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John from Cincinnati: La dificultad de surfear levitando
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Lorenzo Mejino | 27-04-2017 | 23:51

Estos últimos años se han puesto de moda las series extrañas y de difícil comprensión que permiten hacer todo tipo de teorías sobre lo que estamos viendo en la pantalla, obsesionando mucho a las personas que las ven mas intrigadas que convencidas por lo que están viendo.

Lo que es cierto es que a pesar de lo que afirman algunos, las series raras y marcianas no son un invento tan reciente y un claro ejemplo es “John from Cincinatti” una serie de HBO, con la marca personal de un genio como David Milch ( NYPD Blue, Deadwood) que dejó perpleja a la mayoría de la gente que vio  una mezcla imposible de surf y misticismo con toques fantásticos que apenas duró una temporada en antena.

A pesar de las críticas que argumentaban que era una serie adelantada a su tiempo, les puedo asegurar que tras recuperarla recientemente para poder realizar el articulo, al no verla en su momento, ese tiempo todavía no le ha llegado y mis sensaciones no han sido muy diferentes a las que tuvieron muchas personas en su primera emisión hace casi diez años, ante una trama que se resume perfectamente con la foto promocional de la serie

Ficha: John from Cincinatti 10 episodios Jun 2007-Ago 2007  Cadena: HBO(USA) Canal +/HBO (E)

Sinopsis: Una pequeña población costera de California , Imperial Beach, es la base de una pequeña comunidad de surfistas, con las tres generaciones de la familia Yost que son como la realeza del lugar gracias a sus habilidades con la tabla de surf y las olas.

Dicha comunidad se ve convulsionada por la llegada de John, un personaje extraño y desconcertante del que se desconoce todo sobre su origen, excepto que dice que viene de Cincinatti. Su llegada y sus interacciones con los miembros de la comunidad provocan enormes cambios en la forma de enfocar sus vidas de todos y cada uno de sus miembros, sin explicaciones plausibles a los cambios que están produciéndose.

El inicio: David Milch se había convertido en uno de los guionistas mas venerados de Hollywood, tanto por la crítica como el público, desde sus inicios en “Hill Street Blues”, siguiendo por su maravillosa “NYPD Blue”, de donde pasó a crear para la HBO “Deadwood” un western crepuscular que puso su prestigio por las nubes.

Con el éxito llegaron los problemas, porque David Milch se convirtió en una persona muy complicada de tratar con los ejecutivos de las cadenas, en especial durante el rodaje de “Deadwood”, donde Milch hacia lo que le daba la gana, cambiando tramas y diálogos en el último momento ante la exasperación de los ejecutivos de HBO, que no podían controlar la serie ante la política de hechos consumados de Milch.

Si a eso le unimos los brutales incrementos presupuestarios de la serie, el ambiente era casi irrespirable, pero en una situación en las que ambos se necesitaban mutuamente, HBO para seguir contando con un genio con Milch y el guionista ansioso por seguir explicando las cosas a su manera y en una cadena tan reputada.

En este punto existen bastantes versiones de lo que sucedió en ese momento, pero mientras estaban rodando la 3T de “Deadwood”, Milch presentó una idea sobre una serie centrada en un personaje extraterrestre que aterrizaba en una comunidad  de jugadores profesionales de billar, donde debe integrarse para ganarse su confianza e impedir una serie de asesinatos posteriores.

A la HBO le gustó la idea, pero le propuso un cambio de escenario debido a que habían comprado los derechos de las novelas de Kem Nunn un autor que había creado un estilo literario peculiar el “surf noir”, de dramas en las localidades surferas de California y de esta forma mataban dos pájaros de un tiro.

La sorpresa para todos fue cuando David Milch recogió el guante de ese desafío y accedió a cambiar la ubicación de su idea para centrar la serie en el mundo del surf, del que no tenía ni pajolera idea, pero que le obligaba a abandonar “Deadwood” ante la alegría de HBO para evitar la sangría monetaria que le suponía ese western, con la promesa de hacer una o dos películas para cerrar la historia del poblado sin ley.

Milch y Nunn colaboraron en la escritura del piloto y en centrar los detalles surferos de la serie, para continuar Milch con su visión personal de la historia. Tanta confianza tenía HBO en su visión, que programó su estreno a continuación del esperadísimo final de su serie estrella “Los Soprano”, para aprovecharse de ese gran tirón popular, con promociones surferas tan crípticas como la siguiente.

La estrategia les salio rana desde el principio a HBO, puesto que el final tan sorprendente de “Los Soprano” dejó a todos sus seguidores en estado de shock y comentando el significado de ese final tan abrupto y no tenían muchas ganas de meterse en otra historia compleja, por lo que apenas un tercio de la audiencia del final de las historias mafiosas se quedó para ver la nueva propuesta de HBO.

La trama:
El elemento básico para describir la trama es un recurso tan habitual como la llegada a una comunidad cerrada y aislada de un elemento externo y ajeno a todos, que va a cambiar los comportamientos de todos sus miembros, a partir de sus interacciones con todos ellos.

En este caso la comunidad es la del mundo del surf de una deprimida localidad costera, cuyo eje principal es la familia Yost compuesta por el patriarca Mitch que fue el primer gran pionero del surf en la zona, id0latrado por todos, hasta que una grave lesión de rodilla le obligó a retirarse, su hijo Butchie se convirtió en otro gran revolucionario del deporte, al llevar las acrobacias surferas a otro nivel, hasta sucumbir a todo tipo de adicciones, incluyendo la heroína, que le han convertido en una auténtica piltrafa humana.

El futuro de la familia se centra en la tercera generación encarnada por el joven Shaun, un adolescente que ha heredado el enorme talento de su padre y abuelo, que empieza a hacer sus pinitos en las competiciones de surf deslumbrando a todos con sus movimientos sobre las olas.

La cabecera de la serie es realmente un homenaje a los pioneros del surf, con la magnifica canción de Joe Strummer y los Mescaleros “ Johnny Appleseed” que pronto se convirtió en lo mejor de la serie.

La llegada de ese ser misterioso que responde al nombre de John, con un comportamiento más que extraño, que a veces parece que bordea el autismo y en  otras se convierte en un repetidor exasperante de las palabras de su interlocutor.

Ademas de ese núcleo central familiar que se completa con las mujeres de sus miembros masculinos, tenemos un grupo de personajes variopintos y muy difíciles de describir en pocas lineas que tienen como nexo en común su estancia en un motel bastante cutre y desvencijado que se convierte en el núcleo de operaciones del misterioso John, con personajes como los del siguiente vídeo

Ese universo mas o menos estable se ve sacudido por la llegada de John, que empieza a provocar una serie de fenómenos extraños en sus miembros, como la levitación de Mitch que de pronto se encuentra flotando a un palmo sobre tierra sin ninguna explicación a ese fenómeno paranormal.

La cuerda a la que se agarra la historia para avanzar es más o menos la evolución personal del miembro mas joven Shaun, no tanto como protagonista principal, sino porque las cosas que le suceden producen un enorme efecto tanto en sus familiares como en el resto del grupo. En el siguiente vídeo pueden ver los momentos previos a una competición donde destaca en el papel de Shaun la presencia como actor de Greyson Fletcher, un excelente joven surfista y skateboarder.

Desde los primeros episodios se me hacia evidente que era bastante complicado entender lo que estaba viendo con una gran cantidad de personajes que deambulaban por la pantalla sin oficio ni beneficio, en medio de una auténtica ceremonia de la confusión, al no quedarme nada claro hacia donde iba la historia y lo que es mas importante que es lo que me quería explicar.

La mezcla de la estética surfera con los elementos metafísicos y fantásticos que había desencadenado la llegada de John, no ligaba en ningún momento, con resultados parecidos a beber un batido de merluza con canela fina, pero encima cuando con el paso de los episodios la cosa se iba decantando hacia el terreno de John dejando las olas, la perplejidad era la sensación predominante.

El mejor ejemplo lo tienen en el siguiente discurso que hizo John al final del sexto episodio, en el parking del motel a todos sus vecinos y compañeros, en la que hace una especie de declaración de intenciones de su estancia en ese lugar que supuestamente debía aclarar todo o como en mi caso, dejarme peor que antes de escucharlo.

No vi la serie en el momento de su estreno, porque las reacciones que veía no me llamaban mucho la atención para adentrarme en ese mundo, hasta que hace poco en un conversación con un amigo, salió el tema y decidí darle una oportunidad a ver si el paso del tiempo habría obrado en su favor, aprovechando su disponibilidad en la plataforma española de HBO.

Por desgracia mi intuición inicial no me fallaba y a pesar de ser un fan confeso de las historias de David Milch ( me gustó hasta “Luck”), en este caso no conseguí interesarme en ningún momento ni por la historia ni por los personajes, con un resultado  parecido a esos ataques de egolatría que tienen muchos genios, cuando se creen por encima del bien y del mal, convencidos que tienen una varita mágica en sus manos.

Confusa, tediosa o pedante serían algunos de los adjetivos que utilizaría para describir “John from Cincinnati”, aunque en este tipo de historias tan extrañas, siempre existe la posibilidad de que otro espectador vea las cosas de forma diferente por la multitud de interpretaciones que tiene su trama y quede cautivado por lo que está viendo.

En este caso la recomendación es sencilla, si usted es un aventurero televisivo, que busca conscientemente propuestas de riesgo y nuevas sensaciones, le puede dar una oportunidad por si entra rápidamente en su mundo tan particular y encuentra su nuevo placer culpable, o le pasa como en mi caso, que se ve centrifugado fuera de la misma con cierta celeridad.

Si sus gustos van a lo seguro, ni lo intente porque no pienso que este plato pueda ser de su agrado.

Los actores:
Los repartos de David Milch suelen ser muy corales y con actores bastante conocidos y solventes que aceptan encantados papeles pequeños a los habituales por el desafío que representa trabajar con Milch. En esta ocasión eligió para el papel de Mitch el patriarca de la familia y su mujer Cissy a Bruce Greenwood y Rebecca de Mornay respectivamente.

Greenwood es un actor de clase media, que nunca ha sido muy popular a pesar de haber trabajado en multitud de series durante mas de treinta años, desde sus inicios como un joven doctor ligón en “St Elsewhere” hasta establecerse como un eficaz secundario en todo tipo de películas y series como le hemos visto recientemente en “Mad Men” o “American Crime History: la historia de O.J. Simpson”.

A pesar de su enorme ductilidad, en este papel no estaba tan cómodo con otros, parte por la levitación, parte por la confusión general sobre su personaje que se trasmitía en su actuación.

Peor estaba Rebecca de Mornay como su mujer hipercontroladora y superprotectora de su nieto Shaun, al que ha criado ella ante la renuncia de su madre biológica y el pasotismo de su hijo. De Mornay tuvo su momento de gloria en el cine a finales de los ochenta y principios de los noventa, en especial con “La Mano que mece la cuna”, para irse desvaneciendo su estrella poco a poco.Este fue su ultimo intento para recuperar su esplendor perdido, pero no lo supo aprovechar con una actuación bastante mas histérica de lo necesario.

Los otros dos miembros de la familia eran a la izquierda Greyston Fletcher un joven skateboarder que debutaba como actor, que tomó la sabia decisión de seguir en su carrera deportiva donde se ha convertido en un gran skater profesional donde gana mucho mas dinero que si hubiera seguido como actor.

En el centro tenemos a Brian Van Holt, un actor bastante especializado en papeles de perdedor irremediable, que consiguió en esta serie su primer papel importante gracias a sus habilidades surferas como Butchie el heroinómano que era la segunda generación de la familia Yost. Es un tipo de personaje que le va a las mil maravillas a Van Holt como vimos posteriormente como un golfista fracasado en la buena comedia que era “Cougar Town” su papel mas conocido hasta ahora.

A la derecha de la foto superior y la inferior, tenemos a Austin Nichols, que tenía la enorme papeleta de interpretar a John Monad el elemento extraño que se introduce en el mundo surfero. Su presencia me representó un serio problema, porque su cara de alelado continuo me ponía de los nervios, aunque se lo pidiera el personaje, porque posteriormente cuando lo he visto con papeles regulares en series como “One Tree Hill” o en la actualidad como Spencer en “The Walking Dead” no se ha esforzado mucho en hacerme cambiar de opinión.

Otro problema en el campo de la actuación era la presencia del conocido Luke Perry, como Linc Stark, un magnate empresario del mundo del surf que quiere fichar a toda costa al joven prodigio que es Shaun, a pesar de tener malas experiencias con su padre y abuelo. Perry se hizo inmensamente popular por su Dylan en “Sensación de Vivir”, tras el cual ha ido viviendo de rentas, porque nunca ha sido un gran actor y en este caso me daba mas la sensación de estar esperando a Brenda en cada escena, más que de ser un empresario de éxito.

La conexión Deadwood se hacía evidente con la presencia de dos grandes secundarios de la serie Garret Dillahunt ( izq) y Dayton Callie (der) que eran de lo mejorcito, como un médico caído en desgracia y un choricillo local de poca monta.

Dillahunt es un actor tan camaleónico que es convincente tanto en papeles de gran malvado como en “Deadwood” , “Justified” o “Terminator: The Sarah Connor Chronicles, como en comedias desmadradas como “Raising Hope” o “ The Mindy Project”, aunque en este caso le tocaba más la parte dramática.

El escoces/ estadounidense Dayton Callie llegó a la actuación pasados los cuarenta años tras servir en el ejercito americano y en la guerra de Vietnam, con pequeños papeles casi siempre de matón que no llegaba al final del episodio. Consiguió su primer papel de renombre en Deadwood, como Charlie Utter, el noble ayudante del sheriff, para seguir con este matón de tercera, para enlazar con su mejor personaje el corrupto sheriff de Charming en “Hijos de la Anarquia”.

El reparto era mas largo con gente tan interesante como el gran Ed O’Neill ( Matrimonio con Hijos, Modern Family) o Luis Guzman ( Narcos, Codigo Negro), pero prefiero no extenderme más, por la poca importancia de sus personajes

El final :
La serie nunca tuvo unas audiencias desastrosas, quedándose bastante fija en la franja de los tres millones de espectadores, bastante lejos de “ Los Soprano”, pero por encima de los numeros anteriores de otras series prestigiosas de la misma cadena como la propia “Deadwood”.

Pero los problemas eran otros, en primer lugar la gelida recepción de la crítica que le pegó bastantes varapalos a medida que iban pasando los varapalos y la decepción iba aumentando y en segundo lugar, las enormes tensiones entre el espiritu libre que era David Milch y las estrategias corporativas de HBO que acabaron tan hartos de su comportamiento que cancelaron la serie de forma fulminante un dia despues de la emisión del último episodio, para darse ambos un respiro durante cierto tiempo.

La serie acabó completamente abierta sin resolver ninguno de los enigmas metafísicos que planteaba, por lo que solo nos han quedado para la memoria  las excelentes pero escasas escenas de surf con que nos obsequiaban de vez en cuando y que pueden ver en el vídeo que cierra el articulo.

Epilogo:
Hoy hemos dedicado nuestro espacio a recordar “John from Cincinnati” una serie tipo “perro verde”  bastante mas vapuleada de lo que todos los agentes implicados esperaban, pero en gran parte gracias a los “méritos” que hicieron para llegar a ese resultado, a pesar de su  pequeña base de seguidores que lamentaron y mucho su fulminante cancelación. Como siempre, la última decisión es suya.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima
Lorenzo Mejino

Sobre el autor Lorenzo Mejino
Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de ver la televisión. Series para gourmets nace con la pretension de ayudar a personalizar su menú televisivo en lo que hace referencia a las series de TV. Analizaremos series actuales, novedades, pequeñas joyas olvidadas y series clásicas dando nuestra opinión personal sobre el nuevo formato de oro del siglo XXI.

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