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Designing Women ( Chicas con clase) : Cuatro mujeres sureñas fuertes e independientes
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Lorenzo Mejino | 05-10-2017 | 23:45

Si preguntáramos en nuestro país sobre las comedias mas populares de la historia con cuatro mujeres adultas en los papeles protagonistas, la inmensa mayoría citarían dos, “Las Chicas de Oro” y “Sexo en Nueva York”.

En cambio si la misma pregunta la hiciéramos en los EEUU, tendríamos con toda seguridad una tercera serie en liza “Designing Women” que pudimos ver aquí con muchísima más pena que gloria con el  machista y mal traducido nombre de “Chicas con Clase”, las divertidas historias de cuatro mujeres sureñas que son socias en una firma de diseño interior en la ciudad de Atlanta.

Su característica más diferencial vista desde nuestros días fue su utilización para difundir los mensajes del partido demócrata a través de uno de sus personajes, gracias a la íntima amistad entre el matrimonio de creadores de la serie los Bloodworth- Thomason con Bill y Hillary Clinton en sus tiempos de gobernador en Arkansas.

En esa época empezaba a preparar su asalto a la Casa Blanca, a la que llegó en las últimas temporadas de emisión de la serie, en parte gracias por el apoyo declarado de sus dos mejores amigos guionistas que hicieron todos sus spots electorales.

Mas cercanas de la sofisticación del grupo de Carrie y sus amigas, que de la modestia aparente de Blanche, Sophia, Dorothy y Rose, las cuatro protagonistas se convirtieron en unos personajes inmensamente populares tanto dentro como fuera del plató, con inmensos rifirrafes entre ellas y con los creadores, que alimentaban las portadas de los tabloides de los supermercados USA, como les vamos a analizar a continuación, recordando una serie olvidada o desconocida por muchos de ustedes.

castFicha: Designing Women ( Chicas con clase) 163 episodios.   Sep 1986-May 1993.  Cadena: CBS (USA)- Antena 3 (E)

Sinopsis: Julia Sugarbaker es una viuda elegante y de ideas liberales que fundó con su hermana pequeña Suzanne, una antigua miss Georgia y tres veces divorciada, “Sugarbaker y asociados” una firma de diseño y decoración interior en la ciudad de Atlanta en Georgia.

Ambas tienen dos socias, Mary Jo la diseñadora principal, una tímida recién divorciada y con dos hijos adolescentes y por último Charlene, la gestora de la empresa, una soñadora y algo ingenua persona que siempre busca la bondad en todo el mundo.

El grupo lo completa Anthony, el mensajero de la firma y confidente de las cuatro mujeres, que acaba convirtiéndose en el quinto socio de la firma.

Las relaciones entre los cinco personajes representan el grueso de las tramas, en especial con sus debates internos en referencia a todo tipo de temas y aspectos en la vida desde sus diferentes puntos de vista, sin que la sangre llegue nunca al rio.

El inicio: Linda Bloodworth era un veterana guionista que empezó a escribir guiones en la venerable “MASH”, de donde pasó a escribir en numerosas comedias en los años setenta, hasta que en 1980 decidió fundar su propia productora con su marido el director Henry Thomason, tras añadirse su apellido a su nombre de soltera.

Sus dos primeras creaciones fueron dos series de vida muy efímera “Filthy Rich” y “Lime Street”, pero en las que conoció a las cuatro actrices que le dieron la inspiración para crear una serie con esas cuatro personas en mente para desarrollar sus personajes, cuando normalmente el casting se hace después de recibir la aprobación del guión del piloto.

linda-bloodworth-thomasonPor ello, es fácil imaginarse la cara de sorpresa de los ejecutivos de la CBS, cuando Linda Bloodworth- Thomason les propuso la idea de hacer una comedia basada en las cuatro actrices interaccionando entre ellas sin más información.

Cuando los ejecutivos le preguntaron donde iban a estar, la creadora sin pensárselo mucho improvisó en ese momento que en una firma de diseño de interiores, a lo que la respuesta de la CBS, fue darle la luz verde si ella se encargaba de escribir personalmente la serie, principalmente porque buscaban un producto parecido a “Las Chicas de Oro” que se había estrenado con gran éxito el año anterior y esta propuesta era lo que más se acercaba a esa idea.

La guionista empezó a escribir el piloto con Dixie Carter y Delta Burke en mente como las dos hermanas protagonistas, debido a su gran conocimiento de ambas con las que había trabajado en “Filthy Rich”, a pesar de las reticencias de la cadena que dudaba en volver a reunir a ambas actrices tras ese fracaso.

La insistencia de Bloodworth-Thomason junto a la buena química con las otras dos actrices Annie Potts y Jean Smart a las que conocía de su otra serie “Lime Street”, hicieron el milagro, recibiendo la luz verde para emitirse en el prime-time de la temporada 1986-1987.

Su estreno tuvo unas buenas audiencias con unas críticas aceptables sin ser muy entusiastas, por considerarla un clon sureño de “Las Chicas de Oro”, con mujeres adultas algo más jóvenes. Los problemas empezaron cuando la CBS empezó a cambiarla de día de emisión en diversas ocasiones durante la 1T, con una fuerte erosión en las audiencias, que la hizo estar al borde de la cancelación.

En ese momento su avispada creadora, decidió adelantarse a los hechos e iniciar una campaña de presión, ayudada por asociaciones feministas y  de calidad en la televisión para salvar a su serie, con la que consiguió  volver a su día original de emisión, los lunes, donde se estabilizó y fortaleció sus números durante muchas temporadas, llegando a estar en el Top 10 anual.

Como primer vídeo, nada mejor que ver la cabecera de la serie, con una versión jazzistica del mítico “Georgia on my mind” de Ray Charles.

Tras la serie la carrera de Bloodworth-Thomason y su marido se centraron en asesorar a los Clinton durante toda su presidencia, para pasar posteriormente a hacer de escritora, con un único intento de volver a la televisión con una serie para la HBO “12 miles of Bad Road”, que se rodó pero nunca se emitió.

La trama: “Designing Women” es una comedia de personajes que consigue su comicidad por el contraste entre las cuatro protagonistas con personalidades muy diferentes entre ellas.

Por un lado teníamos a las dos hermanas en los dos extremos del arco político, Julia la demócrata progresista y feminista y Suzanne, la conservadora republicana y femenina, con visiones opuestas en casi todos los temas controvertidos que eran complementadas por los otros dos personajes, Mary Jo la mujer pragmática y llena de sentido común y Charlene, la soñadora e ingenua capaz de cualquier salida de tono extemporánea.

Las cuatro se enzarzaban en diálogos rápidos repletos de replicas y contrarréplicas, lanzándose todo tipo de pullas donde tanto daban como recibían continuamente siempre que fueran internas, porque ante cualquier mofa externa, reaccionaban al unisono contra el extraño.

Sus vidas personales (hijos, ex-maridos, novietes, amantes) siempre estaban al servicio de las interacciones de las cuatro, sin que tuvieran vida propia esos personajes sin su referencia femenina de turno, evitando la dispersión de las tramas con el ascenso de los personajes recurrentes de su entorno.

Los episodios se podían dividir en dos clases, los normales y convencionales que aprovechaban cualquier anécdota o tema personal de algunas de las mujeres, para montar alguna trama de equívocos con abundante comedía física entre las cuatro protagonistas, con el añadido primero puntual y luego permanente del pobre Anthony encargado del punto de vista negro y masculino a la vez.

La excelencia de la serie se veía en los episodios especiales que solía escribir directamente  Linda Bloodworth-Thomason sobre algún tema candente ampliamente debatido en la sociedad, que le permitía  a la creadora expresar sus opiniones personales liberales a través de enormes monólogos llenos de ira a cargo de Julia.

El mejor ejemplo es este memorable episodio,“Killing all the right people” , donde Julia se enfrenta virulentamente a una mujer que comenta que el SIDA es útil porque está matando a todas las personas correctas, en unos tiempos donde existían unos enormes prejuicios sobre el SIDA y basado en la propia experiencia de la autora, que perdió a su madre de esa enfermedad adquirida por transfusión sanguínea, en un ejemplo de verdadera televisión comprometida y de concienciación pública.

A pesar de sus diferencias políticas, ambas hermanas se querían por encima de todo, con Julia defendiendo a capa y espada a su hermana pequeña ante cualquier ataque que pudiera sufrir, en especial por su aspecto físico, cada vez más alejado de su belleza juvenil.

El siguiente vídeo constituye junto con el anterior, las dos escenas más clásicas de la serie, con otro impresionante monologo de Julia, que destroza a una aspirante a Miss, hasta hacerla picadillo con sus palabras.

La mayor sorpresa que me he llevado al investigar para redactar el articulo, ha sido encontrar esta memorable escena donde en el año 1987,  donde el objetivo de sus quejas furibundas no es otro que Donald Trump, que ya iba haciendo amigos televisivos hace treinta años.

La alternancia de temas ligeros con temas más escabrosos fue manteniendo el equilibrio de la serie, donde se trataron en profundidad temas como el machismo, el racismo, el Sida, la educación sexual o la homosexualidad, donde las fuertes convicciones liberales de Julia siempre llevaban la voz cantante.

Estos monólogos crearon una gran incomodidad en Dixie Carter, una actriz que era una ferviente republicana y que no estaba en absoluto de acuerdo con las cosas que Linda Bloodworth-Thomason ponía en boca de su personaje, por lo que tras expresar sus quejas, llegó a una especie de acuerdo tácito por la que tras una diatriba de las suyas, le iban a dejar cantar una canción en un episodio posterior gracias a que era una gran cantante, como pueden comprobar a continuación.

Otro tema recurrente en las historias eran las particularidades sureñas empezando por el propio acento de las cuatro mujeres y siguiendo por los contrastes con el norte y oeste del país, tanto en materia de elegancia como de costumbres sociales, como satirizan en el siguiente vídeo

El único contrapunto masculino y negro lo dada Anthony , un ex-convicto contratado como mensajero que tenía una complicada vida familiar, acabando con las cuatro mujeres como su verdadera familia. Su papel era el del secundario que aparecía en pocas escenas en cada episodio, generalmente cuando el conflicto ya está marcha, para echar más leña al fuego, en una u otra dirección.

Su color de piel era otra fuente de equivocos con el latente racismo existente en el sur del pais, pero que puede ser utilizado como fuente de carcajadas, como en esta gran escena donde debe justificar ser el único negro en una casa llena de blancos.

Pasados los problemas de audiencias de la 1T, la serie se hizo cada vez mas popular, en especial las cuatro actrices, lo que creó otro tipo de problemas derivados de las peleas internas de la serie, que casi siempre tenían a Delta Burke como protagonista, por envidias y celos con sus otras compañeras o con la creadora de la serie, en busca de ser la principal protagonista a expensas de la coralidad de la serie que era su mayor activo.

Las luchas internas salieron a la luz, con portadas de Delta Burke y sus cabreos que llenaron paginas y paginas de los tabloides, creando un ambiente cada vez más irrespirable en la serie, que desembocó en una gran crisis al final de la 5T, que les explicaremos más adelante.

Mi relación con “Designing Women” fue bastante intermitente, gracias principalmente a la errática programación de Antena3 que casi obligaba a tener el video programado las 24 horas a ver si la pillaba.

Cuando la podía ver, siempre me pareció bastante irregular, empezando por la propia estética sureña de las cuatro mujeres, emperifolladas y repeinadas a la perfección, como si fueran a una boda cada vez que salían en la pantalla y que como habrán podido comprobar en los vídeos ha envejecido mucho peor que series mucho mas antiguas o contemporáneas suyas.

Personalmente disfrutaba mucho con los monologos de actualidad de Julia, que era de lo más brillante y mejor escrito que se podía ver en televisión en la decada de los ochenta, pero al lado teníamos gags mucho mas sencillos y menos elaborados, donde ponían el piloto automático que nos permitía adivinar el final de la escena a poco de verla empezar.

No obstante, siempre tenía dos o tres momentos brillantes por capitulo que la hacían una serie entretenida de las que me distraía cuando la pillaba o la grababa, en especial en las primeras temporadas, ya que no recuerdo ni el cambio posterior de las actrices, señal inequivoca de que la abandoné bastante antes de lo que me hubiera gustado.

Los actores: Dixie Carter empezó su carrera en el teatro, para dejar la actuación durante bastante tiempo, para criar a sus dos hijas, volvió en 1974 a los 35 años para centrarse principalmente en papeles televisivos en series que no duraban mucho como “Filthy Rich” donde conoció a los Thomason, que escribieron el papel de Julia Sugarbaker específicamente pensando en sus cualidades como actriz, a pesar de estar en las antípodas políticas de su personaje.

Carter hizo el papel de su vida como la deslenguada liberal que no dudaba en cantarle las cuarenta a cualquiera que le llevara la contraria de un forma muy vehemente y sobre todo muy divertida, lo que la hizo destacar por encima de sus compañeras, desatando los celos de Delta Burke.

carterPermaneció en la serie hasta el final, tras la cual siguió trabajando en el teatro, representando casi siempre a mujeres fuertes sureñas, hasta protagonizar otra serie “Family Law” que sin ser nada del otro mundo duró tres temporadas, creada por el hoy famoso Paul Haggis.

Más adelante tuvo una memorable aparición en “Mujeres Desesperadas” como la loca suegra de Bree VanderCamp, que le valió la única nominación al Emmy en su carrera, papel al que accedió por la insistencia de su creador Marc Cherry, que empezó su carrera como ayudante personal de la actriz en esta serie. Fue su último papel importante hasta su muerte por cáncer en 2010.

Su rival amistosa en la serie y no tanto fuera de la misma fue Delta Burke con la que había coincidido en “Filthy Rich” en su primer papel importante, tras el cual también fue elegida personalmente para Suzanne, una ex-reina de la belleza ( como lo fue Delta en la vida real) muy adinerada gracias a sus tres divorcios.

delta-burkeBurke estaba magnífica como una mujer conservadora pero muy inteligente en manipular a todo el mundo especialmente a los hombres para conseguir lo que quería, lo que le valió dos nominaciones a los Emmy como mejor actriz, desatando todo tipo de problemas internos en la serie, por su demanda de mayor protagonismo, publicada a los cuatro vientos, lo que derivó en su salida tras la 5T.

Su carrera ya no levantó cabeza, a pesar de intentarlo con series a su medida como “Delta” o en una secuela de la propia serie, tras hacer las paces con los creadores, pero el sambenito de conflictiva le ha acompañado siempre y va tirando con pequeños papeles de estrella invitada allí donde la llaman, que es más bien poco.

Annie Potts siempre ha sido una excelente actriz secundaria ideal para repartos corales femeninos que empezó su carrera como la recepcionista de “Ghostbusters” , hasta llegar a encarnar a Mary Jo la mas pragmática y tímida de todo el grupo, donde es un poco la mediadora y el polo de sensatez del grupo.

annie-pottsTras la serie tuvo un cierto éxito en la comedia “Love & War” que le permitió incluso una nominación al Emmy como mejor actriz, al que siguió un buen drama familiar “Any Time Now”, ambos como protagonista. Posteriormente ha sido una cara recurrente en muchas series de ámbito familiar como “Joan of Arcadia”, “The Fosters” o “GCB”, hasta conseguir un papel regular actualmente en “Young Sheldon” donde estará tan bien como siempre

La mejor carrera de todas la ha tenido sin duda alguna Jean Smart, que era la única de las cuatro actrices que no había nacido en el sur de EEUU, debiendo adaptar su acento para la serie, a la que llegó con pequeñitos papeles televisivos tras empezar en el teatro. Su personaje era un poco el bicho raro del grupo, por su ingenuidad y bondad, ideal para descolocar al resto de sus compañeras y cogerlas con el pie cambiado.

jean-smartSmart abandonó la serie al final de la 5T, aprovechando la salida de Delta Burke y su carrera solo ha ido en ascenso en todo tipo de papeles, como en “Frasier” donde ganó dos Emmy a la mejor actriz invitada, para pasar a una memorable primera dama en “24” o más recientemente a una matriarca de un clan de villanos en la 2T de “Fargo” de donde ha pasado a “Legion” del mismo creador Noah Hawley.

Por último tenemos a Meshach Taylor, el típico caso del actor que llega para hacer un episodio, que gusta tanto que lo pasan a un papel recurrente y finalmente a un personaje regular de la serie como Anthony, el mensajero de la firma de diseño interior. Su mejor época fue  esa en  que compaginó la serie con un gran papel como un estrafalario diseñador en “Maniquí”.

Image #: 1788354 Meshach Taylor stars as Anthony Bouvier, in the CBS television series "Designing Women." CBS /Landov

Tras la serie siguió como regular en otra comedia “Dave’ s World”, para ir bajando en el escalafón poco a poco, para acabar como adulto en series de Disney, hasta su muerte por cáncer en 2014.

El Final y secuelas:

Los problemas internos de la serie derivaron en la salida pactada de Delta Burke y de Jean Smart, siendo sustituidas por dos actrices más jóvenes y atractivas, Julia Duffy y Jan Hooks como la prima y la hermana de los dos personajes que salieron de la serie.

Las audiencias siguieron subiendo en esa temporada, siendo las mas altas de su historia, pero los fans no recibieron bien los cambios, en especial al personaje de Julia Duffy, borde y desagradable como ella sola, la cabecera de la 6T recoge esos cambios, con la gran sorpresa del propio Ray Charles cantando en la cabecera.

Julia Duffy partió al inicio de la 7T, sin que la entrada de Judith Ivey ( der foto) como una millonaria viuda tejana, frenara un acelerado desgaste de la serie, acentuado por el cambio de día de emisión, al ser enviada a los viernes en lo que significó su sentencia de muerte, siendo cancelada inceremoniosamente al final de la 7T, sin ningún episodio final especial.

season-7De hecho el episodio final fue de los peores de la serie, con todas  las actrices soñando en ser Scarlett O’Hara al tener que remodelar un casa parecida a la de “Lo qué el viento se llevó”, un cierre inmerecido para la serie.

La gran sorpresa vino cuando en 1995 casi cuatro años después de su abrupta salida de la serie, Delta Burke hizo las paces con el matrimonio Thomason, para protagonizar una secuela “Women of The House”, basada en su personaje, convertida por una serie de carambolas, en una congresista provisional de los EEUU, hasta la próxima elección.

womenofthehouse_eEs curioso ver en la foto algún rostro muy popular en la actualidad como ese secundario con gorra, en un vano esfuerzo de reverdecer viejos laureles de Delta Burke. El resultado fue un verdadero desastre, al intentar Linda Bloodworth-Thomason vengarse con la serie de sus críticos y enemigos políticos en Washington que los habían masacrado por su amistad con los Clinton, con unos resultados infames, como pueden ver en el siguiente vídeo, de una serie cancelada en la CBS tras solo ocho episodios, quemando el resto en verano.

Epílogo:

Mucho más política pero menos divertida que “Las Chicas de Oro”, “Designing Women” es una serie que permitió dar mucha mas visibilidad al colectivo de mujeres de mediana edad, que eran literalmente inexistentes en la televisión de esa época lo que visto el éxito que tuvo, abrió los ojos a muchos ejecutivos televisivos sobre un enorme nicho de mercado que estaban despreciando, como les hemos recordado en nuestra entrada de recuerdo de este viernes

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino).Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

Sobre el autor Lorenzo Mejino
Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de ver la televisión. Series para gourmets nace con la pretension de ayudar a personalizar su menú televisivo en lo que hace referencia a las series de TV. Analizaremos series actuales, novedades, pequeñas joyas olvidadas y series clásicas dando nuestra opinión personal sobre el nuevo formato de oro del siglo XXI.

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