Jon Mikel Zabala Iturriagagoitia
El pasado 19 de mayo, el Consejo de Gobierno del Gobierno Vasco aprobó la reformulación del Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030, cuyo objetivo es adaptar la estrategia vasca de innovación a los nuevos retos científicos, tecnológicos, sociales y económicos que afronta Euskadi. En los últimos años, tecnologías como la biotecnología, los nuevos materiales o la computación cuántica han cobrado protagonismo. Su desarrollo no solo transforma la forma de producir y competir de las empresas, sino también el tipo de empleo que se crea. Por eso, uno de los retos centrales del plan es mejorar la calidad del empleo y reforzar la capacidad de Euskadi para generar puestos de trabajo vinculados a actividades intensivas en conocimiento y tecnología.
En marzo de 2026, la Fundación COTEC para la innovación presentó en Donostia la última edición del Mapa del Empleo Tecnológico. Esta herramienta mide el peso y la evolución de las personas afiliadas a la Seguridad Social en las ramas más intensivas en tecnología. Por tanto, permite analizar cuál es la posición relativa de Euskadi en este ámbito. Si atendemos a dicho estudio, los datos muestran cómo entre 2015 y 2025 se han creado en el conjunto del Estado 469.000 nuevos afiliados netos en las ramas más tecnológicas de la economía (i.e., se ha pasado de 1,02 millones de afiliados en 2015 a 1,49 millones en 2025). Esto supone un crecimiento del 45,8%, muy superior al registrado por el empleo total del país, que aumentó un 25,7% en el mismo periodo.
Sin embargo, este crecimiento no se ha distribuido de forma homogénea entre territorios. Aunque todas las Comunidades Autónomas (salvo la Ciudad Autónoma de Ceuta) han aumentado el peso del empleo tecnológico entre 2015 y 2025, las diferencias son muy notables. De los 469.000 nuevos afiliados tecnológicos netos creados en la última década, 145.000 se han generado en Madrid, lo que representa el 30,9% del total, y 106.000 en Cataluña (22,6% del total). En Euskadi se habría generado el 4% del total de los nuevos empleos tecnológicos del Estado. Como resultado, solo cinco Comunidades Autónomas superan la media estatal en peso del empleo tecnológico, situada en el 6,9%: la Comunidad de Madrid (10,6%), Navarra (10%), País Vasco (9,8%), Cataluña (9,1%) y Aragón (8,3%).
Fuente: Mapa del Empleo Tecnológico (COTEC)
Ahora bien, estar entre los territorios líderes no significa necesariamente avanzar al mismo ritmo que los demás. Según el análisis de COTEC, Madrid y Cataluña son las únicas Comunidades Autónomas que combinan una posición de partida fuerte con un crecimiento superior a la media nacional, consolidándose como “líderes reforzados”. En cambio, el País Vasco, Navarra y Aragón presentan un peso elevado del empleo tecnológico, pero su crecimiento se sitúa por debajo de la media nacional, lo que los sitúa en la categoría de “liderazgo estancado” (i.e., siguen ocupando una posición destacada, pero otros territorios avanzan a mayor velocidad). Andalucía y la Comunidad Valenciana, por su parte, han crecido por encima de la media nacional y se acercan progresivamente al grupo de cabeza, por lo que se clasifican como territorios “convergentes”. El resto de Comunidades Autónomas, junto con las dos Ciudades Autónomas, quedan en el grupo de “divergentes”, al partir de una posición inferior a la media nacional y crecer también por debajo de ella.
Fuente: Mapa del Empleo Tecnológico (COTEC)
Si bajamos el análisis al nivel provincial, la concentración del empleo tecnológico es todavía más evidente. Solo 11 de las 50 provincias españolas cuentan con un porcentaje de afiliación tecnológica superior a la media estatal. Entre ellas destacan Gipuzkoa, Madrid, Barcelona y Navarra. En este sentido, la posición de Gipuzkoa resulta especialmente relevante, ya que lidera el ranking provincial de empleo tecnológico desde 2015.
Fuente: Mapa del Empleo Tecnológico (COTEC)
Dentro de Gipuzkoa, el municipio con mayor peso del empleo tecnológico es Beasain, con 5.043 afiliados tecnológicos y un porcentaje de empleo tecnológico del 52,8% en 2025. Este dato está muy relacionado con su especialización en la fabricación de material de transporte. En el extremo opuesto se sitúan Beizama, Gaztelu y Orexa. La herramienta interactiva desarrollada por COTEC permite profundizar en este análisis tanto a escala municipal como sectorial. Por ello, animamos a las lectoras y los lectores a consultarla y explorar con más detalle cómo se distribuye el empleo tecnológico en Euskadi y en el conjunto del Estado.
El diagnóstico deja una conclusión clara. Euskadi cuenta con una posición sólida en empleo tecnológico, pero no puede darla por garantizada. Mantener el liderazgo exige seguir reforzando la apuesta por la ciencia, la tecnología y la innovación, pero también prestar atención a cómo se traduce esa apuesta en empleo de calidad, oportunidades territoriales y capacidades para afrontar las transformaciones que ya están en marcha.
Continuará.