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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

La Zona: El nacimiento del ‘Bable Noir’

La apuesta decidida de Movistar, la plataforma de pago más grande de nuestro país, por entrar de lleno en la ficción original y competir en los mercados internacionales y nacionales con series de alta gama, ya ha empezado a ver sus frutos en el año 2017, con sus primeras propuestas estrenadas tanto en streaming como en sus canales de pago.

Una de las propuestas que había creado más expectativas era su primer drama original,  ‘La Zona’, una historia arriesgada y original centrada en una región asolada por las consecuencias de un accidente en una central nuclear. Su estreno ha suscitado reacciones que abarcan todo el espectro crítico, desde elogios encendidos que la consideran una de las mejores series del año, hasta amplias decepciones por las expectativas generadas por una intensa campaña de promoción de la serie y los importantes nombres que se encuentran tras la misma.

En nuestro caso, ya podemos avanzar que nuestro valoración es globalmente positiva, perfectamente homologable con una clase media-alta de las series europeas, gracias especialmente a los dos últimos capítulos de la serie que consiguen salvar una trama que no consigue acabar de levantar el vuelo en sus tres cuartas partes iniciales.

La historia va claramente de menos a mas, como les vamos a analizar en profundidad en el presente artículo, sobre la pionera de ese nuevo género que hemos querido bautizar como ‘Bable Noir’, en honor a las tierras asturianas donde ha sido magníficamente rodada.

la-zonaFicha: La Zona 8+ episodios. 50 min   Oct 2017- -. Cadena:  Movistar Series ( E)

Sinopsis: Un gravísimo accidente en una central nuclear asturiana ha provocado la creación de una zona de exclusión total de 50 km alrededor del lugar del accidente, por las elevadas dosis de radiación derivadas del inicio de fusión del reactor nuclear. El inspector Héctor Uría, uno de los escasos supervivientes de los primeros equipos de socorro que acudieron a la emergencia, vuelve a la región, tras tres años alejado de la misma, para investigar un asesinato en extrañas circunstancias que se ha producido en la zona de exclusión.

la-zona-movistarUría que perdió a su hijo en el accidente y  que sigue traumatizado por lo que vivió aquellos días, empieza a investigar el asesinato para ir descubriendo poco a poco que existe una verdad oculta más allá del relato oficial del accidente que enlaza con el caso que está investigando que va a implicar a todas las fuerzas vivas de la región.

El inicio: En un país con una industria audiovisual potente y normalizada los nombres de Jorge y Alberto Sánchez Cabezudo, serían conocidos y valorados por todo el mundo, gracias a haber creado ‘Crematorio’ la primera serie española del siglo XXI, que era perfectamente equiparable a cualquiera de las mejores series internacionales.

En cambio y por poner solo un detalle nimio, no tienen ni entrada en la wikipedia española, por lo que no es de extrañar que tras su fabulosa adaptación de la novela de Rafael Chirbes, Jorge (izq) se concentrara en su faceta de director, realizando capítulos en series tan populares como ‘Velvet’, ‘Bajo Sospecha’ o ‘Gran Hotel’, mientras que su hermano Alberto ( der) mantuviera todavía un perfil mas bajo, con unicamente algunos guiones escritos junto a su hermano de ‘Gran Hotel’ tras ‘Crematorio’.

alberto-jorge-sanchez-cabezudoDado que ‘Crematorio’ lo realizaron por encargo de Canal +, tenía toda la lógica que su vuelta a la creación de ficciones fuera en Movistar, que no deja de ser la descendiente directa tanto en espíritu como en personal de la cadena adquirida y fagocitada por ese gigante de las telecomunicaciones que es Telefónica, en especial para confiarles la difícil tarea de empezar los dramas originales de la plataforma, tras el encargo de ‘Velvet Colección’ una secuela de un producto ya consolidado.

Ambos han declarado en diversas ocasiones que el concepto original nació de una imagen muy potente de la película rusa de ciencia-ficción ‘Stalker’ de Andrei Tarkovski, con un hombre paseando en solitario por un bosque y el desasosiego resultante de cambiar el marco de referencia habitual de las personas, como una especie de universo paralelo al que conocemos.

A partir de esa idea, empezaron a desarrollar la serie, hasta llegar al accidente nuclear como factor desencadenante de ese nuevo marco de referencia, para desarrollar una historia policial en un entorno post-nuclear, en un tema apenas tratado en las ficciones televisivas ( Jericho, de la que les hablé el pasado viernes, es la única serie con una premisa algo similar), consiguiendo la luz verde de Movistar para su primer drama original.

La serie tras todo tipo de presentaciones, anuncios y promociones durante más de un año en todos los festivales y eventos nacionales del ramo, por fin vio la luz a finales de Octubre de este año, con una emisión semanal en #0, el canal estrella de la plataforma, con el siguiente trailer inquietante.

La trama: “La Zona” está planteada como una historia en diferentes lineas temporales, con la figura del protagonista, el inspector Uría, como hilo conductor por el que los espectadores van conociendo a cuentagotas todos los pormenores, de lo que ha pasado antes, durante y después del accidente.

La aparición de un cadáver salvajemente mutilado en una nave industrial abandonada dentro de la zona de exclusión, es la excusa perfecta para hacer volver a un inspector que siguiendo una dinámica habitual en este tipo de género, busca su redención personal y anímica con la oportunidad que le brinda la investigación, tras ver como el accidente nuclear destrozó por completo a su familia, con secuelas que sigue arrastrando tres años después.

El entorno de la central nuclear ha ido evolucionando hacia una zona fronteriza, donde un grupo variopinto de personas intenta sacar provecho tanto legalmente como ilegalmente de las actividades que se realizan dentro de la zona prohibida.

Por un lado tenemos las tareas de descontaminación de la zona, que conllevan enormes medidas de seguridad con buenos sueldos, que atraen a muchos hombres desesperados para poner en riesgo su salud con un trabajo que tiene altísimos riesgos de radiación nuclear, cual moderna carne de cañón.

A su alrededor florecen todo tipo de negocios de trapicheo o de contrabando, para extraer o esconder cosas de la zona prohibida, con una connivencia latente entre los chorizos de la zona y las fuerzas vivas del lugar que las utilizan en su beneficio.

‘La Zona’ evoluciona en su 1T de una serie inicial de misterio policial a una historia de conspiraciones políticas con graves consecuencias para la población, como mostraban bien a las claras desde la primera promoción de la serie

La trama delimita claramente los dos bandos que van a acabar colisionando por sus intereses contrapuestos, que podemos definir como los que quieren sacar a la luz toda la verdad y los que quiere enterrarla y cubrirla con hormigón armado, como si fuera un residuo nuclear generado tras el accidente.

En el bando de la verdad tenemos en principio al inspector Uría, a su ayudante el joven policía Martín Garrido y a la forense Julia Martos, que son su grupo de trabajo policial, ademas de contar con el apoyo moral de su ex-mujer Marta y su hija Esther.

En el bando del mal tenemos a diversos elementos facinerosos de todo tipo como ex-convictos, mercenarios, mafiosos de segunda, con algunos empresarios, jueces  y políticos corruptos moviendo los hilos y tapando las vías de agua que la investigación policial iba creando en su estructura de poder y clientelismo.

Por supuesto que tenemos elementos que van cambiando de bando o que directamente no saben donde están, como es el caso de Zoe, una joven testigo del asesinato, que se convierte en pieza clave de todo el tinglado.

‘La Zona’ tiene una estructura densa y compleja, que no está diseñada para dar satisfacciones inmediatas a los espectadores, optando por construir su propio universo paralelo, donde van presentando las múltiples piezas de la historia, dilatando las interrelaciones entre ellas que más tarde o más temprano, todos sabíamos que se iban a producir.

Esa desestructuración de la trama con escenas que se producían en seis o siete escenarios diferentes, con personajes que podían ser tanto principales, como secundarios o incluso terciarios, era una apuesta arriesgada, por la posibilidad de que muchas personas se desentendieran de la historia al no avanzar al ritmo que ellos desearían o están acostumbrados, algo habitual en estos tiempos con tanta oferta televisiva.

Esa cocción a fuego lento, no se ve recompensada y con creces hasta el penúltimo capítulo de la 1T, que ha sido de lejos el mejor de la serie, gracias a una trama desarrollada en un triple flash-back de tres personajes marginales hasta ese momento en toda la historia principal, que ambientado en los momentos previos al accidente nuclear, funciona como la argamasa que faltaba para unir todas las subtramas y personajes que se nos habían presentado durante los seis episodios iniciales a forma de larguísimo preámbulo.

Una de las cosas que más me llamó la atención al digerir ese magnífico séptimo capítulo, era la aparente contradicción de que en el mejor episodio de la serie no tuvieran apenas presencia sus personajes principales, que eran los que nos habían llevado parsimoniosamente de la mano hasta ese momento, quedando aquí en un segundo plano,  escuchando el relato de esas tres personas apenas conocidas hasta ese momento.

Debo reconocer mi escaso entusiasmo mientras veía los primeros capítulos de la serie, que no me acababan de convencer al no tener nada claro el rumbo que iba a tomar la serie, por lo que me dejaba llevar por la magnífica ambientación del rodaje en tierras asturianas, en un verdadero tratado de arqueología industrial en ruinas, de la zona de Felguera, como explican en el siguiente vídeo

En el primer episodio, se me despertaron serias dudas sobre el acierto en el casting de algunos de los personajes principales, que por desgracia se fueron confirmando a medida que avanzaba la serie, en especial cuando teníamos en papeles epísódicos a gente como Juan Echanove, Sergio Peris-Mencheta, Emma Suarez, Manolo Solo, Carlos Bardem o Pau Duró, que tienen un nivel mucho más elevado y hacían patentes esos desequilibrios evidentes en sus interacciones con esos personajes, con los problemas principales centrados en el ayudante Martín Garrido y en la joven Zoe.

Por suerte mi paciencia se vio recompensada por los dos últimos episodios, que en mi opinión justifican por completo todo el arco narrativo de la serie, aunque soy consciente de que para algunos, semejante espera puede suponer una verdadera travesía del desierto, por lo que prefiero ponerles sobre aviso de lo que se pueden encontrar y de la evolución de una serie que va clarísimamente de menos a más.

A su favor ha jugado también ser uno de mis géneros preferidos, como seguramente habrán deducido de muchos de mis artículos, por lo que siempre tengo una cierta predisposición hacia estos misterios ambientados en lugares remotos y poco habituales como ha sido el caso de ‘La Zona’, explicados en el ‘making of’ de la serie.

Los actores: Eduard Fernández es uno de los mejores actores españoles de la actualidad y una garantía para todo reparto que se precie, por lo que en cuanto se anunció su presencia como el inspector Héctor Uría, en un medio en el que apenas se prodiga, las expectativas crecieron como la espuma.

El actor catalán empezó su carrera en la gran cantera teatral que han sido ‘Els Joglars’ y el Teatre Lliure, para dar el salto al cine a finales del siglo pasado, donde ha desarrollado casi toda su carrera en este siglo, siendo galardonado por dos Goyas al mejor actor, entre otros numerosos premios.

eduard-fernandezEduard Fernández es un actor ideal para este tipo de personajes complejos, atormentados y con muchas aristas que se van revelando con el paso de los episodios, pero en esta ocasión me ha dado la sensación de estar algo desubicado, con una actuación algo por debajo de lo que nos tiene acostumbrados, con una excesiva pesadumbre y aires taciturnos, que me han impedido empatizar lo que hubiera querido con su personaje como en muchas otras ocasiones.

En cambio si que he tenido bastantes problemas con la actuación del también catalán Álvaro Cervantes en el segundo papel en importancia de la serie Martín Garrido, el ayudante del inspector Uría, que me ha parecido bastante por debajo del nivel que requería su personaje, al no trasmitir satisfactoriamente las contradicciones internas que debía mostrar con un tono muy plano y monocorde, cuando se necesitaba mucha mas sutileza y un registro más amplio.

 

alvaro-fernandez

La carrera de Álvaro Cervantes se ha desarrollado principalmente en televisión, con series como ‘Luna’ o ‘Carlos’ con papeles importantes que le han dado cierta popularidad en determinados sectores, que han sido intentados capitalizar con su elección para este personaje.

Una impresión parecida pero aumentada, es la que he tenido con la actuación de la actriz gallega Alba Galocha, a la que el papel de la joven Zoe desde el primer momento le venía demasiado grande y dejaba bien a las claras su falta de experiencia como actriz, con apenas tres años trabajando  tras una larga carrera como modelo.

alba-galochaNo la había visto en ningún papel hasta esta serie, pero no me ha dado la sensación de haber aprovechado la gran oportunidad que le han dado en su primer papel importante en una serie, dejando patentes sus limitaciones tanto a nivel de expresión como de dicción, en lo que considero un claro error de ‘casting’

Todo lo contrario pasa con Alexandra Jiménez, una gran actriz que hace completamente suyo el papel de la médico forense Julia Martos, la principal aliada del inspector Uría en la investigación inicial, una mujer interesante e inteligente que se niega a aceptar las versiones oficiales del caso y que es pieza clave en el aspecto más científico de la serie, aunque corra el riesgo de ser expulsada del propio sistema en el que trabaja.

alexandra-jimenezLa zaragozana Alexandra Jiménez es una actriz que se hizo inmensamente popular gracias a ‘Los Serrano’, para seguir trabajando a un buen nivel en series como ‘La Pecera de Eva’ que ha ido  alternando más recientemente con buenos papeles secundarios en cine, progresando mucho a todos los niveles como ha demostrado con el que considero el mejor personaje del elenco principal.

Es necesario destacar, la gran profundidad del reparto, con grandes actores españoles ( ya hemos nombrado algunos con anterioridad) en papeles secundarios o incluso episódicos, que apuntalan todas las subtramas de una forma muy eficiente, solventando algunas de las carencias mencionadas en este apartado, echando de menos en casi todos los casos, una mayor presencia suya en la pantalla, pero están al servicio de la trama y en esa humildad cumplen a la perfección.

Transmedia y final:

Un aspecto original y diferente de la serie, ha sido la integración global en una estrategia transmedia dentro del universo de la serie, con todo tipo de contenidos y extras que complementaban la historia principal en muchos aspectos para aquellos espectadores que desearan profundizar en ese universo.

De hecho la duración de todos estos extras y contenidos especiales sobrepasan los 300 minutos, lo que significaba que los seguidores más curiosos u obsesivos tienen cinco horas más para ahondar en todos los aspectos de ‘La Zona’, como explican en el siguiente vídeo, sus creadores, la empresa ‘El Cañonazo’ una de los lideres españolas de este sector.

Personalmente, he visto algunas piezas sueltas que me han parecido interesantes y muy bien producidas, pero al no tener esa necesidad de conocer más cosas más allá del visionado oficial de la serie, tampoco es un tema que me haya interesado en especial. De todas formas reconozco su interés para muchas personas, en especial durante la tensa espera hasta conocer su renovación para una 2T por parte de Movistar que a día de hoy todavía no se ha producido, porque trama e historias tiene para explorar y bastantes.

‘La Zona’ es una serie que me ha parecido muy interesante dentro de nuestro panorama audiovisual, a pesar de esos desajustes que les he mencionado en el articulo, por lo que les recomiendo que por lo menos le den una oportunidad a ver que les parece este esfuerzo de equiparación con las grandes ficciones europeas.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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