Diario Vasco

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¿Lactancia materna en el lugar de trabajo?
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Jon Mikel Zabala | 02-02-2016 | 16:29| 0

@jonmizabala

Hace unas semanas se montó la marimorena (tanto a favor como en contra) cuando una de las diputadas de un partido político llevó a su hijo al congreso de los diputados, dado que la criatura está aún en período de lactancia. Los beneficios de la lactancia, tanto para la salud del bebé como para la de la madre, están más que demostrados. Por un lado, las madres lactantes son menos propensas al cáncer de ovario, al de mama, a la depresión posparto, y son más propensas a volver a su peso antes del embarazo en comparación con las madres que no amamantan. Por otro lado, los bebés amamantados tienen menores tasas de mortalidad, son menos susceptibles a infecciones, y son menos propensos a ser obesos. Tampoco se debe obviar la mejora que puede tener la lactancia materna en la relación madre-bebé, como lo demuestran las reducidas tasas de madres perpetrando negligencia infantil.

Sin embargo, las necesidades derivadas del empleo materno durante el primer año de vida del niño son una de las principales razones por las cuales las madres trabajadoras dejan de amamantar a sus hijos. El equipo de trabajo coordinado por Christiane Spitzmueller, del departamento de Psicología de la Universidad de Houston, ha estudiado cuáles son los factores laborales que promueven o desalientan la lactancia materna, diseminando sus resultados en un artículo publicado recientemente en el Journal of Organizational Behavior. Los autores del artículo pretenden explicar los factores que inciden en la continuidad (o cese) de la lactancia materna, una vez que las madres han vuelto a su puesto de trabajo. Para ello, analizaron el comportamiento de 859 mujeres, que estando durante el primer año de lactancia, habían vuelto a desarrollar su actividad profesional en los EEUU. En concreto, los factores que se analizaron fueron los siguientes: a) cuáles eran las intenciones por parte de la madre en relación a la duración de la lactancia; b) si recibieron comentarios negativos sobre la lactancia en el trabajo; c) si contaban con medios de apoyo a la lactancia en el lugar de trabajo; d) percepción personal de la madre en relación al apoyo a la lactancia en el lugar de trabajo; e) duración de la lactancia (en meses) una vez la madre se había incorporado a sus tareas profesionales.

Sus resultados revelan que las mujeres que perciben un mayor apoyo hacia la lactancia materna en el lugar de trabajo también consideran que van a poder amamantar a sus hijos durante más tiempo que aquellas mujeres que sienten un menor apoyo laboral. Uno de los principales resultados radica en la estrecha relación entre la recepción de comentarios negativos (tanto de compañeros como de superiores) sobre la lactancia materna y la continuación de la misma. Otra de las conclusiones del estudio es que la provisión de medios de apoyo (instrumentales) para la lactancia en el lugar de trabajo no se traduce necesariamente en unas mayores tasas de continuación de la misma. En este sentido, las mujeres que consideraron tener dificultades para encontrar espacios para la extracción de leche, la refrigeración de la misma, o para contar con el tiempo suficiente para amamantar al bebé durante la jornada laboral, no mostraron un comportamiento distinto a la hora de continuar con su lactancia en comparación con aquellas que sí contaban con estas facilidades. Finalmente, aquellas madres que amamantan a sus bebés mostraron tener una menor probabilidad de absentismo laboral. En este sentido, la edad del bebé en el momento de la reincorporación de la madre al trabajo tiene una incidencia directa en la probabilidad de que las mujeres puedan conciliar con éxito la lactancia y el trabajo.

En base a la evidencia obtenida durante su investigación, los autores concluyen ofreciendo una serie de recomendaciones que podrían incidir en el nivel de satisfacción materno. En primer lugar, dada la relación entre el apoyo percibido a la lactancia en el lugar de trabajo y las intenciones de lactancia por parte de las madres, los autores sugieren que las organizaciones comuniquen su apoyo a la reconciliación de la lactancia materna y el trabajo. En segundo lugar, y debido a la relación directa entre los comentarios negativos y la decisión de continuar con la lactancia, los autores consideran que deberían integrarse programas de educación para la salud patrocinados por las propias organizaciones, estando éstos orientados principalmente hacia los órganos medios y los superiores. Finalmente, y en relación con la mayor probabilidad de conciliar lactancia con trabajo, los autores consideran que es necesario incrementar la duración de las bajas por maternidad (actualmente de 16 semanas en España) ya que ello permitiría por un lado a más mujeres seguir amamantando y por otro, que su grado de satisfacción laboral se viese incrementado. Estas extensiones potenciales de permiso parental podrían ser integradas en la responsabilidad social corporativa de las empresas y organismos públicos. Algunos ejemplos pueden encontrarse en países como Suecia, que cuenta con permisos de maternidad y paternidad de 480 días compartidos entre padre y madre y percibiendo el 80% de los ingresos hasta los 390 días, o Noruega con 392 días, de los cuales el padre tiene derecho a 70 días percibiendo el cien por cien de su salario. Entonces por qué no se implementan estas medidas si parece evidente que los beneficios son mayores que los costes? Esta pregunta la tendremos que responder en otro post.

Tal y como recoge el club de las madres felices, “si existiese una vacuna con los beneficios de la lactancia materna, los padres pagarían lo que fuera por comprarla”. El tiempo dirá si al igual que en la medicina, los avances en esta materia también sean igual de ilusionantes.

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Euriborra negatiboa izango ote?
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Iñaki Erauskin | 25-01-2016 | 09:36| 0

 @InakiErauskin

 

Euriborra (Euribor=EURo area InterBank Offered Rate) %0,048 da momentu honetan. Euriborra finantza-erakundeek euren artean mailegatzen duten diruaren interes-tasa nominala da, 12 hilabetera erabiltzen den erreferentzia nagusia. Une honetako euriborra oso tasa txikietan dabil, Eurogunearen historian txikienetakoetan. Txikiena aurreko ostiralean, 2016ko urtarrilaren 22, izan zen, %0,032, aurreko errekorra, abenduaren 3koa, gaindituz. 1.go Taulak erakusten duen bezala beheranzko joera erakusten du azken egunotan.

 

1.go Taula. Interes-tasak (%).

Eguna

Eguneko Euribor-a urte betera

Hileko batez bestekoa

2016/1/4

0,045

0,045

2016/1/5

0,059

0,052

2016/1/6

0,056

0,053

2016/1/7

0,051

0,053

2016/1/8

0,051

0,052

2016/1/11

0,050

0,052

2016/1/12

0,048

0,051

2016/1/13

0,049

0,051

2016/1/14

0,048

0,051

2016/1/15

0,049

0,051

2016/1/18

0,049

0,050

2016/1/19

0,048

0,050

2016/1/20

0,045

0,050

2016/1/21

0,042

0,049

2016/1/22

0,032

0,048

Iturria: Asociación Hipotecaria de España (AHE), www.ahe.es

 

Zein izan da Euriborraren bilakaera azken urteetan? 1.go Irudiak erakusten du 2011tik aurrera: Euriborra, IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios) eta Europako Banku Zentraleko (EBZ) interes-tasa ofiziala (berfinantzaketa eragiketa nagusietako interes-tasa). Berehala sortzen den galdera ondorengoa da: Posible al da Euriborra negatiboa izatea?

 

Iturria: Asociación Hipotecaria de España (AHE), www.ahe.es

 

Nire klaseetan ikasleei galdetzen diet urtero ea posible den interes-tasa nominala negatiboa izatea. Teorikoki hau ez da posible, ze nork mailegatuko luke baldin eta euro gutxiago jasoko balu? Hobeto ez mailegatu, poltsikoan gorde eta diru kopuru berdinarekin geratu! Arriskuak eta bildurrak egiten du posible egungo egoera.

Krisiak oso egoera bereziak sortu ditu interes-tasatan. Horietako bat zenbait Estaturen zor publikoaren interes-tasak negatiboak izatea izan da, Suitzan eta Danimarkan lehenengo aldiz 2012an eta gero beste herri batzutan, Alemanian adibidez. Normalean zor publikoko titulu horiek epe laburrekoak ziren, baina 2015ean ere 10 urteko zor publikoko tituluetara iritsi da, Suitzan adibidez.

Bankinterrek aurreikusten du Euriborra negatiboa izango dela 2016 urte osorako eta 2017ko lehenengo bi hiruhilekoetan gutxienez: -%0,10 (ikus hemen). 2017ko 4.go hiruhilekoan espero du berriro positiboa izatea, +%0,10. Euroguneko interes-tasa ofiziala egungo %0,05ean mantentzea espero dute garai honetan.

Nahiz eta interes-tasa ofiziala ia %0 izan (%0,05), EBZren gordailu-erraztasuna -%0,30 da. Horrek esan nahi du finantza-erakundeek EBZn uzten badute euren dirua, bueltan diru gutxiago jasoko dutela. EBZk horrekin finantza-erakundeek gehiago mailegatzeko pizgarria sortu nahi du. Oraingoz horrela mantentzen du (ikus hemen azken erabakia urtarrilaren 21ean). Beste zenbait herrialdeetan ere ez ohiko gertakariak gertatzen ari dira. Suediako Riksbank-aren interes-tasa ofiziala (repo rate), adibidez, -%0,35 da momentu honetan. Suitzan -%0,75 inguruan dabil, Danimarkan %0,05 eta gordailuentzat -%0,65.

3 hilabeteko Euriborra negatiboan sartu zen jada 2015eko apirilean, baina ez oraindik urtebetekoan, Espainian mailegu gehienetako erreferentzia dena.

Ikusitakoak ikusita, Eurogunean Euriborra gehiago jaisteko marjina txikia dagoela nahiko garbi dago, baina Euriborra negatiboa izatea oso litekeena da. Denborak esango du …

 

@InakiErauskin

 

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Impuestos contra la obesidad
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Asier Minondo | 19-01-2016 | 06:18| 0

A finales de 2014, mi compañero de blog @InakiErauskin se preguntaba si la obesidad es la nueva plaga de la humanidad.  Parece que la respuesta es afirmativa, ya que la obesidad está ligada a enfermedades como la diabetes, las afecciones cardiacas y otras enfermedades crónicas.

México es un país donde la obesidad es especialmente grave. Se estima que el 73% de los adultos tiene sobrepeso (un índice de masa corporal superior a 25), y el 33% de los adultos es obeso (un índice de masa corporal superior a 30). Para atajar este problema, el gobierno mexicano introdujo el 1 de enero de 2014 un impuesto del 9% sobre las bebidas que añadían azúcares. Las bebidas más consumidas de esta categoría son los refrescos y, entre ellos, la Coca Cola. El consumo de refrescos parece estar ligada a la obesidad, ya que estas bebidas no reducen el apetito y, por tanto, no merman el consumo de otras calorías.

La lógica económica de la medida del gobierno mexicano es sencilla. Si el impuesto eleva el precio de los refrescos, los consumidores los sustituirán por bebidas a las que no se les aplica el impuesto, es decir, las que no tienen azúcares añadidos. De esta forma, se reduce el consumo de calorías y el sobrepeso.

¿Ha tenido éxito el impuesto contra la obesidad? Para responder a esta pregunta, Jeffrey Grogger, profesor de la Universidad de Chicago, ha seguido la evolución de los precios de los refrescos y de otras bebidas desde que se introdujo la medida, en enero de 2014, hasta marzo de 2015. El estudio muestra que al introducir el impuesto aumentó el precio de los refrescos; es decir, los fabricantes no compensaron el efecto del impuesto con una reducción de los márgenes. El profesor Grogger no tiene datos de consumo; en todo caso, parece razonable esperar que un aumento del precio fuese acompañado por una reducción en el consumo de los refrescos con azúcares añadidos. Además, estudios previos qué sí midieron el cambio en el consumo durante los primeros tres meses desde que se introdujera el impuesto, confirman la caída en la venta de refrescos. A continuación, Grogger analiza el precio de los refrescos bajos en calorías, o de dieta, a los que no se les aplicó el impuesto. Si los consumidores mexicanos han sustituido los refrescos con azúcares añadidos por refrescos bajos en calorías, el precio de éstos últimos también debería aumentar. Y, efectivamente, el precio aumenta en un 4%. Asimismo, Grogger analiza el precio de bebidas que no tienen azúcares añadidos, pero que sí tienen un alto contenido calórico, como algunos zumos y la leche, y no encuentra un aumento en los precios.

En suma, los datos sugieren que los mexicanos han reducido el consumo de refrescos con azúcares añadidos. El consumo no se ha trasladado a bebidas de alto contenido calórico, sino a bebidas de bajo contenido calórico. Por tanto, parece que la medida ha funcionado. Los impuestos sí pueden combatir la obesidad.

 

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Las comisiones bancarias y un mundo sin dinero
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Iñaki Erauskin | 12-01-2016 | 08:19| 1

@InakiErauskin

¿Eres cliente de Kutxabank y quieres retirar dinero en un cajero del Santander? Comisión de 1,90€. ¿Eres cliente del SabadellGuipuzcoano y quieres retirar dinero en un cajero de CaixaBank? Comisión de 2€. Puedes pinchar aquí para conocer otras combinaciones. Desde el 1 de enero de 2016 las entidades financieras cobran diferentes comisiones por retirar el dinero a los no clientes en los cajeros y reina la “ley de la jungla”. Las entidades financieras, buscando “nuevos nichos de negocio” al reducirse los márgenes de intermediación con la reducción de los tipos de interés, han “hincado el diente” a las comisiones por retirar el dinero del cajero.

He leído en algún lado (no recuerdo dónde, me temo) que el  coste medio de extracción es de, aproximadamente, 0,65€ para las entidades financieras, pero muchas entidades cobran muy por encima de dicha cifra … hasta llegar a cobrar 2€ por extracción!

Me resulta un tanto paradójico todo este movimiento con las comisiones de los cajeros. ¿Por qué? 

“Mi hogar es XXXXXXXXX y el año pasado he vivido mi vida aquí sin “cash”. He tratado de encontrar empíricamente cuáles podrían ser los posibles inconvenientes que podría haber en un país donde el más pequeño de los pagos podría ser pagado a través de una tarjeta de crédito. De hecho, requiere más tiempo hoy esperar el cambio que teclear tu código, esperar el OK y retirar tu tarjeta. La única desventaja que encontré es que necesitas una moneda para coger un carrito en el supermercado”.

¿En qué ciudad los vagabundos que venden en la calle la revista que ellos mismos publican pueden cobrar la revista a través de la tarjeta de crédito? 

En ambos casos hablamos de Estocolmo (pincha aquí, aquí y aquí). De hecho, un turista puede visitar la ciudad y no tener que pagar nada con “cash”. No hace falta cambiar los euros por coronas suecas. Por ello, me resulta un tanto sorprendente que los bancos se esfuercen tanto en cobrar comisiones por retirar dinero cuando el dinero “contante y sonante” tiende a desaparecer.

Quizás exagero, pero creo que un futuro con un mundo “sin dinero” está más cerca que nunca. Por ejemplo, tal como señala el economista sueco Niklas Arvidsson, la cantidad de efectivo en circulación en Suecia ¡ha disminuido! en los últimos años, más allá de la tendencia del cada vez menor peso del efectivo con respecto al PIB. Incluso hay entidades financieras suecas que no cuentan con efectivo en las sucursales.

Gráfico 1: Valor del efectivo en circulación en Suecia, 1950-2012.

Fuente: Niklas Arvidsson (2015) ”The consumer paradox of cash and the Scandinavian opportunity”.

Ello supone, por supuesto, unas oportunidades enormes para el avance de nuevos medios de pago asociados a las tecnologías de la información y comunicación. El mundo se mueve inexorablemente en esa dirección.

Mientras tanto, las entidades financieras tratan de quedarse con una pequeña parte de nuestra renta … esta vez a través de las comisiones.

Urte Berri On guztioi!

@InakiErauskin

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¿Qué lecciones de economía nos enseña la Navidad?
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Jon Mikel Zabala | 02-12-2015 | 09:18| 0

@jonmizabala

Estamos en vísperas de Navidad, las calles ya han sido iluminadas, los menús definidos y las familias están deseando reunirse. A algunas personas les encantan estas fechas, otras las aborrecen, a otras les produce una sensación de nostalgia, y otras son indiferentes. Más allá de las preferencias individuales, ¿es posible realizar un análisis económico de las Navidades?

El primer aspecto a tener en cuenta es que durante estas fiestas, viajamos mucho más que de costumbre. La mayor parte de nosotros se desplaza (algunos en gran medida, otros en menor medida) para poder reunirse con otros miembros de su familia. Otros aprovechan estas fechas para visitar otros países. Debido a las obligaciones laborales, la mayor parte de las personas tiende a emprender sus viajes entre el 22 y el 23 de Diciembre, y todos quieren llegar a sus destinos en la tarde del 24. Aunque parezca una obviedad, en el hemisferio norte, la Navidad se celebra en invierno. En consecuencia, las carreteras están a menudo bloqueadas y los aeropuertos deben cerrarse por las inclemencias meteorológicas. Esto reduce la capacidad de los viajes precisamente en un momento en que existe un pico en la demanda. Podemos detectar fácilmente un círculo vicioso debido a la creciente demanda de transporte y a la limitada capacidad de la oferta. Ello conlleva que viajar sea más caro en esta época del año. Por tanto, la única opción sensata es la de viajar en otras fechas. Será más barato, más agradable y probablemente tengamos una mayor probabilidad de llegar a nuestro destino previsto a tiempo.

La segunda variable es el de las compras, principalmente las relacionadas con el menú. A priori, sería lógico pensar que la Navidad es positiva para la economía debido al aumento del gasto de las familias. En efecto, algunos sectores hacen “su Agosto” en las semanas previas a la Navidad, como por ejemplo, los productores de turrón, de bombones, de velas o de árboles de Navidad. Más volumen de negocios, más beneficios, más puestos de trabajo… Sin embargo, ¿tienen las compras de Navidad algún efecto en la economía? Para responder este pregunta, debemos tener en cuenta los costes de oportunidad, ya que todo aquello que se vaya a gastar en Diciembre, no se va a poder gastar en Enero, en Marzo o en Agosto. Por lo tanto, que el efecto del gasto navideño sea positivo o negativo depende de aquel otro gasto al que hayas renunciado. Si has decidido renunciar a la universidad para ahorrar en gastos de matrícula, ésta decisión tendrá un efecto claramente negativo. Si por el contrario decides recortar el consumo de tabaco o de alcohol para comprar regalos para la familia, el efecto será más bien positivo.

Y aquí llega la tercera gran variable, ineludible, de las Navidades: los regalos. A priori, a todos nos gusta recibir regalos, recibes una sorpresa o algo que siempre habías querido, y de forma gratuita. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que en los regalos de navidad (p.e. una corbata, un libro), el “valor” asociado a un producto es diferente para la persona que regala que para la persona que lo recibe. En el primer caso, el valor económico vendría determinado por lo que él/ella ha gastado en el presente. Por el contrario, para la persona que recibe el regalo, su valor es independiente del económico, sino que viene únicamente determinado por la utilidad que él/ella encuentre en el presente. Tal vez la persona que haya recibido la corbata sólo la use una o dos veces al año. Puede que tampoco lea el libro, por falta de interés o de tiempo, o tal vez hubiera preferido coger el libro prestado de la biblioteca y utilizar dar a su valor económico un uso alternativo. En estos dos ejemplos, el valor económico para la persona receptora es mucho menor que el valor económico de la compra realizada por la persona que regala. La innumerable cantidad de rostros decepcionados que acuden con la intención de cambiar sus regalos en las tiendas en las que éstos fueron adquiridos después de Navidad son una buena muestra de ello. Naturalmente, es también posible que se produzca la situación inversa. Un regalo que requiere de un pequeño desembolso económico puede conllevar un gran beneficio percibido. ¿Cómo podemos entonces aumentar el valor económico de los regalos de Navidad? Esta pregunta ya fue tratada por Joel Waldfogel en su artículo publicado en 1993 en American Economic Review.

La mejor alternativa sería no dar regalos. En una economía libre y competitiva, la gente va a comprar lo que necesite y quiera. Este enfoque puede parecer sin embargo un poco despiadado. Otra alternativa sería dar dinero o vales por un cierto valor, de forma que la persona que los recibe decide utilizar dicho presente en la forma que le permita maximizar su beneficio percibido. Tal vez esta idea parezca demasiado insensible. Otra opción sería regalar algo que todo el mundo necesite y que todos tendríamos que comprar de otra manera (p.e. pizzas congeladas o cerveza para solteros). Aunque esta opción liberará el presupuesto de la persona que recibe el regalo para poder afrontar otros gastos, puede que esta opción pueda parecer muy práctica pero poco romántica. La última opción es la de que cada uno de nosotros haga listas de deseos de forma, que cada uno pida lo que quiere o necesita. De esta manera, no existirían asimetrías de información y probablemente todos estaríamos más felices.

Como podemos observar, el pensamiento económico es muy racional, aunque ello a menudo vaya acompañado de una lógica mucho menos romántica. Esperamos que, decidas lo que decidas, durante estas Navidades, lo que se maximice sea tu felicidad.

PD: Este es el último post de este año 2015. Nos vemos de nuevo en Enero de 2016, ordurarte Gabon zoriontsuak eta urte berri on guztioi!!!

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Protestantes, católicos y crecimiento económico
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Asier Minondo | 01-12-2015 | 06:29| 0

En su famoso ensayo “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”, escrito en 1905, el sociólogo alemán Max Weber defendía que la religión protestante favorecía más el crecimiento económico que la religión católica. Mientras que en el catolicismo la acumulación de riqueza era moralmente reprobable, en el calvinismo el éxito económico era una señal de que la persona había sido elegida por Dios para ser salvada. Sin embargo, para que fuese aceptable ante los ojos de Dios, el éxito económico debía ser el resultado del trabajo duro y del ahorro.

A pesar de que los argumentos de Weber han sido debatidos extensamente en el plano teórico, pocos estudios han analizado su validez empírica. ¿Realmente las regiones protestantes crecieron más que las regiones católicas? El crecimiento económico del Reino Unido y de Holanda durante los siglos XVI y XVII, y el declive relativo de España e Italia sugieren una respuesta afirmativa a esta pregunta. El propio Max Weber había motivado sus ideas al observar que en el sur de Alemania las familias protestantes tenían mayores ingresos que las católicas. Sin embargo, como hemos repetido muchas veces en este blog, no debemos confundir correlaciones con causalidades. Para establecer una causalidad debemos utilizar datos adecuados y técnicas precisas. Un estudio reciente del profesor Davide Cantoni, de la Universidad de Munich, cumple estas condiciones.

El profesor Cantoni analiza la población de 272 ciudades del Sacro Imperio Romano Germánico (que englobaba a zonas de las actuales Alemania, Austria, Eslovenia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, República Checa, y Suiza) durante el periodo 1300-1900. Para este periodo es difícil contar con datos precisos de renta y, por ello, Cantoni, como otros estudios precedentes, utiliza la población de las ciudades para aproximar el nivel de desarrollo: una mayor población está asociada a una mayor productividad y, por tanto, a un mayor nivel de renta. Cantoni analiza si las ciudades que adoptaron la religión protestante aumentaron más su población que las ciudades que siguieron siendo católicas. Contrariamente a lo que defendía Weber, Cantoni muestra que adoptar el protestantismo no tuvo un efecto estadísticamente significativo sobre el crecimiento de la población. Es decir, las ciudades protestantes crecieron igual que las católicas. La muestra utilizada por Cantoni es adecuada para establecer la causalidad, ya que la religión que adoptaron las ciudades a partir del siglo XVI fue determinada por los dirigentes locales, y no por la decisión de sus ciudadanos. Esta característica hace que la adopción del protestantismo se puede considerar como un tratamiento exógeno sobre las ciudades.

La conclusión de Cantori es opuesta a la de otro influyente estudio empírico, realizado por los profesores Becker y Woesmann, publicado en 2009, en el que mostraban que las regiones de Prusia con un mayor porcentaje de protestantes tenían un mayor nivel de vida a finales del siglo XIX. Una conclusión muy interesante de este estudio es que el mayor desarrollo asociado al protestantismo no se debía tanto a la ética del trabajo duro y al ahorro, sino a la inversión en educación. El luteranismo, una de las ramas del protestantismo, defendía que las personas tenían que ser capaces de leer la Biblia. Para ello los niños debían de ir a la escuela para aprender a leer. Esta mejora en la educación, además de cumplir con sus propósitos religiosos, tuvo un efecto positivo sobre la economía al dotarla de un mayor capital humano.

El profesor Cantori ofrece una explicación sobre las conclusiones opuestas de su estudio y el de los profesores Becker y Woesmann. Según Cantori, la muestra utilizada por Becker y Woesmann tiene un gran número de zonas rurales y pocas ciudades. En cambio, la muestra de Cantori está compuesta por ciudades; en éstas el nivel educativo de la población era mayor, y no se observaban diferencias relevantes entre ciudades protestantes y católicas.

¿Debemos desprender del estudio de Cantori que el trabajo duro y el ahorro no favorecen el crecimiento económico? No. El argumento es más bien que la ética del trabajo duro y el ahorro no tiene tanto que ver con la religión sino con las ocupaciones de las personas. Según los profesores Doepke y Zilibotti, los artesanos y comerciantes, que habitualmente vivían en las ciudades, constituían las clases medias de la sociedad antes de la Revolución Industrial. Estas ocupaciones, especialmente en el caso de los artesanos, exigían un largo periodo de formación, primero como aprendices y después como oficiales, antes de convertirse en maestros. Además, el maestro debía contar con un capital para abrir su propio negocio. Las características de la carrera laboral favorecían una ética en la que se premiaba el trabajo duro y la paciencia, para soportar la etapa de aprendizaje, y el ahorro, para tener el capital que permitiría abrir un negocio en el futuro. Esta ética del trabajo duro y del ahorro estaría, por tanto, explicadas por las ocupaciones que se desarrollaban en las ciudades y no tanto por la religión. Así, si no había grandes diferencias en el peso de las ocupaciones entre las ciudades del Sacro Imperio Romano, no deberíamos esperar encontrar tampoco grandes diferencias entre las ciudades católicas y protestantes.

Actualmente, las ciudades tienen cada vez un mayor peso en la economía. Además, las ciudades se caracterizan por ocupar a personas que tienen mucha cualificación, que la han adquirido después de muchos años de duro estudio. Por tanto, no creo que la ética del trabajo duro y del ahorro decaiga.

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¿Qué es el big data?
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Jon Mikel Zabala | 17-11-2015 | 13:39| 0

@jonmizabala

Es posible que tod@s l@s lector@s hayan oído alguna vez hablar del big data. El big data es a menudo caracterizado por cinco V: volumen, variedad, velocidad, veracidad y valor. Algunas personas añaden otras dos V: variabilidad y visualización. Solo en el año 2014, la humanidad generó un volumen de datos (medido en exabytes – para más información pincha aquí) superior al de la humanidad desde sus comienzos. Los pronósticos indican que esta tendencia va a seguir en aumento, de forma que cada año duplicaremos el volumen de información del año anterior.

El concepto de variedad refleja los diversos tipos de datos que están hoy disponibles. Hace unas décadas, los datos que se empleaban estaban profundamente estructurados, bien en forma de tablas o de bases de datos relacionales, siendo en la mayor parte de los casos proporcionados por las oficinas de estadística. Sin embargo, en la actualidad más del 80% de los datos que se generan están en forma desestructurada, por ejemplo, en imágenes, video, voz, mensajes en redes sociales, etc. El big data simplemente es capaz de capturar esta información desestructurada para poder obtener conclusiones que aporten valor.

El concepto de velocidad caracteriza una de los principales determinantes de la sociedad actual, a saber, la celeridad no sólo con la que se genera información, sino también a la que ésta es transmitida. A modo de ejemplo, podríamos citar cientos de fenómenos que en pocos segundos se convierten en virales, o la velocidad a la que llegan noticias que se acaban de producir. El big data permite analizar la información que se está generando en tiempo real (sin necesidad de emplear bases de datos) para poder así obtener conclusiones que nos permitan tomar decisiones antes de que sea demasiado tarde.

Así, por ejemplo el big data se emplea a la hora de predecir accidentes en función de la situación de las carreteras o para poder predecir cuando los aerogeneradores pueden tener una rotura en función de la velocidad de giro o de las condiciones climatológicas, utilizando para ello millones de datos a priori desestructurados y provenientes de fuentes diversas. Para ello se emplea por un lado la información proporcionada por millones de sensores ubicados en nuestras carreteras, la información que comparten los usuarios a través de aplicaciones de gestión del tráfico, las imágenes de los radares, etc.

Es aquí donde he de introducir el concepto de valor (añadido). Debido a la velocidad a la que se producen los fenómenos sociales, las empresas necesitan tomar decisiones en tiempo real. La generación de valor no tiene que provenir necesariamente de tener que vender más, sino que a menudo el big data se emplea para predecir ciertos comportamientos (humanos o automáticos) y poder así vaticinar cuando se va a producir un determinado error, con el consiguiente ahorro económico y mejora en la eficiencia. Por tanto, a modo de resumen podemos decir que el big data nos permite recoger información desestructurada, pero que puede resultar pertinente para nuestra organización, para poder tomar decisiones más efectivas en tiempo real. En muchos casos el big data se traduce en la generación de sistemas de información avanzados y predictivos que ofrecen información estructurada y sintetizada (p.e. qué tipo de fallo se va a producir en el aerogenerador 157) para que se tomen decisiones con alta eficacia.

Sin embargo, el big data no es un fenómeno reciente, sino que lleva ocurriendo desde hace ya muchos años. ¿Te han preguntado alguna vez cuál es el código postal de tu lugar de residencia al hacer alguna compra? Puede que pienses que esa empresa no sabe nada de ti, pero ese dato que acabas de ceder de manera totalmente voluntaria, forma parte de un dato más que dicha empresa ha recogido sobre ti, para conocer tus hábitos de consumo, tus preferencias, tu tipo de amistades, caracterizarte como consumidor en función de tu nivel de renta (existe una fuerte correlación entre el lugar de residencia y el nivel de renta) y así poder realizar una publicidad personalizada, que genera valor para dicha empresa.

El big data va a tener unas implicaciones enormes en poco tiempo a todos los niveles. Una de las primeras implicaciones que se está observando ya es la variación en los perfiles más demandados en la actualidad, los “data scientists” (científicos de datos) y los salarios que se está pagando por ellos. Un data scientist no es un ingeniero informático, ni un estadístico, ni un matemático, ni un economista ni tecnólogo, sino que es todo ello a la vez. Si atendemos a los datos ofrecidos por Frank Lo, el salario de un data scientist oscila en un rango de entre $70000-165000, lo que indica claramente el valor que dichos perfiles aportan a sus respectivas organizaciones. Estos perfiles no se enseñan en las facultades de las universidades, sino que se aprenden de forma autodidacta (en la mayoría de los casos), a través de la práctica, lo que hace que estos perfiles sean aún mucho más demandados, debido a su escasez.

La mayor parte de las empresas, universidades y administraciones públicas ya están empleando el big data. ¿Por qué? Si una organización (sea cual sea) no analiza en tiempo real lo que está pasando en su entorno, el resto de competidores sí que lo estarán haciendo, por lo que sus decisiones llegarán mucho más tarde que las de sus competidores, con las consiguientes consecuencias en términos de diversificación o desarrollo de nuevo producto en el caso de las empresas. Lo mismo ocurre en el caso de las universidades. La información que ofrece el big data está cambiando de forma significativa la manera en la que muchas universidades están ofreciendo su docencia, para que ésta se adapte mejor a los requerimientos sociales y empresariales del momento. Así, a través del uso de plataformas digitales, es posible monitorizar en tiempo real el desarrollo de cada alumno, observando la cantidad de ejercicios que realizan, el tiempo medio invertido, las soluciones a las que han llegado y los medios/materiales empleados para llegar a las mismas, etc.

Puede que lo contado en este post suene a ciencia ficción, pero debería resultarnos mucho muy familiar, ya que forma parte no del futuro sino del presente inmediato. Ello me lleva a pensar de que la crisis europea no es sólo una crisis económica y financiara sino también una crisis digital, de lo que hablaré en otro día.

Moraleja: no sólo importa el tamaño (de los datos), sino también la forma en la que (éstos) se utilizan.

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Producción y productividad científica en las universidades vascas y españolas
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Iñaki Erauskin | 16-11-2015 | 16:09| 0

@InakiErauskin

 

Hace pocos días se publicó el “Informe sobre la ciencia en Euskadi 2015”, que recoge los principales indicadores de resultado en la producción científica e investigadora de Euskadi (lo publica Ikerbasque, la fundación vasca para la investigación). El primer dato destacable es que “la producción científica superó la barrera de las 5.000 publicaciones indexadas en 2014” (p. 6). Este dato hace referencia a publicaciones que vienen recogidas en Scopus, que es la base de datos sobre resúmenes y citas de literatura (revistas científicas, libros y trabajos para conferencias) revisada por pares más grande del mundo. Aproximadamente el 60% de la producción científica vasca proviene de las universidades, EHU-UPV, Deusto (la mía) y Mondragón. El resto proviene de Osakidetza (casi 1.000), IK4 y Tecnalia (400 aprox. cada una), y otros centros. El segundo dato destacable es que “la EHU-UPV es el principal agente científico con 2.813 publicaciones indexadas en 2014” (p. 6). Ello no es de extrañar teniendo en cuenta que “la EHU-UPV es la principal institución de enseñanza superior en lo que respecta a personal docente e investigador (PDI)” (p. 14). Detrás le siguen en tamaño la Universidad de Deusto y Mondragon Unibertsitatea.

Sin embargo, para poder comparar estas instituciones más homogéneamente, resulta necesario relativizar las magnitudes de producción científica en función del tamaño de la institución. Las primeras columnas de la Tabla 1 más abajo recogen los datos principales de producción científica (número de publicaciones en Scopus) en 2013‑2014, y el PDI y el PDI Equivalente a Tiempo Completo (ETC) para el curso 2013-14. Distinguir entre estas dos últimas magnitudes es conveniente cuando se cuenta con personal que no trabaja a tiempo completo: la magnitud de PDI tendería a sobrevalorar el tamaño de la institución. La última columna muestra la productividad de cada institución, medida en número de publicaciones por PDI ETC. En la Tabla 1 se observa que, si bien la EHU-UPV es el mayor “productor” absoluto de publicaciones con diferencia, la productividad es similar en la EHU-UPV y en Deusto, mientras en Mondragon Unibertsitatea la productividad es inferior. Es importante señalar al respecto que “el peso de las publicaciones  de los distintos campos científicos en las bases de datos internacionales está fuertemente influido por las prácticas profesionales de las diferentes comunidades” (p. 230) (de “Universidad, universitarios y productividad en España”, dirigido por F. Pérez y L. Serrano; pincha aquí para ver la referencia). Por ello, “las diferencias de especialización por campos de conocimiento también pueden sesgar los indicadores agregados de productividad investigadora pues […] las prácticas científicas varían mucho de unas áreas a otras” (p. 252). En este sentido, dado que, tal como señala el informe de Ikerbasque, aproximadamente la mitad de las publicaciones se realizaron en revistas del ámbito de la medicina o de la física, la productividad agregada tiende a sobrevalorar la productividad de las universidades que se especializan en estas áreas (EHU-UPV) e infravalorar la productividad del resto (Deusto y Mondragon).

 

Tabla 1. Producción científica (Scopus), PDI, PDI ETC y productividad por PDI ETC, 2013-14.

 

Publicaciones

PDI

PDI ETC

Publicaciones por PDI ETC

EHU-UPV

2636

4439

3602

0.7

Deusto

248

555

372

0.7

Mondragon

47

309

297.2

0.2

Fuente: Scopus, Ministerio de Educación y elaboración propia. Puede haber ligeras variaciones en el número de publicaciones por universidad debido a la dificultad de imputar adecuadamente todos los centros que corresponden a cada universidad.

 

Conviene comparar estos datos con los correspondientes a las mejores universidades españolas en cuanto a productividad investigadora. Según el “Ranking ISSUE-P” (ISSUE se refiere a “Indicadores Sintéticos del Sistema Universitario Español” y P a que recoge el indicador en términos de productividad, no en términos absolutos), que elabora la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (sobre el que escribí un post hace meses), las universidades mejores situadas en investigación son la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), la Universidad Politècnica de Catalunya (UPC), la Universitat Pompeu Fabra, la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Universitat de Barcelona (UB), la Universidad Carlos III, la Universitat Politècnica de València (UPV), la Universidad de Cantabria (UC), y la Universitat Rovira y Virgili (URV) Tarragona). He añadido, por cercanía, la Universidad de Navarra y la Universidad Pública de Navarra. La Tabla 2 muestra los datos la producción científica en 2013-14, el PDI, el PDI ETC para el curso 2013-14, la productividad por PDI, la productividad por PDI ETC y la puntuación que obtiene en el Ranking ISSUE-P de Investigación (que recoge la productividad investigadora). Es importante recordar otra vez la advertencia sobre los posibles sesgos en los indicadores para aquellas universidades especializadas en el ámbito de la medicina y la física (o ingeniería) respecto al resto. La Tabla 2 muestra que existe una gran diferencia en el número de publicaciones por PDI ETC de unas universidades a otras. Además, no es de extrañar que todas las universidades punteras antes señaladas (que son las que también aparecen en la Tabla 2 en las primeras posiciones) o tienen estudios de medicina o son politécnicas, que es donde se publica “mucho”, como se ha afirmado arriba. De hecho, la primera universidad privada del ranking ISSUE-P en investigación, la Universidad de Navarra, también cuenta con estudios de medicina. Estos resultados globales sugieren mucha cautela, porque se mezclan resultados heterogéneos de universidades. Conviene, por tanto, diferenciar a las universidades que tienen estudios de medicina o son politécnicas, del resto, para realizar comparaciones más homogéneas. La EHU-UPV se hallaría en el primer grupo, y Deusto y Mondragon en el segundo. Para hallar la primera universidad española de este segundo grupo hay que bajar hasta una puntuación de 1.1 en el ranking ISSUE-P de investigación, donde se hallan Alicante y Vigo. La primera universidad privada de este segundo grupo sería Ramon Llull, con una puntuación de 1.0. Los resultados muestran, por tanto, que si nos fijamos en el primer grupo de universidades (con estudios de medicina o politécnicas), la EHU-UPV se halla a cierta distancia de las universidades punteras españolas. Por otro lado, en el segundo grupo de universidades (el resto), y “barriendo para casa”, la posición de la Universidad de Deusto está cerca de las universidades líderes e incluso supera en produccion científica a la mejor universidad privada del ranking ISSUE-P en investigación. Mondragon Unibertsitatea se halla a cierta distancia de las universidades líderes de este grupo.

 

Tabla 2. Producción científica (Scopus), PDI, PDI ETC, productividad por PDI y productividad por PDI ETC, 2013-2014.

 

Publicaciones

PDI

PDI ETC

Publicaciones por PDI ETC

Ranking ISSUE-P Investigación

UAB

4074

4154

2248.9

1.8

1.9

Pompeu Fabra

1177

1737

734

1.6

1.6

UB

4810

5035

3174.1

1.5

1.5

UAM

2980

2658

2042.2

1.5

1.5

UPC

2914

2688

2032.8

1.4

1.7

URV

1042

1643

807.4

1.3

1.4

Navarra

1253

1475

1019

1.2

1.2

UPV

2479

2634

2171.2

1.1

1.4

UC

1000

1317

894.5

1.1

1.4

Vigo

1301

1600

1276.1

1.0

1.1

Carlos III

1283

1749

1298.9

1.0

1.4

UPNA

554

859

598.8

0.9

1.0

EHU-UPV

2636

4439

3602

0.7

1.0

Alicante

1029

2175

1446

0.7

1.1

Deusto

248

555

372

0.7

0.5

Ramon Llull

299

1063

634.1

0.5

1.0

Mondragon

47

309

297.2

0.2

0.5

Fuente: Scopus, Ministerio de Educación, Proyecto U-Ranking y elaboración propia. Puede haber ligeras variaciones en el número de publicaciones por universidad debido a la dificultad de imputar adecuadamente todos los centros que corresponden a cada universidad.

 

El Gráfico 1 muestra los datos de productividad por PDI ETC en relación a la puntuación en el ranking ISSUE-P en Investigación. Se observa que las dos variables, como cabría esperar, están muy positivamente relacionadas (la pendiente de la relación entre las dos variables es positiva y cercana a 1). Sin embargo, hay alguna universidad que se aleja bastante de la tendencia. El caso más claro es el de mi universidad, Deusto, que se halla por debajo de la tendencia. Su posición significa que el ranking ISSUE-P de Investigación “infravalora” su productividad científica. En efecto, la Universidad de Deusto tiene la misma puntuación ISSUE-P de Investigación (0,5) que Mondragón Unibertsitatea (0,5), pero tiene una productividad por PDI ETC más de 3 veces mayor. Algo similar ocurre con la EHU-UPV o la Ramon Llull, que con una productividad por PDI ETC similar o inferior a la de Deusto, obtienen el doble de puntuación (1) en el ranking ISSUE-P de Investigación.

 

 

Todo lo anterior nos debe llevar a reflexionar sobre dónde estamos, qué debemos hacer para mejorar nuestra posición y del papel de las políticas públicas para elevar la producción científica. Ello supone, además de medir la producción  científica, medir adecuadamente el coste de los recursos públicos asociados a dicha actividad, lo que nos ayudaría a mejorar la configuración del sistema actual. Tenemos camino por recorrer …

 

@InakiErauskin

 

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Las máquinas y la destrucción del empleo
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Asier Minondo | 10-11-2015 | 06:34| 4

Una preocupación constante en nuestra sociedad es que las máquinas y las nuevas tecnologías destruyen empleo. Por ejemplo, los cajeros automáticos han reemplazado a las personas que realizaban anteriormente esta labor en un banco, o Amazon está reemplazando a las personas que anteriormente trabajaban en las librerías.

Como afirma David Autor, profesor de economía del MIT, y uno de los grandes expertos mundiales en economía laboral, el objetivo de introducir máquinas y nuevas tecnologías es, efectivamente, sustituir algunas tareas que antes realizaban las personas. Hay poderosas razones económicas para justificar esta sustitución. Por ejemplo, las máquinas tienen mucha más “fuerza” mecánica que las personas, son más precisas, más rápidas y, en algunos casos, mucho más baratas que las personas. Sin embargo, a pesar de la introducción masiva de nuevas máquinas y tecnologías, la realidad es que en las últimas décadas ha aumentado el porcentaje de personas que tienen un empleo. Por ejemplo, la tasa de ocupación en España ha crecido del 52% en 1977 al 59% en 2015. ¿Cómo se explica que el empleo haya crecido cuando cada vez se utilizan más máquinas y tecnologías avanzadas en los procesos productivos?

La respuesta, como señala Autor, es que las máquinas no destruyen el empleo sino algunos empleos. El empleo global no se reduce porque, de la misma forma que las nuevas tecnologías y máquinas destruyen algunos empleos, también los crean. En algunos casos, estos nuevos empleos están relacionados con las nuevas tecnologías. Por ejemplo, hace 100 años no había muchos diseñadores de páginas web. En otros casos, los nuevos empleos surgen de la nueva demanda debida al ahorro que introducen las nuevas tecnologías. Por ejemplo, si gracias a Internet puedo comprar un billete de bajo coste para ir a Londres, el dinero que me ahorrado lo puedo utilizar para comprar otras cosas.

¿Cuáles son los empleos amenazados por las máquinas? Como explicaba en un post anterior, las nuevas tecnologías sustituyen las tareas que son repetitivas y, por tanto, fáciles de codificar; sin embargo, las nuevas tecnologías tienen más dificultades para sustituir las tareas que requieran flexibilidad, creatividad, sentido común o altos niveles de interacción entre las personas. Como señala Autor, este tipo de tareas son más difíciles de codificar porque no podemos explicar completamente como las realizamos; tienen un gran componente de conocimiento tácito. Por ejemplo, sería muy difícil para Messi explicar cuál es la serie de reglas que utiliza en cada situación de un partido de fútbol para decidir qué es lo que va a hacer. Su conocimiento es en gran parte tácito.

Sin embargo, con el desarrollo de la inteligencia artificial, algunos autores señalan que las máquinas también irán adquiriendo estas habilidades tan propias del ser humano. De la misma forma que a Neo le cargaban todas las artes marciales en Matrix, las máquinas accederán a una gran base de datos, y a través del reconocimiento de procesos, elegirán la acción más adecuada incluso en situaciones que no son rutinarias. Este aprendizaje puede incluso extenderse a las tareas creativas. Así, quizá sea un robot quien escriba la próxima novela que nos tenga atrapados al sillón, o componga una canción que nos emocione. Si la tecnología puede reproducir también estas habilidades, ¿todavía quedará espacio para el empleo de los humanos? En épocas anteriores también se predijo que las máquinas destruirían el empleo, pero no ocurrió así. Sin embargo, ¿esta vez sí ocurrirá? Yo creo que no. Las decisiones que tomamos las personas tienen muchas veces una fuerte dosis de contingencia; la decisión correcta, si la hay, suele estar muy ligada a las circunstancias. Por ejemplo, en mi actividad docente, lo que en una clase puede ser una buena decisión, puede que no lo sea en otra. No creo que un algoritmo sea capaz de capturar correctamente este universo de posibilidades, que se me antojan infinitas. Por ello, sigo confiando en que sea yo, y no una máquina, quien de clase de economía. Por lo menos, hasta que me jubile.

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¿Qué es la economía colaborativa?
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Jon Mikel Zabala | 26-10-2015 | 17:39| 0

@jonmizabala

La digitalización de la economía está haciendo que cada vez sean más las posibilidades que se abren online. A día de hoy prácticamente tod@s l@s lector@s habrán reservado un hotel, comprado un billete de avión, tren o autobús, intercambiado ideas o dado sugerencias a alguno de los fabricantes de los productos que utilizan o participado en algún curso online. Tal vez sean menos s l@s lector@s que hayan intercambiado su apartamento o casa con el de otra persona/familia, los que hayan participado en iniciativas de crowd-funding o hayan llevado productos a personas de otros países, debido a la imposibilidad de conseguirlos en el país de destino. De manera creciente, son más las personas que dicen que Internet está cambiando la economía, permitiendo la creación de una economía colaborativa. Pero, ¿qué es la economía colaborativa?

Hace unos días tuve el placer de poder visitar físicamente Coart, un espacio abierto de co-working donde poder desarrollar proyectos aprovechando las sinergias generadas por la comunidad de emprendedores, no solo de aquellos ubicados en las instalaciones de Donostia, sino también de aquellos repartidos por los distintos centros de la asociación española de coworking, y Ouishare, la comunidad global de espacios de co-working, y de las cuales Coart participa.

Allí, pudimos compartir e intercambiar opiniones con Nerea Guinea, la fundadora de dicho espacio de co-working, sobre qué es y qué no es la economía colaborativa. La Unión Europea define (pincha aquí) el consumo colaborativo como la “complementación ventajosa desde el punto de vista innovador, económico y ecológico de la economía de la producción por la economía del consumo”. Además, añade que “puede suponer una herramienta de mercado complementaria con la que reiniciar y regenerar el mercado interior, saneándolo y haciéndolo más equilibrado y sostenible”.

Como Nerea relataba, la economía colaborativa y el consumo colaborativo no son fenómenos actuales, sino que llevan siglos produciéndose. Así, el trueque o los tradicionales “auzolan”, también constituyen ejemplos de economía colaborativa. Sin embargo, la escalabilidad que ofrecen tanto Internet como las tecnologías de la información y de la comunicación están conllevando un auge en dichos movimientos, tanto en su cantidad como en la intensidad de los mismos.

En contra de lo que más de un@ pueda pensar, la economía colaborativa no es gratuita, ni sin ánimo de lucro, sino que los bienes, conocimiento, o servicios que vayan a ser intercambiados tiene un valor económico. El principal cambio que conlleva la economía colaborativa es que ya no necesitamos poseer un determinado bien (p.e. un taladro, una bicicleta), sino que nos es suficiente con tener acceso al mismo. Algunos ejemplos de economía colaborativa pueden ser los constituidos por plataformas como quirky, homexchange, o cabenamala por mencionar algunos. El objetivo es el de tener el mayor acceso al menor coste posible, es decir, incrementar no sólo la eficiencia del individuo sino la del conjunto. En mi comunidad de vecinos, probablemente todos los hogares tengan un taladro, a pesar de que el mismo sea utilizado (salvo en obras o al entrar a habitar un piso) una o a lo sumo dos veces al año. Sin embargo, todos los vecinos podríamos tener acceso al taladro del vecino del quinto, que es arquitecto, a cambio de algo (dinero, un pastel), de forma que se incremente la eficiencia en el uso de dicho bien, ya que todos podemos tener acceso al mismo. El taladro nos permite por un lado tener una relación ganar-ganar; los vecinos ganamos porque tenemos acceso al mismo, y el propietario gana porque obtiene algo a cambio de prestarlo. Por otro, permite obtener una optimización de recursos que ya existen. En lugar de hablar de taladros, podríamos hablar de viviendas infrautilizadas, de coches, bicicletas, o de la mayor parte de los utensilios de cocina que tenemos en nuestros hogares.

A este fenómeno se le conoce como el modo de producción ciudadano, en el que el ciudadano pasar de ser un consumidor a ser un “prosumidor”, ya que es productor y consumidor al mismo tiempo. El poder distribuir los bienes que poseemos cambia el rol que tenemos en las sociedades y en la economía. Es decir, la economía colaborativa cambia la forma en la que socializamos y vivimos en base a esta nueva lógica de tener acceso en lugar de poseer.

De esta manera, se generan comunidades de interés. En el caso de los auzolan, las comunidades eran exclusivamente locales. Es aquí donde la escalabilidad que permite Internet les otorga a fenómenos locales una dimensión global en base a plataformas online. Todas las plataformas de economía colaborativa están fundamentadas sobre un activo intangible, a saber, la reputación online de los prosumidores. Del mismo modo que nuestros vecinos se fían o no de nosotros en base al conocimiento que tengan de nosotros a la hora de prestarnos su taladro o dejarnos las llaves de su casa para que se la cuidemos en verano, la reputación online es lo que permite a las plataformas crear la confianza necesaria para que las personas que participan de ella puedan intercambiar lo que tengan a bien. De esta manera, la reputación de la plataforma (o de la empresa que la gestiona) depende de la reputación online de sus usuarios.

Es cierto que la regulación de la mayor parte de los países no está aún adaptada a los movimientos colaborativos. Aún queda mucho camino por recorrer para esclarecer con cierto rigor que es lo que distingue a la economía colaborativa de la economía tradicional, y de las necesidades que ella requiere en términos institucionales, pero parece que se trata de una tendencia que ha venido para quedarse.

Moraleja: “Es imposible ir por la vida sin confiar en nadie; es como estar preso en la peor de las celdas: uno mismo”. Graham Greene (1904-1991).

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