El último recurso que le queda a muchos actores que tuvieron una gran fama en un momento determinado del pasado como Jean-Claude Van Damme es realizar una serie televisiva donde se preste a autoparodiar su propia vida
Este recurso ha sido utilizado por David Hasselhoff en ‘Hoff the Record’ o Andrew Dice Clay en ‘Dice’, pero sobre todo y a un nivel muy superior por Matt LeBlanc en ‘Episodes’. Todos ellos han tenido el objetivo de realizar una operación nostálgica encaminada a recuperar el cariño de sus fans que casi les habían olvidado, con historias plenas de guiños a su gloriosa carrera.
‘Jean-Claude Van Johnson’ fue el vehículo utilizado por el karateka belga para intentar reflotar su carrera, pero los resultados no fueron precisamente muy satisfactorios, excepto para los miembros de sus clubs de fans más acérrimos. No obstante, incluso en mi caso que siempre me ha gustado bastante y he visto casi todas sus películas, no me convenció en absoluto.
Esa sensación fue reforzada por la fulminante cancelación de su primera serie televisiva por parte de Amazon tras su 1T, lo que le hizo regresar a su refugio de películas cutres de acción de serie W, dónde sigue penando a sus 65 años, muy lejos de su esplendor.
Con ese panorama puede ser divertido recordar con una cierta perspectiva ‘Jean Claude Van Johnson’, que todavía sigue disponible en Prime Video, por si quieren fustigarse durante el final de la cuesta de enero.

Ficha: Jean-Claude Van Johnson 6 ep 30 min . Dic 2017 . Cadena: Amazon (USA/E)
La trama:
Jean-Claude Van Damme lleva dos años retirado de su doble vida en la que en paralelo a su carrera como estrella cinematográfica de las artes marciales ha sido un espía internacional con el sobrenombre de Jean-Claude Van Johnson, llevando a cabo todo tipo de misiones peligrosos para una agencia secreta del gobierno USA.
Un encuentro espontaneo con Vanessa que había sido el amor de su vida y su ayudante en sus tiempos de espía, le hace replantearse su vuelta a la acción en su doble faceta como actor y espía, para volver a conquistar a su amor perdido, por lo que contacta con su superiora en la organización, para retornar al servicio activo, a pesar de lo oxidado que está tras dos años retirado, como pueden ver en el tráiler de la serie.
Su misión principal le lleva a Bulgaria al rodaje de una película que debe compaginar con una misión sobre un posible arsenal nuclear que debe localizar y neutralizar.
Este serie no es el primer intento de auto parodia de Jean-Claude Van Damme, puesto que en 2008 ya realizó una película francesa ‘JCVD’, con una premisa similar interpretándose a si mismo como una estrella en declive que se ve envuelto en un atraco de un banco con rehenes, en donde puede lucirse como un héroe.
En esta ocasión se ha rodeado de personas influyentes como el director y productor Ridley Scott que ejerce de productor ejecutivo de la serie y con el guionista Dave Callaham responsable de la saga de héroes de acción crepusculares ‘The Expendables’ que aquí conocimos como ‘Los Mercenarios’ en la que Jean-Claude participó en la segunda entrega.
La serie siguió el sistema inicial de Amazon con un piloto emitido en verano de 2016 para ser sometido a la votación del público que aprobó por amplia mayoría, para recibir el encargo de una primera temporada de 6 ep, centrado en ese rodaje de la película ‘Huck’ como tapadera de su doble vida, además de ser el centro de sus fantasías como las del siguiente video.
El piloto es lo mejor de la serie y de lejos, lleno de autorreferencias a las películas de la carrera de Van Damme, al mismo tiempo que establece la premisa inicial de la serie que por lo menos al principio parecía intrigante.
Amazon además se involucró mucho en la promoción del estreno, con un gran acto en París, ante el que no escatimó en gastos invitando a numerosa prensa especializada, incluso de nuestro país.
El problema es que todo lo que vimos en el piloto eran puros fuegos de artificio porque no consiguen en ningún momento combinar de forma convincente el aspecto de estrella de cine con el de espía internacional.
El tono iba dando continuos bandazos de la autocomplacencia artística de la estrella a la autoparodia, sin conseguir centrarse en ningún momento, predominando un cierto aire taciturno de juguete roto.

La irregularidad era extrema, ya que al lado de escenas de acción reminiscentes de sus mejores películas, nos encontramos con momentos ridículos y de verdadera vergüenza ajena como cuando Jean-Claude Van Damme se empecina en interpretar a su gemelo Filip, hundiendo por completo cualquier credibilidad de la serie, por lo menos desde mi punto de vista.
El ego de Van Damme revolotea en todo momento en la serie, hecha a su mayor gloria, evitando cualquier referencia a su turbulenta vida privada, dejando su faceta amorosa para conquistar a la elusiva Vanessa, bien interpretada por una esforzada Kat Foster, merecedora de mejores papeles.

Esa falta de concreción en la dirección de la serie fue su principal lastre, ya que podría haber funcionado como comedia disparatada o incluso como una serie de espías, pero la mezcla de ambos conceptos con semejante poca traza, hizo que se agotara rápidamente mi paciencia, a pesar de mi cariño por el Jean-Claude Van Damme de los ochenta y noventa.
En su momento me comentaron que era un producto exclusivo para los fans del actor belga, algo que puedo aceptar, pero el resultado final fue un desastre más allá del piloto, que es lo único que se salva de la quema, junto a escenas de acción como la de este tráiler con sus peleas, que nos recordaban viejos tiempos.
La nostalgia no puede ser una patente de corso para intentar colarnos cualquier cosa con el único apoyo de nuestro cariño por el pasado de un personaje como Jean-Claude Van Damme. al que no solo se le ha pasado el arroz sino que se le ha quemado, aunque no niego que a lo mejor este artículo le pique el gusanillo de recordar al ídolo de todos los videoclubs del siglo XX.
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Lorenzo Mejino