
El sábado comienza el Campeonato del mundo de atletismo en Moscú. Nueve días de competición de altísimo nivel aunque el año postolímpico se deja notar en el capítulo de ausencias. En las últimas semanas algunas lesiones han dejado KO a figuras significativas más el tema del dopaje que ha azotado fuerte a la velocidad (Powell, Gay) y a algunos equipos (Turquía, con 31 sancionados)
Vayamos hoy en este inicio de serie de artículos mundialistas y regreso al blog, con un análisis del equipo español (41 atletas). No es la mejor época desde luego y cuando se repasa historiales de otros campeonatos, la nostalgia/envidia son inevitables. Pero hay lo que hay y lo importante es valorar a los atletas en su justa medida y evitar comparaciones. Se trabaja con jóvenes de altísimo nivel aunque faltan años para su madurez deportiva.
Este mundial es el primero para el donostiarra Ramón Cid, director técnico de la Federación. Y como él señala en una entrevista en El Diario Vasco, “las posibilidades de medallas son tan pocas que no servirán para medir el éxito”. El Mundial llega días después de finalizar el de natación. Es cierto que la piscina ofreció las medallas de Mireia Belmonte (2) y Melanie Costa (1), de inmenso valor… quizás en la suma total delmedallero queda algo desvirtuado por la suma de disciplinas muy diferentes a la natación en sí, como es la sincronizada y el waterpolo, casi casi deportes con rango individual.
Vamos con las opciones de la selección española.
NIVEL A.
Eusebio Cáceres (longitud). Es la principal opción de medalla. Su 8.37 m. que lleva le colocan en el tercer puesto mundial de la temporada. Con ese registro ganó el Europeo sub23 y con ese registro hubiese sido campeón olímpico el pasado año en Londres. Puede ser campeón o ser octavo. Este año ha ganado en seguridad y sabe lo que tiene que hacer. Por ejemplo, ‘no jugar’ con las combinadas. Debe asumir responsabilidades. Necesario dos saltos de 8.10 en calificación (miércoles 14, a las 8.25 de la mañana, hora nuestra). Y la Final (viernes, 17.30 h), pido otro salto de 8.10 para asegurar la mejora y romper en los 3 intentos finales. Según meteorología, medallas desde 8.25.
NIVEL B
Ruth Beitia (altura). Calificación jueves a las 07.40 h. y Final sábado a las 16 h. No está como hace un año. Unas molestias en un tobillo tras una prueba de longitud le han retrasado. Parece que le falta esa chispa de 2 metros. Pero su experiencia -clave en la altura- y su competitividad le pueden llevar a pelear en alturas de 1.98-1.99 donde estará alguna medalla. Claves los nulos anteriores. Barrett (USA) es favorita y las tres rusas que saltan en casa. Pero la cántabra es mucha cántabra…
Miguel Ángel López (20 kms marcha). Quinto en la Olimpiada de Londres. Está fortísimo. Rusos y chinos más el japonés Suzuki parecen imposibles de batir. Sin embargo, no me olvidaré de esta prueba (domingo día 11, a las 15 horas).
Kevin López (800 m). Prueba complicada incluso para ser finalista. Pero el sevillano es una garantía. Es el octavo del ranking mundial con un sensacional 1:43.93. El primero del ranking es Solomon (USA con 1:43.27. No hay tanta diferencia pero 25 atletas del ranking en segundo y medio. Debe estar en la pelea. Es su Mundial. Su carácter es magnífico. Mi duda: el desgaste de tres pruebas durísimas (series el sábado día 10, a las 09.20 h; la semifinal el domingo a las 17.35 h; y final el martes 19.10 h).
NIVEL C
Es el apartado de atletas con potencial de ser finalistas (entre 8 mejores, o al menos pasar a una final de 12 atletas en concursos o en carreras mediofondo/fondo).
David Bustos (1.500). Por marcas estaría descartado. Sin embargo, llega fresquito. Con pocas carreras. Y calidad le sobra. Otro atleta que tiene que tomar YA responsabilidades. Es el único español del 1.500. Los galones son para algo.
Sergio Sánchez (5.000). Capaz de lo mejor… y de lo peor. Su final en el campeonato de España es como para confiar en él. Brutal competencia. Ser europeo y estar entre los mejores ya es éxito.
Natalia Rodríguez (1.500). Celebró su oro en el campeonato de España y su billete mundialista como un ajuvenil. No es malo eso. Sabe que está muy bien pero le han faltado carreras fuertes.
Mario Pestano (disco). Ahora que ya ha viajado la selección se le puede meter un poco de presión. Ya nadie confía en él en una competición internacional después de tantas esperanzas y tantos pufos. Quizás el tinerfeño aprovecha nadie espera nada para dar la sorpresa. Está peor que otros años… pero su alto nivel en otras citas de poco sirvió. O sea.
García Bragado (50 kms marcha). No le veo en medallas ni finalista. Si lee ésto, me pegara una colleja dialéctica. No pasa nada. Estamos acostumbrados a su mal humor (ya mejorado) y también a su rendimiento espectacular. Será su undécimo mundial. Chapeau, tío. A punto de cumplir 44 años. Por cualquier cosa que haga recibirá mi felicitación.
Angel Mullera (obstaculos). El más fuerte del trío. Olvidada la polémica preolímpica, es el momento de demostrar que puede ser un europeo blanco y finalista.
Borja Vivas (peso) y Javier Cienfuegos (martillo). No seré yo quien diga que es fácil para estos lanzadores acceder a la final, pero la época de ir a un campeonato a coger experiencia ha terminado. Es el momento de pelearse por llegar a la final. Los méritos ganados en junior y demás es ya pasado.
Es evidente que el panorama no es alentador. Dificultad extrema por un podio. Complicado el ser finalista. ¿Cuál sería un buen balance? Una medalla y seis finalistas.