Las historias de masacres en el ‘Outback’ australiano han sido desarrolladas en diferentes series como la brutal ‘Wolf Creek’ y jugando con líneas temporales como fue el caso de ‘Scrublands’ (por fin se estrena el próximo jueves 6 de agosto en AMC+), una estela que ahora sigue ‘The Killings at Parrish Station’, una miniserie inspirada en una historia real rusa.
La repetición, treinta y siete años después, de una serie de asesinatos en Parrish Station, una aislada estación de investigación en medio del outback australiano, hace que reaparezcan muchos secretos del pasado que todavía atormentan a muchos de sus protagonistas casi tres décadas más tarde.
El principal aliciente a nivel popular es el debut como protagonista en la televisión australiana de la gran actriz Mia Wasilowska, junto a grandes veteranos como Robert Taylor o Heather Mitchell, que hacen más digerible, una historia que me ha parecido demasiado enrevesada y bastante tramposilla en el tramo final, como les voy a analizar a continuación.

Ficha: The Killings at Parrish Station 6 ep 45 min Jul 2026 Cadena: Stan ( AUS) / Inédita ( E)
La trama:
En el año 1987 los detectives Georgia Cooke y Michael Thorne son enviados a investigar las extrañas muertes extrañas rituales de cuatro científicos en la remota base de investigación de Parrish Station en medio del outback australiano y a más de trescientos kilómetros de cualquier lugar habitado.
La brutalidad de los asesinatos impacta mucho a los detectives que intentan encontrar pistas, por lo que deciden centrarse en la búsqueda de Kate Reynolds, una científica que ha desaparecido de la base sin dejar rastro.
Tras esa presentación inicial de los hechos nos trasladamos al presente, treinta y siete años después, para ser testigos de la grabación de un podcast presentado por dos jóvenes periodistas que intentan esclarecer la verdad de unos hechos que todavía presentan muchas incógnitas.
El recuerdo de la masacre tiene como consecuencia inesperada, el inicio de una serie de asesinatos muy similares a los sucedidos en el pasado, lo que nos permite conocer el destino actual de los investigadores del caso, en especial el de Georgia Cooke que todavía arrastra graves consecuencias mentales de las cosas que descubrió en su momento.
‘Tha Killings at Parrish Station’ va saltando entre las dos líneas temporales, pero insertando otros momentos temporales, para mostrarnos nuevos sucesos que han influido en el comportamiento de los dos detectives.
Las historias de rompecabezas temporales con muchos momentos del pasado, deben estar muy bien encajadas y no ajustadas a martillazos como ha hecho su creador Ben Jenkins, un guionista de programas de variedades, que en su debut dramático va saltando sin mucho control de una línea a otra, para ir dándonos las pistas de lo que ha sucedido y dedicando el penúltimo episodio a esclarecer el misterio del desarrollo de la masacre.
El creador ha comentado que su inspiración ha sido un conocido incidente ruso ocurrido en el año 1959 en la profunda Siberia y de la que se hizo una serie rusa ‘Pereval Dyatlova’, que analicé en su momento, pero que debo reconocer que ni me enteré al verla y de hecho no lo he sabido hasta preparar el presente artículo, por lo que mucho, mucho, no se parece.
‘The Killings at Parrish Station’ funciona mucho mejor en la línea del pasado que en la del presente, gracias principalmente a la arrolladora presencia de Mia Wasilowska ( En Terapia) como la detective Georgia Cooke y su paulatina desesperación por las circunstancias del caso.

Su compañero de fatigas Michael Thorne está interpretado por un aplicado secundario australiano Xavier Samuel (izquierda ) que le da una replica correcta, al conocer también su tortuoso pasado.
La línea del presente hace muchas aguas en especial en el tramo final, cuando intentan justificar los asesinatos del presente de una forma que me ha parecido muy tramposa y nada coherente con todo lo anterior, como si hubieran elegido la sorpresa por la sorpresa y nada más.
Por suerte la presencia como esos ancianos detectives , del gran Robert Taylor ( Longmire) y Heather Mitchell ( El Camino Estrecho) hacen convincentes la gran degradación y autodestrucción que han sufrido sus personajes. Ambos encuentran en estos nuevos asesinatos, una nueva oportunidad para redimirse tanto personal como profesionalmente, tantos años después.

‘The Killings at Parrish Station’ me ha dejado ese regusto de una serie que prometía mucho y de hecho en determinados momentos el misterio era excelente, pero que al optar por una resolución decepcionante la dejo en un aprobado alto y nada mas.
A la espera de que sea estrenada en España, les dejo con el tráiler de su estreno australiano.
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Lorenzo Mejino