Querida Montse;¿Y tu te quejas porque todo esto no tiene arreglo? Te recuerdo que has traido al mundo cuatro hijos y todos ellos querrán sus casas y querrán vivir cerca de su madre, que eres tu, que vive en la Diagonal. ¿Cómo arreglas el asunto? porque en la zona no se pueden hacer más casas que las que hay, así que ayuntamientos y constructores seguirán construyendo por donde puedan. Así que no te pongas estupenda sobre el hecho de que algún día desaparecerán los viñedos que hay junto a Barcelona.Me temo que el maldito mercado no dejará otra opción. al fin y al cabo pocos viñedos quedan junto a grandes ciudades. En París, en Montparnasse, siguen estando los originarios viñedos que se plantaron en ese pueblo que, en aquel entonces, eran las afueras de París y que hoy en día no son más que viñedos testimoniales que dan un vino también básico y testimonial.
Tu y yo sabemos que este caso no es el mismo. Los viñedos de Barcelona, los viñedos de Parxet, para empezar, son viñedos únicos con esa uva Pansa blanca tan diferente y, para seguir, dan vinos históricos y que siempre se han salido de lo común. ¿Sabías que el original Marqués de Alella ha sido uno de mis blancos favoritos desde hace más de 25 años? Hemos bebido ese vino desde nuestras primeras visitas gastronómicas a Barcelona porque era el vino de la ciudad y porque nos gustaba. Y ahora encima se lo han tomado más en serio y hacen este Pansa Blanca sobre lías que se convierte en un vino con muchas clase, con manzana verde al principio, que luego se convierte en orejones y que al final es ligeramente amargo, como con almendras y todo se hace untuoso. Y tu no quieres quedarte sin este vino, yo tampoco. Pero les quedan 25 años de alquiler de esas tierras que tienen una familia propietaria y tus hijos querrán vivir cerca de Barcelona, así que hazte a la idea.
De entrada es lo que hay, así que disfrutemos con el vino que, de entrada, está por debajo de los 10 euros (lo puedes encontrar en Urraki) y como sabemos que lo están haciendo con mucha honradez ojalá dentro de todos esos años la familia propietaria haya pasado por París y se haya dado cuenta de que puede haber toda una industria turística alrededor. Lo que sí te puedo asegurar es que para entonces a mi me quedarán pocas fuerzas para salir a la calle a defender la viña, lo siento, estaré mayor. Prefiero disfrutar del aquí y ahora.