<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>El refugiado | Historias cotidianas</title>
	<atom:link href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2024/09/28/el-refugiado/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas</link>
	<description>Crónicas escondidas para lograr un mundo diferente.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 27 Feb 2026 14:42:03 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>El refugiado | Historias cotidianas</title>
		<link>https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2024/09/28/el-refugiado/</link>
		<comments>https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2024/09/28/el-refugiado/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 28 Sep 2024 11:21:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guzmán Villardón</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/?p=108</guid>
		<description><![CDATA[<p>Detener a una persona que tan solo quiere labrarse una vida mejor, es intentar poner tabiques en el mar. Más aún cuando a nuestros países de origen nos llega la información de que por un trabajo, más o menos digno, logras pagar un alquiler, comes y vistes de manera digna. Y cuando ves que a [&#8230;]</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2024/09/28/el-refugiado/">El refugiado</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas">Historias cotidianas</a>.</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><span style="font-weight: 400;">Detener a una persona que tan solo quiere labrarse una vida mejor, es intentar poner tabiques en el mar. Más aún cuando a nuestros países de origen nos llega la información de que por un trabajo, más o menos digno, logras pagar un alquiler, comes y vistes de manera digna. Y cuando ves que a las familias les llega dinero de manera periódica y te cuentan todas las bondades del estilo de vida occidental.</span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cierto es que en Europa con un trabajo así puedes tener una vida más o menos organizada. También es verdad que hasta que logramos tener un trabajo bien remunerado pueden pasar meses e incluso años. Pero con esfuerzo y tesón, ese sueño se puede hacer realidad. Nuestros descendientes tienen acceso a la educación y sanidad que en nuestros países de origen, por el mero hecho de haber nacido allí, se nos tiene restringido.</span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p> </p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero a veces este sueño no se cumple. En el caso que logremos un trabajo, en muchos casos sufrimos explotación, discriminación y debemos enfrentarnos a situaciones infrahumanas. Piensen en los trabajos en invernaderos del sur de la península o pescando en el norte de Europa, teniendo en cuenta nuestra procedencia. Por no hablar de que muchas veces tenemos que vivir hacinados, bien en viviendas o en chabolas para poder subsistir. Para ello hemos realizado un viaje a través del desierto, llegando en patera, cuando no sabemos nadar; ya que no habíamos visto el mar hasta ese momento de montarnos en aquella pequeña barca. Dejando detrás una deuda que tardaremos lustros en finiquitarla.</span></p>
<p> </p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><span style="font-weight: 400;">Muchos días nos rinden respeto a todas esas personas que tan solo queremos labrarnos un futuro mejor. Nadie, en ninguna parte del mundo; deja su casa, su familia y su entorno por gusto. Tan solo si la necesidad aprieta, e incluso ahoga a ratos, te planteas dejar todo en busca de un futuro incierto pero con unas posibilidades infinitas de alcanzar y que si nos hubiéramos quedado en nuestro país, jamás lo  alcanzaríamos.</span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hoy nos rendís vuestros respetos; gracias. Pero os pedimos que mañana también. </span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-weight: 400;">Basado en hechos reales.</span></p>
<p> </p>
</body></html>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2024/09/28/el-refugiado/">El refugiado</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas">Historias cotidianas</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2024/09/28/el-refugiado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>108</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
