La próxima semana este blog cumple seis años!!!! Cuando empecé no hubiera imaginado que llegaría tan lejos escribiendo semanalmente posts sobre la vida entorno al coaching, pero hasta aquí he llegado, y he sentido que era momento de tomar una decisión. Durante las últimas semanas no he podido añadir nuevos posts, a pesar de que anteriormente en muy pocas ocasiones he dejado de hacerlo, incluso en momentos personales críticos o de mucho trabajo. Pero durante las últimas semanas sentía que la energía la había exprimido de tal forma que me costaba recuperarme, volver a retomar el hábito de escribir, y por más que buscaba dentro de mí, me era imposible encontrar un tema y volver a escribir. Sin embargo, no he querido posponer más esta decisión, y queriendo volver a encontrar la energía necesaria para continuar con mis proyectos, he decidido continuar con este blog, buscando nuevas ideas y secciones que espero que semana a semana puedan servirnos a todos de compañía, y si cabe, de ayuda para que cada uno pueda contactar con su propia energía y poder llevar a cabo sus propios objetivos.
Si algo he aprendido en estos momentos de desgaste de energía es que lo que más me ayuda es la acción, tanto a nivel físico como mental y anímico. Por supuesto, cuando uno/a se encuentra mal y con la sensación de no poder dar más es difícil hacer nada, y es necesario parar y descansar. Este momento de freno es en sí mismo un aprendizaje, porque a veces es más fácil seguir como un/a autómata, como si se tratara de una huida para adelante, que parar y mirarse para adentro. Además, cuando quien necesita acción es consciente de su incapacidad para maniobrar, la frustración se apodera de un/a, haciendo que el estado anímico empeore la situación de hastío y cansancio. Pero es necesario hacerlo, debemos aprender a PARAR, y no pasa nada, porque no somos máquinas y si necesitamos descansar y recargarnos, hacerlo es lo más inteligente que podemos realizar en ese momento. Una vez logrado, cuando empiezas a sentir que la fuerza vuelve a ti y que puedes ponerte otra vez en marcha, lo mejor es hacerlo cuanto antes, porque volver a retomar los hábitos también cuesta, sobre todo los que nos requieren un esfuerzo, y el estímulo de la propia acción nos va a ayudar a quitarnos la pereza y ACTUAR.