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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Orzowei: una canción pegadiza y un niño perdido en la selva

La indefensión de los adolescentes y los niños ante los productos que la televisión pública emitía en los años sesenta y setenta, provocaba que cualquier cosa tuviera bastante popularidad por la escasez de oferta existente, pero no recuerdo ningún caso tan flagrante como el de ‘Orzowei’ un subproducto televisivo que apenas duró una temporada en antena.

Las razones de ese inusitado éxito sorpresa son las que les vamos a analizar a continuación, empezando por su cancioncilla de marras que se ha convertido con el paso del tiempo en la única seña recordable de ‘Orzowei’.

Seguro que ya la están canturreando mientras están leyendo, maldiciendo al autor de estas lineas por haberles recordado semejante tonadilla, que creía desterrada en su memoria por los siglos de los siglos, por lo que les pido disculpas de antemano.

generalFicha: Orzowei (El Hijo de la sabana ) 13 ep 25 m.   Ene 1977-Abr 1977. Cadena: RAI (IT) ZDF ( D) – TVE (E)

Sinopsis: Isa es un niño blanco que fue abandonado en la sabana sudafricana para ser recogido por un anciano de una tribu bantú de la zona y ser criado y educado en las costumbres de la tribu, con el nombre de Orzowei, que significa el ‘encontrado’ en su lengua.

Al llegar a la mayoría de edad, debe enfrentarse y superar la prueba de madurez para convertirse en un guerrero de la tribu, pero tras superarla y comprobar la manifiesta hostilidad del resto de jóvenes de la tribu, decide marcharse en busca de  su propio destino, encontrándose con un grupo de bosquimanos y  posteriormente un grupo de cazadores boers, con los que va a seguir teniendo problemas de aceptación por ser diferente a todos.

El inicio: Alberto Manzi era un personaje muy popular en la televisión italiana conocido como ‘El Maestro de la Tele’ al ser el presentador de un programa didáctico de enseñanza televisiva ‘ Nunca es demasiado tarde’ que duró casi una década en antena, con un enorme éxito entre las clases populares que no tenían estudios ni cultura, por aprender deleitándose.

Pedagogo inquieto, Manzi también era escritor de libros y novelas juveniles entre las que destacó ‘Orzowei’ escrita en 1955, claramente inspirada en el mito de Tarzán, pero que se convirtió en el libro de cabecera de muchos italianos.

alberto-manzi-judo1A mediados de la década de los sesenta en pleno éxito de su programa didáctico y espoleado por la RAI que había arrasado en esa época con su adaptación de la novela de Emilio Salgari, ‘Sandokan’, decidió acometer la adaptación de su novela en un formato de miniserie de 13 capítulos de apenas veinte minutos de duración para la programación juvenil de la RAI.

La serie fue rodada en Kenya en un régimen de coproducción italo-alemana con la dirección del veterano francés Yves Allegret para ser estrenada en Enero de 1977 en Alemania y posteriormente en Italia en Abril.

A continuación pueden ver el primer episodio donde destacaba especialmente la sintonía creada por los ínclitos hermanos Guido y Maurizio DeAngelis,  que bajo el seudónimo de Oliver Onions  repitieron la fórmula de ‘Sandokan’ de gritar varias veces el nombre del protagonista en la cabecera

La trama: ‘Orzowei’ era básicamente una recreación del mito de Tarzán, pero cambiando su estancia como un niño salvaje cuidado por diversos animales de la selva por su acogida  en una tribu bantú y criado como uno más de la tribu a pesar de su color diferente de piel.

tribu

Los conflictos de Orzowei vienen dados porque no es aceptado en su tribu por la manifiesta animosidad del resto de los guerreros jóvenes, encabezados por Mesei el hijo del jefe de la tribu que se convierte en su mayor enemigo y la razón por la que debe de partir.

Tampoco es que le vaya mucho mejor con los blancos que lo tratan incluso peor al considerarlo como un salvaje peligroso, a pesar de la inevitable comprensión de la hija del jefe con la que se insinúa una cierta relación que tampoco es que vaya mucho más lejos en parte por su propia ingenuidad y en parte por la agresividad con que es tratado por el grupo de cazadores boers donde ha acabado con sus huesos.

parejitaLas andanzas de Orzowei yendo de un lado para otro, intentando encontrar su lugar en la vida tras ser rechazado por todo el mundo, son la endeble base argumental de una historia que caminaba por los cauces más previsibles posibles con todos los personajes que son extremadamente buenos o malos, sin término medio y cuyo máximo interés era cantar a grito pelado el nombre de ‘Orzowei’ en la cabecera de la serie

Su gran suerte fue que la serie fue estrenada en nuestro país el sábado por la tarde, sustituyendo a una serie tan popular como ‘Mazinger Z’, a la que no le llegaba ni a la suela del zapato, pero el efecto costumbre y de arrastre hizo que ‘Orzowei’ fuera un digno sucesor en audiencias y popularidad como era fácilmente comprobable en las carpetas de las adolescentes de la época, que estaban empapeladas con Peter Marshall y su piel de leopardo de Orzowei.

La locura llegó a tal punto que en TVE no dudaron en traerse al actor, disfrazarlo de Orzowei, para cantar en un playback ínfame, del que no se sabía ni la letra en castellano, la versión española de la sintonía de los Oliver Onions, que tuvo su versión más conocida en la interpretada por el incombustible Enrique del Pozo, hace casi cuarenta años.

El vídeo de su actuación en Aplauso es realmente impagable, empezando por la emperifollada presentadora de la época para seguir con una actuación deplorable de Peter Marshall, rodeado de cuatro pobres figurantes negros bailando como  poseídos por el baile de San Vito, aquí lo tienen pero no asumo responsabilidades.

Ni en mis años mozos conseguí entender la popularidad de semejante mastuerzo, en una serie muy inferior a muchas otras de la época empezando por el propio ‘Sandokan’ por lo que la veía sin ninguna convicción y porque no había nada más en la tele.

Me rompía la cabeza intentando adivinar los motivos de semejante éxito inesperado, en una serie que apenas duró trece episodios, pero que perdura en la memoria mucho más de lo que se merecía y ya no les digo si la miran con ojos actuales, donde lo de hacer pasar masáis por bantúes es similar a cuando nos meten a mexicanos por vascos en las series estadounidenses.

Los actores: Si me hubieran preguntado en un concurso el nombre del actor que interpretaba a Orzowei, habría perdido absolutamente todos los premios, puesto que el nombre de Peter Marshall no me sonaba de nada, así como del resto de actores del reparto que no han hecho absolutamente digno de renombre, con la única excepción del villano Stanley Baker, el jefe de los boers, un actor habitual de las películas de Joseph Losey y que murió de cáncer de pulmón, apenas finalizado el rodaje.

Con respecto a Marshall, nadie tiene clara su biografía, ya que por un lado oficialmente primero aparece como el hijo de un ingeniero británico criado en Kenya y que fue elegido para el personaje por su conocimiento de la sabana africana, mientras que existe una segunda versión que es la que yo me creo, que en realidad era un joven italiano llamado Stefano Cheli, al que le cambiaron el nombre ( como a Terence Hill o Bud Spencer) para hacerlo parecer más internacional.

peter-marshallPeter Marshall era un sosainas de mucho cuidado y como actor era malo de solemnidad por lo que su principal atractivo residía en verle pasear con el taparrabos y la piel de leopardo por la sabana africana, lo que tengo que reconocer que en el postfranquismo era para algunas un aliciente de lo más interesante.

Nunca hizo nada más remarcable en una carrera cortísima que se vio truncada por un accidente de tráfico en Sudáfrica en 1987, donde murió a los 28 años

Epílogo:
Hoy hemos querido recordar uno de esos fenómenos sociales que vistos con la perspectiva del tiempo, son todavía mas paranormales de lo que me parecieron en su momento, por lo que les pido disculpas si no van a conseguir sacarse la canción de su cabeza durante todo el fin de semana, en especial si vuelven a escucharla en su versión inglesa, en el último vídeo del artículo.

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Lorenzo Mejino