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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Braquo. La fuerza bruta debe ser controlada siempre

En la semana que estamos dedicando a las series francesas, en el apartado de series actuales, la elección era evidente y sencilla, Braquo, una serie hiperviolenta, que acaba de finalizar recientemente su recorrido con la 4T que ha cerrado la serie y que hemos podido ver en nuestro país con gran celeridad.

Si la tuviéramos que definir en pocas palabras, Braquo sería un The Shield a la francesa, ya que trata de una unidad de élite de la policía francesa de cuatro  personas que actúa en el extrarradio parisino, la conocida banlieue, pero que no son precisamente trigo limpio, por sus métodos expeditivos para conseguir resultados que cruzan la linea de la legalidad en la mayoría de las ocasiones.

Enormemente popular no solo en Francia sino en varios países europeos, se ha convertido en un fenómeno ideal para analizar en su globalidad, como vamos a hacer a continuación.

Ficha: Braquo 32 episodios.   Oct 2009- Oct 2016.  Canal + (FR)- Movistar series (E)

Sinopsis:  Cuatro policias de élite de la sección judicial de un departamento a las afueras de Paris, deciden tomarse la justicia por su mano, cuando su jefe se suicida al verse injustamente separado del cuerpo y verse acusado de unos crimenes en los que ha sido implicado por una mano negra.

El grupo está dispuesto a hacer todo lo que sea posible para lavar el honor de su amigo y compañero, traspasando la linea roja de la legalidad en diversas ocasiones, lo que les pone en el punto de mira del implacable agente de asuntos internos que se ensañó con su superior, dando inicio a una guerra sin cuartel a tres bandas entre el grupo de elite, los delincuentes y asuntos internos.

El inicio: Olivier Marchal es un personaje bastante peculiar dentro del mundo de la escena audiovisual francesa, ya que su destino inicial era heredar el negocio de pastelería de su familia en las cercanías de Burdeos, de donde salió para convertirse en policía y detective de homicidios en 1980, estando en el cuerpo cerca de catorce años.

Mientras ejercía de policía, le entró el gusanillo por la actuación y empezó a hacer pequeños papeles, por lo que decide en 1994 abandonar la policía para concentrarse en su carrera artística a los 36 años. Empezó a realizar diversos films “polares” como “36 Quai des Orfevres”, aclamados por su realismo y veracidad, al aportar su gran experiencia personal como policía.

Tras crear su primera serie televisiva “Flics”, empezó a pensar en el concepto que dio origen a Braquo, sobre un grupo de policías que traspasa la linea para honrar a un compañero falsamente acusado, pero para hacer una película sobre el tema.

Al empezar a desarrollar la historia, vio que tenía demasiada densidad para comprimirla en dos horas escasas y se puso en contacto con la productora Capa y Canal +, para desarrollar una miniserie con ese concepto.

Con la luz verde de Canal+ para una 1T de 0ch0 episodios, su planteamiento fue realizar una película de ocho horas, con medios y recursos de rodaje plenamente cinematográficos, ocupándose con su socio Fred Schoenderffer de escribir y dirigir todos los capítulos.

El teaser de la presentación de la serie ya hacía presagiar toda la violencia y disyuntivas que iba a tener la serie

La serie tuvo un éxito fulgurante y se catapultó como serie de culto con  sus primeros ocho episodios, formando parte de la avanzadilla de las nuevas grandes series europeas y en concreto en el caso francés al lado de “Les Revenants”, “Engrenages” y “Ainsi soient-ils”, como las cuatro series que cambiaron el modo de hacer series en nuestro vecino del norte y que se exportó rápidamente al Reino Unido con el siguiente trailer.

La carrera de Marechal, ha sido bastante errática, tras abandonar la serie antes del inicio de la 2T , ya que tuvo un buen éxito con la película “Les Lyonnais”, pero luego se embarcó en su proyecto mas personal “Section Zero”, un completo fracaso de crítica y público, convirtiéndose en uno de los peores productos del año 2016, dilapidando gran parte de  todo su prestigio anterior.

La trama:
La serie sigue el recorrido de un grupo de policías desde el momento en que deciden dejar de seguir estrictamente las reglas de la justicia francesa y empiezan a operar por su cuenta y riesgo.

El detonante es limpiar el honor de su compañero, amigo y jefe, que se ha suicidado por los problemas que le causa una extralimitación en sus funciones, con la coartada moral de intentar arreglar un problema mayor, dentro de una estética negra, oscura y sucia que se manifiesta desde los títulos de crédito

En este tipo de comportamientos, lo mas difícil es cruzar la raya por primera vez, por ello dicho problema que desemboca en el suicidio de su jefe  no es mas que el inicio de una espiral de violencia y actos salvajes que va a ser imposible de detener arrastrando a todos sus miembros hacia ese agujero negro, del que no van a poder salir de rositas.

Dentro del grupo, como es de esperar hay diferentes grados de salvajismo, pero ninguno de ellos se libra de ser una especie de delincuente con placa, que recurren a todo para salvar su pescuezo en primer lugar y si ademas capturan a alguien peor que ellos, mejor que mejor.

La serie está estructurada en temporadas de ocho capítulos, que cierran algunas tramas principales al final de cada una de ellas, pero dejando hilos abiertos para retomarlos en la siguiente temporada, con grandes cliffhangers, como sucede al final de cada temporada en especial de la 2T, siempre animadas con persecuciones como la del siguiente vídeo.

La serie es hiperviolenta , de lo mas que he visto en televisión, con persecuciones, tiroteos,asesinatos, robos, torturas y vejaciones que se suceden en todos los episodios de forma continuada, de hecho cuando vi las imágenes del atentado terrorista sobre Charlie Hebdo en Paris, me pareció estar viendo una escena extraída de Braquo, cuyo nombre es una abreviatura coloquial del francés braquage, que significa robo o asalto, equivalente a nuestro “Dar el palo”.

La primera temporada es la mejor y de lejos, ya que en las siguientes, tras la marcha de su creador Olivier Marchal, por diferencias creativas, sufre el síndrome de Houdini, con unas escapatorias de sus personajes cada vez mas inverosímiles y difíciles de creer en una serie con intenciones hiperrealistas como es ésta y que de hecho hasta su creador ha repudiado públicamente.

No busquen sesudos diálogos ni personajes complejos, ya que la mayoría de las palabras que emiten son onomatopeyas, tacos y monosílabos entre ellos, intentando parecer muy trascendentes pero a medida que avanza la historia adolecen de la ausencia total de ese punto canalla que tienen otras series violentas que no se lo toman tan en serio, incluso en escenas mas relajadas como esta conversación con un confidente.

Braquo es una serie que disfruté muchísimo en la 1T para ir decreciendo mi entusiasmo con el paso de las temporadas, que ademas tenían el problema de estar demasiado espaciadas en el tiempo, y los dos o incluso tres años que pasaban, no eran la mejor receta para mantener la tensión de una temporada a otra, y más cuando se iban cerrando sus posibles escapatorias, con decisiones harto discutibles.

La perdida de la magia del grupo que había escrito Marechal era evidente y al final conseguían que la cierta empatía que podíamos tener con ellos, porque a pesar de ser unos corruptos se cargaban a personas peores, se perdía al convertirse en todo contra lo que luchaban.

Los actores: Jean-Hughes Anglade es un magnifico actor francés que ha trabajado con los mejores directores de su país como Luc Besson o Jean-Jacques Beneix, especializado en papeles de personas complejas con muchas aristas. Su nivel es tal que ha aparecido en series como “Los Soprano” o “John Adams” como el francés de turno.

En Braquo encarna a Eddy Caplan el comandante jefe del grupo, que desea vengar  a toda costa el suicidio de su compañero y amigo, arrastrando a todos en su deseo de venganza. Anglade está magnifico en un papel que cada vez es menos creíble, pero que  consigue sostenerlo a base de profesionalidad y solvencia lo que es el mayor elogio que se le puede hacer.

Su mano derecha y fiel lugarteniente es Walter Morlighem interpretado por Joseph Malerba, un eficaz secundario durante toda su carrera en el cine y la televisión, en especial por su imponente presencia física que le hace ideal para papeles de villano.

En esta ocasión aunque está al otro lado de la ley, no tiene ningún problema en cruzarla todas las veces que quiere, con la venganza como coartada moral. Al lado de sus compañeros era el mas plano de todos, al ser el brazo ejecutor y el fortachón del grupo.

Mucho mas sutil es Nicholas Duvauchelle, como el joven teniente Theo Wachewski, el bala perdida y mas descontrolado del grupo tanto en su faceta profesional como en su vida privada que le van a a crear enormes problemas, muy bien llevados por  una gran actuación de Duvauchelle.

Es un actor que me ha sorprendido muy favorablemente y al que no conocía, ya que casi toda su carrera la ha hecho en el cine francés, que no sigo muy al detalle, pero su ritmo de tres o cuatro películas al año, denota su buen cartel en Francia

Karole Rocher está muy solida en el papel de la teniente Roxanne Delgado, la persona que mantiene la cabeza mas fría del grupo y la que intenta que sus compañeros no se pasen demasiado de la raya, actuando un poco como la conciencia del grupo, sin mucho éxito, tengo que añadir.

Rocher ha saltado a la fama gracias a este papel, que le ha abierto las puertas de muchas películas y le ha permitido dar un salto de calidad en su carrera, discretita hasta ese momento

Final : Tras dos años de espera, el pasado mes de Septiembre se estrenó la última temporada de Braquo, donde sus problemas se acentuaron, insistiendo en el mas difícil todavía, mas allá de toda lógica razonable para que consiguiera importarnos lo mas mínimo el destino de sus protagonistas.

Los problemas llegaron a ser de tal calibre, que mientras estaba viendo el último capítulo y según el reloj quedaban únicamente cinco minutos para acabar la serie, había un zafarrancho en la pantalla de tal calibre, que me hacía cruces pensando en como iban a poder resolverlo en 300 segundos.

Por desgracia mis temores se hicieron realidad de la peor manera posible, con una escena final, en la que cerraron la serie a la brava con un recurso barato y chapucero que no hacía justicia a la paciencia que habíamos tenido hasta llegar a ese punto, en plan apaga, vámonos y cierra las luces que se nos ha acabado la serie y tenemos otras cosas que hacer.

No deja de ser una lastima que teniendo ocho capítulos para cerrar las historias de una forma elegante y original, opten por la patada a seguir hasta que la pelota se les cayó al rio en el último momento y todos nos quedamos atónitos viendo como se la llevaba la corriente en un final indigno del recorrido que ha tenido.

Para finalizar les dejo con la promoción que Movistar Plus hizo con el motivo de su estreno en nuestro país, ademas del esfuerzo que han realizado para estrenar la última temporada al día siguiente de su estreno en Francia

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino