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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

CSI Cyber: Copiar, resetear y formatear una franquicia

Una de las consecuencias principales del aumento exponencial de la producción reciente de series es exprimir cualquier éxito hasta las últimas consecuencias a base de todo tipo de secuelas que ofrezcan mas de lo mismo, con ligeras variaciones y de esta forma atraer al público que sigue de forma fiel al buque insignia de la franquicia.

CSI ha sido una de las marcas de fábrica que mejor ha rentabilizado su formato original, en forma de dos secuelas ubicadas en Miami y Nueva York,  de las que ya les hablamos en su momento, ambas de larga duración pero que ya fueron canceladas, dejando al original como único representante en la parrilla televisiva, pero dando unas muestras alarmantes de agotamiento creativo, lógicos al entrar en la 15T de emisión.

Pero sus productores no estaban dispuestos a abandonar la gallina de los huevos de oro, y se han sacado de la manga una tercera secuela centrada esta vez en los crímenes informáticos, para continuar con el negocio que tienen montado y tomar el relevo de la serie original que cerrará su andadura con una película este otoño, por ello nada mejor que analizar en el presente articulo, el último eslabón de esa cadena de montaje de series que ha finalizado su 1T.

Ficha: C.S.I Cyber 13+ episodios.   Mar 2015- . Cadena: CBS (USA) FOX (E)

Sinopsis: La serie trata los casos de la división de delitos informáticos del FBI, con base en Quantico ( Virginia), que investigan los crímenes cibernéticos que se producen en la sociedad y que están escondidos en la web profunda y en los rincones mas oscuros de internet. El equipo está dirigido por una psicóloga del comportamiento que tras sufrir un acoso cibernético en sus propias carnes, decide dedicarse a investigar este tipo de crímenes, dedicando su carrera a este campo.

El inicio: La cadena CBS veía que su franquicia estrella de este siglo, CSI, estaba exhalando sus últimos suspiros tras muchos años de éxito, por lo que pidió a Jonathan Littman ( izq) el jefe de televisión de la productora de Jerry Bruckheimer, que trabajara con los tres responsables de la franquicia, Anthony E. Zuiker( con gorra) Carol Mendelsohn y Ann Donahue (der),  para buscar alguna idea novedosa y poder estirar el nombre CSI.

Tras entrar en conversaciones con Mary Aiken, una psicóloga del FBI, especializada en delitos informáticos, vieron una posibilidad para resetear la franquicia, cambiando las historias forenses por sus equivalentes digitales y lo propusieron la serie a la CBS que aprobó la producción de un piloto, que iba a ser estrenado como “backdoor pilot”, como un episodio durante la 14T del buque insignia CSI Las Vegas en Abril de 2014.

La recepción del público fue bastante buena, y no le faltó tiempo a la CBS, para encargar una temporada corta de 13 episodios para emitir en primavera, sustituyendo precisamente a CSI: Las Vegas que iba a tener una temporada reducida de 18 episodios.

El diseño de la serie sigue las lineas generales de la franquicia, con una estrella importante y reconocida en el papel protagonista, acompañada de dos actores con experiencia y rellenar el reparto con desconocidos, ideales para completar los cánones de diversidad racial y de genero que deben contemplarse en las series USA.

Por supuesto lo que no podía faltar era una canción de los Who como sintonía de la serie ( por ese lado la franquicia puede durar lo que quieran ningún problema, ya que los Who tienen grabadas mas de 300 canciones) y en este caso la elegida es “I can see for miles”, introducida en la cabecera marca de la casa que pueden ver a continuación

La trama: CSI siempre ha sido un procedimental autoconclusivo y en este caso la formula no varía, pero los principales cambios vienen por el planteamiento de cada episodio, que es dedicado a un delito informático especifico.

En las primeras escenas somos testigos de la perpetración del delito, siempre a través de las redes de comunicación y del que muchas veces desconocemos el causante viendo solo los daños resultantes. En una pantalla se nos explica el concepto del delito del episodio ( phishing, robos de identidad, ciberterrorismo, cibreextorsion , malware, etc) y a partir de ahí se pone el equipo en marcha.

Nuestros investigadores se dividen claramente en dos grupos, separados por una barrera de edad, por un lado tenemos a Avery Ryan, la psicóloga directora del departamento, mas experta en leer comportamientos que en temas informáticos , con su mano derecha, el agente de campo Elijah Mundo, que es el encargado de poner el musculo y hacer el trabajo de campo, los dos bajo la supervisión de un veterano subdirector del FBI.

El lado joven es el encargado de navegar por la red, para resolver o bloquear amenazas, el trío de técnicos corresponde a un perfil de hacker pillado con las manos en la masa y condenado, al que el FBI le da una oportunidad de redención laboral si trabajan con los buenos, para pillar a la gente que sigue en el lado oscuro de la red, de donde han salido todos. En el vídeo pueden ver como los protagonistas explican su visión de la serie

El desarrollo de la serie sigue una plantilla muy delimitada, en la que tras ver la comisión del delito, nuestro equipo busca en la red acorralando y localizando al sospechoso, para enviar a las fuerzas de tierra, para proceder a su detención y puesta a buen recaudo.

Un punto a destacar es la casi nula presencia de los delincuentes de los que solo vemos sus actos y en muchos casos una sombra en el momento de su detención, y de los que solo se nos comentan sus motivaciones de pasada y casi como una acotación al margen, por eso los villanos de la serie no consiguen jamas ninguna empatia del público ya que sencillamente desconocemos casi todo de ellos.

Un ejemplo lo tenemos en el siguiente vídeo, sobre un episodio de un caso de venta de medicamentos fraudulentos en la red, donde el delincuente aparece muy al final en una escena, para ser detenido al tener que salir de las oscuridad para cobrar un dinero.

El continuo juego del gato y el ratón marca casi toda la serie, pero en mi caso  ver tres cuartas partes de la serie a personas aporreando los teclados de un ordenador o mirando pantallas de última generación, me produce un sopor importante.

La serie tiene una buena premisa, pero el problema es que su ejecución es premiosa y aburrida y la excitación de ver una pantalla de colorines con luces que se encienden y apagan, con expertos sacándose códigos y programas de la manga, cuando los necesitan, es parecida a la de ver una prueba de doma de pulgas.

Un ejemplo de esos frenéticos trabajos con el ordenador, los tienen en el siguiente vídeo, donde nuestros héroes persiguen la señal de un teléfono móvil, para localizar al malhechor de turno


El fallo principal fue plantear la serie como un “24” al revés en el que Chloe, con su ordenador es la protagonista absoluta ( aunque juntando los tres hackers regenerados, no le llegan ni a la suela del zapato) y Jack Bauer saliera en una o dos escenas, para atrapar al malo, como hacen en esta escena de acción de la serie.

La informática no es visualmente atractiva como tema central de una serie, sino está acompañada por unos personajes interesantes y tramas exteriores y CSI Cyber es un buen ejemplo de este problema. Patricia Arquette está absolutamente desaprovechada en un papel plano y sin matices, y los tres jóvenes informáticos son arquetipos, completamente reemplazables por otros actores sin que nos diéramos cuenta del cambiazo.

A su favor tiene una producción impecable y una gran facilidad para seguir la trama, ideal para pasar un rato distraído sin pensar demasiado, destacando también la posibilidad de concienciar a las personas sobre delitos y amenazas informáticas que desconoce y que la serie le puede poner sobre aviso.

Si en el fiel de su balanza, piensa que con eso tiene bastante, seguramente es una serie que le puede interesar y pasar un buen rato de ocio, descubriendo delitos informáticos.

Por desgracia en mi caso ha sido una gran decepción, ya que siempre he sido un fiel seguidor de CSI y sus historias , y en este caso me ha parecido la peor entrega de la franquicia y de largo, con esa imagen continua de una persona trabajando en un ordenador que me sacaba de quicio.

Los actores: No pertenezco al numeroso club de fans de Patricia Arquette, principalmente porque “Medium”, nunca me acabó de convencer pero la he visto en bastantes films independientes para reconocer que es una actriz mas que interesante, como ha demostrado recientemente en “Boyhood”, donde ha ganado el Oscar a la mejor actriz principal.

Su problema principal es que su carrera no sigue una trayectoria lineal, y ver a la ganadora actual de un Oscar en un papel tan sosainas y con tan poco recorrido como el de Avery Ryan, es como poner a Claudio Bravo de portero de la selección de Micronesia,  ya que por muy bueno que sea, le van a meter un capazo de goles. Arquette hace lo que buenamente puede, pero el papel se le queda cortísimo y al final la desgana acaba haciendo su aparición.

James Van der Beek es un actor que ha seguido el camino contrario al de Arquette, desde sus inicios como ídolo juvenil al protagonizar una serie tan interesante como “Dawson Crece”, pero tras esa serie, su carrera fue de capa caída, y cuando hacia algún papel interesante como su autoparodia en “ Don’t trust the bitch in Apartment 23”, la serie era cancelada rápidamente

Aquí tiene el personaje mas agradecido, al ser el encargado de las persecuciones y detenciones, lo que le permite interactuar mucho mas que en la omnipresente sala de ordenadores, no es que sea un maravilla, pero cumple en un papel adecuado a sus condiciones que le va a hacer salir del marasmo laboral en el que se encontraba.

Peter McNicol, es un gran actor especializado en papeles raros y excéntricos, como demostró en “Ally McBeal” y “Numbers” y aquí sencillamente está como un pulpo en un garaje como supervisor de una persona que supervisa ordenadores, saliendo ademas solo dos o tres escenas por capitulo.

Ni el tono de la serie ni el personaje le iban en absoluto y de mutuo acuerdo han decidido que deje la serie al finalizar la 1T y dudo que alguien le eche de menos.

Los secundarios aleatorios de la serie, que corresponden al gordito bonachón , Daniel Krumitz y la cuota afromericana, Brody Nelson , son interpretados por el desconocido Charlie Koontz y el ex rapero Bow Wow, que suponemos que arrepentido por su carrera anterior aparece con su nombre real, Shad Moss

Ambos hacen los papeles mas ligeros con algún intento de ser graciosos, con resultados mas bien mediocres y se pasan todo el rato mirando a la pantalla del ordenador y nosotros mirándoles a ellos, a ver quien aguanta mas.

Hayley Kiyoko es el sueño de cualquier director de casting, para cumplir con los parámetros de diversidad, mujer con rasgos orientales y look postmoderno y que aquí ha sido elegida como sus dos compañeros para hacer de hacker arrepentida. Kiyoko ha sido principalmente una cantante toda su carrera que ha ido alternando con papelitos en series como “The Fosters”, pero sin que su nombre saliera nunca en títulos de crédito

Dentro de poco va a estrenar la película de fantasía musical “Jem and the Holograms”, basada en unos dibujos animados de los ochenta y de la que se puede esperar cualquier cosa, desde lanzarla al estrellato a condenarla para siempre a tocar teclas en esta serie.

Epílogo: La serie ha sido renovada de forma casi automática para una 2T completa, donde precisamente tomará el relevo de CSI, incluyendo en su equipo a Ted Danson que será traspasado de la serie inicial a su secuela, por mi parte tengo que reconocerles que a pesar de ese cambio, pienso dedicar mi tiempo a otras series que me parecen mas interesantes. En este caso por lo menos la serie se ha estrenado con gran celeridad en nuestro país, con unas promociones de la cadena FOX como las siguientes

Si son fervientes seguidores de la franquicia CSI, y de los procedimentales en general por supuesto que les recomiendo esta última entrega, y a lo mejor siguen disfrutando del estilo que ha marcado época estos últimos años, pero mis salvedades ya han sido expuestas y como siempre la decisión es suya en última instancia

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino