John Morton es un gran experto en la creación de series en forma de falsos documentales paródicos sobre las organizaciones de grandes eventos deportivos, como hizo en la genial ‘Twenty Twelve’ sobre los JJOO de Londres o posteriormente con la secuela ‘W1A’ sobre el funcionamiento interno de la BBC, con muchos de los mismos personajes repitiendo sus papeles.
El éxito de ambas propuestas, ganadoras de diversos BAFTAs tanto a nivel de interpretación como de comedia, ha perdurado en el tiempo, por lo que John Morton no ha dudado en retomar ese mismo formato para parodiar la organización conjunta de la Copa del Mundo de 2026 entre EEUU, México y Canadá.
La continuidad narrativa está asegurada con el regreso como protagonista del gran Hugh Bonneville como el supuestamente gran gestor que es Ian Fletcher, acompañado de la inconfundible voz de David Tennant, como el poco fiable narrador del falso documental que nos muestra las interioridades de una organización tan compleja como caótica.

Ficha: Twenty Twenty Six 6 ep 30 m abr 2026 Cadena: BBCOne ( UK) / Inédita ( E)
La trama :
Ian Fletcher tras su paso por diversos altos cargos tanto en los JJOO de Londres como de la BBC es nombrado director de Integridad dentro de la sección de Supervisión del Comité Organizador del Mundial de Fútbol, con sede en Miami.
Su carrera profesional plasmada en las series ‘Twenty Twelve’ y ‘W1A’ la pueden ver resumida en el siguiente video de presentación de su nuevo cargo, con David Tennant de narrador
La serie empieza con la incorporación de Ian Fletcher a su puesto en Miami, donde conoce a su equipo multinacional que se ocupa de supervisar las diferentes áreas de una organización tan compleja que abarca numerosas sedes en tres países tan diferentes como México, Canadá y EEUU.
El equipo refleja esa multiculturalidad con las diferentes divisiones dirigidas por estadounidenses, mexicanos y canadienses a las órdenes de un británico con el control de un belga como representante de un ente ubicado en Zurich, evitando siempre nombrar por su nombre a la FIFA, que siempre es tapada por un pitido, por razones legales, en un gag recurrente.
Todas esas personas ostentan unos cargos con nombres tan rimbombantes como vacíos, como el propio Ian Fletcher como director de Integridad, sin saber lo que eso significa.
El esquema es plantear una gran crisis por episodio que obliga a todo el equipo a tener reuniones interminables en las que sueltan todos los tópicos habidos y por haber, hasta que finalmente y casi siempre por casualidad, Ian Fletcher consigue dar con la solución al problema, contentando a todas las partes enfrentadas.
Los problemas, van desde la decisión de las ciudades que albergarán las semifinales de la Copa del Mundo con tres países para dos partidos, hasta una delirante polémica con el chip instalado en el balón oficial, pasando por la posible salida del armario de un jugador durante el torneo, el nombramiento del embajador oficial de torneo o los delirios de grandeza del prestigioso director mexicano encargado de la ceremonia de apertura.
En todas esas crisis, cada nacionalidad defiende sus propios intereses de forma tenaz destacando una alocada jefa de comunicaciones mexicana que solo hace que arrimar el agua a su molino, maldiciendo en castellano en muchas ocasiones.
El tono es muy similar a sus otras dos series y en eso radica su principal problema porque ha perdido la frescura y la sorpresa inicial.
En esta resurrección ‘Twenty Twenty six’ se ha convertido en algo mucho más previsible, como una broma repetida con ligeras variaciones quince años después, con una serie de personajes arquetípicos y bastante unidimensionales de los que podemos adivinar lo que van a decir cuando toman la palabra, tanto por su nacionalidad como por su cargo.
Un buen ejemplo lo tenemos en tres de los personajes secundarios que pueden ver en la foto inferior.

El trío de confianza lo forman, de izquierda a derecha el francés Alexis Michalik ( Kaboul Kitchen) que interpreta al burócrata Eric Van Dupuytrens, el enlace belga con la FIFA, Chelsey Crisp ( Fresh off the Boat) que encarna a la concienciada vicepresidenta de sostenibilidad y estrategia climática y a la derecha a Paulo Costanzo ( Royal Pains, Joey) el malhablado y lenguaraz vicepresidente de asuntos legales.
De todas formas siempre es un verdadero placer ver a Hugh Bonneville retomar su gran personaje de Ian Fletcher, que junto con el conde de Grantham en ‘Downton Abbey’ han marcado por completo su carrera.

Bonneville se lo pasa en grande como ese alto ejecutivo que destaca por su enorme capacidad para salir indemne de todos los embolados en que le meten con un instinto de supervivencia a prueba de bomba nuclear
A pesar de esas reticencias que les he comentado, eso no es obstáculo para que siga teniendo momentos brillantes como cuando necesitan aplacar la furia del presidente Trump, en una de sus desquiciadas intervenciones, pero sin que la sangre llegue al río e insinuando más que mostrando.
No obstante ese cierto cansancio del formato, lo cierto es que estas parodias de las burocracias de las macroorganizaciones me siguen encantando, por lo que no me importaría ver a Ian Fletcher en otro alto cargo organizativo en el futuro como dejan entrever al final de la temporada.
Al no haberse emitido nunca en España ni ‘Twenty Twelve’ ni ‘W1A’, creo que sería una gran oportunidad para recuperarlas si alguna cadena o plataforma decide apostar por ‘Twenty twenty six’ para tener la visión completa de la trayectoria de ese ‘legendario’ gestor que es Ian Fletcher.
A la espera de buenas noticias les dejo con el tráiler oficial de su reciente estreno en la BBC.
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Lorenzo Mejino