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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Spenser, detective privado: el gran personaje de la novela negra bostoniana

La elección de las series del rincón del recuerdo de cada viernes suelen venir dictadas por casualidades o coincidencias que me traen a la memoria cosas como ‘Spenser, detective privado’m una estilizada incursión en el genero ‘noir’ detectivesco ambientada en un lugar tan poco habitual para las ficciones de este tipo como es Boston, la capital del estado de Massachussets.

En este caso me han coincidido mentalmente, el estreno reciente en Netflix de una película inspirada en Spenser y haber escrito hace dos semanas sobre la segunda secuela de Star Trek, protagonizada por Avery Brooks, que se dio a conocer con su personaje de Hawk en esta serie.

El universo de Spenser es bastante mayor que el que recordaba a palo seco y comprende secuelas, libros y bastantes películas por lo que poco a poco he ido recordando cosas y detalles sobre una serie bastante notable que tuvo muchos menos reconocimiento del que se merecía como les vamos a explicar a continuación.

Ficha: Spenser, Detective privado ( Spenser For Hire) 66 ep + 4 películas .   Sep 1985- May 1988 Cadena:  ABC (USA) La 2- la 1 (E)

Sinopsis: Spenser es un excombatiente en la guerra de Vietnam que tras probar diferentes trabajos como una efímera carrera de boxeador o ser oficial de policía, acaba convirtiéndose en detective privado en su ciudad natal de Boston, para investigar todo tipo de casos.

En sus trabajos tiene la ayuda de Hawk un enigmático y misterioso matón que se mueve como una anguila por los bajos fondos bostonianos, mientras que mantiene una relación estable con su novia Susan Silverman. Sus relaciones con el departamento de policía son complejas con dos tenientes con reacciones contradictorias hacia Spenser cada vez que se cruzan en su camino, el teniente Quirk amigable y colaborador y el teniente Webster que no lo puede ver ni en pintura.

El inicio: Robert B. Parker era un profesor universitario de la Northeastern University en Boston, cuando en 1973 empezó a escribir novelas negras ambientadas en Boston y protagonizadas por un detective privado Spenser, con influencias de Sam Spade y otros figuras literarias.

El éxito de sus novelas le llevó a dejar la enseñanza para dedicarse de forma exclusiva a escribir novelas que cada vez tenían más éxito, por lo que empezaron a llegarle ofertas para adaptar sus novelas al cine o a la televisión.

Finalmente decidió aceptar la oferta de un veterano productor John Wilder para inspirarse en sus personajes para crear una serie televisiva, pero sin adaptar sus novelas al pie de la letra.

John Wilder es todo un personaje de Hollywood al haber tenido tres carreras de forma consecutiva y todas ellas bastante brillantes, primero fue un actor en numerosos westerns de serie B durante los años cincuenta y sesenta, para pasarse al otro de la cámara y reconvertirse en escritor, guionista, productor y director de series como ‘Las Calles de San Francisco’ y miniseries como ‘Centennial’ o ‘La Rosa Amarilla’.

Wilder era un enorme fan de las novelas de Robert B. Parker e insistió mucho hasta conseguir los derechos audiovisuales para la serie y escribir el episodio piloto de doble duración que recibió la aprobación de la cadena ABC, para convertirlo en serie semanal para su estreno en la temporada otoñal de 1985 con la siguiente promoción inicial.

La carrera de Wilder dio otro giro brusco a final de la década de los ochenta, al pasarse al terreno de las novelas tras producir otro gran éxito como la miniserie ‘Lonesome Dove’ y empezó a encandenar best-sellers hasta la fecha donde todavía sigue activo en la escritura a sus 85 años de edad.

La trama: ‘Spenser. Detective privado’ se enclavaba plenamente en el subgénero de los procedimentales con detective privado imperfecto, claros precursores de los antihéroes actuales que dominan muchas preferencias televisivas.

El genero siempre se ha movido en unas coordenadas bastante establecidas, con los únicos hechos diferenciales en forma de pequeños detalles que impedían que las historias fuesen intercambiables, como es el tema del vehículo, la ubicación y sus compañeros de fatigas como principales rasgos novedosos en cada serie.

‘Spenser. Detective privado’ jugó bastante hábilmente con esos tres factores, primero ubicando la serie en una gélida e invernal Boston, donde el protagonista vivía en un antiguo cuartel de bomberos, que le cedió el cuerpo en agradecimiento a los servicios prestados por salvar a un bombero. Conducía un precioso Ford Mustang de los sesenta y tenía un perfecto compañero de fatigas en el descreído matón que era su colega Hawk.

La cabecera de la serie establece rápidamente esos factores diferenciales para situar al espectador.

Los casos eran los habituales de los catálogos de los detectives de novela negra, con las esposas o maridos infieles como plato principal de su dieta, junto a la localización de personas desaparecidas o trabajos de protección personal.

Los encargos eran  aparentemente sencillos pero siempre empezaban a complicarse cuando Spenser tiraba de la manta, por lo que acaba necesitando la ayuda de su amigo Hawk para resolverlos.

Sus relaciones con el departamento de policía no eran una balsa de aceite, lo que permitía crear tensiones en las tramas secundarias que derivaban del caso semanal y que tenían implicaciones con sus contactos policiales.

Spenser era un personaje bastante culto e ilustrado, para los cánones del genero, con un gran amor por la poesía y la cocina. Al tener una buena relación estable con su novia formal, tampoco era un mujeriego que iba saltando de flor en flor, por lo que no dudaba en introducir a su compañera Susan en algunas de sus tramas detectivescas, como pueden ver en el siguiente corte con ambos de paseo por Boston.

De todas formas el eje de la serie era su relación con su colega Hawk, un personaje hecho a su mismo, desde que empezó como un chaval que se buscaba la vida como podía por las calles bostonianas, hasta conseguir tener una enorme reputación como mercenario o matón a sueldo, sin preguntar demasiado sobre las razones de cada trabajo.

Cerrado y hermético, su relación con Spenser le va a permitir abrirse un poco, pero apenas dejando entrever lo que oculta tras ese impenetrable cascarón exterior, que no le impedía pelearse con su mejor amigo, para saldar alguna cuenta de honor pendiente como en el siguiente vídeo

‘Spenser. Detective Privado’ no pudo evitar el habitual baile de productores y showrunners que la cadena iba proponiendo para ajustar la serie a sus preferencias de marketing, por ello John Wilder apenas estuvo involucrado personalmente al inicio de la serie, para ser sustituido por productores jornaleros acostumbrados a cumplir los plazos de entrega de cada episodio, como si fuera una cadena industrial.

En este caso los elegidos fueron los grises Stephen Hattman y William Robert Yates, que cumplieron de forma aseada, aunque por lo menos tuvieron el olfato de dar la primera oportunidad a dos jóvenes e inexpertos guionistas Alex Gansa y Howard Gordon, que aprendieron el oficio en Spenser durante tres años y acabaron creando joyas como ’24’ o ‘Homeland’ .

La serie iba dando tumbos, pero siempre anclada en la relación central de Spenser y Hawk, por lo que no dudaron en despachar a su novia al inicio de la 2T para liarlo con una fiscal del distrito interpretada por la entonces desconocida Carolyn McCormack, que luego estuvo muchos años como psiquiatra en las diferentes franquicias de ‘Ley y Orden’ con los consiguientes cambios en la nueva cabecera.

El remedio fue peor que la enfermedad y sin cortarse un pelo, volvieron a traer a su primera novia a principios de la 3T, para volver a mejorar la química que nunca llegó a funcionar en ese cambio de pareja.

Spenser siempre me pareció una serie ligeramente por encima de la media, pero no por su protagonista, sino gracias a Hawk, que se convertía en el centro de todas las miradas en cuanto aparecía en la pantalla y en mi caso mi personaje favorito y de lejos, sobretodo cuando empezaron a emitir la serie de forma diaria en la 1 durante las sobremesas, lo que la hacía de muy buena digestión a esas horas.

Al ser un procedimental sin apenas hilos de continuidad, no pasaba nada si me la perdía en alguna ocasión, pero siempre la recuerdo como un producto honesto y fiable, muy bien ubicado en Boston y así es como he querido trasladarlo.

Los actores:
Robert Urich fue un popular actor televisivo que protagonizó nada menos que quince series, durante sus treinta años de carrera que fue cercenada por un cáncer en 2002 a los 55 años de edad.

Urich se dio a conocer como el teniente Street en ‘Los Hombres de Harrelson’ y fue enlazando series como ‘Vega$’ o ‘Gavilan’ hasta que fue elegido para el papel de Spenser. En este personaje estaba mejor cuando mostraba su lado mas culto y refinado con su novia, que en las tareas de investigación, donde era un pelín blando para mi gusto personal, en especial al lado de su compañero de fatigas Hawk.

Tras la serie, siguió protagonizando muchas series olvidables que alternaba con las películas televisivas de Spenser, hasta protagonizar el remake de ‘Vacaciones en el Mar’ que fue uno de sus últimos trabajos antes de morir.

No es habitual que un actor desconocido y salido de la nada como Avery Brooks, se convierta en el mejor elemento de una serie, pero con su Hawk, lo consiguió y con nota, gracias a su presencia magnética y su manera expeditiva de resolver las cosas, sin que apenas esbozara alguna sonrisa excepto en ocasiones muy especiales.

La carrera de Brooks llego a su máximo esplendor como el magnífico capitán Sisko en ‘Star Trek. Deep Space Nine’ pero luego prefirió apartarse para dedicarse a su vocación de profesor de arte dramático en la Universidad de Rutgers, donde todavía sigue dando clases.

Barbara Stock fue la actriz que daba vida a la novia de Spenser, Susan Silverman, una mujer independiente que no estaba dispuesta a ser un mero florero y que complementaba a la perfección la vertiente humanista de su pareja. Su trayectoria en la serie fue extraña al salir tras la 1T por decisión de los productores que no dudaron en traerla de vuelta para la 3T, al darse cuenta de su error.

Stock ha tenido una carrera de lo más discreta con este papel como hito más destacado, junto con un papel regular en la última temporada de ‘Dallas’ cuando  ya era algo  irreconocible, por lo que decidió retirarse de la actuación a principios de siglo para reconvertirse en una prestigiosa decoradora de interiores.

Ron McLarty ( detras, centro)  ha sido un secundario en múltiples lugares como en esta ocasión donde interpretaba al teniente Quirk, el mejor contacto de Spenser en el departamento de policía que tenía su utilidad en dos o tres escenas por episodio, para ayudar al protagonista y poca cosa mas. Sus mejores trabajos han sido como narrador de innumerables audiolibros y documentales hasta su muerte a principios de este año

Por último mencionar a otro secundario de raza de mil películas como Richard Jaeckel que interpretaba al malhumorado teniente Quirk el principal antagonista de Spenser en el departamento de policía y que tenía que comerse muchas de sus palabras al ser humillado en sus investigaciones por el detective privado hasta que prescindieron de él en la tercera temporada como medida para reducir costes.

Tras finalizar su servicio en la Marina Mercante de los Estados Unidos, durante la Segunda Guerra Mundial, Jaeckel empezó a hacer papeles secundarios en películas bélicas y westerns, ya sea como amigo o mano derecha del protagonista o del villano principal, hasta llegar a su mejor papel en la enorme ‘Doce del Patíbulo’ y en otras películas del gran Robert Aldrich, Más adelante se centró en la televisión, hasta llegar a este personaje y posteriormente en una de sus ultimas apariciones como el teniente Ben Edwards en ‘Los Vigilantes de la Playa’ hasta su muerte en 1997 a los 70 años.

El final, secuelas y películas;

‘Spenser. Detective Privado’ siempre se movió por una zona cómoda de las audiencias, sin convertirse en un superéxito pero sin muchos problemas para ir siendo renovada en dos ocasiones. Sus problemas vinieron dados por el tema económico, debido a que su rodaje en Boston y en exteriores la hacia bastante más cara que si se rodaba en otros lugares más habituales y con mejores acuerdos de impuestos.

Con esos datos, la cadena ABC decidió cancelarla para buscar series mas rentables y más baratas de producir, dejando al pobre Spenser en la estacada en lo referente a la serie, pero dejando abiertas las posibilidades tanto de una secuela como de películas televisivas.

Lo primero que hicieron de forma inmediata fue crear una secuela centrada en el personaje de Hawk , ‘A Man Called Hawk’ que fue estrenada apenas seis meses tras la cancelación, con la excusa de enviar al protagonista de Boston a Washington ( incluido el rodaje) . La idea era empezar desde cero y cerca de su padre con el que desea retomar su relación perdida, pero de todas formas en la cabecera solo sale la figura de Hawk y nada más

La secuela nunca acabó de arrancar al intentar convertir al antihéroe oscuro que era Hawk, en alguien más luminoso y que luchaba por hacer el bien, pero al dejarlo  más solo que la una y  sin unos personajes secundarios medianamente interesantes, fue cancelada tras apenas trece episodios.

De todas formas la cadena ABC no se resistió a dejar el personaje de Spenser y produjo cuatro películas televisivas a principios de los noventa adaptando de forma fidedigna novelas de Robert B. Parker, incluso con el propio escritor y su mujer adaptando los guiones y  con la misma pareja protagonista de actores Urich y Brooks.

A finales de los años noventa el propio Parker insistió con otras tres películas televisivas que adaptaban otras tres novelas suyas, pero con un reparto completamente nuevo con Joe Mantegna como Spenser.

Tras muchos años donde solo vivió el personaje en su versión literaria, Netflix lo resucitó con una película estrenada en Marzo de este año ‘Spenser Confidential’ vagamente inspirada en las novelas de Parker, utilizadas como una excusa para colar una  vulgar historia de policías utilizando al personaje como cebo popular con Mark Wahlberg como el Spenser original y un desastroso Winston Duke como Hawk.

 

Aquí tienen el trailer de la última reencarnación del detective bostoniano

Consideraciones finales:
Si solo han conocido al personaje de Spenser por esta reciente película, espero haberles presentado su enorme y documentada historia en especial como un intento de lavar la historia de ese gran personaje que fue Hawk, absolutamente masacrado en esta última versión.

Si lo conocían con anterioridad, espero haberles rememorado vivencias de juventud, como siempre es nuestra intención en este rincón del viernes que hace de preludio del fin de semana.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino