…al menos en 2016. La decisión será mañana viernes. Hace cuatro años estaba convencido de que concenderían los Juegos Olímpicos a Madrid. Salió el grano de Londres con Sebastian Coe y Tony Blair a la cabeza, y decepcion madrileña.
Esta vez en los informes preliminares, el Comité Olímpico ha estado muy puntilloso con el tema del dopaje -pienso que sin razón- en España. Y digo sin razón porque en otros países que son candidatos (léase Estados Unidos) el antidopaje ha estado bajo mínimos y nadie ha puesto el acento en este tema a los representantes de Chicago.
Esa ‘sensibilidad’ repentina del COI con el dopaje y poniendo el dedo en el ojo de Madrid, me dio muy mala espina. Fue un mensaje sibilino para decir “señores, Madrid ahora no. Europa no puede repetir en dos ediciones consecutivas”. La rotación de continentes es un clásico en el mundo del olimpismo, aunque no hay ningun aley escrita. No me confundo si digo que en los últimos 70 años no se ha producido esta circunstancia.
Las sorpresas se dan en estas elecciones olímpicas, pero Madrid creo que no está para dar sorpresas a pesar de ser una muy buena candidatura. Lo tiene todo para ser ciudad olímpica. Tampoco le ayuda que los anteriores Juegos en España fueran hace ‘sólo’ 24 años (1992-2016), un periodo demasiado corto cuando se trata de un país como España. Con Estados Unidos es diferente (Los Angeles-Atlanta 1984-1996, pero los intereses de Coca Cola pesaron lo suyo)
Bien, y si descarto a Madrid ¿quién es mi favorita?.
Río de Janeiro es mi primera apuesta. Hay ganas de dar los Juegos por primera vez a Surámerica. La ciudad ofrece entusiasmo, fiesta, colorido. Una candidatura muy trabajada. En un país en transformación, con una economía emergente con un potencial impresionante. En su contra, la delincuencia.
Chicago. Obama y su mujer -natural de Chicago- van a pesar. La Obamanía también llega a los barones del olimpismo. Las televisiones estadounidenses, que todavía no han pujado por los derechos, sólo harían una apuesta fuerte si coinciden con sus horarios de máxima audiencia (Chicago o Río). En su contra, los malos precedentes USA. Atlanta fue un desastre. Salt Lake City cargado de escándalos.
Tokio. La gran tapada. Apuesta por unos Juegos verdes pero la población no es favorable y eso duele. Japón arrastra una década delicada en su economía. Los apoyos asiáticos son de Tokio pero son escasos. Si cae eliminada en la primera ronda, la clave es saber a dónde irán esos votos en la fase decisiva.
La respuesta al jeroglífico, este viernes.