The Deuce : David Simon, el genio de los microcosmos urbanos | Series para gourmets

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Lorenzo Mejino

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The Deuce : David Simon, el genio de los microcosmos urbanos

La observación minuciosa y detallada de personas y colectivos en determinados lugares urbanos muy específicos es lo que ha convertido a David Simon en uno de los genios televisivos más prestigiosos, como ha confirmado en su última creación,’The Deuce’, que acaba de finalizar su recorrido vital tras su tercera temporada.

Tras diseccionar una esquina primero ( The Corner) y varios bloque de casas ( The Wire)  en Baltimore , mostrarnos la recuperación de un barrio de Nueva Orleans (Tremé) y adentrarse en una trama de corrupción urbanística en Nueva Jersey( Show Me a Hero) , en ‘The Deuce’ pone su lupa en el degradado centro de Nueva York en los años setenta, coincidiendo con el despegue de la industria del cine porno.

Fiel a su estilo periodístico, en ‘The Deuce’ vamos a conocer a toda una galería de personajes que van a evolucionar de todo tipo de maneras y formas, que por lo menos en mi caso me ha parecido una de las mejores series que he visto este año y que tras su final les voy a analizar en su globalidad en la presente entrada.

Ficha: The Deuce 25 episodios 60m 3T .   Sep 2017- Oct 2019 Cadena: HBO (USA)-HBO (E)

Sinopsis:  En la degradada zona de Times Square en la década de los setenta, dos hermanos gemelos, Vincent y Frankie se prestan a blanquear y hacer de fachada respetable a un clan mafioso, para los que hacen todo tipo de encargos y negocios turbios, de los que aspiran a salirse en algún  momento de sus vidas.

En paralelo conocemos el submundo de la prostitución, los chulos y los traficantes de drogas, a través de los ojos de Candy una veterana prostituta que empieza a notar que las chicas jóvenes recién llegadas como Lori Madison, le están arrebatando el terreno y los clientes. Ante esa negra perspectiva, Candy empieza a derivar hacia el terreno del cine pornográfico, primero como actriz y luego como directora para aprovecharse del ‘boom’ que experimentaba en esa época.

Todo ello ambientado en un pequeño tramo de Times Square entre la séptima y la octava avenida que es conocido por el sobrenombre de ‘The Deuce’ que da nombre a la serie.

El inicio: La idea de la serie le llegó a David Simon ( izq) y uno de sus socios habituales el escritor George Pelecanos ( der) , a través de un ayudante de producción de ‘Tremé’, que les comentó que conocía a una persona neoyorquina muy interesante, que en su juventud había tenido mucha relación con la mafia. Dicha persona y su hermano gemelo, habían trabajado como matones y vigilantes en diferentes negocios de la mafia relacionados con las drogas y la prostitución en pleno Times Square.

En principio no estaban muy interesados en introducirse en un terreno tan delicado y controvertido  como el de la prostitución y el cine porno, por considerar que muchas de las cosas en ese terreno siempre habían sido exhibicionistas y gratuitas para mostrar carne y sexo sin demasiado contexto.

Finalmente ante la insistencia de su interlocutor, ambos decidieron reunirse con esa persona, quedando completamente maravillados ante las historias y los personajes que les explicaba. Su entusiasmo fue tan elevado que empezaron de forma casi inmediata a documentarse de forma exhaustiva sobre ese posible filón y a escribir un piloto de la historia.

Gracias a su enorme prestigio David Simon, tiene carta blanca en la HBO para hacer lo que quiera, por lo que no tuvo ningún problema en colocarles su nuevo proyecto que había diseñado para un recorrido de tres años.

Su estreno se produjo en otoño de 2017, vino precedido de promociones y trailers como el siguiente, con el resultado habitual de grandes críticas y audiencias bastante bajas.

La trama: ‘The Deuce’ se puede describir como la historia de un grupo de personajes durante quince años que trabajan y se relacionan en ese microcosmos que es Times Square. Todos están en actividades sórdidas relacionadas con el sexo y los drogas y que nos permiten ver a través de sus ojos las enormes transformaciones sociales que ha tenido esa zona, hasta convertirse en el parque temático turístico actual.

Su cambiante cabecera para cada temporada es un buen ejemplo de esos cambios que va a tener ‘The Deuce’, empezando por el siguiente vídeo de la introducción de su primera temporada con la oscura canción de Curtis Mayfield “(Don’t Worry) If There’s a Hell Below, We’re All Going to Go” .

Chulos, prostitutas, camellos, chaperos, policias corruptos,  matones y trabajadores conviven en ese espacio con unas reglas no escritas pero que todos conocen y cumplen, so pena de sufrir algún accidente grave o mortal.

En esta primera temporada tenemos una detallada presentación de todos los personajes que nos van a acompañar, destacando rápidamente los tres que van ser nuestros principales guías por todo ese microcosmos urbano.

Primero tenemos a  los hermanos gemelos Martelli, claramente inspirados en la vida personal de su principal fuente para realizar la serie, que tenía un hermano gemelo con el que trabajaba como blanqueador de negocios mafiosos.

Los gemelos tienen características opuestas como mandan los cánones, con Vincent un camarero bastante responsable que aspira a gestionar su propio club y sobre todo a desembarazarse de las compañías mafiosas para las que trabaja. Eso le va a resultar casi imposible por el comportamiento de Frankie, un jugador pendenciero que se mete en todo tipo de líos y de deudas con personas muy peligrosas,  de los que debe ser  rescatado por Vincent continuamente.

En el siguiente vídeo pueden ver un ejemplo de sus interacciones con un James Franco desdoblándose en los dos papeles, aunque tengo que reconocer que me costaba bastante diferenciarlo en muchas ocasiones a simple vista.

Uno de los temas recurrentes de la temporada inicial es la relación entre los chulos y las prostitutas con unas relaciones de dependencia de lo más enfermizas, tanto con las que llevan años en el negocio, como con las recién llegadas a la ciudad y que acaban siendo captadas por esa red de mamporreros sexuales.

En ese ambiente tan cargado, todo puede estallar en cualquier momento y de la forma más inesperada, como en esta impactante escena de la primera temporada, con personajes terciarios de la trama.

El personaje más interesante de la serie es Eillen Merrell, conocida como Candy, una prostituta cuarentona que trabaja en la calle de forma independiente y sin la protección de ningún proxeneta, algo poco habitual en esos momentos y que crea momentos de fricción tanto con el resto de  las chicas como con sus protectores.

Candy es una mujer bastante inteligente que rápidamente se percata que el cine pornográfico puede ser una buena escapatoria de las calles y poco a poco empieza a actuar en los rodajes de un baboso director Harvey Wasserman, que le acaba haciendo de mentor cinematográfico, enseñándole a rodar para que pueda pasar detrás de las cámaras en lugar de estar delante.

Esa evolución se produce al final de la 1T, con escenas como la siguiente que nos muestra sus ansías de salirse de ser una carne en exposición permanente.

Ese cambio es el epicentro de la 2T de la serie, donde desarrolla el auge de la industria pornográfica y su salida de la clandestinidad para convertirse en el gran negocio  que sigue siendo en  la actualidad, la propia cabecera de la 2T es menos sórdida al ritmo de Elvis Costello y su ‘This Year’s Girl’

Esa evolución de la industria pornográfica la vemos desde diversos ángulos que implican a nuestros tres protagonistas principales, la actuación con la joven Lori Madison, reconvertida de prostituta de calle a estrella del cine porno, la dirección con Eileen ‘Candy’ Merrell como realizadora de películas pornoartísticas desde una perspectiva femenina y por último la distribución con los hermanos Martelli, controlando las copias y las ventas en sus garitos controlados por la mafia.

La descripción de la edad de oro de la pornografía de finales de los setenta, está mostrada con todo lujo de detalles, incluyendo historias colaterales, como las historias personales de otras prostitutas y sus intentos de salir de ese mundo, la propagación inicial del SIDA entre el colectivo homosexual como principal afectado o las complicadas relaciones amorosas y personales en ese mundillo.

En la 3T, la historia da un salto de varios años adelante hasta 1985, para centrarse en el declive del cine pornográfico, ante la entrada de los vídeos caseros, lo que provoca que Lori Madison quiera reconvertirse en actriz convencional, realizando audiciones para papeles con ropa, como la del siguiente vídeo

Otro fenómeno que se produce en paralelo es la gentrificación de ese centro neoyorquino, erradicando y prohibiendo todos los negocios relacionados con el sexo, tanto a nivel de burdeles como de salones de masaje, para limpiar ese centro y  hacerlo más apetecible para el boom turístico que estaba empezando a despuntar.

La cabecera de esa 3T con el ‘Dreaming’ de Blondie, transmite esa visión  optimista por el futuro del barrio, aunque sea a costa de expulsar a sus habitantes.

Ya he comentado en el prólogo que ‘The Deuce’ me ha parecido una serie excelente de principio a fin, como cualquier observación urbana de David Simon, con una galería de personajes desde los principales hasta los meros extras con frase, encajados a la perfección en toda la historia y siempre con algo interesante que decir.

La evolución les lleva a caminos y finales inesperados para todos ellos, trágicos en algunos casos y felices en otros, mientras que para la mayoría va a seguir igual, haciendo lo único que saben hacer en la calle.

‘ The Deuce’ tiene un reparto maravilloso, lleno de caras conocidas de otros proyectos de David Simon y con los que siempre es un placer reencontrarse, unido al descubrimiento de varias jóvenes actrices que sacan adelante papeles muy complicados, con bastantes desnudos físicos pero sobre todo emocionales.

Si hiláramos mas fino, solo hay dos personajes que chirrían un poco de esa coralidad, por un lado el doble papel de James Franco que en determinadas ocasiones está más encaminado al lucimiento del propio actor, productor ejecutivo de la serie y director de algunos episodios, que a ponerse a servicio de la historia. Sus personajes funcionan bien por separado, pero cuando comparten escena gracias a trucos de cámara, es mas efectista que efectivo.

El otro punto gris del reparto es el personaje del asesor político que interpreta Luke Kirby, del que nunca he tenido muy claro sus objetivos salpicados por inexcusables secretos personales que era el que  menos encajaba en la coralidad del reparto.

Un aspecto impresionante es la ambientación y la recreación de esas dos décadas en los estudios y las calles neoyorquinas en que se rodaban, como pueden comprobar en el siguiente vídeo donde desmenuzan todos esos detalles artísticos.

Soy consciente de que existen muchas personas que son refractarias al estilo y el tipo de series que crea David Simon, porque prefieren otro tipo de propuestas mas populares y sencillas de ver de forma distendida al final de la jornada laboral.

Por suerte, existen bastantes personas que comparten mi punto de vista sobre la genialidad de las historias costumbristas en esos microcosmos urbanos que disecciona David Simon y para ellos les puedo asegurar  que ‘The Deuce’ cumple todas esas expectativas y con una nota de lo más alta.

Los actores: James Franco tuvo su primer papel importante a los 21 años en 1999 con la comedia de culto ‘Freaks & Geeks’ que le abrió el camino para una interesante carrera cinematográfica con títulos como ‘127 horas’, ‘Spiderman’ o ‘The Disaster Artist’ que le permitieron ser nominado para algunos de los grandes premios cinematográficos.

Personaje bastante inquieto, iba alternando esas películas, con papeles recurrentes en culebrones como ‘General Hospital’ o protagonistas en series como ‘11.22.63’

Ya he comentado anteriormente que en ‘The Deuce’ funciona mejor por separado que cuando interactúa con su alter ego. Otro problema añadido es que diferenciaba mucho mejor sus dos gemelos en la 1T, que en las siguientes, donde el esfuerzo de diferenciación era mucho menor y me costaba saber quién era en cada escena en que salía.

Por el contrario Maggie Gyllenhaal esta reluciente y maravillosa de principio a fin como Eileen ‘Candy ‘Merrell’ un gran personaje femenino con el que la actriz se puede lucir y a lo grande, aunque el habitual ninguneo de los votantes de los premios a las obras de David Simon, le ha privado de un mayor reconocimiento a nivel de la industria.

Su capacidad de mostrarnos toda su fuerza interior  con  sus inseguridades y flaquezas es impresionante en ese paso de prostituta a actriz y luego directora de cine porno, siendo un verdadero placer acompañarla en todo su recorrido vital.

Tras empezar su carrera artística apareciendo en algunas películas de su padre, el director Stephen Gyllenhaal,  no fue hasta un memorable papel en ‘Donnie Darko’ cuando despegó por su cuenta, destacando primero en películas ‘indies’ como ‘Secretary’ o ‘ Sherrybaby’ para pasar a las grandes superproducciones como ‘El Caballero Oscuro’.

Su debut televisivo fue a lo grande, protagonizando la joya de la BBC ‘The Honourable Woman’ donde fue nominada a mejor actriz en los Emmy, una estatuilla que le han birlado claramente por este personaje en ‘The Deuce’

La gran revelación de la serie ha sido Emily Meade, en el complicado papel de Lori Madison, que pasa de ser una ingenua chica de Minnesota que es captada por un chulo a su llegada a Nueva York, a convertirse en una gran estrella del cine porno y sufrir el declive posterior.

Meade deslumbra desde su primera escena y su personaje es la brújula de la serie, mostrando su evolución de forma paralela a la industria del sexo en la que trabaja.

A pesar de tener un pequeño personaje recurrente en la primera temporada de ‘The Leftovers’ lo cierto es que no me sonaba de nada, debido a que su carrera se ha desarrollado en pequeñas películas ‘indies’ que apenas tuvieron repercusión y pequeños papelitos en series importantes como ‘Fringe’, pero les puedo asegurar que tras este papelón de Lori Madison, voy a estar muy pendiente de sus futuros trabajos.

No voy a extenderme en hablarles sobre el resto del numeroso reparto, donde nos vamos a encontrar caras conocidas de otras series de David Simon, como Chris Bauer ( izq) y otros nombres como Lawrence Gilliard, Jr ( The Wire) o Chris Coy ( Tremé) que no aparecen en esta foto.

Final : David Simon y George Pelecanos tenían en mente una historia de tres temporadas para desarrollar ‘The Deuce’ por lo que a nadie le sorprendió que al anunciar esa tercera temporada, dijeran  que iba a ser la final.

Como suele hacer en todas sus series, David Simon se esfuerza al máximo por cerrar las historias de sus personajes durante toda la última temporada sin esperar al último capítulo para hacerlo de forma acelerada. De esta manera, vamos conociendo el destino de muchos de ellos, con tiempo para dejar respirar la historia y sentir el impacto que su salida tiene en el resto del grupo.

La escena final con uno de los protagonistas paseando en solitario por el Times Square actual, recordando los viejos tiempos y los personajes de su pasado, es de una incuestionable belleza visual y poética y sirve como colofón perfecto a ‘The Deuce’ un recorrido por el Nueva York más sórdido del siglo XX.

No tengo mejor opción que despedirme como lo hace ‘The Deuce’, con la hipnótica y potente canción de Lafayette Gilchrist ‘Assume The Position’ que ha sido una constante en sus títulos de crédito finales, al pasar la imagen a fondo negro

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino