Hello Ladies: la serie de los pagafantas | Series para gourmets

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Lorenzo Mejino

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Hello Ladies: la serie de los pagafantas

Hello Ladies, una comedia sobre un grupo de personas que de una forma bastante patética intentan encontrar el amor, ha sido una de las propuestas más originales de este otoño televisivo.

Su creador y protagonista, Stephen Merchant, es conocido sobre todo por su asociación con el gran Ricky Gervais, con el que ha escrito y protagonizado series de un talante similar como ‘The Office’, ‘Extras’ o ‘Life’s too short’, donde los protagonistas son personas que no despiertan precisamente muchas simpatías en el espectador, excepto sentimientos de lástima y compasión ante su mezquindad y ruindad.

En su primera incursión en solitario sin Gervais, Merchant continua explorando este universo de personajes perdedores y patéticos con esta serie que acaba de finalizar su primera temporada en los EUA y que hemos tenido la fortuna de poder ver al día siguiente en VOSE en Canal +.

No es una serie que deja indiferente, ya que o te encanta el personaje o lo detestas por su patetismo, y me consta que a muchos de ustedes les puede poner nerviosos ver a semejante personaje en sus fútiles intentos por ligar. Pero en mi caso es todo lo contrario y es una comedia que me ha encantado por las razones que voy a compartir con ustedes en el presente artículo, con esta primera foto que es un fiel reflejo de la serie.

Ficha: Hello Ladies 8+ episodios. Sep 2013-. HBO (USA)- Canal + (E).

Sinopsis: Stuart Pritchard es un diseñador británico de páginas web de éxito, que vive en Los Ángeles e intenta introducirse en el mundo de Hollywood de estrellas y modelos para ligarse chicas de bandera. Desgraciadamente, todos sus intentos son en vano y sus resultados siempre derivan en catástrofe. El primer vídeo es la preciosa introducción de la serie con la gran canción de Daryl Hall & John Oates del año 1975 ‘Alone too long’, con una letra ideal:

El inicio: Stephen Merchant, después de muchos años de colaboración muy fructífera con Ricky Gervais, decidió emprender su primer proyecto en solitario con un espectáculo teatral en forma de monólogo que tituló ‘Hello Ladies’. Les dejo su vídeo de promoción en inglés, como todos los de este artículo (lo siento, pero no había disponible en castellano ni subtitulado):

El monólogo de 70 minutos tuvo un gran éxito por los teatros británicos, por lo que decidió trabajar en una adaptación del mismo para una serie televisiva. En el siguiente vídeo pueden ver el inicio de su monólogo teatral:

Para el proyecto se unió a dos jóvenes guionistas americanos en alza, Gene Stupnitsky (der. foto) y Lee Eisenberg (segundo izq.), que trabajaron muchos años en la versión americana de ‘The Office’ y que conocieron a Merchant como creador de la original inglesa, y a los que ven posando  en esta foto junto a Michael Lombardo (izq. foto) el jefe de programación de HBO.

Los tres escribieron el piloto basado en su obra teatral y consiguieron el encargo de la HBO para una primera temporada de ocho episodios que fue estrenada los domingos por la noche en septiembre de este año, con este primer tráiler de presentación:

La trama: Hello Ladies tiene una premisa muy sencilla, que es ver los intentos de un altísimo y desgarbado diseñador de webs británico, Stuart Pritchard, con unas pésimas habilidades sociales para intentar ligar a cualquier modelo o starlette de Hollywood que se cruce por su camino, con resultados nefastos.

Le rodean un grupo de personas que tampoco es que sean precisamente una banda de triunfadores, empezando por su inquilina, una actriz fracasada bien entrada en la treintena, que no consigue ningún papel y se entretiene escribiendo una webserie y siguiendo por su mejor amigo, un orondo contable que acaba de separarse de su mujer y con una crisis enorme. Completa el círculo de amigos su némesis personal, Kives, un minusválido que se lleva las chicas de calle ante el desespero de Stuart.

Las andanzas de este cuarteto son la base de las tramas, en donde en cada episodio vemos a Stuart en una posible situación para conseguir ligar (una cena, una fiesta, una boda, etc.) y que siempre echa a perder por méritos propios.

Los episodios están estructurados de forma que se van produciendo escenas aparentemente inconexas, donde el comportamiento borde de Stuart con todo el mundo, excepto con las chicas guapas, son un caldo de cultivo que va fermentando y acaba por explotarle al final del episodio. En el siguiente vídeo pueden hacerse una idea con un intento de vergüenza ajena para ligarse a dos chicas:

La serie es arriesgada, en el sentido de que semejante personaje no despierta ninguna simpatía al espectador y las situaciones de vergüenza ajena se suceden una tras otra. De forma comprensible, a mucha gente le pone muy nervioso y no soporta ese tipo de humor basado en el patetismo.

Sus compañeros son algo más humanos y despiertan más simpatías, pero Stuart despierta unas verdaderas ansias de abofetearlo continuamente. Por suerte, a partir del sexto episodio se nos muestra un Stuart con rasgos más humanos, lo que permite empatizar algo con él y ayuda a mitigar el sentimiento de nerviosismo que provocaba en los primeros episodios.

Es sencillo establecer paralelismos entre este personaje y el de Larry David, incluso considerando que ambos actores despegaron sus carreras como personas en la sombra de dos genios como Ricky Gervais o Jerry Seinfeld, para luego volar en solitario. Larry David era un personaje con graves problemas para relacionarse con el resto de la humanidad con un carácter arisco y huraño, que proporcionaba situaciones hilarantes. Stuart Pritchard va un poco mas allá, reduciendo sus problemas a conseguir una chica y el amor de su vida, pero sus aspiraciones son demasiado altas y a menudo deja pasar oportunidades con chicas ‘normales’ en su obsesión por las supermodelos y las starlettes.
En el siguiente vídeo Stephen Merchant explica un poco las interioridades de la serie:

La serie me ha encantado por este retrato afilado y muy cínico de un personaje triunfador en su trabajo pero socialmente detestable, con el que no sabemos si desearle que tenga éxito como se supone en un protagonista o que siga fracasando para reírnos de sus desgracias amorosas, ya que queda claro que si rebajara sus pretensiones posiblemente conseguiría su objetivo, pero su empecinamiento por la élite de Hollywood es parte de su encanto.

Otro personaje importante es el de su inquilina, que es un poco su contrapunto. Tiene una relación de amiga con beneficios con su agente, pero profesionalmente su carrera es un desastre y en este caso lo que vemos son sus intentos patéticos en audiciones y sus relaciones hipócritas con otras actrices, donde sus inseguridades salen a la luz, aunque es bastante mejor persona que Stuart.
Además, una de las incógnitas de la serie es ver si la relación de amistad que tienen ambos seres unidos por sus desgracias pueden llegar a unirles en un futuro, como parece que debería ser una resolución lógica a sus problemas, pero por ahora la serie no cruza esa línea.

Por estas razones, no es una serie fácilmente recomendable, ya que dependerá mucho de sus gustos. Si se van a sentir incómodos viendo a semejante pagafantas fracasar una y otra vez, en algún caso de forma incluso cruel, mejor absténganse. En cambio, si les gusta este tipo de humor basado en el patetismo de la gente les va a subyugar, pero no deja de ser un tema muy personal. Acabamos este apartado con otro tráiler de la serie, con nuestro protagonista intentando ligar con una limusina:

Los actores: Stephen Merchant saltó a la fama como el hombre en la sombra de los éxitos de Ricky Gervais, con el que empezó a colaborar en un programa de radio en 1997 creando ‘The Office’, de la que ya les hablamos en su día. La altísima figura de Merchant (1,95 mts de altura) y sus ojos saltones provocan una cierta hilaridad nada más verlo y empezó a tener papeles de más importancia en sus series, como un desastroso agente de actores en la genial ‘Extras’ y secundarios patosos en películas.

En Hello Ladies está como siempre, genial para sus admiradores y abofeteable para sus detractores, pero como la serie está basada en su obra teatral todo empieza y muere con él. La evolución de su personaje, que pasa de ser execrable a algo más agradable en sus últimos episodios, juega a su favor, ya que habría sido imposible soportar a semejante mentecato durante muchos más episodios, y su evolución puede mejorar mucho la serie.

Christine Woods es una actriz con cierta fama de gafe por su participación en series con grandes expectativas y que fracasaron estrepitosamente como ‘Flasforward’ o ‘Perfect Couples’. En cambio, aquí está esplendorosa en un papel difícil de actriz con una carrera estancada que se ilusiona pero recibe un palo tras otro en la vida tanto personal como profesional, despertando más ternura al televidente que su compañero.

Por supuesto que también produce sus momentos de vergüenza ajena, pero casi siempre relacionado con sus aspiraciones como actriz y son más llevaderos que los del patrón de su casa.

Nate Torrence es un actor cómico que, debido a su físico, suele hacer el papel de amiguete patoso, simpático e inofensivo, como hacia en ‘Mr. Sunshine’ al lado de Matthew Perry. En esta serie encarna a Wade, el mejor amigo de Stuart, que ve cómo su vida se derrumba cuando su mujer se separa de él llevándose a su hija.

Su papel es el de una persona completamente destrozada que sólo quiere recuperar a su mujer, pero al que Stuart lleva de vez en cuando en sus correrías nocturnas, aunque el pobre suelta unos rollos muy deprimentes a las chicas, incapaz de olvidar a su mujer.

Kives es un minusválido al que da vida Kevin Weisman, que a diferencia de sus amigos juega las pocas cartas que tiene para su ventaja y no duda en aprovecharse de su minusvalía para conseguirse ligar a las chicas que rechaza Stuart o entrar a los clubes. Es el que tiene una visión más positiva de las cosas y sus diálogos son de los más divertidos de la serie, viendo cómo ridiculiza desde su silla de ruedas al percherón de Stuart.

Kevin Weisman, siempre será recordado por su fabuloso papel del genio informático Marshall Flinkman en ‘Alias’, donde robaba todas las escenas en que aparecía. Posteriormente, ha trabajado mucho pero sin nada que llegara a su nivel en Alias, pero es un grandísimo actor y en las pocas escenas en que aparece es el centro de atención.

Kyle Money es un cómico que hace el reducido papel de Rory, el ayudante de Stuart en su empresa, que está desesperado por aprender a ligar de un maestro, pero desgraciadamente su maestro es Stuart.

La razón de destacarlo es que esta temporada ha entrado en el elenco del venerable programa de televisión ‘Saturday Night Live’, y es uno de los cómicos más prometedores de la nueva hornada americana. Tengo la sensación de que oiremos hablar mucho de él.

Epílogo: La serie ha finalizado su primera temporada y está a la espera de noticias sobre su posible renovación por parte de la HBO. Sus cifras de audiencia han sido realmente miserables en la jungla televisiva que es el domingo por la noche. Pero HBO tiene unos criterios propios, entre los que cuenta las ventas al extranjero y su impacto en redes sociales, por lo que tendremos que esperar al resultado.

Una parte importante del ambiente de la serie es la música, con canciones poco conocidas de grupos y cantantes clásicos como 10cc, Bread, Gerry Rafferty o Roxy Music, que ilustran perfectamente el tono de la serie en sus títulos de crédito finales. Por estas razones, no he podido resistirme a ponerles este ultimo vídeo de su sintonía, pero esta vez cantado en directo por Daryl Hall y John Oates en su versión larga de la canción. Una autentica gozada:


Hello Ladies, una auténtica delicia de serie que nos muestra un Los Ángeles diferente a través de un grupo de personas solitarias que buscan el amor, pero con unos métodos y resultados que distan mucho de ser los deseados, despertando en la mayoría una sensación de vergüenza ajena, que una vez superada nos permite disfrutar de una de las sorpresas -en mi opinión- del año televisivo.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestras cuentas de Twitter (@jefoce) y (@lmejino). Hasta la próxima.

Mikel Madinabeitia/ Lorenzo Mejino