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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Tan muertos como yo ( Dead Like Me) : la primera creación del genio Bryan Fuller

Bryan Fuller es uno de los personaje más inclasificables del panorama televisivo actual, como una especie de ‘enfant terrible’ creativo, que es capaz de hacer las series más originales y estimulantes para cautivar a los espectadores que buscan una televisión diferente, desde su primera serie ‘Dead like me’. Por desgracia, casi siempre acaba con grandes disputas con los ejecutivos de las cadenas, cuando intentan controlarle su talento creativo.

Esa tozudez ha derivado en su salida de innumerables proyectos por esos choques con las cadenas y que empezaron precisamente en ‘Dead Like Me’ que aquí se estrenó como ‘Tan Muertos como Yo’ y que mostraba claramente todas las esencias del estilo Fuller, pero que acabó como el rosario de la aurora con la salida de su creador a mitad de la 1T, como un presagio de todas las que vinieron después

Hoy sin embargo, nos vamos a centrar en esa primera propuesta tan original, con una mitología a caballo entre la vida, la muerte y la posibilidad de cambiar el destino de las cosas, que ha sido el leitmotiv de muchas de sus obras posteriores desde ‘Wonderfalls’ hasta ‘Hannibal’ pasando por ‘Pushing Daisies’ como les vamos a analizar a continuación.

Ficha: Tan Muertos como Yo / Dead Like Me 29 episodios .   Jun 2003- Oct 2004  Cadena: Showtime (USA) – Calle 13 / Cuatro ( E)

Sinopsis:  Georgia ‘George’ Lass es una chica que tras abandonar los estudios es forzada por sus padres a buscarse un trabajo y a través de una empresa de trabajo temporal acaba en un cubículo gris de una gran empresa.

Al salir a comer durante su primer día de trabajo, muere al impactarle directamente el asiento del lavabo de la estación espacial soviética MIR al desintegrarse en su entrada en la atmósfera ( les juro que es así).

Pronto descubre que está muerta, pero no, porque está en un limbo donde debe recolectar las almas de las personas momentos antes de sufrir una muerte tan violenta y absurda como la que ha tenido ella.

George debe adaptarse a su nueva vida como ‘grim reaper’ o parca, conociendo a otras personas en su misma situación en ese transito tan extraño, donde puede interactuar tanto con los vivos como con los muertos, esperando recolectar su cupo desconocido de almas para poder pasar a un estado superior en el más allá.

El inicio: Brian Fuller empezó su carrera como guionista en la saga de ‘Star Trek’, primero en ‘Deep Space Nine’ y posteriormente durante todo el recorrido de ‘Voyager’.

Cuando estaba escribiendo la que iba a ser la última temporada de ‘Voyager’ su agente le comentó que sería una buena idea, escribir algún guión alejado del universo ‘trekkie’ para demostrar a las productoras y las cadenas que podía hacer otras cosas más allá de la saga espacial.

Como el transito de la vida a la muerte era un tema que siempre le había obsesionado desde pequeño, pensó que condenar al limbo eterno a una chica joven que apenas tiene ganas de vivir era un buen punto de partida y diseñó toda la mitología de la serie, con ese concepto de los recolectores de almas como centro de las historias que siempre iban a empezar con una muerte de lo más absurda y extravagante, en un claro tono de comedia negra.

Su agente hizo su trabajo y vendió ese guión inicial a la productora MGM que a su vez lo vendió a la cadena de pago Showtime, que estaba encantada con tener alguna serie que jugara con la muerte, un poco en la estela de ‘A Dos Metros Bajo Tierra’ que triunfaba en su rival HBO, por lo que le encargaron una primera temporada que estrenaron en el verano del 2003 con el siguiente trailer.


La crítica la recibió entre sorprendida y descolocada, ante el aluvión de ideas que desafiaban las narrativas más convencionales, con ese tono tan cafre que necesitaba una cierta adaptación para entender al creador y lo que buscaba.

A pesar de todos los problemas, la carrera de Fuller arrancó rápidamente tras irse de la serie para crear la maldita ‘Wonderfalls’ y posteriormente todas sus series más conocidas que he mencionado en el prólogo y que le han hecho volver recientemente al universo trekkie, con la creación de ‘Star Trek. Discovery’ en la que  ha durado más o menos como en su primera serie.

La trama: La primera escena de la serie deja a las claras que no es una serie nada convencional, puesto que nos desvela la historia del misterio de la muerte en los albores de la humanidad de una forma completamente surrealista con una rana y un sapo como protagonistas y que pueden ver a continuación

A esta presentación le sigue una pequeña presentación de nuestra protagonista para conocer su entorno poco antes de su ‘frikiaccidente’, que es el punto álgido del episodio piloto al ser el punto de partida de toda la mitología de la serie. Le sigue el curso introductorio de George como muerta no muerta, empezando por las cinco fases de la muerte, que explica en el siguiente vídeo

La cabecera de la serie es una muestra magistral de humor negro y sigue siendo de lo mejor que ha hecho Bryan Fuller gráficamente, jugando con la difusa linea entre la vida y la muerte, con el humor negro como  gran recurso.

‘Dead Like Me’ está estructurada en dos lineas principales que transcurren más o menos paralelas con el personaje de George, como nexo de unión.

En primer lugar tenemos su situación laboral, con ese paso de adolescente desesperanzada y perdida, a recolectora de almas sin futuro alguno, condenada a vagar para siempre en ese limbo, hasta que consiga completar su cupo de almas, para poder salir de ella.

En ese entorno laboral, tiene a otros recolectores de almas tan descorazonados como ella, que se pueden involucrar en todo tipo de actividades para distraerse de esa inmortalidad sobrevenida y no deseada.

Alguno se refugia en el alcohol y las drogas, otra en sus recuerdos de actriz fracasada y finalmente tenemos a una agente de la ley que disfruta imponiendo su fuerza a todo el mundo. Todo el grupo está bajo la supervisión de Rube, que asigna las misiones para cada uno de ellos, siempre  de una manera críptica, que deben descifrar para poder contactar con la futura victima y recuperar su alma, antes de que unos malvados enviados de la muerte ejecuten esa sentencia mortal. Esa dinámica grupal la pueden ver en el siguiente vídeo

En un segundo plano tenemos la vida familiar de George, con sus dos padres y su hermana pequeña, donde la incomunicación entre todos sus miembros es una constante hasta su muerte como muestran en la presentación del núcleo familiar.

Tras su muerte, George sigue acudiendo de forma regular a ver a su familia, con la que no puede interactuar, pero es su manera de sobrellevar el duelo, viendo a los seres queridos  seguir con su vida en su ausencia.

Los episodios están narrados parcialmente desde la perspectiva y con la voz en off de George y empezaban con la muerte estrambótica de la semana, a la que seguía la interacción de George con la persona muerta, a la que debía acompañar en el periodo transitorio en la tierra entre su muerte y su siguiente destino que se revelaba al final de cada episodio.

Las historias secundarias implicaban a otros muertos que eran custodiados por sus compañeros y las vidas privadas de todas esas personas mencionadas.

Tras los primeros episodios, empezaron a surgir grandes tensiones entre Bryan Fuller y la productora, debido a que el primero quería orquestar grandes escenas para las muertes para ir expandiendo ese universo inicial con espectaculares montajes colectivos.

Por el contrario a la productora  MGM solo le preocupaban los costes y empezaron a cortarle las alas presupuestarias, exigiendo soluciones más baratas, lo que acabó derivando en su salida de la serie a mitad de la 1T, siendo sustituido por el mucho más dócil John Masius ( St Elsewhere), que había sido el creador de la pastelosa ‘Tocados por un Ángel’.

Con ese cambio de showrunner, ‘Dead Like Me’ derivó rápidamente hacia el procedimental semanal, con la muerte raruna como el único signo de identidad que se mantuvo de Bryan Fuller, para entrar en terrenos más acomodaticios y perdiendo poco a poco toda esa originalidad semanal, para intentar complacer a un público más amplio

No recuerdo muchos casos de semejante cambio de rumbo a mitad de temporada, pero el resultado fue el habitual en estos casos, ni captaron nuevos espectadores y encima perdieron los descontentos con el nuevo rumbo de la serie.

Tras ser renovados para una 2T, no hicieron grandes cambios para seguir con esa nueva dirección como dejaban a las claras en el trailer promocional de la segunda temporada.

‘Dead Like Me’ es una serie que me encantó en sus episodios iniciales, con esas muertes rocambolescas como una gran seña de identidad teñida de humor negro por los cuatro costados, tanto en los diálogos como en los gestos. Su actriz protagonista siempre fue la que menos  me convencía de todo el reparto, donde todos los secundarios sin excepción se la comían en todas las escenas, pero la brillantez visual y de ideas paliaba todo ello.

Mi entusiasmo se desvaneció con gran rapidez con el cambio de rumbo de las historias, girando hacia la solemnidad dramática y abandonando la comedia negra que era el terreno donde mejor funcionaba, por lo que poco a poco le fui perdiendo la pista  en especial en la 2T, donde no llegué ni a acabarla, hastiado de la degeneración de la idea inicial de Bryan Fuller.

Dice un sabio proverbio indio, que no se debe cambiar de caballo en medio de una corriente y  ‘Dead Like Me’ lo ejemplifica a la perfección, pero siempre quedará el interés en ver esas bases iniciales del universo Bryan Fuller, que me parece un aliciente más que suficiente para recordar la serie.

Los actores:
Ellen Muth era una joven actriz desconocida en la que Bryan Fuller confió para el papel de George y protagonizar su primera serie y lo cierto es que no me pareció que estuviera tan fino como en sus grandes aciertos posteriores de reparto.

Desde el principio tuve problemas con la actriz, desde su monótona voz algo cazallosa hasta su poca expresividad en muchas ocasiones. En aquel momento no sabía si se debía a una ojeriza personal, pero viendo su inexistente carrera posterior, donde apenas ha aparecido en la película de la serie y dos capítulos de ‘Hannibal’ en un guiño de su creador, tengo la sensación que no convence mucho a los directores de casting, confirmando mis sensaciones iniciales.

Por suerte, la presencia de Mandy Patinkin es un seguro ante cualquier eventualidad artística y aquí vuelve a demostrar su enorme solvencia arropando a su joven compañera y al resto del reparto como Rube Sofer, el jefe de los recolectores de almas. La carrera de Patinkin es increíble desde su mítico Íñigo Montoya en ‘La Princesa Prometida’ pasando por grandes series como ‘Chicago Hope’, ‘Mentes Criminales’ o su actual papel en ‘Homeland’.

El grupo de los tres colegas laborales de George está formado por ( de izq a der) Callum Blue ( Los Tudor, Smallville) como el alcoholizado y descontrolado británico Mason, Jasmine Guy ( A Different World) como la estricta y rigurosa Roxy y lo cierra Laura Harris ( 24, Women´s Murder Club) que interpreta a la diva arrogante y superficial que es Daisy

Los tres cumplen a la perfección, dando una gran solidez y profundidad a las tramas secundarias y sus carreras posteriores han tenido bastante más recorrido que las de su actriz protagonista, aunque sin destacar sobremanera.

En la familia de George sobresalía especialmente la gran Cynthia Stevenson como su madre, muy por encima de su atontado marido, el invisible Greg Kean y su hermana pequeña, la repelente Britt McKillip

Stevenson es una actriz que siempre me ha gustado mucho desde que la vi por primera vez en ‘Cheers’ como la secretaria de Norm, pero nunca ha acabado de alcanzar una gran popularidad al caer en series malditas o rápidamente canceladas. Ha acabado como estrella invitada de prestigio en muchas series en capítulos especiales, como le sucede en casi todas las series de la escudería de Shonda Rhimes, donde es toda una habitual.

El final:

‘Dead Like Me’ iba perdiendo espectadores en su 2T, como consecuencia de todos los cambios, por lo que a nadie le extrañó que fuera cancelada al final de la misma, aunque como guiño final a sus escasos seguidores, les dejaron cerrar el recorrido de George con su familia como pueden ver en la preciosa última escena de la serie.

Lo que desconocía por completo, hasta la fase de documentación para escribir este  artículo, era la existencia de una película posterior rodada cinco años después, escrita por John Masius y con casi todos los actores de la serie, con dos excepciones como la de Mandy Patinkin, sustituido por Henry Ian Cusick (Perdidos) como el nuevo jefe de los recolectores.

La intención inicial era hacer un fan-service para ser estrenada en cines, pero acabó siendo estrenada en televisión, sin apenas publicidad y sin que nadie se enterara, como me ocurrió en mi caso. Si lo desean pueden ver un corte en el siguiente vídeo

Epílogo:

‘Dead Like Me’ es la serie que marcó el inicio de la carrera de Bryan Fuller y solo por ese motivo se merece ser recordada con la profundidad con la que la hemos analizado.

Espero haberle traído buenos recuerdos si la vio en su momento y en caso contrario si que le recomiendo que busque y vea al menos el piloto, aunque no me consta que esté disponible en ningún servicio de streaming de nuestro país, pero existen DVD’s publicados y otras maneras de encontrarlo si les ha picado la curiosidad

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino