Diario Vasco

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La influencia del pasajero de al lado en los aviones
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Asier Minondo | 24-02-2015 | 06:29| 0

Que los demás influyen en nuestras decisiones de compra no es ninguna novedad. Por ejemplo, todos habremos visto una película por la recomendación de un amigo o habremos comido unas croquetas en un bar perdido de un pueblo remoto porque nuestro primo nos dijo que eran las mejores del mundo.

Pero como ocurre muchas veces en economía, y en otras ciencias sociales, la dificultad no reside tanto en estar de acuerdo en que los demás tienen influencia sobre nuestras decisiones de compra, sino en cuantificar dicho efecto. ¿En qué porcentaje mis decisiones de compra se deben a lo que hayan hecho los demás? Un estudio reciente, realizado por Pedro M. Gardete, profesor de Marketing de la Universidad de Stanford, utiliza un caso muy curioso para responder esta pregunta: las compras que se realizan en los aviones.

La situación es la siguiente: imaginemos que estás volando y un pasajero que va sentado en tu misma fila, al que no conoces de nada, compra algo para comer. ¿En qué medida esta acción hará que nosotros también compremos algo? Para responder esta pregunta el estudio utiliza una metodología ingeniosa. Una vez que se produce una compra, el autor compara la probabilidad de compra de la persona que está sentada al lado de la persona que ha realizado la compra, con la probabilidad de compra de la persona que está sentada justo delante de la persona que ha realizado la compra. La diferencia entre los dos pasajeros es que el primero, el que está sentado al lado, sí ha observado la compra, mientras que el segundo, el que está sentado adelante, no. Por tanto, la diferencia en la probabilidad de compra del pasajero que está sentado al lado y del pasajero que está sentado adelante puede identificar correctamente la influencia de los demás sobre nuestra compra.

El autor recogió datos del comportamiento de compra de 257.047 pasajeros en 1.966 vuelos que se realizaron en Estados Unidos entre los meses de enero y febrero de 2012. En estos vuelos los pasajeros realizaban su compra a través de una pantalla que tenían en sus asientos y la pagaban con su tarjeta de crédito. El autor tenía información sobre el lugar en el que iba sentado cada pasajero, si había realizado una compra o no, y a qué hora había realizado la compra. Con estos datos el autor podía identificar quién había sido el primero en comprar en una fila, y observar el comportamiento posterior del pasajero que estaba a su lado y del pasajero que viajaba delante de él. Además, el autor tenía información sobre las reservas de vuelo, con lo que podía excluir del estudio a las personas que viajaban juntas. ¿Cuál es el resultado del estudio? La conclusión es que los demás, aunque sean completamente desconocidos, influyen notablemente en nuestras decisiones de compra. En concreto, la probabilidad de que un pasajero realice una compra aumenta en un 30% si el pasajero de al lado ha comprado algo.

Yo ya he sacado mi lección de este estudio. En el próximo vuelo le voy a pedir a la compañía aérea que haga un sorteo con mucha fanfarria para regalar una comida a bordo, pero con el compromiso de que me toque a mí. Cuando me pregunten por qué les hablaré de este post.

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Impuestos, ¿con IVA o sin IVA?
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Iñaki Erauskin | 17-02-2015 | 08:36| 0

@InakiErauskin

“En este mundo sólo hay dos cosas seguras: la muerte y pagar impuestos.”

Benjamin Franklin

“Los impuestos son el precio de la civilización.”

Oliver Wendell Holmes

“El arte de la tributación consiste en desplumar al ganso para obtener la mayor cantidad de plumas con el menor número posible de graznidos.”

Jean Baptiste Colbert

 

Últimamente no hay día en que no se hable de personas o instituciones  que, presuntamente, han podido evadir impuestos. Medir la economía sumergida y el fraude fiscal asociado es difícil. Una manera interesante de abordar esta cuestión es comparar la situación fiscal de España con otros países o, también, analizar la evolución fiscal de España a lo largo del tiempo.

Esto es lo que hace Francisco de la Torre Díaz, Inspector de Hacienda del Estado, en su magnífico libro “¿Hacienda somos todos?”. Para ello sugiere estudiar las bases imponibles declaradas de los impuestos más importantes: el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el Impuesto de Sociedades (IS), el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y los impuestos especiales. Según datos de la Agencia Tributaria, en 1995 las bases de estos 4 impuestos sumaban 490.348 millones de euros, lo que equivalía a que esos 4 impuestos gravaban el 106,75% del Producto Interior Bruto (PIB) de dicho año. Justo antes de la crisis, en 2007, las bases sumaban 1.303.745 millones de euros, esto es, el 123,21% del PIB. En 2013 las bases suman 1.071.782 millones de euros, un 102,15% del PIB. Desde el punto álgido de la crisis las bases se han reducido en más de 20 puntos porcentuales.

El Gráfico 1 muestra las bases de los impuestos directos (IRPF e IS) sobre el PIB para el período 1995-2013. Se observa que tras un largo período de aumento gradual de las bases respecto al PIB, éstas alcanzan su máximo en 2006, para caer rápidamente hasta el año 2012 y repuntar un poco en 2013. Las cifras de 2013 son muy similares a las de 1995, en torno al 60%. Las bases han caído en términos absolutos desde 2007 hasta 2013, pero, además, la caída relativa que muestra el Gráfico 1 desde 2006 a 2012 implica que la reducción de las bases ha sido mayor que la reducción el PIB. Ello estaría relacionado, según De la Torre, con una estructura fiscal inadecuada y un aumento del fraude fiscal. En el año 2013 se aprecia un leve repunte de las bases en términos relativos, rompiendo la tendencia de años anteriores.

Fuente: Agencia Tributaria, INE, De la Torre Díaz (2014) y elaboración propia.  

 

El Gráfico 2 exhibe las bases de los impuestos indirectos (IVA e impuestos especiales) sobre el PIB. Aquí se observa un fenómeno similar, pero con una evolución más suave. Llama la atención que en 2013 el porcentaje de las bases sobre el PIB se ha reducido en 4 puntos porcentuales respecto a 1995. Ello ha podido deberse en parte a la menor venta de primeras viviendas, que tributan el IVA. A pesar de las reducciones de las bases, la recaudación del IVA ha ido subiendo desde 2009, por las subidas del tipo impositivo del IVA en 2010 (Rodríguez Zapatero) y 2012 (Rajoy).

 

Fuente: Agencia Tributaria, INE, De la Torre Díaz (2014) y elaboración propia. 

 

Relacionado con todo lo anterior, conviene señalar que la presión fiscal en España, el País Vasco o Navarra es bastante más baja que la media de la Unión Europea (UE)-28 o que la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Hay mayor presión por la parte de las cotizaciones sociales, pero menor por la parte de los impuestos (IRPF, IVA, etc.). Como se puede observar en el Cuadro 1, tomado del “Informe sobre la fiscalidad de Hego Euskal Herria en 2013” elaborado por el sindicato ELA (pincha aquí), sólo algunos países del Este de Europa e Irlanda tienen una presión fiscal menor.  Además, la brecha respecto al resto de los países parece que ha aumentado con la crisis.

 

Cuadro 1. Presión fiscal en la Unión Europea (tributos y cotizaciones sociales), 2008-2011 (%PIB).

Fuente: ELA sindikatua. “Informe sobre la fiscalidad de Hego Euskal Herria en 2013”, basado en datos de Eurostat, Tesorería General de la Seguridad Social, Gobierno de Navarra, Instituto Estadístico de Navarra, Eustat y Gobierno Vasco.

 

Así, la próxima vez que te encuentres ante el dilema de “¿con IVA o sin IVA?”, ten en cuenta lo anterior…

 

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¿Por qué todas las canciones tienen la misma duración?
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Jon Mikel Zabala | 05-02-2015 | 16:42| 0

@jonmizabala

El temporal de la semana pasada nos deleitó con un manto blanco que produjo unas imágenes que probablemente permanezcan durante algún tiempo en nuestras retinas. Debido a las condiciones meteorológicas de los últimos días, es probable que much@s de nuestr@s lector@s hayan pasado una parte importante de este pasado fin de semana en casa. La compañía de un buen libro, una película, algún que otro té o una buena canción constituyen en cualquier caso un placer al que no resulta fácil resistirse de vez en cuando.

Podríamos citar un millar de características que hacen que cada libro, película, canción, etc. sea algo único. Sin embargo, como amante de la música que soy, este fin de semana me he preguntado algo que tal vez algun@s de nuestr@s lector@s se hayan preguntado también en alguna ocasión. ¿Por qué la mayoría de las canciones tienen la misma duración?

Y es que la mayoría de las canciones duran aproximadamente tres minutos. De hecho, como bien sabrán los amantes de Eurovisión, las canciones de dicho certamen no pueden exceder los tres minutos. En el primer festival, en 1956, las canciones podían tener cualquier duración. Sin embargo, en 1957 se sugirió que las canciones duraran tres minutos y medio, y en 1962 se redujo a los tres minutos con carácter obligatorio, un criterio que se ha mantenido hasta la actualidad.

Los entusiastas y coleccionistas de vinilo sabrán que entre 1858 y finales de 1950 los discos eran conocidos como los “78”. Se llamaban así porque el disco giraba a 78 revoluciones por minuto (rpm). “Los 78” venían en dos tamaños: uno de 10 pulgadas que tenía una duración de tres minutos de música y uno de 12 pulgadas que tenía cuatro minutos de duración. En 1949 se introdujeron los discos de 45 rpm que eran más duraderos, fáciles de transportar y más baratos debido a los materiales empleados en su fabricación. A pesar de que “el 45” sustituyera rápidamente “al 78”, también tenía una duración de unos tres minutos.

Estas tecnologías derivaron en la introducción del concepto “single”, que se mantiene hasta nuestros días, y que hacía referencia a que una unidad de disco contenía una única canción (o ‘single’). Los grupos, para poder hacer sonar sus canciones en la radio y darle así una mayor difusión a su música, tuvieron que adaptarse a las tecnologías existentes, por lo que se veían limitados a grabar canciones de tres minutos de duración. Tal vez algún lector conserve aún alguno de los 45 de Elvis, de los Beatles o de los Rolling Stones.

Debido a la evolución del cambio tecnológico, parecería lógico suponer que en la medida en la que las tecnologías han evolucionado, dicha evolución también haya llevado un cambio paralelo en la duración de las canciones. Efectivamente, ha habido grupos que han escrito canciones de más de tres minutos, incluso antes de que se introdujera el CD. Jimi Hendrix por ejemplo grabó canciones de 20 minutos de duración, y otras bandas clásicas como Pink Floyd, Led Zeppelin, Deep Purple y Bob Dylan también tienen canciones de 10 minutos.

Duración cancionesFuente: https://plot.ly/~RhettAllain/131/average-song-length/

Como se puede observar en la figura anterior, la duración de las canciones tuvo su mayor incremento entre las décadas de los 1960s y los 1980s. Sin embargo, desde mediados de los 1980s la duración de las canciones se ha mantenido muy estable y alrededor de los 230-340 segundos, a pesar de los enormes cambios que han ocurrido desde entonces en la industria musical. En la economía este fenómeno se conoce por el concepto de “path-dependence”, o trayectoria histórica. Un fenómeno análogo es el conocido como QWERTY, el cual explica por qué a pesar de que la distribución de las teclas de los ordenadores no es la óptima, ésta se sigue manteniendo constante desde 1868.

Naturalmente, en la actualidad la longitud de las canciones depende de las prioridades de los músicos y los fans de dichos grupos (que deciden si los compran o no). Sin embargo, la industria radiofónica sigue requiriendo que las canciones tengan una cierta duración para facilitar la gestión de su programación. No sé si los lectores preferirán las canciones cortas, las largas o las muy largas, lo que sí sé, es que como bien dijo Nietzsche, “sin música, la vida sería un error”.

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Los diamantes y la duración del matrimonio
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Asier Minondo | 03-02-2015 | 06:32| 3

“Un diamante es para siempre”, frase acuñada por la empresa De Beers a finales de la década de 1930, está considerada como uno de los eslóganes publicitarios más exitosos de la historia. Al regalar un anillo de compromiso con un diamante queremos expresar nuestro deseo de que el matrimonio sea tan duradero como el diamante. Y parece que esta asociación ha calado, ya que durante el siglo XX hubo un notable crecimiento en la venta de anillos de compromiso que incorporaban un diamante.

Algún lector fiel de este blog se habrá dado cuenta ya a estas alturas que a los economistas nos encanta utilizar las herramientas del análisis económico para explicar casi todos, si no todos, los comportamientos humanos. Y los anillos de compromiso no son una excepción. Desde el punto de visto económico, un anillo de compromiso con un coste elevado es una señal que envía un agente económico a otro de que está invirtiendo muchos recursos en una relación, ya que espera obtener frutos de la misma durante mucho tiempo. Ya sé que no suena muy romántico, pero ya sabéis que a la economía se le califica como la ciencia lúgubre. Este tipo de señales son importantes en aquellas situaciones en las que un agente no tiene información completa sobre otro agente económico y necesita alguna “señal” para orientar su decisión. Las señales también son importantes en otros ámbitos económicos. Por ejemplo, el obtener un título universitario tiene un importante componente de señal para los empleadores. El título ofrece información de que la persona que se va a contratar ha adquirido los conocimientos necesarios para el puesto de trabajo, pero también señala que la persona es lo suficientemente inteligente para superar un reto de largo plazo, plagado de numerosas y difíciles pruebas.

En un estudio reciente, los profesores Frances y Mialon de la Universidad de Emory, han analizado si las parejas que realizaron un mayor gasto en el anillo de compromiso, y en la boda, tienen una menor probabilidad de divorciarse que las parejas que gastaron menos en el anillo de compromiso y en la boda. Los datos para el estudio se recogieron entre los meses de julio y agosto de 2014, y corresponden a una muestra de 3.151 personas residentes en los Estados Unidos. Sorprendentemente los autores concluyen que las parejas que realizaron un mayor gasto en el anillo de compromiso y en la boda tienen una mayor probabilidad de divorciarse que las parejas que gastaron menos. Es importante señalar que esta conclusión se obtiene una vez que se han controlado por otros factores, como si la pareja tiene hijos, la edad, la situación laboral y los ingresos familiares, que también influyen sobre la probabilidad de que una pareja se divorcie.

Los autores solamente indagan sobre un posible mecanismo que podría explicar esta relación negativa entre los gastos de la boda y la duración del matrimonio: el agobio financiero que supone para la pareja la compra del anillo de compromiso y los gastos ligados a la boda, como el banquete o la luna de miel. Si estos gastos suponen un agobio financiero para las parejas, este agobio financiero puede generar un malestar en la pareja que lleve finalmente al divorcio.

Por tanto, aunque gastarse mucho en la boda puede parecer una señal de la apuesta a largo plazo por una relación, si esos gastos no se pueden financiar, se produce un agobio financiero que puede llevar al traste la apuesta a largo plazo. Por tanto, asegúrese de que su señal sea financieramente viable. Ya ven, pura economía.

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¿Todavía merece la pena estudiar?
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Iñaki Erauskin | 27-01-2015 | 08:54| 0

@InakiErauskin

La semana pasada salieron los últimos datos de la Encuesta de Población Activa. España tiene 5.457.700 desempleados. De ellos 1.239.300 tienen estudios universitarios. Mientras que la tasa de desempleo general es del 23,7%, para las personas con estudios universitarios es de 14,29%.

¿Todavía merece la pena estudiar?

La Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE) publica todos los años su Informe sobre la Educación (pincha aquí). La evidencia es clara: mayores niveles de estudio están positivamente asociados a mayores salarios, a pesar de la crisis. El Gráfico 1 muestra la relación entre las ganancias de los trabajadores por nivel educativo y por sexo. En el caso de España, las ganancias por trabajador con estudios universitarios son, por término medio, un 56% mayores (valor índice de 156) que para aquellos que sólo han estudiado hasta la educación secundaria superior. España se halla en este aspecto por debajo de la media de los países de la OCDE. A su vez, las ganancias por trabajador sin estudios secundarios superiores son, por término medio, un 20% inferiores (valor índice de 80) que para aquellos que sólo han estudiado hasta la educación secundaria superior. En la franja de edad de 25-34 años la diferencia es un poco menor: 39%. Resulta llamativo que en el caso de las mujeres las diferencias son mayores. Así, las ganancias por mujeres con estudios universitarios son, por término medio, un 55% mayores que para aquellas que sólo han estudiado hasta la educación secundaria superior, mientras que en el caso de los hombres la cifra es de un 36%.     

 

Gráfico 1. Ganancias relativas de trabajadores, por nivel educativo y sexo (2012). Educación secundaria superior=100.

Fuente: OCDE. “Education at a glance. 2014”

 

Todo lo anterior, por supuesto, no es más que una de las razones de por qué merece la pena estudiar, pero hay muchas más, tales como una menor tasa de desempleo, mejor salud, etc. En efecto, como se observa en el Gráfico 2, mayores niveles educativos y mayores niveles de competencia en la prueba de comprensión lectora están positivamente asociados a mejores niveles de salud. España se halla ligeramente por debajo de la media.   

 

Gráfico 2. Porcentaje de adultos que señalan que tienen buena salud, por nivel educativo y nivel de competencia en la prueba de comprensión lectora (2012).

 

Fuente: OCDE. “Education at a glance. 2014”

 

¿Hay alguna duda todavía de que estudiar merece la pena?

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¿Es efectivo el teletrabajo?
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Jon Mikel Zabala | 17-01-2015 | 17:28| 3

@jonmizabala

Hoy es día de San Sebastián, sin duda motivo de orgullo para muchos donostiarras, quienes seguro están disfrutando de este día único en el calendario guipuzcoano. Sin embargo, no es fiesta en toda Gipuzkoa por lo que tal vez algunos de nuestros lectores hayan optado bien por solicitar un día libre o bien trabajar desde casa, en caso de que su puesto de trabajo así lo permita.

El teletrabajo representa una corriente creciente en nuestras sociedades. En los Estados Unidos, la proporción de empleados que trabajan desde casa se ha triplicado en los últimos 30 años, pasando del 0,75% en 1980 al 2,4% en 2010. El teletrabajo plantea dos cuestiones de relevancia económica y social En primer lugar, existe la creencia de que el hecho de trabajar desde casa conlleva una mayor elusión de las responsabilidades profesionales, con el consiguiente impacto negativo que ello tiene sobre la productividad. ¿Se trata por lo tanto de una práctica de gestión eficaz para elevar la productividad y la rentabilidad de las empresas? En segundo lugar, el hecho de que crecientemente tanto el padre como la madre trabajen fuera del hogar dificulta el necesario equilibrio entre la vida laboral y la familiar, con lo que la posibilidad de trabajar desde casa podría ayudar a mitigar este problema.

Para abordar estas cuestiones, un equipo de investigadores de las Universidades de Stanford (EEUU) y de Pekín (China) han realizado un experimento en Ctrip, una agencia de viajes China de 16000 empleados. Sus resultados han sido recientemente publicados en la prestigiosa revista ‘Quarterly Journal of Economics’. La justificación de Ctrip para participar en esta experiencia se fundamentaba en que la dirección de la empresa estaba interesada en permitir que los empleados de su ‘call center’ de Shanghai pudieran trabajar desde casa porque percibían beneficios potenciales en la reducción de los costes de alquiler de oficinas, los cuales empezaban a ser desorbitantes debido al boom del mercado inmobiliario en dicha ciudad.

En este experimento, se preguntó a los 996 empleados del ‘call center’ de Ctrip en Shanghai si estarían interesados en trabajar desde casa cuatro días a la semana, con el quinto día en la oficina. El experimento comenzó el 6 de Diciembre de 2010 y tuvo  una duración de 9 meses. 503 personas accedieron a participar, siendo éstas sobre todo personas que estaban casadas, tenían hijos y vivían más lejos del ‘call center’. De éstas, 249 fueron calificadas como aptas para participar en el experimento, ya que habían estado más de seis meses en la empresa, tenían acceso a banda ancha y una habitación en la que poder desarrollar su trabajo. Para poder decidir qué personas trabajarían desde casa y quiénes seguirían trabajando en el ‘call center’ se realizó un sorteo, de tal manera que aquellos empleados cuyo día de cumpleaños fuera una fecha par trabajarían desde casa, mientras que aquellos con fecha de nacimiento impar se quedarían en la oficina para actuar como grupo de control. Los trabajadores de ambos grupos utilizaron el mismo equipamiento, tenían el mismo horario laboral, estaban conectados al mismo servidor central, por lo que tenían acceso al mismo flujo de información, llevaron a cabo las mismas tareas y fueron compensados bajo el mismo sistema de remuneración, por lo que la única diferencia estribaba en el lugar de trabajo.

Tras evaluar los resultados de dicho experimento se observó que los trabajadores asignados a teletrabajar tuvieron un aumento de su productividad del 13%, del cual un 9% era debido al hecho de trabajar más tiempo (menos descansos y días de enfermedad) y el 4% restante era debido al hecho de atender más llamadas por minuto (atribuidos a un entorno de trabajo más tranquilo y cómodo). Del mismo modo, los ‘teletrabajadores’ mostraron una mayor satisfacción en su trabajo, debido principalmente al hecho de tener que pasar menos tiempo en desplazamientos, lo cual les permitía tener una mayor capacidad de hacerse cargo de sus responsabilidades personales y familiares. A su vez, el número de bajas por enfermedad se redujo a la mitad. Como consecuencia, la empresa no solo obtuvo mejoras en la productividad sino que además se ahorró alrededor de 2000 dólares por año y empleado que trabajara desde casa. Aproximadamente dos tercios de este ahorro provino de la reducción de espacio de oficinas.

A pesar de que estos resultados podrían sugerir un futuro prometedor para el teletrabajo, las tasas de promoción en función de los resultados obtenidos fueron negativas para los teletrabajadores. Ello evidencia que la promoción está aún basada en criterios de presencia en el puesto de trabajo más que en el rendimiento obtenido. El hecho de que los responsables de cada unidad no percibieran el desempeño de los empleados, al no estar éstos físicamente en su puesto de trabajo, conllevaba que los jefes fueran menos propensos a promoverlos. Otros impactos negativos que los participantes del experimento mostraron con el teletrabajo apuntaron a la soledad que implica el trabajar en casa, o la falta de oportunidades de socialización. Como muestra, cabe indicar que el 50% de los “teletrabajadores” implicados en el experimento decidieron volver a sus puestos de trabajo en las oficinas de Shanghai, a pesar de que ello, como hemos dicho con anterioridad les permitía hacer frente a sus responsabilidades personales y familiares.

Naturalmente, no todos los puestos de trabajo son susceptibles de beneficiarse del teletrabajo, ni todos los empleados tienen la misma propensión a trabajar desde casa. Tal y como refleja el libro blanco del teletrabajo en España, la implantación del teletrabajo exige de una reflexión importante así como de un esfuerzo gestor para las organizaciones. Del mismo modo que se derivan ventajas con su implementación, también se incurren en una serie de riesgos que merecen ser considerados, no vaya a ser que sea verdadero el refrán que dice que “el trabajo, sin reposo, convierte al hombre en un soso”.

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Las cicatrices del hambre
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Asier Minondo | 13-01-2015 | 06:53| 1

El 13 de julio de este año 2015 se cumplirá el treinta aniversario del famoso concierto Live Aid que se celebró conjuntamente en el estadio Wembley de Londres y en el John F. Kennedy Stadium de Filadelfia. Todavía recuerdo a Phil Collins, que después de cantar en Wembley salió corriendo para embarcarse en el Concorde, volar a Filadelfia, y cantar también en el concierto que se estaba celebrando en Estados Unidos.

El concierto Live Aid fue una iniciativa de los músicos Bol Geldof y Midge Ure, a raíz de un reportaje emitido por la BBC en octubre de 1984 sobre una terrible hambruna que se estaba produciendo en Eritrea y Etiopía. Aunque no hay una cifra exacta, los analistas estiman que en esta hambruna murieron alrededor de un millón de personas, cifra que la sitúa entre las peores que ha sufrido la humanidad en su historia reciente. Bob Geldof movilizó a los músicos para recaudar fondos para ayudar a paliar de alguna manera esa situación. La primera iniciativa fue grabar una canción conjunta para recaudar fondos (“Do They Know It’s Christmas?“), y la segunda organizar el concierto Live Aid. De hecho, en el trigésimo aniversario se ha grabado una nueva versión de esta canción para recaudar fondos para atajar la epidemia del ébola.

Un estudio realizado por los profesores Dercon y Porter, publicado recientemente en la prestigiosa Journal of Political Economy, muestra que, además de tener un enorme coste en vidas, la hambruna dejó profundas cicatrices entre los que sobrevivieron, y especialmente entre la población de mayor riesgo: los niños menores de 3 años. Para ello, los autores compararon diversos indicadores correspondientes a niños que sufrieron la hambruna con menos de tres años con los de sus hermanos de mayor edad, o los de sus hermanos que nacieron después de la hambruna. Al comparar hermanos con hermanos, los investigadores han sido capaces de eliminar la influencia de factores como las características de la familia, o del lugar de residencia de la misma sobre los efectos de la hambruna, y así identificar de forma más precisa el impacto diferencial que la hambruna pudo tener sobre distintos grupos de edad. Las mediciones se realizaron en 2004, es decir, 20 años después de la hambruna. Los resultados del estudio muestran que los niños que sufrieron la hambruna en una franja de edad entre 1 y 3 años, tienen una estatura 5 centímetros inferior a la de sus hermanos mayores, y a la de sus hermanos que nacieron después de la hambruna. Además, una vez que alcanzan la edad adulta, los niños que sufrieron la hambruna en la franja de edad entre 1 y 3 años tienen unos ingresos anuales inferiores en un 5% al de sus hermanos.

Este estudio muestra que las hambrunas, además de tener un coste enorme en vidas, tiene también consecuencias a largo plazo sobre las personas que la sufren en una edad temprana. Por ello, es muy importante que ante situaciones de riesgo se intervenga de forma rápida y que las primeras atenciones se centren en aquellas franjas de edad con mayores repercusiones a largo plazo.

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Gizakiaren izurrite berria gizentasuna al da?
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Iñaki Erauskin | 16-12-2014 | 08:59| 1

@InakiErauskin

Hau da nire bulegoan The Economist aldizkaritik daukadan azal bat, duela 10 urte baino lehenagokoa, 1go Irudiak erakusten duena.

 

1go Irudia. The Economist aldizkariko azala.

Iturria: The Economist.

 

Gaur egun mundu osoko biztanleriaren %30ak (2.000 milioi pertsonatik gora) gehiegizko pisua dauka edo gizena dago. 2030 urtean %41 aurreikusten da izango dela egoera horretan. Gizentasunak dakarren kostua 2 bilioi dolarretakoa da, armek eta tabakoak sortzen duten antzerakoa. Ondoren azaltzen den 1go Taulan agertzen dira kostuak.

 

1go. Taula. Munduko gizarte-zamen zerrenda hautatua.

Iturria: McKinsey Global Institute (MGI).

 

Duela gutxi McKinsey Global Institute (MGI) erakundeak txosten berri bat atera du gai garrantzitsu honen inguruan (ikus hemen txostena; nik aldizkari honetatik jaso dut albistea). Garbi dago energi-kontsumo handiagoa eta ariketa fisiko gutxiago egiten dugula gaur, duela urte batzuk baino. Horrekin bat beste erlazio sendoa topa dezakegu: zenbat eta errenta handiagoa izan herrialde batek, orduan eta gizentasun-tasa handiagoa, 2. Irudiak erakusten duen bezala. Garatzen doazen herrialdeetan ere antzerako joera gertatzen ari da. Emakumeen kasuan gizentasun-tasan handiagoak izan ohi dira. Gizentasunak osasun-sistemaren kostuan eragin zuzena izateaz gain, finantza publikoetan, eta azkenik produktibitatean ere eragina du.

 

2. Irudia. BPG pertsonako eta gizentasun-tasa

Iturria: MGI.

 

Zer egin daiteke?

Txosten honen arabera, lehenengo, arazo honi aurre egiteko soluzio bakarra ez dagoela azpimarratzen da. Egin beharrekoa zabala, sistemikoa eta ekintza anitzekoa izan behar du. Gainera, aktore askoren beharra dago, hala nola, gizabanakoak, gobernuak, osasun-sistema, enpresak, eta abar. Bigarrenik, proposatzen dituzten  ekintzak oso kostu-eraginkorrak dira. Hirugarrenik, hezkuntza eta ardura pertsonala sustatzea beharrezkoa da, baina ez da nahikoa, gizentasunari aurre egiteko.

MGIk 74 neurri proposatzen ditu hainbat arlotan. 2. Taulak erakusten ditu ekintza garrantzitsuenak, eraginkortasun handiagotik txikiagora, Erresuma Batuaren kasuan. Horretarako Disability-Adjusted Life Year (DALY) izeneko neurri estandarra erabiltzen da. DALYk gaisotasunaren ondorioz ekonomikoki ekoizkorrak ez den edo galtzen den urte kopurua da (ikus hemen zehatzago). Neurri horien barnean ondorengoak ditugu, besteak beste:

  • Janarien neurriak murriztea,
  • Janarien “formulak” aldatzea, mailaz-maila, adibidez, azukre eta kaloria gutxiago, …, kontsumitzaileak konturatu gabe,
  • Kaloria askoko janari eta edariak murriztea,
  • Gurasoak hezitzea,
  • Ikasleen hezkuntzan eta ariketan eragitea,
  • Janari osasuntsuagoak eskolan eta lanean,
  • Kirurgia (urdailean),
  • Etiketen edukia hobetzea,
  • Prezioen promozioa murriztea,
  • Botikak, pisua galtzeko,
  • Komunikabideei murriztapenak ezarri kaloria askoko elikagaien publizitatea egiteko,
  • Zergak ezarri azukre eta koipe asko duten elikagaietan,
  • Lantegietan osasuna hobetzeko jarduerak egin,
  • Garraio aktiboa, oinez eta txirrindaz ibiltzea sustatu,
  • Osasun publikoko kanpainak egin,
  • Eta abar …

 

2. Taula. Kostu-eraginkortasunaren taula gizentasunaren inguruan (Erresuma Batua).

 

Iturria: MGI.

 

Gure Unibertsitatean, adibidez, “Deusto Osasuntsua” abian jarri zen duela hilabete batzuk. Gauza da pausuak ematen hastea. Begira munduko bi adibide kurioso hauek egunerokotasunean osasuna sustatzeko:

Jon Mikel gure blogkideak ere “Escala la escalera” jarduera martxan jarri zuen duela hilabete batzuk gure eraikinean, igogailua erabili beharrean eskailerak erabiltzeko.

Gabonetako oporren ondoren bueltan izango gara Ekonomiaren Plazan. Bitartean, on egin, ariketa fisikoan jardun, zaindu eta Eguberri on eta Urte Berri zoriontsua opa dizuegu gure Ekonomiaren Plazatik!

Twitter: @InakiErauskin

 

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Apatrullando la ciudad: ¿qué nos pueden enseñar el Fary y Darwin sobre la economía?
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Jon Mikel Zabala | 04-12-2014 | 14:35| 0

@jonmizabala

“Ya está amaneciendo, la noche se va, el sol en el cielo llamándome está y salgo a la calle para comenzar, la lucha diaria en la gran ciudad. Y al final, y al final, cumplo mi jornada y vuelvo al hogar, y al final y al final vuelvo con los míos que felicidad!!!”. Así comenzaba “Menudo es mi padre”, la maravillosa serie que deleitó nuestras tardes a finales de la década de los 90, y que lanzó al estrellato a Jose Luis Cantero (más conocido como ‘El Fary’), quien daba vida a un taxista.

La vida ha cambiado mucho desde que se emitía esta serie. No sólo los programas y las series de televisión han evolucionado, sino que también lo ha hecho el sector del transporte por carretera en general y del taxi en particular. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 1994 había un total de 53.430 turismos de servicio público con taxímetro en España, cifra que ha ido creciendo de forma constante hasta alcanzar en 2012 los 59.250 taxis. Hay que señalar que más del 80% de estos taxis se encuentran concentrados en las capitales de provincia. Según un estudio realizado por el INE el total de asalariados del sector en el año 2006 superaba las 79000 personas. De éstas, el 73,6% tenían estabilidad en su empleo, con un salario medio de 8968,7€ anuales y una tasa de participación femenina del 4,5%. Si atendemos a la distribución de la edad de los trabajadores proporcionada por Consultrans (consultar el informe aquí) aproximadamente el 15% de las personas empleadas en el subsector del taxi tienen menos de 40 años, el 37% está comprendido entre los 40-49 años, el 29% entre los 50-59 años, y el 19% restante contaría con más de 60 años. Finalmente, según el nivel de estudios, el 7% de los trabajadores del taxi no tiene estudios primarios, el 55% cuenta con estudios primarios, el 10% cuenta con estudios de ESO y el 28% restante cuenta con estudios de formación profesional de grado medio.

De forma creciente, no sólo en España, sino globalmente, están apareciendo alternativas tecnológicas, sociales y comerciales a la movilidad en general, y al taxi en particular. Empresas como Uber o Blablacar están teniendo una difusión muy rápida, y están ganando de forma vertiginosa una cuota de mercado que tradicionalmente venía siendo ocupada por el sector del taxi. Este fenómeno de sustitución está, a su vez, teniendo unas graves consecuencias sobre un importante número de trabajadores.

La economía evolucionista nos habla de las necesarias capacidades de adaptación y adaptabilidad. La adaptación se define como aquel conjunto de movimientos, decisiones o estrategias orientadas a retornar a un punto previo en el corto plazo. Para poder retornar a una situación previa deseada (p.e. a una situación de crecimiento continuado) se requerirían de lazos fuertes entre los agentes sociales existentes en una ubicación geográfica. Por su parte, se entiende por adaptabilidad el conjunto de capacidades dinámicas necesarias para poder efectuar y desplegar múltiples trayectorias evolutivas, y que lleven a una diversificación de la economía a medio o largo plazo. En otras palabras, mientras que la adaptación estaría buscando la vuelta a una situación ya conocida, la adaptabilidad estaría persiguiendo la búsqueda de un nuevo objetivo de desarrollo. La economía evolucionista considera que para que ocurran procesos de adaptabilidad son necesarios lazos débiles entre los agentes sociales, ya que la ausencia de una trayectoria histórica en común, mejora la capacidad de respuesta global del sistema a los cambios imprevistos. La adaptación y la adaptabilidad son por lo tanto entendidas como fenómenos complementarios a la hora de explicar cómo los territorios y los sectores pueden sobrevivir a los cambios del entorno.

Uno de los elementos que mayor incidencia está teniendo en el carácter disruptivo de los cambios del entorno que estamos observando en tiempos recientes es sin duda la velocidad del cambio técnico. La globalización de la economía no sólo está conllevando que la velocidad en la que se genera el cambio técnico se haya acelerado, sino que la translación de dicho cambio técnico en amenazas para los sectores tradicionales, así como la difusión global de dichos cambios también se ha visto incrementada de forma excepcional. A modo de ilustración, podemos comentar cómo la empresa Uber se fundó en el año 2009 y a día de hoy se encuentra operativa en 51 países y 231 ciudades distribuidas por los cinco continentes.

Como el lector recordará, Charles Darwin ya dijo allá por 1859 en su obra “El origen de las especies” que “las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”. El cambio técnico, y las consecuencias del mismo en términos económicos, sociales, legales e incluso morales, no son exclusivos del taxi, sino que también han llegado a un amplio y diverso abanico de actividades como las librerías, la telefonía, los hoteles o la música.

La adaptación a los cambios del entorno y a la velocidad de los mismos se ha convertido en la actualidad en uno de los activos más relevantes que toda organización, sector o país debe tener para poder garantizar su supervivencia. Para ello, no nos queda como sociedad más alternativa que desarrollar nuestro ingenio y nuestra capacidad de innovación para reinventarnos de manera constante. Tal vez el Fary, quien además de cantante, también fue actor, taxista, camarero y jardinero, nos pueda resultar de inspiración para tal fin.

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¿Clases del mismo sexo o amigos del mismo sexo?
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Asier Minondo | 02-12-2014 | 09:41| 2

Uno de los debates clásicos, y de los que genera más polémica, en educación es si las clases con alumnos del mismo sexo conducen a mejores rendimientos académicos que las clases en las que se mezclan chicos y chicas. Los primeros estudios empíricos que analizaron esta cuestión concluían mayoritariamente que los alumnos de clases del mismo sexo obtenían mejores resultados académicos que los alumnos de clases mezcladas. La explicación de esta asociación positiva es que los chicos y las chicas aprenden de forma diferente y, por tanto, si los métodos de enseñanza se adecúan mejor a las características de cada grupo, los resultados serán mejores. Sin embargo, como explicaba muy bien el profesor Antonio Cabrales en un post en el blog Nada es Gratis, gran parte de estos resultados positivos se debían a un efecto de autoselección. Los alumnos con padres más motivados por la educación y con una educación, y recursos económicos, superiores a la media tienen una mayor probabilidad de elegir colegios con clases del mismo sexo para sus hijos. Esto genera una correlación positiva artificial entre los resultados académicos y estudiar en clases con alumnos del mismo sexo. Sin embargo, si se controlan estos factores, la ventaja de estudiar en una clase con alumnos del mismo sexo sería muy pequeña o nula. Un reciente meta-estudio, realizado por Pahlke, Hyde y Allison, avala esta conclusión.

Sin embargo, un estudio que se publicará próximamente en el American Economic Journal: Applied Economics, realizado por el profesor Andrew Hill, ha analizado esta cuestión desde otro prisma. El profesor Hill no analiza si en las clases hay muchos o pocos alumnos del sexo opuesto, sino si el tener amigos del sexo opuesto en la misma clase tiene efectos sobre el rendimiento académico de los alumnos. Es decir, si los chicos que tienen un menor número de amigas en su clase tienen un mejor rendimiento académico que los chicos que tienen un mayor número de amigas en su clase. El estudio empírico está cuidadosamente diseñado para salvar los posibles problemas de auto-selección y captar, lo más claramente posible, la relación entre tener una mayor proporción de amigos del sexo opuesto en clase y los rendimientos académicos. La muestra está compuesta por adolescentes entre los 12 y 18 años que asisten al colegio en Estados Unidos. El estudio concluye que los alumnos con una mayor proporción de amigos del sexo opuesto en clase, una vez que se han controlado el resto de factores, tienen un peor rendimiento académico que los alumnos que tienen una menor proporción de amigos del sexo opuesto en clase. El estudio concluye también que el efecto es muy parecido para las chicas y para los chicos.

¿Por qué se produce esta relación negativa? El autor ofrece dos explicaciones. Por una parte, para mantener viva la amistad es importante interactuar con tus amigos. Parte de esta interacción se da fuera de la escuela. Para los adolescentes parte de las actividades que se realizan fuera de la escuela tienen que ver con el deporte, y en las actividades deportivas, la mayoría de las ocasiones, los chicos y las chicas forman grupos separados. Si un alumno tiene amigos del mismo sexo y ellos también realizan actividades deportivas en el mismo equipo, tiene más probabilidades de interactuar con sus amigos fuera de la escuela. Por ello, durante las horas de clase, tendrán una menor necesidad de estar hablando con sus amigos. En cambio, los amigos del sexo opuesto tienen menos oportunidades de interactuar fuera de clase y, por tanto, tienen que recurrir a las horas de clase para hablar. El hablar en clase hace que pierdan atención a lo expuesto por el profesor y que su relación con el profesor sea peor, ya que es más probable que les llame la atención. De hecho, el profesor Hill encuentra una relación positiva entre tener amigos en clase del sexo opuesto y que los alumnos señalen que tienen problemas de seguir la clase o que tienen problemas con el profesor. La segunda explicación es que el tener amigos en clase del sexo opuesto aumenta la probabilidad de tener una relación sentimental, lo cual también podría estar correlacionado con una menor atención en clase, y con una menor dedicación al estudio fuera de clase.

Me imagino que los resultados de este estudio se utilizarán como munición para aquellos que defienden las clases con alumnos del mismo sexo. Si las clases son con alumnos del mismo sexo, ya no puede existir el efecto negativo sobre el rendimiento de tener amigos del sexo opuesto en clase. Sin embargo, como se ha recordado muchas veces, además del rendimiento académico se deben ponderar otros factores para decidir sobre la bondad de la mezcla de sexos en clase. Tener alumnos de diferentes sexos en el aula permite que los chicos y las chicas aprendan a socializar, a trabajar juntos, y apliquen esas enseñanzas ya como adultos en las empresas, en la familia, y en la sociedad en su conjunto.

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