Blogs

Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Don Matteo. El infalible e incombustible sacerdote detective

Las series procedimentales de misterio siempre han alimentado un subgénero curioso como es el de los párrocos o sacerdotes metidos a detectives aficionados como ‘Don Matteo’, la rama italiana de la internacional parroquial-detectivesca que completan la estadounidense ‘Los Misterios del Padre Dowling’ o las británicas ‘Grantchester’ o ‘Padre Brown’.

Todos ellos comparten la característica de ser mucho más eficientes que los atribulados policías locales a los que sacan de apuros en muchas ocasiones, siempre con la bondad y la compasión hacia todo el mundo como lema primordial en su vida, como corresponde a su sacerdocio o vicariado dependiendo de la religión que propagan.

Con estos antecedentes nada mejor que en la señalada fecha del Viernes Santo, recordar al párroco Don Matteo, interpretado por el hiperpopular actor Terence Hill, que lleva casi dos décadas resolviendo crímenes y delitos en la preciosa región italiana de la Umbria, cercana a la Toscana , en una serie que es inmensamente popular en Italia y lo es en pequeñas dosis en nuestro país

generalFicha: Don Matteo 245+ ep 11T 60 m.   Ene 2000-. RAI (IT)- La 2 (E)

Sinopsis: Matteo Minelli-Bondini es el párroco titular de la iglesia de San Juan Bautista en la ciudad de Gubbio en la región de la Umbria italiana.

Ademas de sus tareas religiosas su verdadera pasión es ayudar a su mejor amigo el oficial de carabineros Nino Cechini a resolver las investigaciones que lleva en curso sobre asesinatos y todo tipo de delitos que se producen en Gubbio y sus alrededores.

Don Matteo tiene una visión amable y positiva de la vida, y combina unas impresionantes dotes de deducción y observación con una gran empatía que proyecta hacía todas las personas, pero en especial hacia los delincuentes a los que siempre acaba convenciendo para que confiesen como forma de expiar sus pecados ante el Señor, por graves que hayan sido.

Su principal problema lo representa el jefe de carabineros de Gubbio, Flavio Anceschi que no soporta las intromisiones e interferencias del cura en sus investigaciones lo que le lleva a frecuentes enfrentamientos con sus subordinados por dejarle meterse en sus asuntos.

El inicio: Don Matteo nació a finales del siglo XX a partir de una idea del director italiano Enrico Oldoini que se inspiró en las novelas del Padre Brown escritas por G.K.Chesterton sobre un sacerdote católico británico que hacía de detective aficionado en el periodo entre guerras.

Oldoini pensó que un personaje de esas características en un país tan católico como Italia podía dar mucho juego, por lo que encargó a dos curtidos guionistas Alessandro Bencivenni e Domenico Saverni escribir el guion del piloto que él mismo iba a realizar para la televisión pública italiana RAI

En la primera fase la serie tenia el título provisional de ‘El Diablo y el Agua Santa’ y estuvieron mucho tiempo buscando al actor ideal para el puesto, barajando grandes actores italianos como Lino Banfi o Giancarlo Magalli.

En paralelo Terence Hill ( Mario Girotti, para su madre) estaba preparando para el grupo rival Mediaset una serie donde iba a encarnar a un sacerdote detective que fue abandonada al conocer el proyecto paralelo de la RAI. Tiempo les faltó a los productores para fichar al popular actor para su serie, donde lo primero que hizo fue cambiar el nombre inicial de su personaje de Teodoro por el de Matteo, que ademas iba a dar el nombre final a la serie.

Otra clave inicial fue ubicar y rodar la serie en la hermosísima ciudad monumental de Gubbio repleta de iglesias y catedrales, además de estar rodeada de verdes colinas onduladas que eran un marco perfecto para las andanzas del párroco.

La serie se estrenó al comienzo de este siglo, concretamente el primer día laborable tras la festividad de Reyes ( el 7 de Enero) y se convirtió en un éxito impresionante con esa mezcla de actor muy popular, misterio y gran ubicación que ha mantenido inalterable hasta la fecha, con once temporadas de larga duración ( entre 16 y 24 capítulos por temporada) y a la espera de la confirmación de la duodécima.

Para finalizar este apartado nada mejor que poner la primera versión de su cabecera con la evocadora música del gran compositor y cantante italiano Pino Donaggio en uno de sus mejores trabajos televisivos.

La trama: El gran secreto de ‘Don Matteo’ es que precisamente no tiene ningún secreto, es un procedimental amable donde cada semana se plantea una investigación aparentemente complicada que se resuelve siempre de forma acertada al final de cada capítulo.

La primera escena suele presentarnos el suceso que va a marcar la trama, para establecer la relación con Don Matteo, que solía interesarse por el caso a partir de dos maneras diferentes, el estilo Jessica Fletcher, cuando existe algún amigo, conocido o familiar implicado que le impele a buscar la verdad para lavar la imagen de esa persona de su entorno, como pueden ver en este inicio de capítulo.

El segundo modo de entrar en los casos era a petición de su mejor amigo el oficial de carabineros Nino Cechini que le hace participe de sus investigaciones en sus numerosas charlas frente a un café o jugando al ajedrez, en las largas sobremesas de la plaza de Gubbio.

Matteo es un sacerdote a la vieja usanza con sotana, una sempiterna boina que cubre su cabeza y que se desplaza por la empinada ciudad a lomos de una desvencijada bicicleta que es su inseparable compañera en todos sus trayectos.
Con el caso planteado, Don Matteo no duda en husmear por su cuenta el caso que investigan los carabineros, casi siempre un asesinato, aunque podía ser un robo u otro delito que no fuera de sangre, convirtiéndose en una pieza clave de la resolución del caso.

‘Don Matteo’ destila amabilidad y blancura por todos sus poros, con muchos elementos cómicos y distendidos que vienen proporcionados por su amigo carabinero, muy amante de las bromas y los chistes, mientras que los leves momentos conflictivos venían dados por sus discusiones con el jefe de puesto, que era el que tenía más rotación de todos, con tres capitanes ocupando ese lugar, siendo el último a partir de la undécima temporada, una capitana para añadir una leve batalla de sexos dentro de la formula.

capitanaLa ciudad de Gubbio ha jugado un papel primordial en todas las historias como pueden comprobar en el siguiente video donde vemos un gran desfile popular en la plaza principal del pueblo, con un gran despliegue de medios y de personajes y que les puedo asegurar que ha lanzado a Gubbio como un gran destino turístico gracias a las peripecias de su sacerdote.

Además de esos tres personajes principales que concentran todas las tramas principales, tenemos un gran abanico de secundarios de una o dos escenas por episodio, con una atención especial al sacristán y la asistenta de Don Matteo en la iglesia, con los que interacciona sobre los asuntos parroquiales, en especial acerca del escaso presupuesto que manejan, con el que les cuesta llegar a final de mes, haciendo las obras sociales que consideran necesarias.

La fórmula se mantuvo inalterada hasta la novena temporada, en la que decidieron trasladar a Don Matteo de Gubbio a una ciudad cercana como Spoletto en la misma región para cambiar un poco de aires y encontrar nuevos delitos tras los cerca de doscientos que resolvieron en una ciudad pequeña como Gubbio.

El cambio de ciudad levantó una cierta polémica, pero pronto vieron que era una maniobra necesaria para encontrar nuevas localizaciones, agotadas todas las de Gubbio, que pueden recordar en el siguiente video turístico

Yo descubrí a ‘Don Matteo’ gracias a mi madre, que se sentaba cada tarde a las 19.30 delante del televisor y no se levantaba del mismo hasta ver el final del episodio, a mi me valía la pena solo por verla reír y disfrutar con las andanzas del párroco y su mejor amigo en una serie que veía de pasada, cuando compartía algún rato televisivo con ella.

No es mi tipo de serie y jamás se me habría ocurrido verla en solitario o por gusto, pero en cambio recuerdo con gran aprecio esos momentos familiares compartidos cuando me comentaba lo que se le pasaba por la cabeza cuando veía ‘Don Matteo’, porque a veces las series se pueden ver y disfrutar a través de los ojos de nuestras personas queridas, independientemente de nuestros gustos personales.

Su pasión por la serie era tan grande, que cuando por razones laborales estuve por Gubbio, me hizo un encargo específico de fotografiar todos esos rincones de la serie, cosa que hice de forma diligente, para que se hiciera un álbum de fotos de todas las iglesias de Gubbio y alrededores

Los actores: Terence Hill es el nombre artístico que eligió el veneciano Mario Girotti a los treinta años para buscar un cierto reconocimiento internacional con un nombre menos italiano para protagonizar los western de la época y dar el pego en las ventas internacionales. Su carrera hasta ese momento era discreta ya que alternaba papeles en fotonovelas y culebrones con papelitos en grandes películas como ‘Il Gattopardo’ de Luchino Visconti.

Todo cambió cuando en 1970 protagonizó ‘Le Llamaban Trinidad’ un papel que le marcó de por vida en el terreno del spaghetti-western, junto a su inseparable compañero de fatigas Bud Spencer, con el que protagonizó dieciocho películas hasta 1994, repartiendo mamporros y mandobles por todo el mundo.

En ese momento entró en una grave depresión tras morir su hijo adoptivo de dieciséis años tras un accidente de coche en Massachusets, de la que solo salió gracias a Don Matteo, con el que lleva casi dos décadas en la cima de la popularidad.

Su identificación con el personaje es tan grande que se ha mudado a vivir a Gubbio y posteriormente a Spoletto y a sus casi ochenta años sigue manteniendo toda la ilusión por ese personaje que junto a Trinidad han marcado su gloriosa carrera.

terence-hillHill es un actor bastante mejor que lo que muchas personas se piensan, aunque curiosamente este papel de Don Matteo es el primero que ha realizado en su italiano natal sin ser doblado, como le hacían en todas sus películas que rodaba en inglés e incluso en sus pequeños personajes en los que también le doblaban sin que nunca haya entendido las razones, como el propio actor explica en el video donde comenta el paso del caballo de Trinidad a la bicicleta de Don Matteo.

El contrapunto ideal a Terence Hill lo proporciona el cómico italiano Nino Frassica, un siciliano que encarna al carabinero Nino Cechini. Frassica era un personaje bastante popular antes de este personaje por su frecuente presencia en muchos de esos programas de variedades que trufan la programación de la televisión italiana, donde destacaba por un humor bastante surrealista.

pareja-centralSu elección fue una decisión personal del creador y director Enrico Oldoini que había trabajado con el actor en bastantes comedías y era consciente que iba a encajar perfectamente con Terence Hill, además de dar un tono cómico y ligero en contraste a los delitos que investigan y lo cierto es que se pasa casi todo el rato haciendo el ganso como se le requiere.

Epílogo:
La popularidad de ‘Don Matteo’ es impresionante en Italia, tanto es así que los casi diez millones de espectadores que asistieron al estreno de la decimoprimera temporada, es todo un record de audiencia europeo para una serie tan longeva que se ha convertido en el pasatiempo preferido del público italiano durante casi dos décadas, más allá de mis consideraciones personales.

Se ha vendido a muchas televisiones mundiales, encantadas de llenar su programación con un producto de estas características que atraen a las audiencias silenciosas, como pueden en la siguiente promoción de su emisión en el Reino Unido, con el que vamos a cerrar este artículo ideal para el Viernes Santo.

.
Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino).Hasta la próxima

Lorenzo Mejino