Pensaba escribir sobre la actual estructura de la Federación Española y la ausencia de la figura de seleccionador -esto me pasa por estar unos días en Francia y leer la prensa francesa, que por cierto ha cargado por la actuación en el Mundial-. La semana pasada, además, se ha anunciado el cambio de seleccionador… bueno, reflexionaré sobre este espinoso tema para algunos en un próximo post.
Sin embargo, la marca conseguida el domingo por Reyes Estévez en los 3.000 metros (7:37), séptima de todos los tiempos en España, me llevó a pensar que Reyes debería pasarse a los 5.000 metros.
Es una opinión con desconocimiento sobre el potencial de Reyes en la actualidad y sobre su mentalidad para entrenar más duro, competir en serio en cross y pelear con muchas piernas africanas. Pero lanzo la idea por varias razones.
Sigo a Reyes desde hace 17 años. He estado con él en los mejores momentos y en los episodios más tristes… con más de una charla de esas profundas, con pinceladas de filosfía baratilla. Tengo la sensación de que Reyes ha tocado techo en el 1.500. Le veo capaz de hacer una buena marca en un mitin, con liebre y corriendo a ritmo. Pero ya no le veo con ese cambio que le daba poderío en los metros finales. Carece de sexta marcha para pelear por algo grande en un campeonato internacional.
Berlín fue una realidad. Necesitamos sangre nueva en el 1.500 y hay que buscar entre los juniors y sub23. Hay dos bazas muy sólidas a las que hay que dar ya galones y experiencia.
Reyes tiene 33 años. Aún tiene velocidad de millero para hacer daño en pruebas de 5.000 metros. Ya sé que la marea africana hipnotiza a los europeos, pero creo que sería una motivación para Reyes oxigenarse con el reto de los 5.000 metros. Seria un caso similar al de Marta Domínguez con su paso del 5.000 a los obstáculos. Es verdad que en esta prueba el tsunami africano es menor y ahí llevaría ventaja la palentina respecto al catalán.
Hombre, ya sé lo que me va a decir Reyes en cuanto se lo plantee. “Antxon, el año que viene el Europeo es en Barcelona, en mi casa. No me jo… La distancia que me gusta es el 1.500. Ya hay otros para el 5.000”.
Yo sé que a Pascua Piqueras le gustan esas reconversiones. Al mediofondista Martín Berlanas le pasó a los obstáculos con mucho éxito. Pero se me hace difícil ver a Reyes saltando la ría (ojo, no haría mal esta especialidad) y entrenando el paso del obstáculo con 33 tacos. Berlanas cambió cuando tenía 26 años.
En el panorama europeo hay un atleta en cada prueba que son algo superiores a los españoles. El francés Baala en el 1.500 y el británico Farah en el 5.000. Después, están los españoles. Reyes se conoce al dedillo las trampas del 1.500 y sería un recién llegado en el 5.000. Es un riesgo a asumir. El catalán ya hizo sus pinitos, con 20 años, en el 5.000 (14:08), e incluso probó en el 10.000 el año pasado (29:46).
Reyes… y Pascua tienen la palabra. El 5.000 espera.