nadie va a poder testificar.
Eso sí, a pesar de todas las batallas prepartido y durante, que nadie obstaculice el espectáculo. Que las aficiones se comporten, que respeten al rival, que disfruten ¿es esto posible en el fútbol? Y que apuesten unos eurillos por su equipo para que la alegría sea doble en caso de ganar… por cierto, ¿por quién apuestas tú?