House of cards ( UK): una clase magistral de alta política británica | Series para gourmets

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Lorenzo Mejino

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House of cards ( UK): una clase magistral de alta política británica

En estos tiempos en que la memoria cada vez tiene un recorrido temporal más reducido no nos debe extrañar que cuando mencionamos la serie ‘House of Cards’ a casi todo el mundo le venga  a la cabeza la versión protagonizada por Kevin Spacey que fue el primer gran éxito a escala global de la por entonces naciente Netflix.

Recuerdo la sorpresa de muchas personas cuando les comentaba que era un remake de una fabulosa miniserie inglesa de los años noventa que seguía siendo una absoluta maravilla décadas después.

Por ello en esta semana temática que estamos dedicando a las series políticas que iniciamos con ‘Vota Juan’ el pasado miércoles no podemos encontrar mejor forma de continuarla que analizándoles en profundidad la versión original de ‘House of Cards’ una clase magistral de alta política protagonizada por un increíble Sir Ian Richardson.

destacadaFicha: House of Cards 12 episodios.   Nov 1990-Nov 1995 . BBC (UK) Autonómicas (E)

Sinopsis:  Francis Urqhart es el jefe del grupo parlamentario conservador en la Cámara de los Comunes, que siempre ha aspirado a ascender dentro del partido para ocupar alguna cartera ministerial. Tras la dimisión de Margaret Thatcher se abre un periodo interno de primarias para determinar quién ocupa su lugar.

Francis apuesta claramente por un candidato de perfil bajo Hal Collindridge que considera fácilmente manipulable para poder conseguir sus objetivos políticos. Todo cambia cuando tras la victoria de su candidato, éste le deja en la estacada de su puesto parlamentario donde considera que es más útil al gobierno y le niega ese ascenso deseado.

Un furioso Francis decide destapar la caja de los truenos y empieza a conspirar con la ayuda de una joven e ingenua periodista, dispuesto a hacer todo lo posible para derrocar al primer ministro y desacreditar a todos sus rivales  y alcanzar las cotas políticas más elevadas.

El inicio: Michael Dobbs era un antiguo jefe de gabinete del Gobierno Conservador de Margaret Thatcher en la década de los ochenta que a finales de esa década escribió un libro ‘House of Cards’ que se convirtió en un auténtico bestseller literario, al ficcionar la vida política de la Cámara de los Comunes a partir de la visión tan particular de Francis Urqhart y su imparable ascenso, cayera quien cayera.

dobbsLe faltó tiempo a la BBC para comprar los derechos de la adaptación casi de forma inmediata, para encargarle la escritura del guion al galés Andrew Davies, un profesor universitario de literatura que iba alternando su labor docente con la escritura de guiones sueltos para los programas antológicos de la BBC, hasta que a mediados de la década de los ochenta decidió centrarse en la escritura de guiones gracias al éxito de una creación suya ‘A Very Peculiar Practice’.

andrew-daviesDavies cogió la novela y la adaptó, llevándola completamente a su terreno, realizando el cambio fundamental de hacer que el protagonista hablara a cámara directamente en lugar de narrarlo en tercera persona como se hace en el libro.

Su estreno en forma de miniserie corta y cerrada de 4 capítulos, fue apenas un año y medio después de la publicación del libro y tuvo un enorme éxito de audiencias y de críticas, encandiladas desde la sorprendente primera escena en la que veíamos a Francis Urqhart profesar su amor incondicional a una foto de Margaret Thatcher, antes de entrar en la pomposa cabecera de la serie.

El éxito fue tan grande que Michael Dobbs decidió escribir una segunda y una tercera parte que fueron posteriormente adaptadas por Andrew Davies, para cerrar la trilogía de la vida y milagros de Francis Urqhart.

La carrera posterior de ambos personajes ha sido imparable, con Michael Dobbs, convertido en Lord como premio a los servicios prestados a la Corona y medrando en la Cámara de los Lores, mientras que Andrew Davies nos ha ofrecido las mejores adaptaciones de todas las novelas clásicas que han caído en sus manos desde ‘Orgullo y prejuicio’ hasta su último estreno de este mismo año, ‘Les Miserables’ que demuestra que sigue en plena forma a sus ochenta y dos años.

La trama: La trilogía de ‘House of Cards’ narra el ascenso , el reinado y caída de Francis Urqhart que corresponden a las tres miniseries estrenadas en 1990, 1993 y 1995.

Francis Urqhart es uno de los personajes más abyectos y ladinos que hemos podido ver en una pantalla televisiva ya que tras esa fachada de impecable político ingles, siempre impoluto y con unas maneras exquisitas, se escondía un verdadero malnacido, capaz de destruir reputaciones, arruinar carreras o asesinar directamente a personas sin inmutarse lo más mínimo, siempre y cuando sirviera para alimentar su ambición desmedida, capaz de destruir a cualquier que se pusiera en su camino, como muestran en el primer trailer.

Un aspecto importante es que toda esa ambición desmedida se desata por puro y simple despecho por no ser ascendido como esperaba, por lo que pasa directamente de contentarse con un alto cargo a aspirar a la jefatura del partido, para vengarse de los que le han traicionado.

Sin embargo, a pesar de toda esa maldad acumulada, el recurso de hablar directamente al espectador para hacernos cómplices de sus maquinaciones, conseguía  que empatizáramos con ese demonio y que en el fondo deseáramos que se saliera con la suya, porque en el fondo era como si estuviéramos de su lado como  nuestro colega que nos explicaba lo que pensaba hacer y las razones por las que lo hacía, como pueden ver en este magnífico exponente

Su capacidad de utilizar a todas las personas de su entorno es legendaria, empezando por una joven y ambiciosa periodista Mattie que va a utilizar como vehículo para difundir todos los rumores y maledicencias que sus fontaneros iban reuniendo sobre sus rivales políticos, que podían ser verdad o las ahora tan de moda ‘fake news’ que Urqhart ya utilizaba hace un cuarto de siglo para su provecho político.

El siguiente video es un buen ejemplo de esa relación entre ambos, perfectamente definible por el complejo de Electra de la chica.

Su relación con la joven periodista va mucho mas allá de la simplemente profesional, con la completa aquiescencia de su mujer que subordina todo a la carrera política de su marido, alentándole incluso si eso le puede servir, como pueden ver a continuación.

Su falta de escrúpulos y remordimientos es absoluta, completamente apaciguada por el inmenso poder que tiene en sus manos y que no duda en utilizar en todas direcciones y ante cualquier persona, aunque sea el rey de Inglaterra, su principal objetivo en la segunda temporada de la serie, ante el que no duda en utilizar todo su arsenal de trucos y trampas.

La tercera entrega es el cierre perfecto a la historia y sobre todo al personaje de Francis Urqhart con un final inesperado y sorprendente para bastante coherente con la azarosa vida que había tenido y dirigido finalmente para preservar su legado personal y sobre todo político.

Recuerdo perfectamente cuando empezaron a emitirla en la cadena autonómica catalana TV3 que ofrecía la posibilidad del sonido dual, por lo que escuchar la magnifica dicción de Richardson mientras me hablaba directamente es uno de esos imborrables momentos televisivos que todavía perduran en mi memoria, lo que unido a sus grandes e inesperadas sorpresas la  han convertido en una de mis series más idolatradas de siempre.

No me duelen prendas en afirmar que me ponía siempre de forma incondicional del lado de Urqhart para apoyarle en sus movimientos maquiavélicos sin atisbo de culpa alguna , mucho antes de que los antihéroes atormentados o conscientes coparan los elogios de todo el mundo.

Los actores:
Supongo que lo primero que se habrán percatado al ver las fotos y los videos que acompañan al artículo es la presencia magnética de Sir Ian Richardson como Francis Urqhart en una de las mejores interpretaciones que recuerdo de la historia de la televisión, capaz de expresar con un solo arqueo de cejas muchas más cosas que otros actores con centenas de lineas de dialogo.

sir-ian-richardsonSus conversaciones a una banda con los espectadores, en el fondo buscaban hacernos cómplices insinuándonos que si nosotros estuviéramos en esa situación casi todos haríamos lo mismo que él y en caso de que los escrúpulos y la moral nos lo impidieran, entonces juegan con nuestra impotencia para impedirlo.

Ese doble juego de insinuaciones solo puede funcionar con un actor de la calidad del escocés Sir Ian Richardson, uno de los mejores interpretes shakespearianos del siglo XX, que no se prodigaba mucho fuera de las tablas teatrales, pero cuando lo hacía  arrasaba como en ‘Calderero, Sastre, Soldado o Espia’ o en memorable secundarios cinematográficos como en ‘El Rey y yo’ hasta su muerte en 2007 a los 72 años.

El resto del reparto estaba completamente supeditado a la presencia escénica continua del protagonista, exceptuando a la joven actriz Susannah Harker que interpretaba a la joven periodista Mattie, que era como una mosca que se iba enredando en la tela de araña que tejía a su alrededor Francis Urqhart y que cumplía a la perfección en las replicas a semejante actor.

generalLlegó a este papel gracias a su presencia en una buena serie ‘Chancer’ junto a un imberbe Clive Owen, pero luego la verdad es que su carrera nunca acabó de despegar a nivel popular, centrándose principalmente en papeles teatrales y algunas apariciones esporádicas televisivas de escaso realce.

Final:

La segunda vida que ha tenido el original británico gracias al remake que dirigió David Fincher para Netflix ha sido importante, pero voy a evitar el juego de las comparaciones entre ambas versiones que prefiero dejarles a ustedes.

En los inicios del blog escribí un artículo sobre la versión USA tras ver su excelente 1T, que pueden ver en el siguiente enlace, pero ya les aviso que no he escrito  sobre los hechos de las posteriores temporadas, incluyendo el destronamiento de Kevin Spacey y el final derrengado e insufrible que ha acabado teniendo.

Para finalizar  nada mejor que uno de los videos que se han utilizado para promocionar la serie en la cadena publica estadounidense PBS.

Nos hemos vestido de gala para esta segunda entrega de la semana temática dedicada a las series políticas y es que hablar de la británica ‘House of Cards’ se lo merece por lo que les emplazo al próximo lunes para conocer una serie remota de rabiosa actualidad política.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino