
Últimamente se está escribiendo mucho sobre la maternidad y por fin se habla de ella sin tanto miedo a decir la verdad o contar una realidad que no siempre es maravillosa y un camino fácil.
El último libro que estoy leyendo se titula así, Maternidad de la escritora canadiense Sheila Heti. Ha escrito ensayista importantes y exitosos como ¿Cómo debe ser una persona? Uno de los libros más destacados por The New York Times y Mejor Libro del Año según The New Yorker. En Maternidad, editado por Lumen, la escritora se pregunta qué gana y qué pierde una mujer al convertirse en madre. Heti aborda con franqueza y humor la necesidad, o no, de ser madre.
Sheila Heti se enfrenta a este controvertido tema con una inteligencia asombrosa, planteando difíciles preguntas tanto sobre las responsabilidades y los deseos de las mujeres como sobre las expectativas de la sociedad, la importancia de la creación en su vida, la relación fría que mantiene con su madre o la resolución tomada por su pareja de no intervenir en una decisión que considera que es ella quien debe tomar son algunos de los factores que Sheila Heti pone encima del tablero para llegar a la mejor conclusión posible. Aunque tal vez sea mejor que el azar resuelva las cosas: por eso arroja una moneda al aire cada vez que hace una pregunta esencial. Podría sonar superficial pero para llegar a conclusiones hay que leerla. Es una mujer valiente y yo ya llego tarde al dilema pero me parece interesante pensar en la maternidad desde distintas perspectivas.
La autora cuenta además que lanzar monedas al aire es la técnica utilizada por quienes consultan el I Ching, un método de adivinación creado en China hace más de 3000 años. Los reyes recurrían a él en tiempos de guerra y la gente corriente lo empleó para que les ayudara con los problemas de la vida.