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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

La Maldición de Hill House : La obsesiva y fascinante simetría de una gran casa encantada

Es un hecho habitual que al final de cada año, nos invadan innumerables listas en forma de recapitulación de las mejores y peores series del año, que aunque pueden diferir en algunos casos suelen tener bastantes coincidencias en ambos sentidos como sucede en el aspecto positivo con ‘ La Maldición de Hill House’ .

Esta propuesta es un muy interesante ejercicio de terror psicológico que ha destacado especialmente entre la ingente producción de series originales de Netflix, a pesar de la escasa promoción que tuvo en su estreno, provocando el consiguiente entusiasmo y algarabía entre sus suscriptores al encontrar algo que les justificaba plenamente su pago mensual.

En nuestro caso somos algo mas comedidos,destacando sobre todo la gran calidad visual y la primorosa realización de Mike Flanagan, bastante por encima de una historia que no me ha parecido a la altura de esa gran puesta en escena , como les vamos a analizar en esta entrada dedicada a una de las series más aclamadas del año 2018.

hijosFicha: The Haunting of Hill House ( La Maldición de Hill House) 10 episodios. 60 m Ago 2018 Cadena:  Netflix (USA)- Netflix (E)

Sinopsis:
Durante el verano de 1992 , el matrimonio Crain se muda junto a sus cinco hijos a ‘Hill House’, una mansión señorial bastante desvencijada. El propósito es rehabilitarla y arreglarla durante el verano, para poder revenderla a un buen precio una vez finalizada la reforma y poder construir su propia casa diseñada por Ofelia, la arquitecta madre de familia.

Sus planes se ven alterados por una serie de reparaciones inesperadas que les van a obligar a permanecer más tiempo del previsto, mientras que en paralelo empiezan a experimentar una serie de fenómenos paranormales que van a desembocar en un final trágico y la huida apresurada de la familia destrozada por los hechos.

Los supervivientes se reúnen veintiséis años más tarde tras otra tragedia y deciden afrontar su pasado común que pasa indefectiblemente por volver a ‘Hill House’ de una forma u otra.

El inicio: ‘La Maldición de Hill House’ nació en forma de un libro que se convirtió en un superventas escrito por Shirley Jackson en 1959 y que fue llevado dos veces al cine, en 1966 como  una obra maestra a cargo de Robert Wise (West Side Story) y la segunda en 1999  por Jan DeBont que fue un desastre en todos los sentidos.

La historia también sirvió de cierta inspiración para ‘ Rose Red’ una miniserie escrita en 2002 por Stephen King, que tampoco es que se luciera demasiado con la misma, por lo que siempre quedó la primera versión de Wise para los anales de la historia.

La génesis del proyecto nace de la productora Amblin ( creada por Steven Spielberg) que poseía los derechos de la adaptación para una posible versión televisiva, por lo que contactó con el guionista y director Mike Flanagan para proponerle hacer una miniserie de larga duración.

Flanagan es un director que ha conseguido una gran reputación en el género del terror, empezando con minúsculas producciones como ‘Absentia ‘ y ‘Oculus’, para ir creciendo en presupuesto a medida que su fama aumentaba con películas más taquilleras como ‘Ouija’ o ‘Hush’ .

flanaganLa primera reacción de Flanagan fue negarse, porque consideraba que no podría superar el film de Wise y no veía en el libro material suficiente para diez horas de narración, pero al decirle que no tenía porque ceñirse al material escrito sino que podía expandir ese universo tanto en personajes como en lineas temporales, Flanagan empezó a interesarse mucho más por el proyecto y decidió aceptar el encargo.

Desde el principio planteó la historia como una trama de diez horas con innumerables puntos de interconexión temporales que le obligó por primera vez en su vida a trabajar en una sala de guionistas, ya que hasta el momento Flanagan había escrito sus películas en solitario. La complejidad del trabajo del que además iba a ser el único director, le llevó a adoptar el método televisivo, del que ha quedado encantado por la gran participación de todos sus guionistas en el resultado final.

La miniserie se rodó en Atlanta y exteriores en medio de un absoluto secretismo y de hecho su estreno en Octubre de 2018 se hizo sin apenas promoción, con solo el siguiente trailer como llamada de atención.

La estrategia comercial era esperar un efecto tipo ‘Stranger Things’, como otra sorpresa que surgió de la nada, fenómeno que se ha reproducido casi al milímetro, creando desde el fin de semana de su estreno, una auténtica obsesión de los fans del género por todos los aspectos de la miniserie cerrada, con multitudes de teorías y explicaciones sobre los sucesos acaecidos en la casa y a la familia Crain.

La trama: ‘La Maldición de Hill House’ tiene una trama bastante compleja que se desarrolla principalmente en dos lineas temporales, la inicial con toda la familia en la casa encantada en 1992 y la actual con la nueva reunión familiar tras la nueva tragedia, pero con picoteos puntuales en diversos momentos entre ambas fechas e incluso anteriores, llegando a desafiar hasta la linealidad temporal, con sucesos del presente que tienen su influencia en el pasado.

Su estructura se puede dividir en tres partes claramente diferenciadas, la primera mitad dedica los cinco primeros capítulos a explicar la historia de cada uno de los cinco hijos a través de sus circunstancias actuales y su conexión con su estancia infantil en la casa encantada.

De esta forma conocemos en profundidad a cada uno de los cinco hijos, desde el mayor Steven, un famoso escritor por haber publicado un libro superventas sobre la experiencia de su familia en la casa, hasta la pareja de mellizos que son los benjamines de la familia, Julian un adicto a todo tipo de sustancias como válvula de escape por sus recuerdos de la casa y Nell, que sigue traumatizada por su infancia, reviviendola cada noche en forma de pesadillas que la siguen persiguiendo en la actualidad.

En medio tenemos a las  otras dos hijas Shirley, la que lleva una existencia mas normal y tranquila, casada y con dos hijos, siendo  directora de  una funeraria junto a su marido, mientras que su hermana mediana Theo, es una psicóloga infantil con dotes de videncia , que debe dosificar para evitar sentir demasiadas cosas al tocar a las personas.

En el siguiente vídeo vemos la presentación de los cinco hijos de la familia en los parámetros que les hemos comentado.

‘La Maldicion de Hill House’ llega a su punto álgido y de inflexión al final de esa primera mitad, que es cuando comprobamos que las piezas que nos han ido mostrando, a veces incluso de forma inconexa durante esos cinco primeros episodios de presentación, empiezan a encajar abriendo todo un nuevo  campo de juego para el espectador.

Tras esa tormenta emocional, tenemos el sexto episodio que es como un punto y aparte de la narración debido a la opción de dirigirlo de forma exclusiva con pocos y largos planos secuencia mediante  una coreografía perfectamente sincronizada para simbolizar el cambio de tono de la serie. Esa dificultad técnica la tienen perfectamente explicada en el siguiente vídeo, donde nos explican las entrañas técnicas de ese rodaje de los planos secuencia.

Tras ese paréntesis de pura virgueria visual, los últimos cuatro episodios nos llevan al desenlace de la historia entrando de una forma más clara en el terreno del terror visual, con la aparición de todos los espíritus y seres de la casa encantada, con la profusión de sustos y sorpresas que encantan a los amantes del género hasta llegar al apabullante episodio final que sirve como colofón a toda la historia.

El terror de la serie es insinuante e indirecto y busca el impacto de los espectadores  con seres apenas se vislumbran  en un fotograma, lo que permite una segunda lectura a los aficionados al género buscando todas esos huevos de pascua de escondidos en muchas escenas de la serie, de los que han hecho una recopilación en el siguiente vídeo

Los efectos especiales siguen una linea muy esmerada, moderando el efectismo buscando deformidades de seres y elementos corrientes en lugar de crear monstruos al por mayor, como pueden comprobar en el siguiente vídeo.

Como he avanzado en el prólogo, ‘La Maldición de Hill House’ me ha resultado mucho más estimulante desde el punto de vista visual por el gran trabajo de dirección de Mike Flanagan que por la historia en si misma.

He disfrutado con esa búsqueda constante de esas simetrías perfectas en casi todos los planos a las que aludo en el título, empezando por el uso frecuente de la escalera central de la casa como eje de muchas de las escenas más importantes o para jugar con las perspectivas de largos pasillos con puertas centradas al fondo, lo que en mi caso, que nunca he sido un  experto en análisis de estética visuales, es lo que más me ha sorprendido de la propuesta.

Me lo he pasado en grande disfrutando de cada plano, con su composición, su luz y el movimiento de los personajes, un hecho que muy pocas veces me había sucedido, pero que me ha compensado la historia que no me ha acabado de convencer en especial en los dos primeros episodios que me han hecho dudar   bastante de la propuesta, al tomarse demasiado tiempo para entrar en materia hasta llegar a entender que cada episodio de la primera mitad estaba dedicado a cada uno de los hijos.

Una vez le pillé el tranquillo, lo cierto es que me funcionaba mejor, pero sin entusiasmarme la parte narrativa de la misma forma que lo hacía visualmente, en parte por el nivel inferior de los actores masculinos ( excepto Timothy Hutton) que me descompensaba mucho las escenas familiares.

Con todo y a pesar de esas reticencias que les he comentado, ‘La Maldición de Hill House’ me ha parecido una gran serie, pero que se debe afrontar con un cierto nivel de paciencia, sin buscar satisfacciones inmediatas en el episodio piloto (centrada en el personaje y el actor más flojos) porque las recompensas llegan a lo largo de ese recorrido temporal  por esa casa encantada.

Los actores: La complejidad de la trama en dos lineas temporales separadas por más de un cuarto de siglo ha obligado a desdoblar el reparto con dos grupos de actores para cada una de las dos épocas, con la consiguiente dificultad para memorizar el niño que  corresponde a cada adulto por lo menos hasta que nos familiarizamos con todos los personajes.

Por orden cronológico tenemos que empezar por el matrimonio Crain en 1992 interpretado por Henry Thomas y Carla Gugino, dos grandes actores que no han tenido el reconocimiento popular que se merecen por sus largas y fructíferas carreras, que en el caso de Thomas estará siempre marcada por haber sido el niño elegido por Steven Spielberg para ‘E.T’ y que ha conseguido una buena transición a papeles de adulto, aunque en este caso queda bastante por debajo de la exhibición de su mujer en la ficción.

gugino-thomasCarla Gugino ha sido el verdadero puntal de la serie en la linea temporal del pasado  con una interpretación llena de fuerza y desesperación al ser incapaz de comprender lo que le está sucediendo y que la puede abocar a un abismo personal tanto de ella como de toda su familia, estando dispuesta a todo para proteger a los suyos.

Gugino ha tenido una carrera con muchos trabajos aunque mi preferido siempre será en una gran serie maldita ‘Karen Sisco’ donde estaba  deslumbrante, pero su gran calidad le permite enlazar trabajos con una gran continuidad hasta conseguir esta Ofelia Crain que será el papel por el que será definida en el futuro.

Otro gran acierto del casting ha sido contar con Tim Hutton como el patriarca Crain en la época actual, un personaje que deambula por la vida incapaz de superar los hechos de la casa y que solo intenta que no se reproduzcan con sus hijos en la actualidad.

huttonLa naturalidad con que Tim Hutton hace todas sus interpretaciones es su mayor activo en esta situación, al mostrar su plena impotencia ante muchas cosas que le rodean, consiguiendo la compasión de los espectadores.

Los dos hijos mayores de la familia Crain están interpretados por el holandés Michiel Huisman y Elizabeth Reaser que desde siempre ha sido los más inmunes a los encantamientos de la casa, pero haciéndolo desde perspectivas diferentes, represión absoluta en forma de olvido para el primogénito Steven y como fanática del control en el caso de la hija mayor Shirley.

Sus dos episodios son de los más flojos de la serie, en especial el primero en el caso de Huisman, un actor que nunca me ha acabado de convencer a pesar de aparecer en grandes series como ‘Tremé’ o ‘Juego de Tronos’ pero que  siempre me ha dado una cierta sensación de blandura y displicencia que en este caso me ha vuelto a confirmar.

The Haunting of Hill House

En cambio la carrera de Elizabeth Reaser tiene muchos paralelismos con la de su madre en la ficción, Carla Gugino, pero con diez años menos, muchos papeles y personajes secundarios pero escaso reconocimiento popular con series que protagonizaba pero que no duraban ni media temporada como ‘Saved’ o ‘The Ex-list’. Estos dos últimos años por fin le ha cambiado un poco la suerte gracias a su participación en la joya que fue ‘Manhunt Unabomber’ y su reunión con Mike Flanagan tras haber interpretado su éxito ‘Ouija’

La mejor interpretación de toda la serie corre a cargo de Kate Siegel como la hija mediana, la cautivante y fascinante Theo, la única persona de la familia que siempre se ha enfrentado de cara a los problemas del pasado en lugar de dejarse controlar por ellos, con una magnética Siegel llevándose de calle todas las miradas en las escenas en que aparecía.

seagelEl cariño con que su marido en la vida real, el creador de la serie Mike Flanagan, la trata en la pantalla nos proporciona una interpretación deslumbrante como su trabajo más importante en  su continua colaboración artística, al aparecer en casi todas las películas de su marido como su musa particular.

Por último tenemos a los mellizos benjamines interpretados en la etapa adulta por el interesante actor británico Oliver Jackson-Cohen y por una completa debutante Victoria Pedretti, la absoluta revelación de la serie al bordar el personaje muy complicado de la pequeña Nell hasta conseguir que el mejor episodio de la serie sea el que protagoniza ella por delante de todo el selecto reparto que le acompañaba.

pedretti-jackson-cohenJackson-Cohen me ha demostrado en diversas ocasiones que es un gran actor como en ‘Men in an Orange Shirt’ o ‘The Secret River’. En esta ocasión le ha tocado el personaje más desdibujado y unidimensional de toda la prole definido casi de forma exclusiva por su adicción que no le daba mucho recorrido, por lo que en ocasiones no dejaba de pensar que seguramente si hubiera intercambiado sus papeles con Michiel Huisman, el resultado habría sido mejor.

Por último y para no apabullarles con más datos, les dejo una fotografía con los cinco actores infantiles que dan vida a los hijos de la familia Crain en el pasado, un grupo muy compacto y de lo más profesional como se puede comprobar en los planos secuencia donde aparecen, un esfuerzo nada sencillo para actores sin apenas experiencia.

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Final : La miniserie se concibió y diseñó como una entrega cerrada , pero en estos tiempos de resurrecciones varias ya no podemos descartar que al ejecutivo de Netflix se le ocurra la brillante idea de seguir explotando el filón que han encontrado con ‘La Maldición de Hill House’ y sacarse algo de la manga con el mismo nombre y en el mismo universo para seguir con el negocio, ya sea contando o no con Mike Flanagan el creador de la misma.

En el último vídeo les dejo con las impresiones del propio creador donde explica los conceptos principales de su obra a modo de colofón de la que ha sido una de las mejores series de 2018 para muchas personas.


Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino