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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Royal Pains: el médico personal de los multimillonarios en vacaciones

Muchas cadenas buscan establecer una imagen de marca para que sus series sean reconocibles para un determinado tipo de público y explotar ese estilo de forma consciente. Uno de los mejores ejemplos ha sido USA Network, que apostó a mitad de esta primera década del siglo por la denominada ‘Blue Sky TV’ , una serie de procedimentales de cielos azules entre los que destacó ‘Royal Pains’, junto a series como Psych, Ladrón de Guante Blanco o Último Aviso.

Todas estas series se caracterizaban por desarrollar dramas ligeros, simpáticos y agradables de ver. Tenían unas audiencias apreciables que se entretenían con unos personajes majetes y unas tramas sencillas, como era el caso del doctor de ‘Royal Pains’ con su consulta veraniega en las adineradas comunidades de los Hamptons en Long Island, en las cercanías de Nueva York.

‘Royal Pains’ fue la última superviviente de esa imagen de marca de la ‘Blue Sky TV’ tras cerrar su ciclo de ocho temporadas en 2016, por lo que nada mejor que dedicarle este rincón del recuerdo del viernes a recordar las andanzas de doctor Hank Lawson en las millonarias playas de Long Island.

Ficha: Royal Pains 8T 104 episodios (Jun 2009-Jul 2016). Cadena:  USA Network (USA), Paramount Network (E)

Sinopsis: Hank Lawson es un prestigioso cirujano en un gran hospital de Nueva York, que en el transcurso de una grave emergencia médica toma una decisión muy complicada sobre la persona que podía salvar, de las dos que debía atender. El resultado es su despido fulminante por parte de la junta del hospital, al elegir salvar a un joven de la calle en lugar de a un anciano billonario donante del hospital.

Esa acción lo ha puesto en la lista negra de todos los hospitales del país y se ve obligado a aceptar una extraña oferta de su hermano que le propone abrir una consulta veraniega en los Hampton para tratar a domicilio a los millonarios que veranean en la zona y quieren una atención personalizada como la que tendrían en el centro de Nueva York.

Ese negocio fraternal HankMed y las consultas que realizan son el centro de las historias de ‘Royal Pains’

El inicio:
Andrew Lenchewski era un joven guionista graduado de UCLA que intentaba abrirse camino  sin demasiado éxito, puesto que solo había conseguido vender una historia para una serie tan modesta como ‘UC. Undecover’.

Un colega universitario John P. Rogers le comentó una historia sobre un medico que visitaba a domicilio a celebridades y personalidades muy recelosas de su intimidad y que intentan evitar los hospitales a toda costa excepto para casos graves y le preguntó si podía ser material para una serie televisiva.

A Lenchewski le pareció una magnífica idea y empezó a desarrollar la historia en solitario, buscando el mejor emplazamiento posible, que resultó ser en los exclusivos Hamptons en Long Island a las afueras de Nueva York.

Tras escribir el piloto, se dirigió a la cadena USA Network, por ser este tipo de historias soleadas y luminosas, las que mejor podían encajar en esa marca de la cadena. Le aprobaron un piloto largo para ser rodado y entonces apareció el actor Mark Feuerstein, al que conocía desde hace tiempo al tener como dentista al padre del guionista.

El actor le llamó para ofrecerse a protagonizar la serie, siendo rápidamente aceptado por Lenchewski y la cadena.
Con el piloto aprobado y ante la inexperiencia de Lenchewski ( der), contrataron a otro buen amigo de Feuerstein el guionista Michael Rauch ( izq, Beautiful People, Love Monkey) para hacer de showrunner de la serie y ayudarle en los aspectos de producción.

Ambos produjeron la 1T de trece episodios y permanecieron al frente de la serie hasta su episodio final. USA Network reservó su estreno para el verano y la promocionó con el siguiente trailer tan sugerente.

Su estreno tuvo unas excelentes audiencias y pronto se convirtió en uno de los puntales veraniegos de la programación de USA Network, con audiencias incluso superiores a los programas veraniegos de las cadenas generalistas.

Su cabecera es una clara invitación a zambullirnos en las aguas cristalinas de las playas y en las piscinas de los Hamptons.


La trama:
‘Royal Pains’ es un procedimental médico amable, donde la principal diferencia estriba en que en lugar de desarrollarse en un centro médico o en un hospital, la acción se desarrolla en las mansiones de los pacientes que reciben la consulta a domicilio del doctor Hank Lawson en un reinicio de su vida tras su traspiés anterior.

El punto de partida se produce cuando en una visita a Los Hamptons,  Hank es invitado a una fiesta de alto copete, en el transcurso de la cual salva la vida a un invitado de una manera muy ingeniosa, lo que llama la atención de un acaudalado magnate alemán Boris, que le comenta la oportunidad de abrir una consulta veraniega a domicilio, ya que le iba a recomendar a su influyente circulo de amistades.

Ese tipo de asistencia médica recibe el nombre en ingles de ‘Concierge doctor’ que corresponde a ese doctor a domicilio, que se desplaza a petición de los clientes.

La segunda pieza del equipo es su hermano Evan, un contable con el que tiene una relación algo tirante, ya que solo comparten el odio hacia su padre. Evan decide dejar todo y embarcarse junto a su hermano en la aventura de esa nueva compañía HankMed, donde se va a encargar de todos los aspectos administrativos y de promoción publicitaria de sus servicios, lo que va a conllevar bastantes tensiones con la ética y la moral de su hermano para aceptar según qué determinados casos.

El equipo de HankMed lo completa Divya una ayudante médica, una titulación estadounidense que tiene unas competencias a mitad de camino entre una enfermera y un doctor y que se convierte en la mano derecha del doctor Hank en sus visitas a domicilio. Ella  tiene una complicada relación con su conservadora familia india, como por ejemplo para zafarse de la boda concertada al inicio de la serie que pueden ver en el corte siguiente.

El último personaje de la serie es el de la doctora Jill Casey la administradora del pequeño hospital local que va a tener una de esas relaciones guadianescas con el protagonista, con encuentros y desencuentros continuos.

‘Royal Pains’ tenía varios esquemas básicos que iba repitiendo, por un lado el caso medico semanal que casi siempre era alguna enfermedad extraña que tenía el ricachón de turno y que Hank Lawson acaba curando con unos métodos que se encontraban a mitad de camino entre el doctor House y McGyver, al realizar ingeniosos inventos con lo que tenía a mano, para sustituir el material médico del que carecía en esa visita.

Un aspecto interesante era el contraste entre los millonarios que pueblan las mansiones y el personal de servicios  que trabajan en las mansiones o  en los negocios de la zona, que viven en dos mundos y clases diferentes, que lógicamente se ven reflejados en la sanidad que pueden permitirse y pagar.

De esta forma Hank, poco a poco va tomando conciencia social y empieza a colaborar en el hospital local, tratando a personas más desfavorecidas o sin seguro, para hacer valer su juramento hipocrático y lavar el estigma de médico de los millonarios que le va persiguiendo.

Ademas del caso semanal, tenemos las vidas personales de los cuatro protagonistas con sus diferentes relaciones que van evolucionando con el paso de las temporadas, pero siempre desde una perspectiva amable y sin cargar las tintas.

La historia más importante es la que se desarrolla entre los dos hermanos, llena de competitividad, peleas y reconciliaciones, pero sobre todo repleta de momentos divertidos como esta escena donde vemos a los hermanos en el pasillo discutiendo sobre la capacidad sonora de los ronquidos de la pareja de uno de ellos.

Un aspecto muy importante y diferencial de la serie es el rodaje en los escenarios naturales y luminosos de Los Hamptons, llenos de grandes playas y que son el destino preferido de los millonarios del Upper East Side de Manhattan, como pueden ver en el siguiente vídeo de presentación de la zona.

‘Royal Pains’ seguía su formula magistral con bastante fidelidad, jugando con las vidas personales de los cuatro protagonistas y la presencia recurrente del misterioso magnate Boris para ir moviendo las historias sin grandes sobresaltos en los cuatro primeras temporadas.

De hecho el buen ambiente y buen rollo entre todos los actores lo pueden ver en este rap que se sacaron de la manga para celebrar el estreno de la segunda temporada, escrito y dirigido por su protagonista Mark Feuerlein, con muchas sorpresas e inesperadas estrellas invitadas de otras series de USA Network

El primer cambio se produjo con la salida pactada de la actriz Jill Flint, que encarnaba a la doctora al final de la cuarta temporada, lo que dejaba al doctor Lawson, huérfano de interés amoroso, por lo que a partir de la quinta entrega fue saltando de flor en flor, mientras que su hermano era el que tenía la relación estable

Esa salida descompensó bastante a la serie que había funcionado muy bien hasta ese momento, pero introdujeron nuevos personajes como un doctor rival en el negocio de las visitas a domicilio que les permitieron ir tirando en piloto automático, con la crítica interclasista cada vez más diluida, debido a su mayor integración en el entorno.

En mi caso ‘Royal Pains’ siempre me pareció una serie muy agradable de ver, gracias a las fabulosas vistas de los Hamptons y a sus personajes bastante simpáticos. Sus casos médicos tenían más interés por conocer el invento que se iba a sacar de la manga el Dr Lawson, para salvar al paciente que por su propia dificultad.

El problema es que su emisión en España fue bastante difícil de seguir saltando de Mediaset en su 1T, a Paramount en las posteriores, pero a partir de la 6T, no me consta que la serie se haya emitido, por lo que se debían recurrir a otros métodos para seguir las andanzas de HankMed.

Cuando se emitía por estos lares, la llevaba más o menos al día, pero nunca me preocupe de buscarla cuando dejaron de emitirla, con excepción del desenlace que he buscado recientemente para poder completar el artículo y un visionado que tenía olvidado.

No deja de ser una lastima porque es ese tipo de series que funciona perfectamente en esos bucles matinales o de sobremesas para tener a la gente distraída y sin muchas preocupaciones, por lo que nunca entendí ese abandono de esas tres últimas temporadas y su indisponibilidad actual en ninguna plataforma

Los actores:
Mark Feuerstein es un actor neoyorquino, que tras unos inicios modestos consiguió el papel recurrente de un abogado republicano en ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’ y posteriormente protagonizó durante dos temporadas una comedieta olvidable como ‘Good Morning Miami’.

Especializado en este tipo de personajes simpáticos y agradables, su personaje de Hank Lawson es el más longevo que ha hecho hasta la fecha y donde se le veía muy cómodo y controlando todos los resortes dramáticos y cómicos que el personaje le pedía.

Tras finalizar ‘Royal Pains’ creó una serie ‘9JKL’ juntó a su mujer Dana Klein, basada en sus experiencias familiares mientras rodaba la serie y tenía que volver a Nueva York para volver a ver a su familia. La serie fue un fracaso, pero ahora aparecerá en una nueva serie de Netflix ‘The Baby-Sitters Club’ junto a Alicia Silverstone.

Paulo Costanzo es un cómico canadiense al que vi por primera vez como el joven sobrino de Joey Tribbiani en la insufrible secuela de ‘Friends’ que fue ‘Joey’ , de donde saltó a hacer del hermano de protagonista en ‘Royal Pains’.

Nunca me ha convencido mucho como actor, en especial cuando ha tendido estos últimos años hacia más papeles más dramáticos como en el reparto inicial de ‘The Expanse’, como un contable en ‘The Night of’ o como un improbable asesor presidencial en ‘Designated Survivor’.

Bastante mejor estaban las dos actrices del reparto, en especial Jill Flint ( izq) , como Jill Casey, la administradora del hospital e interés amoroso de Hank, un personaje que iba compaginando con un buen papel recurrente en ‘The Good Wife’ . Dejó la serie para hacer otra administradora de hospital en ‘Turno de Noche’ y aparece de vez en cuando por ‘Bull’ como la novieta del insufrible protagonista.

La revelación de la serie fue la actriz británica de ascendencia india Reshma Shetty ( seg, izq), que empezó su carrera como cantante de opera, para pasarse a la actuación. Su mejor papel ha sido el de Divya una mujer que intenta progresar profesionalmente huyendo de las restricciones familiares que la quieren casar y convertir en una dócil ama de casa. Su gran actuación consigue que su personaje sea el mejor de toda la serie y el que tenga una evolución personal más interesante.

Tras la serie ha participado en el fracaso que fue ‘Pure Genius’ y en la 2T de ‘Instinct’

Final:
La serie se mantuvo bastante bien durante las cinco primeras temporadas, pero en la 6T, el agotamiento de la audiencia era evidente por lo que decidieron renovarla por dos temporadas finales pero de solo ocho episodios cada uno, que eran los mismos dieciséis episodios que hacían por temporada, pero partiéndolos en dos veranos, para cerrar la historia de una forma aseada con promociones como la siguiente.

El último episodio cumplió las expectativas de todos los fieles seguidores de la serie, cerrando todas las historias personales de los protagonistas, incluyendo alguna sorpresa del pasado, para acabar con un flash-forward de tres años adelante, para comprobar que seguían siendo una gran familia más allá de sus historias en los Hamptons. En suma el broche de oro ideal para el tipo de serie que era ‘Royal Pains’.

Epílogo:
Hoy hemos querido recordarles ‘Royal Pains’ uno de esos divertimentos estivales que ahora que estamos en plena canícula, sería un complemento ideal para las programaciones veraniegas de sobremesa y de paso la emiten completa de una vez por todas, en  otra de las asignaturas pendientes de nuestro universo televisivo nacional.

Si desean exponer sus opiniones y comentarios, lo pueden hacer aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino