El tema de la prostitución ha sido abordado en bastantes series casi siempre desde el punto de las mujeres como en la brasileña ‘O Negocio’ o en ‘The Girlfriend Experience’, pero muy pocas veces desde el ángulo de los explotadores a excepción de la brillante ‘The Deuce’ . Esta senda más inexplorada es la que sigue de forma muy brillante ‘El Castillo’.
‘El Castillo’ disecciona el negocio de la prostitución en España de una forma sobria y rigurosa, huyendo de la morbosidad, del exhibicionismo gratuito y de la sexualidad explícita, tan habitual en este tipo de ficciones.
Su enfoque es desde cuatro ángulos complementarios ( chulos, prostitutas, policía y judicatura) que proporcionan un panorama desolador sobre la explotación continuada que sufren muchas mujeres, siendo con toda probabilidad una de las mejores series del año.

Ficha: El Castillo 6 ep. 50 min oct 2026– MovistarPlus ( E)
Sinopsis: El Suizo es uno de los empresarios más importantes de la prostitución en la región manchega donde posee y regenta numerosos burdeles. La llegada de una joven colombiana para trabajar en uno de sus clubs permite conocer todos los entresijos de su negocio.
El inicio: En el año 2017, la modelo y presentadora reconvertida en brillante escritora Mabel Lozano publicó el libro de no ficción ‘El Proxeneta’ sobre la prostitución y la trata de blancas en la España de los años 90.
El libro llegó a manos de Eduardo Villanueva, de la productora Caballo Films que quedó obsesionado con el retrato tan duro que hacía del negocio de la prostitución.
Villanueva (izq) compartió el libro con Isabel Peña (der) , una de las guionistas pata negra de nuestro país y colaboradora habitual de Rodrigo Sorogoyen, en muchas de sus películas y series como ‘Antidisturbios’, en la que había trabajado con Villanueva

Ambos decidieron hacer una adaptación del libro tras convencer a la autora Mabel Lozano, al hacer una propuesta realista y no morbosa, pero lo cierto es que tardaron muchos años en encontrar el tono adecuado para adaptar el libro de una forma efectiva, por lo que no dudaron en introducir nuevos personajes por interés narrativo.
Tras siete años de escritura y diferentes versiones y con la incorporación de la directora catalana Elena Martin ( Julia is, Vida Perfecta), rodaron los seis episodios con el respaldo absoluto de Movistar+.
Su estreno se ha realizado en el circuito de festivales otoñales con una promoción más bien pequeña y modesta, para acabar generando un gran fenómeno boca a oreja desde el momento de su estreno, algo que me ha recordado a lo que sucedió con ‘Rapa’ que sobresalió inesperadamente por encima de otras series mucho más publicitadas de la misma casa, con este teaser como principal argumento promocional de ‘El Castillo’
La trama: ‘El Castillo’ empieza con la presentación en paralelo de los dos personajes principales. En primer lugar conocemos a Manuel Muñoz, alías el Suizo, un empresario de la prostitución que conoce muy bien su negocio y que está autoconvencido que en el fondo está proporcionando un servicio necesario a la sociedad dentro de las leyes de oferta y demanda, de sexo en este caso.
Un poco más tarde nos trasladamos a la ciudad colombiana de Cali, para conocer a Claudia una joven veinteañera con un niño pequeño que atraviesa graves dificultades económicas.
Un día Claudia es captada por James, un conseguidor de chicas que le promete un futuro mejor en España, ejerciendo de prostituta, además de la oferta de adelantarle el dinero del viaje con una deuda que será pagada en pocos meses de trabajo en España, para que luego pueda volar por su cuenta y ganar mucho más dinero si lo desea.
Claudia viaja y es recogida en el aeropuerto por el Suizo, que la trata de forma muy amable y considerada, hasta que llega al burdel donde va a vivir y trabajar, retirándole el pasaporte nada más llegar para tenerla más controlada.
‘El Castillo’ se centra en la evolución de la pobre Claudia, explotada, engañada y timada de una forma descarada en ese burdel, para que le sea imposible pagar nunca su deuda, mientras es obligada a aparecer en todo tipo de fiestas y eventos en el local

El Suizo es mostrado como un empresario de la noche que quiere expandir su negocio con el establecimiento de megaburdeles en la costa, para lo que necesita un suministro continuo y regular de chicas de diferentes etnias y razas, para satisfacer a los puteros de sus clientes.
Sus reuniones en opulentas comidas con otros empresarios del sector son muy ilustrativas del negocio que se llevan entre manos, intercambiándose las chicas como cromos y formando alianzas para defenderse de clanes rivales como el de unos rumanos que amenazan con llamar demasiado la atención por las salvajadas que hacen con las chicas.

El tercer vértice del triángulo central es la policía que investiga la prostitución y la trata de blancas, personificados en dos inspectores, Gerardo Liesa y Carmen Osés, que se ven en muchas ocasiones atados de pies y manos por la burocracia interna y por la sensación de que los delincuentes siempre van tres pasos por delante.
El viaje de los tres personajes principales, el Suizo, Claudia y Gerardo acaba convergiendo de forma gradual, llegando a la parte judicial que me ha parecido de lo mejor que he visto nunca en este ámbito en España.
Sus creadores han decidido mostrarnos desde dentro las deliberaciones de los tres magistrados hasta llegar a la resolución final, en lugar del camino habitual que suele ser olvidarse del juez y leer únicamente el veredicto. Ese debate rodado con una cámara circular nos da una visión mucho más completa del estamento judicial y es otro de los principales activos de ‘El Castillo’.
La odisea de la pobre Claudia por escapar de ese infierno en el que se ha metido, combinado con las ínfulas de un grupo de empresarios que no son más que una banda de proxenetas, pero autoconvencidos de ser una poderosa patronal, junto a la impotencia policial desbordada y ridiculizada en muchas ocasiones, ofrecen un relato brutal de la realidad de ese sector
Un aspecto muy importante es mostrar a las víctimas como unas mujeres imperfectas que han actuado movidas por la desesperación, pero conscientes de sus decisiones para meterse en ese embolado tan peligroso.
Ese respeto se muestra por la ausencia de desnudos de cualquier tipo y rodar las escenas sexuales desde el punto de vista del cliente/putero, dejando siempre fuera de foco a la chica, lo que evita cualquier morbo o sensacionalismo.
‘El Castillo’ es una serie impresionante tanto por su tono como su puesta en escena al mostrarnos esa España profunda y fea, donde la explotación y la trata de mujeres está considerada y tolerada como una actividad profesional que cumple unas necesidades de la gente, sin hacerse demasiadas preguntas ni éticas ni morales.
Los actores:
El madrileño Raúl Arévalo es uno de los productos de la fecunda cantera de la serie ‘Compañeros’ que luego ha ido reafirmando con una larga carrera televisiva y cinematográfica, plagada de personajes muy versátiles como en el caso de las series ‘Antidisturbios’ o ‘Con el culo al aire’ .

A primera vista lo más destacable es el brutal cambio físico que ha hecho Raúl Arévalo a todos los niveles para convertirse en el Suizo, tanto es así que me era irreconocible al principio por su nueva fisonomía.
Su interpretación es increíble como un garrulo chulo de provincias que ha progresado hasta niveles insospechados explotando sin escrúpulos a esas chicas desesperadas a las que trata como si fueran reses de ganado que solo le interesan mientras le hagan ganar dinero.
El personaje de Claudia es vital dentro de la estructura de ‘El Castillo’ al proporcionarnos el necesario punto de vista de la chica desesperada que acaba siendo explotada y engañada en burdeles tras haber sido captada por esas mafias en sus países de origen.

La elección de la actriz no era nada fácil pero han acertado de pleno con Valentina Vidal, una colombiana residente en Valencia que deslumbró tanto a creadores como a la directora Elena Martin en el casting a pesar de no haber actuado nunca en público.
Vidal transmite una calidez y un cierto cariño hacia su personaje explotado y maltratado, pero consciente que la culpa es en parte suya porque ya sabía a lo que venía, pero que intenta mantener siempre una pizca de dignidad mientras intenta encontrar la forma de salir de ese infierno.
Por último tenemos a la pareja de inspectores Gerardo Liesa y Carmen Osés interpretada por Omar Ayuso y Laia Marull, con dos actitudes diferentes que van desde la impotencia y desánimo que invade a Gerardo, a la resiliencia y la capacidad de ser inasequible al desaliento de Carmen.
Omar Ayuso ( der) es otro producto de la gran cantera juvenil de ‘Elite’, al que le ha costado bastante salir de ese encasillamiento de nicho, al participar en series como ‘Mariliendre’, pero por fin lo ha conseguido en el mejor papel de su carrera, con un personaje que se niega a aceptar las condiciones tan precarias en que deben luchar contra la patronal de la prostitución.

Por su parte la barcelonesa Laia Marull (izq) empezó a trabajar en diversas series de TV3 hasta dar el salto para convertirse en una cotizada actriz cinematográfica con tres Goyas en su poder, prodigándose mucho menos en televisión, excepto papeles secundarios en ‘Carlos, Rey Emperador’ o en ‘La Mesías’.
Marull es una gran actriz y lo vuelve a demostrar como una policía que cree en el sistema a pesar de todos sus fallos y que intenta hacer todo lo posible para acabar con la trata de blancas.
Epílogo:
Creo que ha quedado meridianamente claro mi entusiasmo por ‘El Castillo’, una serie de una calidad tan alta que si hubiera sido producida en los EEUU, no tengo la menor duda de que estaría en la lucha por los Emmys, por el nivel que han conseguido tanto a nivel de escritura, interpretación y dirección
Para finalizar les dejo con el espectacular tráiler oficial de su estreno en MovistarPlus
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Lorenzo Mejino