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Night Court ( Juzgado de Guardia). El juzgado mas desmadrado de Manhattan
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Lorenzo Mejino | 05-05-2017 | 07:29

La memoria televisiva suele ser bastante selectiva, con una cierta tendencia a la retroalimentación sobre unas pocas series que son las que se repiten una y otra vez en las listas del recuerdo y que son los clásicos que ven las nuevas generaciones que quieren adentrarse en la historia televisiva.

Este reduccionismo es injusto con muchas series, en especial comedias, que al no entrar en esa rueda del recuerdo, han caído en un completo olvido, a pesar de tener una calidad y recorrido  similar a las que todos nombramos de memoria.

“Night Court”, que aquí conocimos como “Juzgado de Guardia”, es un magnifico ejemplo de una comedia brillante y de altos vuelos, que tuvo bastante repercusión durante su emisión, para caer luego en el olvido mas absoluto, lo que no deja de ser una lastima, porque revisando algunos capítulos se mantiene mucho mas fresca y brillante que lo  que cabría esperar de una comedia con mas de treinta años a sus espaldas, como les vamos a mostrar a continuación.

Ficha: Night Court /Juzgado de Guardia 196 episodios.   Sep 1984 -Oct 1993  Cadena: NBC (USA)- La 2 (E)

Sinopsis:  El juzgado de guardia nocturno de Manhattan, presidido por Harry Stone, un juez joven y bastante poco convencional, es el lugar donde se desarrollan las historias de los trabajadores del juzgado y los variopintos casos a los que se deben enfrentar con todo tipo de personajes de la fauna humana que habita en el centro de Nueva York.

El inicio: Reinhold Weege era un escritor de comedía que había trabajado en los años setenta en series como “Barney Miller”, tras la cual firmó un contrato con la cadena NBC para desarrollar series y pilotos de comedia.

Tras varios intentos infructuosos, un ejecutivo de la NBC le dio una única palabra, juzgado, para que trabajara algún concepto sobre ella. Weege empezó a investigar sobre el tema, asistiendo a diferentes juzgados en busca de inspiración, hasta que un día por recomendación de un amigo abogado, asistió a una vista en un juzgado nocturno de Manhattan; lo que vio allí le dio la idea definitiva para la comedia.

Empezó a trabajar los personajes del juzgado y para dirigir el piloto, la NBC le puso a su gran estrella James Burrows, para que le diera su ritmo cómico habitual en todas las comedias que dirigía. La comedia se estrenó a mitad de temporada y de una forma muy precaria, con un encargo para solo tres episodios que se iban renovando semana a semana cual contratos temporales.

La cabecera de esa temporada inicial, ya tenía el saxo potente de Ernie Watts, para presentar a los actores con vistas de Nueva York.

A pesar de ese inicio dubitativo, la serie se asentó rápidamente en esa primera temporada, recibiendo el pase a la primera división del primetime para su 2T, pero la precariedad de los contratos iniciales e incluso algunas muertes, hicieron que el reparto inicial tuviera grandes cambios ya en esa 2T, hasta conseguir encajar todas las piezas en la 3T, donde se convirtió en uno de los clásicos de la cadena junto a “Cheers”, con la que tenía bastante buena relación.

La trama: “Night Court” era una comedia pura y dura, que trabajaba con dos fuentes principales para sus gags, por un lado los trabajadores fijos del juzgado y sus vidas personales dentro y fuera de la sala, mientras por otro lado teníamos toda una galería de personajes frikis y extraños que deberían aparecer frente al juez por las causas mas peregrinas o por los delitos mas raros, que a lo mejor solo duraban una escena o podían ser recurrentes que aparecían en diversas ocasiones durante todas las temporadas, como delincuentes habituales.

La serie evolucionó mucho su estilo de comedia, que en sus inicios era bastante mas descriptiva y neorrealista centrada en los pequeños delincuentes que atestaban el juzgado, con un humor seco e incluso bastante ácido sin cargar las tintas contra los acusados, que al final estaban allí mas por no poder evitar serlo que por ser verdaderas mentes criminales, siempre con delitos o faltas de baja intensidad.

En el juzgado teníamos como personajes principales al extravagante juez Harry Stone, el ayudante del fiscal el estirado y remilgado Dan Fielding, que era un poco el villano de opereta de la serie y la abogada de oficio, que tras varios cambios se estabilizó a partir de la 3T con Christine Sullivan, brillante abogada pero algo ingenua y soñadora, que idolatraba a la princesa Diana.

El personal lo completaban Mac, el secretario del juzgado, espabilado y probablemente el mas “normal” de todos los funcionarios, sobre todo al lado del gigantesco ujier  “Bull” Shannon, de presencia imponente pero mas manso y suave que un corderito con las personas, que se aprovechaban continuamente de él.

Por último teníamos a una veterana ujier,  que pasaba de todo y solo refunfuñaba en cuanto le tocaba trabajar algo mas de lo necesario,  papel que pasó por tres actrices y tres personajes diferentes, debido a la muerte de las dos primeras actrices.

Ninguno de ellos eran presentados como perdedores, sino como buenos profesionales que hacen un trabajo delicado de la manera mas justa posible, aunque con sus derías y defectos que van a aflorar en los momentos mas inesperados.

El estilo de la serie empezó a cambiar en la 3T volviéndose mas física y entrando claramente en el terreno del slapstick, con gags muy elaborados entre los miembros del juzgado con finales inesperados, como pueden comprobar en este  gag clásico, con el fiscal sableando dinero al pobre Bull, para acabar recibiendo su merecido inesperado en el plano final.

En otras ocasiones utilizaban un recurso que dio los mejores episodios de “Cheers” como era montar una guerra de bromas entre juzgados, con una gran escalada de tensiones que desembocaban en enormes gags como el siguiente, realmente espectacular para una sitcom rodada en estudio.

Ya hemos comentado que una fuente importante de la comicidad venía dada por los acusados que se presentaban frente al juez con las explicaciones mas variopintas para su conducta, en escasas apariciones de poco mas de un minuto como en el siguiente vídeo con otro gag clásico de la serie.

Con el paso de los años se atrevían con todo y todos eran susceptibles de aparecer frente al juez Stone, como en esta memorable presencia del acusado mas sorprendente que he visto en un juzgado, del que aún me duele la mandíbula de lo que me reído cuando lo he revisado en el siguiente vídeo

Una de las mayores fuerzas de la serie eran los gags recurrentes, que eran de dos tipos, las obsesiones particulares de los funcionarios del juzgado y luego los sospechosos habituales que eran detenidos una y otra vez por delitos de poca monta. En este grupo destacaba una pareja de montañeros garrulos de Virginia Occidental, que se metían en líos tan inverosímiles como el del siguiente vídeo, en el primer papel importante del conocido Brent Spiner ( Data en la saga Star Trek)

A pesar de ser el juez el protagonista de la serie, con el paso de las temporadas el mejor personaje de todo el grupo era el fiscal Dan Fielding, un trepa ruin y mezquino que menospreciaba a todo el mundo con su altivez que era convenientemente “recompensada” por la justicia divina al final de sus trapacerías, como pueden ver en esta escena con un niño y su ordenador, en una época en que todavía eran una rareza.

La obsesión mas famosa y conocida de toda la serie, era la que tenía el juez Stone, por el gran cantante de jazz Mel Tormé, muy poco conocido fuera de los EEUU, pero una auténtica institución allí. Su admiración y ganas de conocer a Mel Tormé era pregonada continuamente a los cuatro vientos, por eso el siguiente gag digno del mejor vodevil, con el propio Mel Tormé interpretándose a si mismo es una verdadera obra maestra de ritmo y coordinación y la mejor muestra del gran nivel de esta comedia.

Como seguramente habrán podido deducir del texto, siempre he tenido en un lugar muy especial de mi memoria a “Night Court”, por encima incluso de comedias clásicas mas famosas en la actualidad, pero gracias a su ritmo alocado de comedia, alternando brillantez gags de una sola escena, con historias de mayor duración se convirtió en una de mis series favoritas de los ochenta, que grababa siempre a pesar de los cambios horarios de su pase por la 2.

Me ha sorprendido enormemente lo frescos que se mantienen sus elaborados gags para los que no pasa el tiempo ( excepto los peinados y vestidos de la abogada) que me han hecho reír de lo lindo al recordarlos para seleccionarlos para el articulo.

Por eso tras estabilizarse en la 3T, se convirtió en uno de mis mayores placeres inconfesables porque tenía clarisimo que en cada episodio iba a tener dos o tres momentos en los que me iba a soltar alguna carcajada en este clásico de la comedia y solo por eso ya me justificaba el esfuerzo.

Los actores: Harry Anderson empezó su carrera artística como un mago de altísimo nivel que hizo varios espectáculos de joven, hasta que empezó a aparecer como un timador memorable llamado Harry “El sombrero” Gittes en “Cheers” que le hizo muy popular en sus escasas apariciones. Ese papel fue el trampolín para conseguir el papel de su vida el joven y excéntrico juez Harry Stone, que consiguió el trabajo porque era el único que encontró el alcalde en su casa de una larga lista de posibles candidatos.

La jovialidad y frescura de Harry Anderson era ideal para el personaje donde ademas podía hacer sus trucos de magia de vez en cuando, como solía hacer cuando aparecía en los shows nocturnos en su doble faceta como actor y mago. Su trabajo le valió tres nominaciones al Emmy al mejor actor de comedia. Tras la serie interpretó otro éxito como “El mundo de Dave” donde daba vida a un dibujante de cómics durante seis temporadas, para desaparecer de la escena artística, al retirarse a vivir a Nueva Orleans, para tener una tienda y restaurante.

La estrella de la serie fue sin duda John Larroquette en su primer papel importante como Dan Fielding, tan buen fiscal como deleznable y misógino como persona, capaz de cualquier cosa por humillante que sea para conseguir lo que quería, en uno de los mejores personajes de la historia de la comedia.

Su personaje empezó bastante mas serio y estirado, hasta que vieron el tipo de humor que Larroquette era capaz de hacer, evolucionando hacia la comedia física y alocada que bordaba el actor, como demuestra su racha de cuatro Emmys consecutivos al mejor actor secundario de comedia en los cuatro primeros años de la serie, hasta que decidió retirarse de las nominaciones por decisión propia para no acaparar siempre el premio.

Tras la serie, protagonizó una serie hecha a su medida “The John Larroquette Show” en un tono mucho mas melancólico basada en sus experiencias personales, como un ex-alcohólico en recuperación que trabaja en una estación de autobuses con una tropa de perdedores. Mas adelante lo hemos visto como un loco abogado en “Boston Legal”, mientras que ahora pone orden en “The Librarians”, un gran actor, haga lo que haga.

La tercera pieza inamovible del reparto era el altísimo Richard Moll, como el ujier tontorrón Bull, incapaz de matar una mosca. Moll se había especializado en papeles de matón debido a su aspecto y a su profunda voz, ideal para dibujos animados, pero su vis cómica fue todo un descubrimiento.

Tras la serie, se acomodó en vivir de su voz en documentales y animación, para seguir apareciendo como estrella invitada en muchas series y realities, pero todos los recuerdan por su frase y gesto característico diciendo “OOH KAY” cuando finalmente entendía algo, tras darse con la palma de la mano en su cráneo

Markie Post fue la cuarta actriz en interpretar a la abogada de oficio del juzgado, tras el paso de Gail Strickland ( piloto), Paula Kelly ( 1T) y Ellen Foley (2T) todas ellas con personajes y actitudes diferentes, hasta que Post consiguió que su Christine Sullivan fuera la que se llevara el gato el agua, para seguir hasta el final de la serie.

Post era la primera opción de su creador Reinhold Weege, pero al estar trabajando en otra serie “The Fall Guy” no pudo contar con ella hasta que la cancelaron, faltándole tiempo para introducirla en el reparto en la 3T. Post es una buena actriz para este tipo de comedia, como una mujer contradictoria, independiente y fuerte en algunos aspectos mientras que en otros se comporta como una adolescente romanticona, siempre para explotar el lado cómico de esa contraposición.

Tras la serie protagonizó tres años una comedia política “Hearts Afire”, para pasar a papeles secundarios como madre o amiga de los protagonistas en series como “Scrubs” o mas recientemente “Chicago P.D”

En la 2T se incorporó a la serie un gran secundario como Charles Robinson, como Mac el secretario del juzgado que sustituyó a Karen Arthur que se fue a otra serie, antes de acabar la 1T. Robinson era la voz de la cordura y la responsabilidad dentro del pandemonium que era el juzgado, aunque no dudaba en entrar al trapo de las bromas cuando la ocasión lo requería.

Robinson tuvo aquí su papel mas importante, aunque ha aparecido en decenas de papeles secundarios en multitud de comedias, cumpliendo siempre mas que efectivamente por pocas frases que les dieran.

La serie tuvo un poco fama de gafe, cuando las dos primeras actrices que interpretaron el papel del ujier gruñón femenino murieron con un año de diferencia Selma Diamond ( der), al final de la 2T y su sustituta Florence Halop ( izq) al final de la 3T, ambas por canceres fulminantes de pulmón.

Con esos precedentes,  la entrada de Marsha Warfield como la tercera ujier de la serie, no era precisamente para las personas que creen en supersticiones, y la verdad es que Warfield hizo caso omiso a los agoreros y se quedó en la serie hasta el final.

Warfield interpretaba a Roz, una ujier mas joven que sus dos predecesoras y con un carácter menos agrio y algo mas amable, que principalmente ponía firme y ayudaba a su compañero Bull, cuando se metía en algún lio. Su carrera posterior ha sido bastante oscura, plagada de pequeños secundarios que alternaba con una carrera de monologuista.

El Final :
La serie tuvo sus mejores momentos en el tramo central de su andadura entre las temporadas cuarta y séptima, donde se mantenía de forma regular en el Top 10 de audiencias, ademas de tener múltiples Emmy gracias a la racha de John Larroquette, lo que la hizo muy popular en especial a finales de los ochenta.

Poco a poco el lógico desgaste fue haciendo mella en la serie, agravado por la salida de su creador y guionistas principales en la 7T, para hacer otros proyectos. Por ello la cadena NBC decidió al inicio de la 9T, que iban a cerrar el juzgado al final de esa temporada que empezaba con una cabecera donde se reflejaba el reparto mas estable de la serie.

La cadena NBC no se esmeró precisamente en cuidar esa postrera temporada, ya que tras emitir el doble capitulo final de la serie donde básicamente cerraban el juzgado y todos los personajes se debían buscar la vida, siempre con una sonrisa en la boca, a la semana siguiente emitieron otro capitulo inédito anterior al final, que había sido aplazado por un especial deportivo.

Imagínense como se pondrían ahora las redes sociales si tras el final de “Girls” o “Bones” emitieran un episodio traspapelado, entonces no pasó nada pero es importante para determinar los cambios en las costumbres televisivas en apenas treinta años.

Epílogo: “Night Court” siempre la he considerado como una gran comedia alocada y desmadrada, que sigue teniendo su lugar en la cultura popular como lo demuestra el homenaje que hicieron al reparto original en “30 Rock”, que pueden ver a continuación.

Su fama sigue hasta la actualidad como pueden comprobar en el último vídeo con una parodia de la serie “Padre de Familia” en la que Bill Clinton interpreta al saxofón la conocida sintonía de la serie, en un perfecto colofón para el artículo

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

Sobre el autor Lorenzo Mejino
Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de ver la televisión. Series para gourmets nace con la pretension de ayudar a personalizar su menú televisivo en lo que hace referencia a las series de TV. Analizaremos series actuales, novedades, pequeñas joyas olvidadas y series clásicas dando nuestra opinión personal sobre el nuevo formato de oro del siglo XXI.

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