Toro para regresar al blog. Las pistas de atletismo del estadio de Anoeta. Ya he expresado en otras ocasiones mi opinión sobre este tema. Pero las cosas avanzan, como eran previsible, y habrá que puntualizar algunos aspectos y pinchar a más de uno para evitar desgracias futuras y que nadie salga mal parado… que en este caso los boletos los tiene el mundo del atletismo.
No por ser esta una web y un blog de atletismo, voy a coger el escudo y la lanza de defensa a ultranza de unas pistas. Ojalá pudiera justificar la existencia de esa pista porque todos los años organizamos un mitin de campanillas, tenemos varias pruebas más de nivel, además de la llegada de varias carreras populares.
Por desgracia no es así. Las pistas tienen 17 años y la utilización ha sido mínima, lógico por otro lado y tal como sucede en todos los estadios del mundo. La clave es si tenemos una afición al atletismo en Gipuzkoa/Euskadi para medio llenar el estadio ¿20.000 espectadores? en un gran mitin. Se admiten opiniones.
Lamentablemente, primero, no hay presupuesto para organizar un mitin porque nadie pagará -instituciones o empresas- las cantidades que se manejan en el circuito por una competición de tres-cuatro horas y tampoco el público respondería en masa aunque las entradas fueran baratas.
Hasta aquí los argumentos que todos ven y critican. La segunda parte llega con la presión social de quitar las pistas que parecen las culpables de que no haya 40.000 socios o de que la Real bajara a Segunda. Nadie se acuerda que en ese mismo estadio y con esas ‘malditas’ pistas, la Real fue subcampeón de Liga, se hizo un digno papel en la champions, o se subió a Primera.
Dicho lo cual, creo que el atletismo debe ser listo, dejarse llevar por la corriente, patalear un rato y aprovechar la situación para exigir una instalación adecuada para este deporte. El miniestadio debe ser nuestra joya. Con unas tribunas ampliadas, con una nueva zona de vestuarios y gimnasio digno. Incluso con un paso directo subterráneo al velódromo.
De todas formas, la operación de ampliación del estadio no es sencilla. Llevará su tiempo. Pero ningún político, sea del color que sea, va a dar un paso por no quitar las pistas y no apoyar a la Real en su objetivo. El voto es el voto. Y en este aspecto sólo vale el número, no los razonamientos. Señores, aquí el atletismo pierde. Sin embargo, lo que yo defiendo es que ganemos en esa balanza entre perder el estadio y mejorar notablemente el miniestadio. Tanto el diputado de deportes como el concejal donostiarra de deportes, se han mostrado favorables a potenciar el atletismo a través de esa instalación. Eso sí, es vital amarrar esas declaraciones, esas intenciones, en un papel firmado.
Mi análisis es éste. Es el momento de que las personas con responsabilidades no se duerman y estén más vivas que nunca.