Un cliente me comentaba hace poco lo ninguneado que se sentía en el trabajo, sintiendo que era el último mono y que no se contaba con él mas que para tareas menores que además no correspondían a su puesto y que le impedían realizar bien su trabajo. Se estaba planteando hablar con el jefe y transmitirle su malestar y sus deseos de saber si dentro de la empresa podía optar a una mejora laboral que le hiciera sentirse más realizado profesionalmente. Por supuesto tenía dudas porque no tenía claro cómo iba a aceptar el jefe su conversación y si en lugar de beneficiarle, le podía perjudicar.
Por supuesto no podemos generalizar, ya que cada caso puede tener sus particularidades que le hagan especial y que no sea adecuado hablar, pero en la mayoría de los casos, debemos apostar por la comunicación. No siempre es fácil preparar una conversación de este tipo, pero si se hace bien puede servirnos para:
Para tener éxito con esta conversación debemos prepararla y ensayarla bien, sabiendo que estamos dando un paso importante y que debemos ser consecuentes con ello:
Como podéis comprobar las pautas son muy elementales, pero a veces se nos olvidan y no las tenemos en cuenta cuando nos lanzamos a mantener una conversación de este tipo, que puede resultar fundamental para nuestra carrera profesional.