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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Silicon Valley: las desternillantes guerras púnicas entre informáticos y ejecutivos

Las buenas comedías divertidas son un genero que ha entrado en una cierta regresión estos últimos años ante el auge de las historias híbridas que mezclan drama y comedía y que están acaparando muchos de los elogios y premios de los últimos años, pero   ‘Silicon Valley’ ha mantenido ese pabellón bien alto durante su recorrido de seis temporadas recién finalizadas.

Las aventuras y especialmente las desventuras de una ‘start-up’ tecnológica creada en Palo Alto, por un grupo de jóvenes programadores informáticos han diseccionado de forma maravillosa todas las interioridades de esos monstruos tecnológicos que repiten continuamente el mantra de ‘querer hacer un mundo mejor’ cuando en el fondo forman parte del capitalismo más salvaje y depredador.

El nivel de sátira y mala leche que destila ‘Silicon Valley’ contra muchas de esas prácticas de las multinacionales informáticas, siempre blanqueadas por el buenrollismo y el buen ambiente de trabajo que dicen que tienen, se merecen un análisis pormenorizado  tras el final de una de las mejores comedías de la década.

Ficha: Silicon Valley 53 ep 6T 25 min . Abr 2014- Dic 2019 . Idioma: Ingles /español. Cadena: HBO ( USA)/ Movistar Series / HBO ( E)

Sinopsis :

Richard Hendricks es un brillante programador informático que ha creado un revolucionario algoritmo de compresión, en el seno de una incubadora de emprendedores informáticos dirigida por el excéntrico Erlich Bachman.

Con la ayuda de los otros residentes de esa incubadora, a los que ficha como colaboradores, empieza a buscar financiación para poder crear su ‘Start up’ tecnológica, ‘Pied Piper’,  con el fin de   desarrollar su producto, consiguiendo interesar a un magnate tecnológico Peter Gregory para que se convierta en su inversor principal en esa operación.

Pronto se va a ver involucrado en una lucha sin cuartel entre su mentor y su principal enemigo Gavin Belson, el fundador del gigante informático Hooli que va a intentar por todos los medios, robarle o copiarle su idea en beneficio propio.

El inicio: Mike Judge es un licenciado en físicas que tras probar diferentes cosas al graduarse en la Universidad de San Diego, decidió probar suerte en el terreno de la animación, pasada la treintena, con una serie de cortos que llamaron la atención de la cadena MTV, que le dio carta blanca para crear su primera serie de animación la irreverente, deslenguada y descerebrada ‘Beavis and Butthead’ que se convirtió en todo un icono cultural de la última década del S XX.

Su éxito despertó el interés de las cadenas generalistas, creando para la cadena FOX otra serie animada de gran éxito ‘King of the Hill’ que estuvo trece temporadas en antena, como la compañera perfecta de ‘Los Simpsons’ en las noches dominicales.

En esta última serie Mike Judge ( der) tuvo como personas de confianza en las últimas temporadas dos guionistas John Altschuler ( cen) y Dave Krinsky ( izq) con los que hizo grandes migas y empezó a crear series como ‘The Goode Family’ o el retorno de ‘Beavis and Butthead’

Con todo ese bagaje, Mike Judge empezó a desarrollar una idea que le rondaba por la cabeza desde hace años, inspirada en el breve periodo en que trabajó en una compañía informática en Silicon Valley y la extraña cultura que vio durante ese tiempo. Primero pensó en una película, pero con las aportaciones de sus dos socios, decidió rápidamente enfocarlo hacia la serie.

John Atschuler le introdujo el concepto de los oligarcas tecnológicos, como los nuevos ricos que dominan el mundo en el S XXI, a diferencia de los siglos anteriores donde los magnates industriales eran los más poderosos, ensamblando la parte de empezar una empresa con la lucha contra los grandes poderes fácticos.

La idea le gustó a HBO que prefería inicialmente un enfoque centrado en la industria del videojuego, pero el desconocimiento de Mike Judge de ese sector, acabó por convencerles para dejarle hacer en el terreno de la programación pura y dura que controlaba mejor.

Tras el encargo de la 1T, se estrenó en Abril de 2014 con grandes críticas y precedida de un trailer tan brillante como el siguiente.

La trama: Desde los primeros momentos ‘Silicon Valley’ tenía como núcleo central la lucha entre los informáticos y los ejecutivos y gestores, que en el fondo eran dos bandos irreconciliables y que chocaban continuamente.

Los informáticos, empezando por su lider Richard Hendricks, son presentados como unos brillantes programadores que pueden diseñar los algoritmos más complicados, pero que son incapaces de gestionar una empresa, a sus empleados o a sus propias emociones.

Ellos son felices delante de su ordenados escribiendo códigos sin parar y alimentándose de pizzas y comida basura durante días seguidos, pero sufren de verdadero pánico escénico cuando se deben enfrentar a la vida real.

En cambio el otro grupo tienen unas características completamente diferentes ya que se ocupan de gestionar las empresas y vender los productos, aunque no tengan ni idea de como se hayan realizado o programado.

Solo buscan resultados y son capaces de todo para conseguirlo, presionando hasta limites imposibles a los informáticos para cumplir sus objetivos de gestión.

Estos gestores los tenemos en la serie a dos niveles principales, el más bajo es el de la incubadora de la casa, con el chupóptero de Bachman que quiere que alguno de sus discípulos le haga millonario sin que él tenga que pegar ni un palo al agua,  entusiasmado  con Richard Hendricks  con el que aspira que sea  su posible Santo Grial.

Al nivel superior tenemos a los oligarcas que nos completan la visión de esa jungla salvaje que es ‘Silicon Valley’, como dejan a las claras en su magnífica cabecera.

Ambos bandos se necesitan imperiosamente pero nunca acaban de entenderse a todos los niveles, especialmente en las fases iniciales de la creación de la empresa ‘Pied Piper’, con esta genial escena donde Jared, el pobre ejecutivo que han fichado para poner algo de estructura empresarial, se debe enfrentar al pasotismo de los programadores.

El núcleo principal de la serie es la empresa ‘Pied Piper’ y los cuatro personajes que la conforman, Richard como director, Jared como gestor y una pareja de programadores que andan siempre como el perro y el gato, llamados Dinesh y Gilfoyle. Las interacciones de esta pareja eran lo mejor de la serie con un sardónico y caustico Gilfoyle lanzándole a su colega de origen hindú, todo tipo de pullas y bromas que aguanta estoicamente como muestra el siguiente vídeo

La imprevisibilidad del personaje de Gilfoyle era absolutamente brillante ya que era capaz de cualquier reacción en cualquier momento, apoyada en la magnífica voz profunda de su actor Martin Starr como pueden comprobar a continuación, cuando en un arrebato decide abandonar ‘Pied Piper’ .

A un segundo nivel en la empresa teníamos a Bachman, dispuesto a sacar tajada de todo lo que salga de su casa y un personaje muy curioso ‘Bighead’ que es el peor programador del grupo, pero que es un grandioso ejemplo del ascenso mediante la patada hacia arriba, viendo como un total incompetente llega a posiciones de liderazgo sorprendentes para sus cualidades que se entreven en el siguiente corte.

Poco a poco y a su manera, ese grupo tan heterogéneo, acaba creando una cierta cultura empresarial para tener una estrategia, pero se topan con la barrera infranqueable de la escasa capacidad para las relaciones publicas de su lider Richard. Eso  obliga a tener reuniones tan surrealistas como las del siguiente corte que tienen en los momentos previos a la presentación que puede cambiar su vida y en la que se dedican a hablar de pajear a todo el publico como medio para conseguir su aprobación.

El contraste con este chiringuito informático es la megacorporación Hooli y su endiosado lider Gavin Belson, con un ego más grande que la deuda conmutada a los bancos españoles, pero que es el rey del espectáculo vende humos como vemos a continuación.

‘Silicon Valley’, visto globalmente, tenía una linea argumental extraída de la leyenda de Sisifo, con nuestros protagonistas luchando denodádamente para sacar esos productos innovadores hacia adelante, para acabar perdiendo todo cuando están a punto de alcanzar la cima, para volver a resetear en la nueva temporada con otro producto u otra idea.

Por suerte pronto nos percatamos que lo importante de la serie son sus personajes y no los productos informáticos que actúan como una especie de cebo para dejar a todo ese grupo hacer de las suyas, aunque siempre con el halo de tristeza que te dejan tras sus innumerables fracasos.

‘Silicon Valley’ no se ahorra críticas al sistema a todos los niveles, incluyendo la escasez de mujeres en puestos directivos o de programadoras.

En la serie intentan paliarlo con la incorporación de una ejecutiva a ‘Pied Piper’ para compensar toda esa testosterona abúlica de los programadores y que da pie a escenas tan brillantes como el descubrimiento de este campo de programadoras jóvenes, que monta un chino mangante que también corre por la incubadora.

A pesar de esa cierta repetitividad de las tramas empresariales, lo cierto es que ‘Silicon Valley’ me pareció desde un principio, una gran comedia riéndose de todos y con todos, gracias a una memorable cuadra de personajes tanto  principales como secundarios.

Hay que tener en consideración, la enorme dificultad de hacer comedia con unos personajes que esencialmente están sentados frente a un teclado y una pantalla casi todo el rato, pero Mike Judge y el showrunner Alec Berg, lo ha conseguido con un gran ritmo y unos diálogos centelleantes.

El nivel de compenetración era tan elevado que fueron capaces de llevar la serie adelante cuando perdían personajes importantes debido a muertes por enfermedad como la de Christopher Evan Welch ( el magnate Peter Gregory) o simplemente partidas voluntarias como la de T.J.Miller (el impresentable Bachman).

Debo reconocer que es una de las series con las que me he reído esta década, gracias especialmente a la pareja de Dinesh y Gilfoyle y por supuesto a la mala leche que destilan al denunciar las prácticas corporativas de Palo Alto y las megacorporaciones tecnológicas, por lo que se la recomiendo de forma encarecida si todavía no le han dado una oportunidad.

Los actores:
El canadiense Thomas Middleditch era un absoluto desconocido para mí hasta verlo como Richard Hendricks, el protagonista principal, aunque ese papel fue escrito por los creadores pensando en el actor, que les impresionó con una animación propia que les había enviado meses antes.

Middleditch está muy brillante con esa doble personalidad de informático genial y aturdido que contrasta con el hecho de ser un  pésimo comunicador, que le ha valido una nominación a mejor actor de comedia a los Emmy y al que seguro que vamos a ver en muchos proyectos importantes a partir de ahora

Ya he comentado que lo mejor de la serie es la pareja que forman los actores Kumail Nanjiani y Martin Starr como los programadores Dinesh y Gilfoyle, dos personajes secundarios al inicio, pero que poco a poco se convirtieron en las verdaderas estrellas de la serie con sus innumerables piques y bromas entre ambos, aunque el perpetrador era casi siempre Gilfoyle que se aprovecha  de la cándidez de su colega.

Martin Starr ( der) está fabuloso en ese tipo de personaje ‘friki/nerd’ que borda desde su debut en la memorable ‘Freaks & Geeks’ con solo diecisiete años y que luego confirmó en ‘Party Down’. Tanto su aspecto como su forma de hablar, siempre caustica y soltando todas las cosas sin pensárselo mucho conseguían que sus frases se hayan convertido en auténticos clásicos televisivos.

No le queda a la zaga, Kumail Nanjiani, nacido y criado en Pakistán hasta que a los dieciocho años vino a estudiar a los EEUU para estudiar curiosamente informática y empezar a aparecer en vídeos y podcasts. Su primer papel importante le llegó como un agorafóbico abogado en ‘Franklin & Bash’ pero nada comparado con su fabuloso Dinesh que le abierto las puertas de Hollywood de par en par.

En 2017 sorprendió a todo el mundo con la película ‘La Gran Enfermedad del Amor’ que escribió con su mujer Emily V. Gordon, basada en su propia historia personal como pareja y que se convirtió en una de las grandes sorpresas de 2017, tanto en las taquillas como a nivel de premios, al ser nominados al Oscar a mejor guión original. Acaba de estrenar ‘Little America’ una gran miniserie antológica sobre emigrantes en AppleTV.

Los ejecutivos no programadores de ‘Pied Piper’  son dos grandes personajes, en especial el de Jared el fiel y desesperado encargado de la gestión empresarial, pero al que en su compañía hacen menos caso que los participantes de un reality a un ensayo de filosofía

Zach Woods está maravilloso como un personaje que no se arredra ante todas las bromas y adversidades que sufre porque probablemente es la persona que más cree en ‘Pied Piper’ , por encima de los informáticos y solo quiere colaborar para que las cosas salgan bien. Zach Woods se ha consagrado como un consumado robaescenas en todas las series que sale como ‘Veep’ o ‘The Good Wife’ tras curtirse durante tres años en ‘The Office’

Amanda Crew ha tenido el personaje que mas ha evolucionado en toda la serie, desde que empezó como Mónica la ayudante de Peter Gregory en los episodios iniciales de la serie, para ir ascendiendo tras la muerte del actor que lo encarnaba. Poco a poco se convirtió en el contrapunto femenino de todos los hombres de la compañía, ademas de convertirse en una magnífica ejecutiva financiera, respetada por todos.

La canadiense Crew había trabajado principalmente en películas y series de su país natal como ‘Whistlers’ o ’15/Love’ pero en ‘Silicon Valley’ demuestra que es una gran actriz, ideal para comedias románticas o negruzcas.

El sentido contrario siguieron los personajes de Erlich Bachman y Nelson ‘BigHead’ Bighetti, a los que interpretaban T.J. Miller y Josh Brener, que fueron de capital importancia en la primera temporada, para irse diluyendo poco a poco hasta abandonar la serie el primero tras la 4T y quedar como una nota marginal que iba por libre el segundo.

El mejor era indudablemente T.J. Miller que tuvo un enorme protagonismo inicial como el zángano propietario de la incubadora,  personaje clave en los inicios de la serie, cuando apoyaba a sus pupilos, aunque de forma tan desinteresada como un usurero  cuando nos proporciona un crédito personal.

A medida que la empresa crecía, su presencia tenía que disminuir porque ya no era el instrumento básico de financiación de ‘Pied Piper’ y fue derivando hacia un robaescenas con escaso encaje en el núcleo central.

T.J.Miller ( izq)  siempre ha sido más un cómico y un monologuista que un actor , donde se siente demasiado constreñido al no controlar el producto final, por lo que alterna ambos campos, aunque tendiendo cada vez más hacia el terreno de sus actuaciones en vivo.

El peor personaje de toda la serie era sin duda alguna el que interpretaba Josh Brener, porque no evolucionaba apenas como un tonto bastante inútil que de forma inexplicable va ascendiendo a todos los niveles empresariales y universitarios, sin que nadie sea capaz de ver lo inepto que es en todos los aspectos de su vida. Esa dimensión es divertida las tres primeras veces que la vemos, pero cuando se repite hasta la saciedad, pierde toda la gracia por el nivel de inverosimilitud que alcanzaba.

No es culpa de Josh Brener que está perfecto como el alelado ‘Bighead’ especializado en este tipo de personajes como le hemos podido ver en ‘Maron’ o como estrella invitada en ‘The Big Bang’, pero últimamente se está especializando mucho en hacer voces de animación, donde tiene un gran futuro.

El Final :
Las tramas empresariales informáticas siempre fueron el eslabón débil de la serie, por lo que sus creadores decidieron de acuerdo con HBO hacer una sexta y última temporada de duración más reducida para poder cerrar la historia de ‘Pied Piper’ de la mejor manera y sin perder prestigio.

El trailer de esta postrera temporada nos presagia el inicio del fin.

Sin desvelarles ningún detalle esencial, si que les puedo comentar que ha sido uno de los mejores finales de comedia que he visto, con un brillantísimo último episodio que nos explica utilizando el recurso de un documental rodado diez años después, el destino de ‘Pied Piper’ y sus empleados, cerrando la serie con esta última escena que es un magnífico compendio de la vida del protagonista Richard Hendricks.

Epílogo:
‘Silicon Valley’ ha sido con su compañera de viaje y cadena ‘Veep’, dos magníficos ejemplos de que la comedia no ha muerto, por muchos que se empeñen en enterrarla con cierta periodicidad y que gracias a HBO, hemos podido disfrutar muchos años hasta su carpetazo conjunto en 2019.

Hoy ha sido un verdadero placer rememorar la historia de ‘Pied Piper’ y su grupo de inadaptados sociales en una serie que será recordada durante mucho tiempo, ‘Silicon Valley’

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino