“La verdad es que no se qué decir. Todo el mundo me pregunta: ‘¿Habrá remoción en la junta del día 20?’. Ni idea, la verdad. Ojalá. Yo sólo puedo prometer emoción. Ahora, ¿remoción? Pues no lo sé. Pondremos todo de nuestra parte, como siempre, pero es posible que se quede en conmoción. Me da igual que nadie me crea, dicho sea de paso.
Tenemos que deshacernos de Lorenzo. Parecía supermajo, pero no. Le dimos confianza y mucho cariño, pero no ha respondido. Celebra comidas en Navarra a las que no nos invita y se encierra en el baño durante horas, haciendo ruidos raros. Hablaré con él.
Por cierto, a ver si me acuerdo de pedirle a uno de sus concursales su dimisión. No podemos trabajar juntos. Todo porque le dije que ‘no’. Fue en la reunión del día 14. A las 12.37 entraba por la puerta y las 12.58, ya me estaba pidiendo para salir. Que si ‘huyamos juntos con el dinero a las Barbados’, que si a mis pestañas les falta carácter, que si a ver si me hago las ingles. A las, 13.15 le dije que tenía que consultarlo con mi mujer, la cual contestó: ‘Tolerancia cero’, mediante SMS enviado a las 13.21.
En cuanto a las grabaciones, lo que ha salido hasta ahora es sólo el 10%. El single, digamos. Tengo guardada una colección de duetos que ni el ‘Papito’ de Miguel Bosé: yo hablando con Feng, yo hablando con Sanz, yo hablando con el árbitro, yo hablando con Zigic. ¿He dicho ya que me da igual que nadie me crea? Pues me da. Lo sacaré cuando vaya viendo. El mercado aún no está preparado. Y eso si antes no me da por largarme a China. Con nuestras familias. La mía y las vuestras, quiero decir”.