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‘Call Me By Your Name’, la mejor película del año
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Asier Manrique | 25-09-2017 | 10:17

Call Me By Your NameCALL ME BY YOUR NAME

Título original: Call Me By Your Name

Año: 2017

Duración: 130 minutos

País: Italia

Director: Luca Guadagnino

Guion: Luca Guadagnino, James Ivory, Walter Fasano (basado en la novela de André Aciman)

Música: Sufjan Stevens

Fotografía: Sayombhu Mukdeeprom

RepartoTimothée Chalamet, Armie Hammer, Michael Stuhlbarg, Amira Casar, Esther Garrel y Victoire Du Bois

Productora: Frenesy Film Company

Género: Romántico / Drama

Una historia de amor de verano entre Elio Perlman, un joven adolescente de 17 años, y Oliver, un estudiante de 24 invitado a la casa familiar de la Riviera italiana. (FilmAffinity)

Lo he dicho en más de una ocasión, cuando toda la crítica y el público se rinden en elogios hacia una película, a mí me echa atrás. Este año que por diversas cuestiones no puedo disfrutar del Festival de San Sebastián tanto como en años anteriores he sido muy cuidadoso en elegir dos películas, las únicas que veré. Una de ellas, tenía que ser la que para la gran mayoría de críticos y afortunados que la han visto en diversos festivales está siendo la película del año: ‘Call Me By Your Name’.

Call Me By Your Name

La película cuenta la historia de amor entre Oliver, un joven estudiante que pasa un verano junto a una familia italiana, y Elio, el hijo de esta familia. De una forma totalmente sutil, con miradas, pequeños gestos y un guion al servicio de un amor que traspasa la pantalla, el espectador se enamora junto a ellos de esta relación sobre la que habla ya todo el mundo. Ha pasado por MelbourneSundanceBerlínToronto… y ahora San Sebastián. Trata de buscar una crítica negativa, ya llegarán por los tristes de siempre, y no encontrarás ninguna.

Como película no encontraremos novedades en ningún lado. Seamos sinceros, hay miles de películas con más derroche técnico, planos más originales y que aportan una revolución mayor al mundo del cine. Lo que hace diferente a ‘Call Me By Your Name’ no es su forma de estar rodada, la película consigue crear uno de esos amores que no se quedan en la pantalla, inundan el corazón del espectador y se van con él una vez que ha abandonado la sala. Es una de esas películas eternas,  y eso que todavía no se ha estrenado en salas de cine.

Call Me By Your Name

Comienza de forma muy muy pequeñita pero no para de crecer en ningún momento. La evolución es continua, pero lógica y totalmente coherente, se cocina a fuego lento, como los mejores guisos. Llega hasta tal punto ese crecimiento que como espectadores nos caemos rendidos al final igual que los propios personajes. Es sensual, emotiva, especial, inocente, vulnerable, potente, poderosa, brillante… No podría escatimar en elogios hacia esta película que ya es un clásico sin haberse estrenado y que está llamada a ser una película de culto.

Como gran virtud, ‘Call Me By Your Name’, la película, consigue redondear de forma mucho más eficaz que el libro la historia de amor. En la novela de André Aciman falta concreción, sobran elementos y faltan otros que nos sitúen realmente en el tiempo y el lugar que narra la cinta. El guion de Luca Guadagnino (director también), James IvoryWalter Fasano, elimina toda la paja, hace crecer la historia con pequeñas pinceladas que nos transportan al momento histórico y le aporta la vivacidad y rapidez de la que carece en ciertas ocasiones la obra de Aciman.

Call Me By Your Name

Es de agradecer también que el guion no haya omitido los grandes momentos de la novela. Especialmente interesante es el tercio final, muy diferente a la novela, pero que sigue manteniendo los momentos álgidos de la misma. La charla final que mantiene el personaje de Timothée Chalamet con su padre, Michael Stuhlbarg, es absolutamente impresionante. Me podría arriesgar y decir que es la mejor escena de toda la película.

En el plano actoral, Armie Hammer (Operación U.N.C.L.E.‘) aporta la parte sensual a la cinta, y su actuación enamora. Pero si hay alguien que se destapa como toda una revelación, se come la pantalla y al resto del reparto es el joven Timothée Chalamet (Interstellar‘). El joven actor resiste sobre sus hombros todo el peso emotivo de la película. No haré spoiler, pero el plano fijo de los títulos de crédito bien merece un Óscar. El juego de miradas y gestos entre los dos es una delicia difícil de rechazar.

Call Me By Your Name

Es tan veraz la cinta que uno no puede resistirse a querer verla una vez más. En el pase al que pude asistir en el Zinemaldia escuché a varios espectadores que comentaban que ya habían visto la película y que estaban allí repitiendo experiencia, y pagando su correspondiente entrada. Tras verla, uno entiende cómo la cinta sobrevive en uno mismo, tanto que no pude dejar de pensar en sus paseos en bicicleta, sus paisajes, sus diálogos, sus melocotones, su sencillez y su vivacidad durante horas. Simplemente, brillante, apabullante, imprescindible.

Me voy a repetir, pero para concluir no puedo hacerlo de otra manera. Si todo el mundo habla de ‘Call Me By Your Name’ es por algo, es por derecho la mejor película del año. La cinta que ha recibido el aplauso más estruendoso y duradero de todas aquellas películas que he visto estos últimos tres años en el Zinemaldia. Es una obra maestra, y sin haberse estrenado todavía es ya un clásico y una película de culto.

Lo mejor: Consigue traspasar la pantalla, es uno de esos amores de película que durarán generaciones y generaciones.

Lo peor: Que habrá que esperar a febrero para volver a verla cuando se estrene en cines.

Call Me By Your Name

Sobre el autor Asier Manrique
Cine de ayer, hoy y de siempre en El Fotograma

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