‘Los increíbles’ brilla como siempre hace Pixar. Un auténtico espectáculo de magia creada por ordenador donde la imaginación no tiene límites. Pero esto no hace grande a esta cinta, lo que de verdad engrandece la película de Brad Bird es su apuesta arriesgada por una nueva forma de narración dentro del cine “infantil”

'Los increíbles': Pixar se hizo adulta | El fotograma

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Asier Manrique

El fotograma

‘Los increíbles’: Pixar se hizo adulta

Los increíblesLOS INCREÍBLES

Título original: The Incredibles

Año: 2004

Duración: 115 minutos

País: Estados Unidos

DirecciónBrad Bird

GuionBrad Bird

MúsicaMichael Giacchino

ProductoraWalt Disney Pictures / Pixar Animation Studios

Género: Animación / Aventuras / Comedia / Acción

Bob Parr era uno de los más grandes superhéroes del mundo (también se le conocía como “Mr. Increíble”), salvaba vidas y luchaba contra villanos a diario. Han pasado 15 años, y Bob y su mujer (una famosa ex-superheroína por derecho propio) han adoptado una identidad civil y se han retirado a la periferia para llevar una vida normal con sus tres hijos. Bob se dedica a comprobar los plazos de las reclamaciones de seguros y lucha contra el aburrimiento y los michelines. Está deseando volver a entrar en acción, así que cuando recibe una misteriosa comunicación que le ordena dirigirse a una remota isla para cumplir una misión de alto secreto, no se lo piensa dos veces. (FilmAffinity)

Pixar siempre ha manejado bien ese punto intermedio en el que se sitúa su obra, ese filo de la navaja que divide el cine infantil y el que a priori no parece para adultos pero que sí lo es. La segunda lectura que permiten las películas de Pixar facilita que el espectador adulto se acerque a ellas y las disfrute como un enano más. Pero en ocasiones, Pixar decide elaborar una película con un mensaje mucho más adulto, más oscuro y más alejado del tipo de película de animación para el público infantil. Entonces, Pixar se hizo adulta y creó ‘Los increíbles’.

La película, que cumple 14 años, ahí es nada, nos cuenta la historia de una familia de superhéroes que deben vivir en el anonimato, esconder sus poderes y no poder ayudar con ellos a salvar el mundo. Tratado con el mismo gusto de siempre, la historia se presenta como una auténtica explosión de secuencias de acción, color, ruido, explosiones… vamos, una película de superhéroes, pero cuando los superhéroes aún no abarrotaban la cartelera. Porque sí, Pixar llegó con ‘Los increíbles’ antes de la fiebre que está viviendo el género de los superhéroes, en unos años donde apenas los ‘X-Men’‘Spiderman’, el de Sam Raimi (porque posteriormente ha tenido dos reboots), poblaban las salas de cine.

Como película de animación ‘Los increíbles’ brilla como siempre hace Pixar. Un auténtico espectáculo de magia creada por ordenador donde  la imaginación no tiene límites. Pero esto no hace grande a esta cinta, lo que de verdad engrandece la película de Brad Bird es su apuesta arriesgada por una nueva forma de narración dentro del cine “infantil”.

Desde el principio vemos que la película se estructura como una cinta adulta y típica de superhéroes. El prólogo nos sitúa en la historia, tenemos un conflicto inicial que desemboca en el conflicto central y terminamos con la batalla final. Hasta aquí todo en orden. Pero su virtud mayor está en no tener miedo a tratar temas como el desempleo, la responsabilidad social, la justicia, las leyes, las consecuencias de los actos, la frustración, el miedo… todo esto entra dentro de ‘Los increíbles’ con total maestría.

Los increíbles

En un momento donde los dibujos animados de los niños brillan por su simpleza más hiriente, Pixar siempre ha apostado pro ser una rara avis que apoya una forma de contar historias donde no se toma al joven por idiota. Es posible contar el auténtico drama familiar que vive el matrimonio Parr, sin rebajar el tono para adaptarla al público infantil.

Las cosas claras y el chocolate espeso. La frustración de Bob Parr, obligado a ser un currito en una aseguradora donde no asciende y donde no se siente realizado, y la resignación de su mujer a ser el sustento de su marido y la ama de casa. Exploramos también los dramas adolescentes. El hijo mediano no puede utilizar su supervelocidad en competiciones deportivas, por lo que se frustra y lo canaliza haciendo la vida imposible a su profesor. La hija asume con resignación su poder de ser invisible y no puede evitar esconderse del mundo cuando el chico que le gusta le mira.

Y todo esto con los códigos y la forma de narrar las películas de acción de adultos. La estructura, para un espectador experimentado, no tiene ningún secreto, de hecho se puede adelantar uno a todos los giros en los 10 primeros minutos, pero sin llegar a lastrar el conjunto, lo disfrutamos igual. Toma una estructura, un tono y una forma adultas para narrar una película para toda la familia. Ahí está su acierto, en no caer en el nicho, si no abarcar todo lo posible. De hecho, la película está mucho más próxima en su lenguaje y trasfondo al espectador adulto, por lo que es el más joven el que tiene que hacer el salto para disfrutar de ella en su plenitud.

‘Los increíbles’ nos invita a sacar a la luz eso que nos hace diferentes, únicos. Es un canto a las personas que se sienten extrañas, fuera de lugar. Una película que tiene claro que los diferentes merecen su espacio, tienen que tenerlo, que no se pueden rendir a un mundo que busca continuamente la homogeneidad, el verdadero superpoder está en no avergonzarse de ser uno mismo y salir al mundo con la cabeza alta.

Lo mejor: La mejor muestra de que Pixar se toma muy en serio la capacidad de los más pequeños de consumir cine de calidad.

Lo peor: Tal vez requiere de un segundo visionado para apreciar todo su potencial.

Los increíbles

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