En un post anterior prestamos atención al programa “Pequeños Gigantes” (Little Giants– 小巨人 xiao juren).) como anexo al plan Made in China 2025. En aquel post explorábamos cómo China está fomentando la creación de empresas para competir en nichos de mercado muy específicos. Como follow-up, y con la reciente feria de manufactura avanzada BIEMH de fondo (donde hubo un creciente numero de expositores chinos), hemos recopilado las impresiones de diferentes empresas vascas del sector de máquina-herramienta respecto a este programa y sus efectos sobre el funcionamiento de estas empresas en el mercado chino.
Para refrescar la memoria, el programa Little Giants ha permitido que más de 14.000 pequeñas y medianas empresas chinas se beneficien de subsidios gubernamentales, facilidades para patentar y el acceso a infraestructura digital. Como ya mencionamos en el post anterior, las empresas que logran el estatus de Single Champion reciben apoyo gubernamental para posicionarse en -y si puede ser, dominar- sus respectivos nichos. Primero dentro de China, pero idealmente también a escala global.
Las empresas chinas que participan en este programa suelen ser pymes relativamente jóvenes, con menos de diez años de existencia. Se trata de empresas dinámicas por las que el Gobierno apuesta para competir en nichos muy concretos: invierte en ellas y les proporciona diferentes facilidades. Generalmente se les concede una ventana de oportunidad de alrededor de cinco años, durante la cual reciben apoyo público. En función de si la empresa china consigue o no consolidarse en el mercado objetivo, dicho apoyo puede finalizar o prolongarse con vistas a una expansión internacional. Y, en caso de que el intento no prospere, el Estado puede apostar por otras empresas chinas emergentes, en función de la evaluación que haga del primer proceso.
En este contexto, las empresas vascas consultadas (cinco en total —alguna de ellas entre las más grandes del sector, y todas con productos de nicho con ventas en China y otros mercados internacionales) dejaron entrever que:
En consecuencia, lo que antes era un mercado clave para las empresas vascas consultadas ha cambiado drásticamente en los últimos años. Las empresas entrevistadas señalan que su participación en el mercado chino ha disminuido de forma considerable y que han perdido oportunidades de venta frente a competidores locales chinos que, al contar con respaldo gubernamental, disfrutan de ventajas sustanciales.
Este cambio ha sido especialmente evidente tras la pandemia. Las empresas vascas han observado una clara reducción de pedidos o una mayor dificultad para acceder a proyectos relevantes en China, dado que desde la COVID-19 el gobierno chino ha intensificado su promoción de la compra de maquinaria local. Este factor, sumado a la entrada de competidores chinos en nichos de mercado donde antes estaban ausentes, ha obligado a las empresas vascas a reorientar sus estrategias. Algunas están considerando retirarse del mercado chino, mientras que otras valoran desarrollar maquinaria en China como única manera de operar dentro —y desde— ese mercado.
En resumen, el impacto de la iniciativa Little Giants y la selección de Single Champions por nichos de mercado empieza a hacerse notar en las posibilidades comerciales en China para las empresas vascas del sector de máquina-herramienta.
Hasta hace poco tenía sentido pensar que las empresas vascas de nicho operaban en espacios de mercado con fuertes barreras tecnológicas de entrada y con un volumen insuficiente para atraer la atención de las empresas y de la política industrial china. Sin embargo, el programa Little Giants / Single Champions parece alterar este equilibrio.
¿Qué se puede hacer entonces ante esta situación? Siguiendo el trinomio de Hirschman, las empresas vascas tendrían estas tres opciones:
Loyalty: Adentrarse más en China (insidership development); aprender a actuar como uno más y ser percibido como un productor local, contando con capacidades de ingeniería, I+D y producción in situ.
Voice: Blindar más al nicho conquistado. Por ejemplo, haciendo más uso de propiedad intelectual (PI) como barrera de entrada y como forma de reforzar la ventaja competitiva.
Exit: dejar el mercado chino y orientarse hacia otros territorios (asiáticos) que ofrecen un potencial que aún no se ha explotado. Como la India, partes del Sureste asiático y Oceania, o incluso el Mercosur y otros países latinoamericanos con planes de modernización industrial.
Por parte de la política industrial vasca, la opción “loyalty” podría dar lugar a actividades de diplomacia paraestatal con regiones dentro de China donde hay un interés o una demanda por maquinas (u otros productos) generadas por empresas vascas.
La opción “voice”, por su parte, puede complementarse con asistencia en registro de PI y apoyo jurídico in situ, si fuera necesario.
La opción “exit”, finalmente, puede venir acompañado por misiones y prospección de mercados en otras latitudes.
Bart Kamp