Si estas navidades no tienes nada mejor que hacer, te apetece atiborrarte a palomitas en el cine y ver algo ligerito, ‘Robin Hood’ es tu película. Un entretenimiento de dos horas con el que desconectar del todo

'Robin Hood': Acción y punto | El fotograma

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Asier Manrique

El fotograma

‘Robin Hood’: Acción y punto

Robin HoodROBIN HOOD

Título original: Robin Hood

Año: 2018

Duración: 116 minutos

País: Estados Unidos

DirecciónOtto Bathurst

GuionBen Chandler y David James Kelly

MúsicaJoseph Trapanese

FotografíaGeorge Steel

RepartoTaron Egerton, Eve Hewson, Jamie Foxx, Ben Mendelsohn, Tim Minchin,Paul Anderson, Jamie Dornan, Josh Herdman, Nasser Memarzia,Kane Headley-Cummings, Björn Bengtsson, Ian Peck, Declan Hannigan,Charlie Vincent, Roderick Hill, Antonio Lujak y Nick Wittman

ProductoraLionsgate / Appian Way / Safehouse Pictures / Thunder Road Pictures

Género: Aventuras

Robin of Loxley, un cruzado curtido en mil batallas, y su comandante morisco se rebelan contra la corona de Inglaterra que está llena de corrupción. (FilmAffinity)

No ofrece demasiado ‘Robin Hood’. Bueno, la enésima versión cinematográfica de esta historia. En este caso, Otto Bathurst se centra en los inicios del ladrón más famoso de la historia. Nos centramos más en cómo Robin de Loxley se convierte en Robin Hood, en una revisión de la historia con muchas licencias y con una estética más próxima al videojuego que al cine.

‘Robin Hood’ comienza con un Robin (Taron Egerton) que debe partir hacia las cruzadas. Allí, tras varias secuencias de acción, conoce a John (Jamie Foxx), que se terminará por convertir en su inseparable compañero de aventuras. A la vuelta a Nottingham se encontrará que se le ha dado por muerto, que su amada Marian (Eve Hewson) está con otro hombre (Jamie Dornan) y que el sheriff ha embargado todos sus bienes (Ben Mendelsohn). A partir de este momento buscará venganza, empezará a robar al avaro sheriff y repartirá el dinero entre los más pobres.

Las virtudes de la película están en unas interpretaciones sólidas, máxime teniendo en cuenta el bajo nivel del guion, auténtico lastre de la cinta, y los paralelismos que crea entre la historia que cuenta y los tiempos actuales. El conflicto económico, el poder aplastando a los más necesitados, el compadreo de la fe con el poder, los presuntos temores a romper con el orden establecido… ‘Robin Hood’ no escapa de comparaciones que cualquier espectador podría hacer con la situación que vive el Reino Unido con el brexit, el auge de la extrema derecha en todo el mundo, Trump, la crisis de los refugiados y un largo etcétera.

Robin Hood

Pero ‘Robin Hood’ levanta el vuelo cuando menos pretende ser grandilocuente. Funciona de forma más fluida cuando sus destellos nacen de secuencias de acción cualquiera. O cuando deja de tomarse en serio y asume que no es una película de acción de primer nivel, es una película palomitera, un fast-food de usar y tirar que no tiene ninguna razón para avergonzarse por ello. En el cine debe haber de todo, incluso películas de este tipo para pasar un rato divertido, no pensar en otra cosa y al salir ni acordarte de sus escenas.

Ahora sí, tiene problema cuando esa ligereza se pierde y pretende entrar entre las grandes películas de acción. Error. No está ni siquiera a la altura de la revisión de ‘Sherlock Holmes’ que hizo Guy Ritchie. El discurso político grandilocuente que flota en el ambiente durante toda la película, propia de la historia, no termina de engranar bien en el conjunto, diluyéndose como un azucarillo en un revoltijo complicado de digerir.

El otro aspecto que tiene en contra es su forma más propia de un videojuego que de una película. Está muy bien aproximar el cine al videojuego, intentar captar nuevos públicos y valerse de las técnicas del videojuego para mejorar el cine, pero no hacer que el cine se convierta en el último lanzamiento del videojuego de moda. Esta película es como estar dentro de una Play Station durante dos horas. El cine tiene sus códigos, sus formas y su resultado final, aquí todo esto se tira a la basura para buscar una estética propia de videojuego. Esta estética te la compro en Ready Player One, no aquí.

En definitiva, si estas navidades no tienes nada mejor que hacer, te apetece atiborrarte a palomitas en el cine y ver algo ligerito, ‘Robin Hood’ es tu película. Un entretenimiento de dos horas con el que desconectar del todo.

Lo mejor: Cuando no se toma en serio.

Lo peor: El guion y la pretenciosa estética de videojuego.

Robin Hood

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