Malcolm in the Middle: la belleza de la anarquía familiar | Series para gourmets

Blogs

Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Malcolm in the Middle: la belleza de la anarquía familiar

El paso del tiempo nos permite calibrar la influencia real que han tenido muchas series en el desarrollo posterior del medio al abrir una puerta innovadora por la que luego han entrado muchas series que han alcanzado un mayor prestigio y popularidad.

En este sentido ‘Malcolm’ el nombre abreviado con el que se estrenó en España el original ‘Malcolm in The Middle’ demostró que la comedia familiar podía salir del ámbito del salón y el sofá, las risas pregrabadas y la grabación con múltiples cámaras, para innovar técnicamente al grabar en formato de película y con una sola cámara las historias de un brillante chaval , Malcolm, el hijo mediano de una familia disfuncional y pasada de rosca en todos sus miembros.

No fue la primera en utilizar ese formato para series cortas ( ‘Aquellos maravillosos años’, fue su precursora. algunos años antes), pero sí en utilizarlo para  buscar la  comedia desmadrada y física con muchos toques de ‘slapstick’, que tuvo un enorme éxito en sus primeras temporadas, para irse desvaneciendo con el paso del tiempo al perderse el sabor de la novedad, como les vamos a analizar a continuación.

generalFicha: Malcolm in the Middle ( Malcolm)  7T 151 episodios.   Ene 2000-May 2006 Cadena: FOX(USA)-TVE-Antena 3-Fox (E)

Sinopsis: Las historias cotidianas de una familia de clase trabajadora completamente desbordada por las travesuras y gamberradas de sus hijos que dinamitan la convivencia familiar  de las formas más divertidas.

Entre ellos destaca Malcolm, el hijo mediano, un genio con un coeficiente intelectual de 165, atrapado en ese núcleo familiar donde sus principales objetivos son intentar pasar lo más desapercibido posible, sin que tenga mucho acierto en esas aspiraciones.

El inicio: Linwood Boomer tiene una carrera bastante curiosa ya que empezó a trabajar como actor en su juventud, consiguiendo un personaje importante en las últimas temporadas de ‘La Casa de la Pradera’ como Adam Kendall el profesor que se casa con Mary Ingalls, la hija mayor de la familia.

A pesar de ese personaje, Boomer siempre se sintió mas interesado por los temas de producción y escritura entrando a trabajar en comedias conocidas de la época como ‘Silver Spoons’ o ‘Juzgado de Guardia’ que le dieron un cierto nombre en la profesión.

linwood-boomerAl principio de su carrera como guionista a principios de los ochenta, escribió un guión sobre una familia disfuncional con el tercer hijo que era un genio, basada en sus propios recuerdos de infancia en su núcleo familiar.

Ese guión era el que utilizaba para enviar a los productores y showrunners para mostrar su capacidad como guionista y que le contrataran para sus series.

Tras casi quince años trabajando en bastantes comedias, donde solía explicar sus experiencias personales a sus colegas que se desternillaban escuchándolo, le animaron a rehacer ese guión inicial para presentarlo como un piloto a las cadenas televisivas.

La cadena FOX que estaba especializada en comedias irreverentes como ‘Matrimonio con Hijos’ o ‘Los Simpsons’ le encargó el piloto, aunque fueron bastante reticentes en aceptar el rodaje con una sola cámara y en exteriores, pero ante la insistencia de la visión de Linwood Boomer, decidieron darle un encargo de una primera temporada corta a modo de prueba, con el estreno previsto para el otoño de 1999.

Finalmente la propia cadena decidió darle prioridad a otras series y la postergó hasta un estreno en Enero, pero por lo menos la colocó el domingo por la noche inmediatamente detrás de su serie estrella ‘Los Simpsons’ .

Su estreno fue todo un bombazo tanto por los críticos que ensalzaron la novedad que suponía la originalidad de ‘Malcolm’, pero sobre  todo por las audiencias superiores a los 25 millones de espectadores en sus primeros episodios que la colocaron en el Top 20 de audiencias algo poco habitual para la cadena FOX por aquellos tiempos.

Mucho tuvo que ver la energética cabecera de la serie con un gran canción ‘Boss of Me’ del grupo ‘They Might Be Giants’ que compusieron específicamente para la serie, lo que les valió el Grammy en la categoría de mejor sintonía en 2001.

La trama: Malcolm es un genio que es el tercer hijo de una familia de clase trabajadora, de la que nunca conocemos su apellido, liderada por el padre Hal, una persona de lo más indecisa y temerosa de meter la pata. Hal siempre delega todas sus decisiones en su mujer Lois, una figura autoritaria que intenta controlar como puede los continuos desmadres y gamberradas de toda su prole de cuatro hijos iniciales ( con alguna adición posterior).

El primogénito de la familia es Francis, un gamberro y delincuente juvenil que se encuentra internado al inicio de la serie en un colegio militar en Alabama, para ver si lo pueden enderezar. El segundo hermano es Reese, un abusón de manual, bastante violento y que se ceba continuamente en sus hermanos pequeños. Es bastante corto para según que cosas, pero en cambio para otras demuestra ser bastante espabilado.

Por último tenemos al benjamín Dewey, el objeto principal de las bromas de sus hermanos, por lo que decide ir a su bola cuando a pesar de su gran inteligencia, por un error administrativo le colocan en la clase de los tontitos, convirtiéndose rápidamente en el líder de los torpes.

Cada episodio de la serie empieza con una escena completamente independiente del resto del capítulo (en el argot se denomina un ‘cold opening) que en muchas ocasiones es el mejor gag de todo el episodio, como pueden comprobar en esta pequeña joya en espiral que protagoniza Hal, al intentar arreglar una cosa.

La intención era sorprender al público con algo inesperado y muy divertido antes de los títulos de crédito para predisponerlo ante la historia que nos contaran después, como en esta otra joya minúscula que tiene a una araña como protagonista.

En muchas ocasiones el gag se centra en evitar la furia o el castigo de la madre de la familia, lo que puede llevar a alianzas entre los miembros masculinos de la familia con chantajes y compras de voluntades como en el siguiente corte.

Pasado el impacto inicial, cada episodio solía aposentarse un poco para mostrarnos la historia de turno, que casi siempre tenía que ver en la lucha continua entre la madre y los hombres de su familia, en el caso de su marido para que haga las cosas y tome decisiones duras contra sus hijos, mientras que en el caso de sus hijos era para evitar que dejaran de hacer  trastadas.

La capacidad de hacer gamberradas de los tres hermanos que viven en la casa es digna de los artefactos que diseñaba el Coyote para atrapar al Correcaminos, pero en este caso en muchas ocasiones las cosas les salían bien, a pesar de tener que soportar luego los legendarios castigos de su madre, como tras la elaboración de esta fabulosa gamberrada, una de las mejores de la serie.

El problema principal de la serie desde sus inicios eran las tramas separadas del hijo mayor Francis, primero en la academia militar y posteriormente en Alaska o en un parque temático, que eran un completo estorbo, al estar alejadas del núcleo familiar y ralentizaban el ritmo trepidante de la serie, durante los cuatro o cinco minutos que le daban por episodio.

En cambio uno de las tramas más brillantes solía ser cuando el gran genio que era Malcolm se ponía en evidencia delante de todo el mundo haciendo el ridículo de maneras insospechadas como en esta magnífica escena en una bolera.

Además del núcleo familiar teníamos un gran numero de personajes secundarios recurrentes que generalmente se relacionaban con solo uno de los miembros de la familia ( amigos de la escuela, colegas de trabajo, etc) que permitían expandir las tramas más allá del ámbito familiar.

Visualmente ‘Malcolm in the Middle’ era una serie muy innovadora con grandes movimientos de cámara, planos desde ángulos nada habituales, el uso de pantallas partidas y cualquier cosa que pudiera reforzar la sensación de ritmo y velocidad continua sin que nadie echará en falta las risas del público habituales en ese formato.

Un aspecto sorprendente es lo bien que se conserva la serie a pesar de tener casi veinte años, los gags iniciales siguen siendo tan brillantes como entonces y las historias de las primeras temporadas siguen funcionando como un tiro (con la excepción ya mencionada de las del primogénito Francis).

‘Malcolm’ es una serie que siempre me ha parecido absolutamente brillante en sus primeros años al mostrarnos una familia de lo más disfuncional con dos grandes actores como los padres y con unos hijos que se comportaban como tales.

A la familia les costaba llegar a final de mes, no acababan abrazados ni besándose al final de cada episodio y siempre me parecieron una familia más realista que muchas de las idealizaciones edulcoradas que hemos visto en televisión.

El desgaste de este tipo de comedia suele llegar bastante pronto, en especial cuando los hijos se van haciendo mayores y es difícil justificar como un genio como Malcolm puede tardar siete años en acabar el bachillerato, por lo que a partir de la quinta temporada, la formula empezó a mostrar signos de cansancio, sobre todo en las escenas iniciales que perdieron mucha de la frescura inicial y todo era mucho más previsible al no evolucionar apenas los personajes.

A pesar de este declive, seguía siendo en mi caso  una cita ineludible cuando pillaba el canal donde la hacían. porque su emisión en nuestro país ha sido de lo más caótica e imposible de seguir por los continuos saltos de cadena y horario sin ninguna regularidad.

Su influencia es evidente en series posteriores como ‘Modern Family’ que pudieron transitar mas fácilmente por las sendas visuales y técnicas que abrió ‘Malcolm’ unos años antes y que han recogido los frutos de esa innovación de una mis comedías preferidas del S XXI.

Los actores: La gran compenetración que tenían como actores Jane Kaczmarek y Brian Cranston al interpretar a Hal y Lois los padres de esa complicada familia, fue una de las grandes razones del éxito, ya que podían estar de lo más hilarantes en situaciones en las que están desbordados, en especial cuando la furia de la madre Lois, recaía sobre todos y cada uno de los miembros de la familia.

Esa división de papeles entre la madre que era la controladora y figura autoritaria y el padre que intentaba ser el colega y no meterse en líos, funciona a la perfección gracias a esos dos grandes actores en una perfecta elección de casting.

En el momento de rodarse Jane Kaczmarek tenía un mayor estatus que su compañero al haber tenido papeles recurrentes en ‘St Elsewhere’ y ‘Equal Justice’ pero nunca había demostrado las dotes para la comedia que tuvo en este personaje por el que fue nominada a los Emmy como mejor actriz de comedia las siete temporadas que estuvo en antena pero sin ganarlo nunca. Tras esta serie ha seguido trabajando con cierta regularidad pero casi siempre como estrella invitada o como recurrente como una juez en ‘Raising the Bar’

kaczmarek-cranstonMuy diferente ha sido la carrera de Bryan Cranston que no pasaba de pequeños papeles en el siglo pasado, aunque conseguía que fueran memorables como el doctor de ‘Seinfeld’ o una persona enloquecida por las frecuencias muy bajas en ‘Expediente X’ .

Hizo la audición para el personaje de Hal, el día anterior al inicio del rodaje y tras  probar a decenas de actores, Linwood Boomer lo contrató en el acto para que empezara a rodar el día siguiente, un personaje que lo iba a sacar del ostracismo.

El siguiente paso adelante le llegó cuando Vince Gilligan lo seleccionó para el personaje de Walter White en ‘Breaking Bad’ que lo ha colocado en la historia de la televisión, pero sin olvidar sus raíces en ‘Malcolm’, como se puede ver en este final alternativo a lo ‘Newhart’ que hicieron de ‘Breaking Bad’ , al despertarse de un sueño al lado de Jane Kaczmarek.

Los tres hijos que vivían con los padres estaban interpretados de izquierda a derecha por Frankie Muniz como el protagonista Malcolm, Per Erik Sullivan como el pequeñajo Dewey y Justin Berfield como el abusón Reese.

Frankie Muniz empezó a destacar como actor infantil en películas a finales de los noventa, pero todo cambió cuando se destapó con apenas quince años como Malcolm, en una gran interpretación que lo catapultó a protagonizar películas taquilleras como ‘Agente Cody Banks’ y su secuela, basadas en su popularidad.

Tras finalizar la serie ha enfocado su carrera de una manera polifacética alternando el rodaje de películas con la música y sobre todo con las carreras de coches donde ha competido profesionalmente durante varios años, para volver a la televisión pero en cosas como ‘Sharknado’ o en realities danzarines

chavalesJustin Berfield era uno de los hijos de  una de las comedias gamberras familiares de la década de los noventa ‘Unhappily Ever After’ una copia bastante descarada de la cadena WB del éxito que era ‘Matrimonio con Hijos’ , personaje que enlazó con el del tiránico y salvaje Reese que sembraba el terror en sus hermanos pequeños. Tras la serie decidió encaminar sus pasos hacía la producción y ahora trabaja como  ejecutivo de desarrollo en la productora Virgin.

Por último tenemos a Per Erik Sullivan, un verdadero robaescenas como el hermano pequeño Dewey, pero que desgraciadamente no se ha prodigado mucho tras la finalización de la serie, prefiriendo abandonar la actuación para ir a la Universidad.

El agujero negro de la serie era Christopher Masterson que interpretaba al primogénito Francis, que iba dando tumbos por toda la geografía estadounidense desde Alabama hasta Alaska, pero cuyas historias eran unos pegotes sin interés alguno  de las que solo esperaba que acabaran rápidamente para volver al núcleo familiar.

mastersonSu carrera ha sido tan poco distinguida como este personaje por lo que sabiamente ha decidido convertirse en disc-jockey a principios de esta década.

Final y secuelas : En EEUU la serie también era utilizada por la cadena FOX como relleno de sus agujeros de programación cambiando de día y hora continuamente, perdiendo espectadores por el camino, hundiéndose cada vez más en las audiencias. Por eso, de mutuo acuerdo con el creador decidieron que la 7T iba a ser la última, coincidiendo con el final de todos los contratos del reparto inicial.

Con tiempo pudieron preparar un final más o menos correcto, donde cada personaje tenía su momento de gloria, incluyendo una gran sorpresa final, en un episodio dirigido por su creador Linwood Boomer y  cuyas escenas postreras pueden recordar o ver por primera vez en el siguiente vídeo

En Rusia, como suele ser habitual hicieron un remake más o menos autorizado, en plan copia plano a plano, con el nombre de ‘Super Max’ del que pueden ‘disfrutar’ en el siguiente vídeo

Epílogo:

Hoy hemos recordado una gran comedia ‘Malcolm’ que espero que les haya traído los mismos recuerdos que en mi caso, por lo que  no se me ocurre nada mejor para finalizar el artículo que el videoclip oficial de la canción de ‘They Might Be Giants’ donde intervienen todos los personajes de la serie, en forma de otro brillante gag de la misma, una pequeña maravilla.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino