Alberto Moyano
Durante largos años, el record de asistencia a un acto celebrado en el campus vizcaíno de la UPV lo ostentó el por entonces seleccionador español Javier Clemente, con una conferencia pronunciada en vísperas del mundial de EE UU. El hecho de que los periódicos coincidieran en titular al día siguiente con la frase “el partico contra Corea será clave” ayuda a calibrar la altura intelectual de la charla.
Ahora, TVE ha invitado a Luis Aragonés para que participe en una edición del programa ‘Tengo una pregunta para usted’ en el que cien ciudadanos -es decir, cien seleccionadores en potencia- plantearán sus dudas e inquietudes al ‘brujo sabio de Hortaleza’.
Vistas las relaciones de Aragonés con la prensa, la apuesta es de una osadía comparable a llevar Mohamed Atta al ‘Dutty Free’ de Javier Sardá. Cámaras y micrófonos perjudican seriamente las prestaciones de Aragonés. Por un lado, ‘Tengo una pregunta para usted’ puede convertirse en una relectura estrica del título, tomando “una” por “única”. ‘Tengo una sola pregunta para usted’ que giraría, básicamente, en torno a un tal Raúl.
A partir de ahí, el interés del personaje quedaría reducido a cuestiones sórdidas como sus supuestos comentarios racistas. En ese sentido, el perfil del protagonista en cuestión augura un alud de genuina caspa futbolera, a base de comportamientos castizos y salpicón de exabruptos.
El programa, llamado a batir records de audiencia, sólo deja una posibilidad al crispado entrenador: adoptar el papel de abuelito cascarrabias, sí, pero entrañable en el fondo. El problema es que sus posibilidades de resultar creíble en ese registro se reducen hasta casi cero.