Asier Minondo
Este post debería haber estado dedicado a la segunda parte del análisis sobre las exportaciones españolas de acero y aluminio a Estados Unidos. Sin embargo, no he podido resistirme a dedicar este post a una noticia que apareció el pasado 24 de octubre en diversos medios vascos. En el Diario Vasco el titular rezaba “Las exportaciones vascas se hunden un 29% tras el acuerdo arancelario entre la UE y EE. UU.”; en la página web de Orain el titular era muy similar “Las exportaciones vascas caen un 29% en agosto tras la aplicación de los nuevos aranceles”. Ambos titulares apuntan a la misma idea: los aranceles del 15% que Estados Unidos impuso a la mayoría de los productos de la Unión Europea y que entraron en vigor el pasado 7 de agosto provocaron una caída del 29% de las exportaciones vascas. ¿Es esto cierto?
En agosto de 2024, las exportaciones totales de productos del País Vasco ascendieron a 2.123 millones de euros; en 2025 a 1.508 millones de euros. Por tanto, como rezaban los titulares, las exportaciones vascas de bienes en agosto de 2025 habían sido un 29% inferiores a las de agosto de 2024. Sin embargo, ¿esta caída se había producido por los aranceles de Estados Unidos? Para responder esta pregunta, el primer paso es mirar la caída de las exportaciones a Estados Unidos. En agosto de 2024, el País Vasco había exportado a Estados Unidos por un valor de 192 millones de euros; en agosto de 2025 por un valor de 85 millones de euros. Es decir, las exportaciones a Estados Unidos se habían reducido en 107 millones de euros. Aun suponiendo que toda la caída se debiera al efecto de los aranceles, este descenso solo representaría un 5% de las exportaciones totales de agosto de 2024 (107/2.123). Este porcentaje está lejos del 29% que apuntaban los titulares.
Además, la mayor parte de la caída de las exportaciones vascas a Estados Unidos, 70,5 millones, se produjo en productos del petróleo. Sin embargo, los productos del petróleo no están sujetos a arancel. Asimismo, 17 millones de euros de la caída se debieron a las menores exportaciones de acero y aluminio, productos a los que se ya se habían aplicado aranceles en marzo y julio. Por tanto, de los 107 millones de caída total, solo 19,5 millones pueden atribuirse directamente a los nuevos aranceles (107-70,5-17). Es decir, los nuevos aranceles podrían haber provocado, como máximo, una caída del 0,9% de las exportaciones vascas.
Las exportaciones vascas también podrían haberse visto afectadas de forma indirecta por los aranceles de Estados Unidos. Por ejemplo, uno de los productos que más exporta el País Vasco son las piezas de automóvil. Estas representaron el 7,4% de las exportaciones vascas de bienes en 2024. Si el País Vasco exporta piezas de automóvil a Alemania, y la venta de coches de Alemania a Estados Unidos se reduce por los aranceles, también se reducirán las exportaciones de piezas de coche vascas a Alemania. Sin embargo, los aranceles a los coches y a las piezas de automóvil se redujeron del 25% al 15% al entrar en vigor el nuevo acuerdo sobre aranceles en agosto. Por tanto, el acuerdo arancelario debería haber favorecido las exportaciones de los automóviles y de las piezas de automóvil, no su descenso.
En suma, es verdad que las exportaciones totales de bienes del País Vasco se redujeron un 29% en agosto de 2025 con relación a agosto de 2024. Sin embargo, no parece que esta caída se deba al nuevo acuerdo arancelario. Cuidado con los titulares.