No es mi deseo echar un pulso en el tema del maratón de San Sebastián y su nivel deportivo alcanzado el pasado domingo. No voy a entrrar en provocaciones que me llegan a través de terceras personas. Si el próximo año el trato con ‘los periodistas’ es peor, acotan la información, todo es filtrado… por culpa de las críticas que están recibiendo esta semana y porque no estamos escribiendo al dictado, los que perderán no son los periodistas, serán los participantes, los patrocinadores, las instituciones, los lectores, oyentes, internautas…
Yo desde luego seguiré con mi política de apoyo total al maratón de San Sebastián. A prestigiarlo pero sin engaños. A plasmar sus bondades pero sin argucias. A afamarlo porque se lo merece pero sin enredos. A exaltar el circuito pero sin artificios. A elogiar al público pero sin patrañas. A enriquecer su historial pero sin falsedades.
Parece que ha dolido que hayamos señalado directamente la ausencia de corredores de cierto nivel (no voy a decir elite). Claro, la excusa era la ‘mala Federación Española y su licencia de día’. Pero en maratón no se hacen las contrataciones de viernes para sábado. Es necesario hacer gestiones meses antes y a mí nadie me ha explicado qué atletas había sobre la mesa en agosto, por ejemplo. Han salido nombres que “iban a venir a San Sebastián” cuando después, hablando con ellos, me han desmentido la supuesta intención de correr en la capital guipuzcoana.
Y es más. Cuando yo pregunto si la organización había previsto alguna liebre de ayuda a los corredores etíopes, la respuesta es “no las han pedido”. Pues no me parece normal. Qué les voy a decir. Si yo tuviese en el maratón solo dos activos, los dos etíopes, los hubiese mimado. Y si me llama el entrenador de un atleta que tiene como marca 2h19, que es muy poca cosa, pero como no tengo más también le mimo y no le niego pagar una comida, como nos dijo en meta el entrenador del vencedor.
No voy a entrar en las quejas que me han transmitido atletas populares sobre feria del corredor, bolsa de regalo, falta de ambiente… porque también ha habido cosas muy positivas y las destaqué.
Y un dato para quienes discuten (quizás porque no es su deporte) el nivel deportivo de la prueba. El vencedor en San Sebastián logró la marca número 1.421 del mundo en la actual temporada. Al final del año no será ni de las 1.500 mejores. Más de 300 maratones han tenido un registro de más calidad. Sin perder de vista que el circuito es uno de los mejores del mundo y que las condiciones meteorológicas fueron espectaculares.
Lo dicho, en un año a hacer los deberes y yo espero escribir una bonita crónica de éxito sobre el asfalto del campeón y ojalá que también del atleta 3.000, si recuperamos el 10% de participantes perdidos este año.