Y se llama Dani Corman. Y tiene una tienda de vinos llamada Essencia en la calle Zabaleta de San Sebastián.
Resulta que esta semana se ha celebrado la gran challenge del champagne nacional y Dani se enfrentó a otros profesionales de toda España para alzarse con el máximo galardón, el de Ambassadeur du Champagne 2010. En este caso concreto, además de la descripción misma de las burbujas que bebieron y de llamarlas a cada una por su nombre, los participantes tuvieron que demostrar su cultura sobre la región de champagne y de la puñetera bebida que está buenísima.
¿Y ahora qué pasará? De entrada ya es el que más sabe del tema en España y después, concretamente el 29 de octubre se va para el norte donde pasará 5 días y en los que se encontrará con profesionales de Alemania, Bélgica, Francia, Gran Bretaña, Italia, Holanda y Suiza para intentar imponerse como el Premier o el Gran Ambassadeur del mundo mundial. Ya sé lo que dirá Dani, sonreirá y dirá: “Bah, eso es imposible” (y probablemente lo sea habiendo un francés) pero para eso está él que se ha apasionado por una bebida única y, no es que haya aprendido, es que se zambulló de cabeza y se empapó directamente de la bebida para que le entrara por todos los poros del cuerpo.
No hace tanto tiempo, en la misma barra, abría una botella de cava mientras me decía “tengo ganas de aprender algo sobre el cava.” Sólo el entusiasmo y el amor por el vino te pueden llevar a la altura a la que ha llegado Dani y sólo me queda una frase para él: “Qué envidia me das c…”
Blog escrito escuchando: Studio One Soul