La temporada comienza a estar calentita. En el fin de semana previo al campeonato Iberoamericano, ha habido meneo al ranking. Estamos a dos meses escasos del Europeo de Barcelona y es hora de afilar los clavos. Que nadie se descuide porque la temporada se queda en nada si no espabilas.
En este repaso mención a una velocista que ha comenzado la temporada como un huracán. La guipuzcoana Alazne Furundarena no ha batido dos récords de Gipuzkoa senior por escasas centésimas. Tanto en el 100 (11.89) como en el 200 (24.58) ha ratificado su condición de ser una de las mujeres más rápidas de España. Pronto llegará la respuesta de otra super, Maitane Iruretagoiena, ya repuesta de su leve lesión y ahora la hernaniarra competirá en Vitoria. Lo decía en la crónica del campeonato, el duelo entre ambas puede resultar espectacular… sin olvidar a Marian Garrantxo, Marta Peña. Madre mía qué relevo tiene este año el Atlético SS. ¿Chapa en el de España?
Significativos los resultados de dos hombres que preparan el asalto al 1.500 m. del Europeo. Manuel Olmedo y Juan Carlos Higuero compitieron en el mitin de Hengelo. Pero aunque el objetivo es el mismo, el kilómetro y medio de Montjuic, Olmedo corrió el 800 e Higuero el 3.000. Desde luego el resultado de Olmedo es de total optimismo (1:46.27) en una prueba que dejó atrás a buenos ochocentistas. Tiene la espina clavada del Mundial indoor y su no selección y el andaluz va a morder este verano. Higuero parece que comienza preparando ‘por arriba’ el 1.500. No fue un 3.000 para echar cohetes aunque tampoco significa mucho más. Quizás el pupilo de Serrano piensa en aguantar perfectamente las dos carreras del Europeo y luego ya vendrá poner a punto la velocidad.
También es ilusionante comprobar cómo una martillista que en junior fue una niña prodigio y después, durante seis años, sí SEIS, no había mejorado marca, ahora vuelve a batir el récord de España de martillo. Es Berta Castells que ha recuperado la magia en la jaula. Y sin salir de la jaula, otro txalo enorme a Servando Rivas, el hernaniarra roza los 60 metros con el martillo grande y esa cifra es ya seria. Enhorabuena a Pello, su entrenador, que se lo está currando para que pronto el alumno le borre de la lista de récords.