Diario Vasco
img
‘Espartaco’, caracoles, ostras, Kubrick, Kirk y el fin a la caza de brujas
img
Asier Manrique | 17-04-2017 | 17:18| 0

ESPARTACO

Título original: Spartacus

Año: 1960

Duración: 196 minutos

País: Estados Unidos

Director: Stanley Kubrick

Guion: Dalton Trumbo (basado en la novela de Howard Fast)

Música: Alex North

Fotografía: Russell Metty

Reparto: Kirk Douglas, Tony Curtis, Laurence Olivier, Peter Ustinov, Charles Laughton, Jean Simmons, John Gavin, Nina Foch, Herbert Lom, John Ireland, John Dall, Charles McGraw, Joanna Barnes, Harold J. Stone, Woody Strode, Peter Brocco, Paul Lambert y Nick Dennis

Productora: Universal Pictures

Género: Aventura / Acción / Drama

Espartaco era un esclavo tracio que fue vendido como gladiador a Léntulo Batiato. En Italia promovió y dirigió la rebelión de los esclavos (73-71 a.C.) contra la República romana. A medida que recorrían el país, innumerables esclavos se iban sumando a la rebelión. Espartaco intentará llegar con su ejército al sur de Italia para embarcarse con rumbo a sus hogares. (FilmAffinity)

No soy especialmente amante de las películas de romanos, el péplum no es mi fuerte, pero hay películas como ‘Espartaco’ o ‘Ben-Hur’ que son historia viva del cine y por tanto merecen un lugar de oro en este espacio. Entre todos los péplums, término empleado para referirse al género cinematográfico que narra hechos de la antigüedad, especialmente aquellas que tienen que ver con Roma y Grecia, ‘Espartaco’ es uno de esos referentes por muchos motivos que paso a comentar.

Tras el éxito rotundo de ‘Ben-Hur’, Kirk Douglas se puso manos a la obra para producir y protagonizar una de las historias más épicas y grandes de la década de los 60. Tras perder a David Lean, primer candidato para dirigir la película, y a Anthony Mann, despedido tras la primera semana de rodaje, Douglas se vio en la obligación de encontrar a alguien que pudiera comandar el barco, el elegido fue Stanley Kubrick (2001. Una odisea en el espacio). Douglas y Kubrick ya trabajaron juntos en ‘Senderos de gloria’ y había dirigido otras tres películas más, de repercusión limitada. Kubrick vio en ‘Espartaco’ la oportunidad de dirigir una película que no era personal, algo que detestaba, pero de poder dar un impulso a su carrera que le permitiera hacer lo que quisiera en futuros proyectos, así que aceptó.

Kubrick siempre ha rechazado la película por ser la única sobre la que no ha tenido absoluto control. Sabemos que el director imprimía un disciplina férrea en sus películas, y que todo debía estar perfecto, tal y como a él le parecía. Aquí tuvo que tragar con rodar una película que posiblemente nunca hubiese rodado, pero el resultado le sirvió para firmar posteriormente sus mejores películas, ya consagrado como un cineasta de renombre.

La cinta supuso también el adiós a la caza de brujas iniciada en la época del senador McCarthy. Dalton Trumbo, guionista perseguido por su proximidad a ideales comunistas, fue el firmante del guion, por expreso deseo de Kirk Douglas. Hasta ese momento se ocultó bajó seudónimos para poder seguir trabajando. Kubrick tuvo la tentación de quitar a Trumbo de los créditos de la película, pero Douglas convenció a los estudios para dejar a Trumbo estar presente en el estudio durante el rodaje. Aún así, Kubrick y Trumbo chocaron, especialmente porque el primero no comprendía cómo el segundo había construido un personaje sin ninguna tara, un personaje “perfecto”. Tras estos hechos, las listas negras en Hollywood desaparecieron para siempre al perder toda credibilidad, escenificando este hecho con el presidente John F. Kennedy acudiendo a la sala de cine a ver ‘Espartaco’.

Pero además de todo esto, ‘Espartaco’ sirvió para que Kirk Douglas se quitara la espinita de no haber protagonizado ‘Ben-Hur’, ya que William Wyler eligió a Charlton Heston en su lugar. Douglas se empeñó en protagonizar una película del mismo género y encontró aquí su manera de redimirse. Su trabajo como Espartaco es muy bueno, pero coincido con Kubrick en señalar que la perfección absoluta del personaje, sin ningún tipo de tara, lastra como espectador el desarrollo de la película. El director neoyorquino se convertiría en experto en retratar personajes con sus negros y blancos en sus obras cumbre.

Pero si por algo ha pasado a la historia ‘Espartaco’ es por dos elementos: la grandilocuencia y la censura. En el tema de la grandilocuencia la historia contó con más de 10.000 extras, estuvo rodado con un presupuesto de 12 millones de dólares de la época (una auténtica barbaridad en aquellos años) y se rodó con la última tecnología, algo que a Kubrick tampoco le gustaba. Filmada en exteriores de Madrid, y contando con soldados españoles, se rodaron las escenas de batallas, grabar en exteriores, algo que a Kubrick tampoco le gustaba.

En el otro lado, tenemos la censura. Si la época obligaba a ser sutil e hilar fino para introducir ciertas temáticas en el guion de una película, ‘Espartaco’ da una lección magistral de cómo hacerlo, de una forma bastante directa para la época, pero con uno de los mejores diálogos de toda la película. La escena de baño de Laurence Olivier y su esclavo Tony Curtis se rueda desde la distancia y con una cortina transparente entre la cámara y el lugar donde se sucede la conversación. El espectador asiste hipnotizado a un diálogo de apenas dos minutos donde Olivier pregunta a Curtis si le gusta comer ostras, si le gusta comer caracoles y si cree que comer ostras es moral y no así comer caracoles.

La escena, cuyo diálogo no hace falta explicar, fue censurada en la época, pero, afortunadamente, recuperada años después de los archivos de Universal. Se encontró la susodicha escena con un sonido lamentable y se decidió restaurarla y volverla a incluir en la película. Tony Curtis se dobló a sí mismo, pero en lugar del difunto Laurence Olivier se recurrió a Anthony Hopkins por petición de la viuda de Olivier. Joan Plowright recordó que Hopkins era un gran imitador de su desaparecido marido y se le convenció para que imitara su voz en dicha escena. En España se dobló de aquella manera ya que los dos actores de doblaje o habían muerto o ya no se encontraban en condiciones para trabajar, por lo que choca el cambio de voces que se produce en ese momento. Como curiosidad, la censura ofreció a Douglas, productor de la película, la posibilidad de que la escena no se suprimiera si cambiaban las ostras y los caracoles por alcachofas y trufas, algo a lo que Douglas se negó en rotundo por lo absurdo de la propuesta.

Finalmente, la película tiene 4 minutos que se han perdido por errores de conservación de Universal. Las escenas son aquellas relacionadas con el personaje de Charles Laughton, Graco, escenas que incluyen su suicidio. Curiosamente se conserva el audio de esa escena, incluida en versiones actuales de la película puestas a la venta en Blu-Ray y DVD.

Lo mejor: Ejemplo perfecto de péplum y sirvió como impulso final a la carrera de Stanley Kubrick.

Lo peor: La construcción del personaje de Espartaco como un personaje idealizado y perfecto es un lastre para el filme.

Ver Post >
‘Titanic’, épica, amor y emoción, cine en estado puro
img
Asier Manrique | 13-04-2017 | 09:23| 0

TITANIC

Título original: Titanic

Año: 1997

Duración: 195 minutos

País: Estados Unidos

Director: James Cameron

Guion: James Cameron

Música: James Horner

Fotografía: Russell Carpenter

Reparto: Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Billy Zane, Kathy Bates, Frances Fisher,Gloria Stuart, Bill Paxton, Bernard Hill, David Warner, Victor Garber,Jonathan Hyde, Suzy Amis, Danny Nucci, Jason Barry, Ewan Stewart y Ioan Gruffudd

Productora: Paramount Pictures / 20th Century Fox / Lightstorm Entertainment

Género: Romántico / Drama / Aventuras

Jack, un joven artista, gana en una partida de cartas un pasaje para viajar a América en el Titanic, el transatlántico más grande y seguro jamás construido. A bordo conoce a Rose, una joven de una buena familia venida a menos que va a contraer un matrimonio de conveniencia con Cal, un millonario engreído a quien sólo interesa el prestigioso apellido de su prometida. Jack y Rose se enamoran, pero el prometido y la madre de ella ponen todo tipo de trabas a su relación. Mientras, el gigantesco y lujoso transatlántico se aproxima hacia un inmenso iceberg. (FilmAffinity)

Llevo más de dos años escribiendo en este lugar, y de vez en cuando voy trayendo esas películas que están entre mis favoritísimas. En esa lista tan personal que todo cinéfilo tiene, en la mía personal, ‘Titanic’ ocupa un lugar privilegiado. No me atrevo a decir que es mi película favorita, porque eso sería como elegir mi canción favorita, algo imposible, pero sí que puedo decir que está en ese selecto grupo de cintas que veo una y otra vez sin aburrirme nunca.

Casi como un rito veo la cinta dirigida por James Cameron, al menos, una vez al año. Y, como les sucede a tantos espectadores, no puedo evitar emocionarme con ella como lo hice el primer día. Habrá snobs que en un alarde de postureo extremo dirán que esta película es mala, que está mal hecha, que es ñoña y que es predecible. Y yo les pregunto, ¿qué más da? ‘Titanic’, como titulaba un usuario de la web FilmAffinity, es el gran detector de snobs. Pueden sacarle mil pegas, pero saben que la calidad de la cinta habla por sí misma, y que por méritos propios está entre las grandes obras de la historia del séptimo arte.

Como ocurre con otras “obras maestras”, cuando el público y la crítica se rinden ante ella, aparecen los que inevitablemente se ponen en contra con una inusitada vehemencia. La fuerza de sus argumentos vale lo mismo que el de aquellos que aplauden una película sin ver en ella ningún fallo, exactamente lo mismo. Pero parece que una vez pasado el vendaval del aplauso unánime es necesario posicionarse en contra para darse importancia, para sobresalir o darse el pote de algo.

Pero centrándome en la película, debo hablar de ella como  una de las mejores películas jamás rodadas. Todo parte de un argumento extremadamente sencillo, el mismo que usó James Cameron para convencer a Paramount para que hiciera la película: “es Romeo y Julieta en el Titanic”. El director llevó al buque más famoso la gran historia de amor con firma de William Shakespeare.

Guiados en todo momento por la relación entre Jack, interpretado por un jovencísimo Leonardo Dicaprio (El renacido), y Rose, por una flamante Kate Winslet (Steve Jobs), vamos descubriendo lo que ocurrió aquella fatídica noche del 15 de abril en pleno Océano Atlántico. La historia, aunque ficcionada en gran parte de los personajes, es una de las más fieles obras a los hechos acaecidos en 2012 en el RMS Titanic. Los personajes clave, y más representativos, que surcaron los mares a bordo del breve viaje del Titanic están aquí presentes como personajes secundarios pero imprescindibles.

La inmensidad del guion está arropada por la inmesidad de la producción, de unas dimensiones colosales. El barco se construyó a todo detalle, los vestidos, la cubertería, los compartimentos, los pasillos, los camarotes… absolutamente todo hecho con tanto gusto y esmero que el espectador no puede evitar sentirse dentro de aquel barco de triste final.

James Cameron se embarca en esta aventura y lo hace con una fuerza y convicción incuestionables. La factura técnica y artística que cada plano, cada secuencia y cada escena muestran es historia viva del cine. Sin necesidad de 3D, ni otros efectos especiales que ahora llenan todas las películas, simplemente dejando volar la imaginación, los sueños y la elegancia.

El ritmo de ‘Titanic’ es uno de sus puntos fuertes. Una cinta de una duración superior a las 3 necesita interesar de principio a fin al espectador, de lo contrario el aburrimiento se apoderaría de él. Cameron nos sumerge con pausa, pero sin parar, en la más romántica aventura jamás contada. Poco a poco, y a fuego lento, como se cuecen las verdaderas historias de amor. Emoción, humor y una atracción entre los dos actores que traspasó la pantalla en forma de una amistad que ya dura 20 años.

Del final se podrían decir muchas cosas, “que ambos entraban en la tabla”, “que ella fue una egoísta”, bla bla bla. La virtud de ‘Titanic’ no está tanto en ese final, sino en el siguiente, el que tiene el personaje de Rose años después, ahí está resumida toda la película, toda la emoción y todo lo que vivieron los personajes en apenas unos días.

‘Titanic’ daría para hablar largo y tendido. Se podría comentar cada una de las escenas, cada uno de los personajes y cada uno de los elementos que la componen, pero me quedaré con una última pincelada: la música. Pocas veces una película ha tenido una banda sonora que te transporta igualmente a lo que has visto cuando escuchas sus piezas. El trabajo del desaparecido James Horner es excelso, y junto a la voz de Céline Dion, nos dejó para la posteridad una de las más bellas bandas sonoras de la historia del cine.

Lo mejor: La capacidad de tocarte la fibra sensible una y otra vez.

Lo peor: Echo de menos un mayor desarrollo de personajes reales que viajaron en el barco.

Ver Post >
‘Life (Vida)’, ciencia ficción con pinceladas de terror
img
Asier Manrique | 09-04-2017 | 17:33| 0

LIFE (VIDA)

Título original: Life

Año: 2017

Duración: 103 minutos

País: Estados Unidos

Director: Daniel Espinosa

Guion: Rhett Reese y Paul Wernick

Música: Jon Ekstrand

Fotografía: Seamus McGarvey

Reparto: Jake Gyllenhaal, Rebecca Ferguson, Ryan Reynolds, Hiroyuki Sanada,Ariyon Bakare, Olga Dihovichnaya y Alexandre Nguyen

Productora: Skydance Productions / Columbia Pictures / Sony Pictures Entertainment

Género: Ciencia ficción

Seis miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional están a punto de lograr uno de los descubrimientos más importantes en la historia humana: la primera evidencia de vida extraterrestre en Marte. A medida que el equipo comienza a investigar y sus métodos tienen consecuencias inesperadas, la forma viviente demostrará ser más inteligente de lo que cualquiera esperaba. (FilmAffinity)

‘Life (Vida)’ era una película que me llamaba la atención. Un ‘Alien’ moderno que, entre otras cosas, prometía a los cinéfilos el reto de sorprenderles, porque en el trailer, y sobre el papel, se podría haber predicho punto por punto todos los giros de guion. Finalmente, la película confirma ser lo previsible que parecía y no ofrece más que un tibio entretenimiento que en ningún momento hace al espectador disfrutar como los grandes referentes del género.

El problema de ‘Life’ es lo enormemente predecible que resulta. La película no reserva ninguna sorpresa al espectador y todas aquellas sospechas sobre cómo se iba a solucionar el problema relacionado con la vida marciana se ven confirmados a medida que la película avanza. Ni las actuaciones de sus protagonistas, un Ryan Reynolds (Deadpool) de moda, una Rebecca Ferguson (Florence Foster Jenkins) que sobresale en el único papel femenino con cierta enjundia de la cinta y un Jake Gyllenhaal (Nightcrawler) que hace lo que buenamente puede.

De nuevo debo recurrir a la técnica para encontrar el aspecto positivo de la película, ya que por lo demás no deja de ser una más de astronautas que se meten en peligros. Técnicamente es impactante, está hecho con sumo gusto y con una técnica admirable. El bicho pasa de cautivador a aterrador, aunque finalmente termina siendo cansino. Y esto es porque jamás logra meternos en la historia de la película.

Metidos en el ajo, porque no queda otra, ya que hemos pagado la entrada, ‘Life’ tampoco transcurre rápido, de hecho se me ha hecho especialmente pesada y larga, y eso que no llega ni a dos horas. Un duro entretenimiento que tal vez guste a los verdaderos amantes de la ciencia ficción, pero que a mí, en particular, me ha llegado a saturar, para terminar más pendiente de la hora de salir de la sala que de lo que en la película se contaba.

A favor del trabajo del director sueco Daniel Espinosa diré que tiene en sus manos un giro final impactante y que los 10 últimos minutos sí que mantienen al espectador pegado a la pantalla. Aunque su transcurso sea rutinario, como tantas otras películas, el final de esos 10 minutos finales es lo que verdaderamente termina dotando de sentido a la cinta, reforzando el mensaje de no invadir el territorio de otros seres vivos, dejar en paz a otros tipos de vida y no seguir alimentando el ego humano de expansionismo por expansionismo sin tener en cuenta los posibles peligros que eso puede acarrear consigo.

Lo mejor: Los 10 últimos minutos.

Lo peor: Con leer el argumento de la película es posible predecir de principio a final todo lo que va a suceder.

Ver Post >
‘Looking: The Movie’, cierre amable para una serie que le faltó riesgo
img
Asier Manrique | 03-04-2017 | 20:52| 0

LOOKING: THE MOVIE

Título original: Looking: The Movie

Año: 2016

Duración: 85 minutos

País: Estados Unidos

Director: Andrew Haigh

Guion: Andrew Haigh y Michael Lannan

Fotografía: Xavier Grobet

Reparto: Jonathan Groff, Russell Tovey, Derek Phillips, Daniel Franzese, Raúl Castillo, Murray Bartlett, Lauren Weedman, Vanessa Ross, Teresa Navarro, Frankie J. Alvarez,Natalie Stephany Aguilar, Suilma Rodriguez, Christopher Michael Holley, Steven Wiig, AnnaCorey y Felix Chu

Productora: Fair Harbor Productions

Género: Comedia / Drama

Después de pasar casi un año en Denver diseñando videojuegos, Patrick regresa a San Francisco para celebrar la boda de Agustín y Eddie. Durante su ausencia, Agustín se alejó de las drogas, el negocio de Dom prosperó, Doris continúa su relación monógama con Malik y Richie permanece junto a su novio Brady. (Wikipedia)

En el año 2014 se estrenó la serie ‘Looking’ en el canal HBO. Esta serie seguía las peripecias de un grupo de homosexuales en San Francisco. A priori, teniendo en cuenta el punto de partida y el canal que lo producía, todo hacía indicar que el éxito estaba garantizado. Pero los mediocres resultados llevaron a que la serie fuera cancelada tras su segunda temporada y se produjera esta película para contentar a los fans y dar un cierre definitivo a las tramas.

Un problema con el que se ha encontrado siempre ‘Looking’ es la comparación inevitable con ‘Queer as folk’, serie sobre un grupo de homosexuales en Pittsburgh, Estados Unidos, que se produjo 14 años antes. Es cierto que ‘Looking’ busca el realismo absoluto en sus historias, mientras que ‘Queer as folk’ empleaba la exageración para la mordaz crítica social que hacía. ‘Queer as folk’ consiguió ser todo un revulsivo en televisión y situó las tramas homosexuales en las series en un primer plano que nunca tuvieron hasta que ellos, ‘Will And Grace’ y ‘Ellen’ llegaron a la pequeña pantalla. Sin un escenario tan adverso en frente, ‘Looking’ nunca tuvo que enfrentarse a una sociedad que rechazaba su contenido, era una serie amable más que no aportó nunca ese extra que se le debe exigir a este tipo de productos.

Jonathan Groff, Russell Tovey y compañía crearon una serie interesante, amable y fácil de seguir. Las historias estaban bien escritas, estaba bien filmado y era fácil de seguir. Pero nunca llegó a cumplir con las expectativas de un público que siempre la situó por debajo de la mentada ‘Queer as folk’, gran referente del género. Las historias de los chicos de San Francisco no llenaron y emocionaron tanto como la de los chicos de Pittsburgh, y de ahí la fallida serie.

Para cerrar el círculo se produjo esta película que es más un regalo para fans que otra cosa. Termina por situar en el mapa el futuro de los personajes meses después de haber concluido la serie. La boda de Agustín, el negocio de Dom o las dudas de Patrick sobre si estar con Kevin o Richie centran el filme. Con el mismo tono reposado y pausado, ‘Looking’ se despide con este especial de hora y media que ha quedado por debajo de las expectativas, incluso, generadas por la serie. Eso sí, satisface, que no es poco.

Dentro de unos años se hablará de ‘Looking’, no me cabe la duda. Lo que sí dudo es si se hablará de ella como un quiero y no puedo o un producto de culto que no fue reconocido en cuanto se emitió. Opto por oír las dos versiones, que para gustos los colores.

Con ‘Looking: The Movie’, película que me ha costado ver, porque la serie me dejó con una sensación extraña de decepción, tengo sentimientos encontrados. Me costó ver la segunda temporada de ‘Looking’, porque la primera me la esperaba mejor y no cumplió mis expectativas, pero le di una oportunidad. La segunda temporada no era mejor que la primera y, por eso, la película se me antojaba pesada y falta de interés. Pero tras semanas en mi particular lista de películas pendientes de ver, me he decidido a ver ‘Looking: The Movie’. ¿Qué me ha parecido? Agradable, entretenido y ya está. Me hubiese quedado igual de no haberla visto, así que ahí está la valoración general.

Lo mejor: HBO ha tenido la decencia de cerrar de alguna manera una serie que canceló de la noche a la mañana, ojalá otras cadenas aprendieran.

Lo peor: Sigue sin ser un producto atemporal y trasgresor como ‘Queer as folk’.

Ver Post >
‘Rebelde sin causa’, lo interesante es lo que insinúa, no lo que muestra
img
Asier Manrique | 26-03-2017 | 21:55| 0

REBELDE SIN CAUSA

Título original: Rebel Without a Cause

Año: 1955

Duración: 111 minutos

País: Estados Unidos

Director: Nicholas Ray

Guion: Stewart Stern e Irving Shulman

Música: Leonard Rosenman

Fotografía: Ernest Haller

Reparto: James Dean, Natalie Wood, Sal Mineo, Jim Backus, Ann Doran, Corey Allen, William Hopper, Edward Platt, Nick Adams y Dennis Hopper

Productora: Warner Bros. Pictures

Género: Drama

Tres jóvenes, Jim Stark, Judy y Platón, coinciden en una comisaría. Cada uno está allí por un motivo distinto: Jim está borracho, Judy se ha escapado de su casa y Platón acababa de matar a tiros a unos cachorros. El inspector Ray descubre que los tres mantienen una relación conflictiva con sus familias. A Jim y a Judy los van a recoger sus padres, pero Platón, hijo de una pareja divorciada, tiene que conformarse con la visita de la criada negra que vive con él. (FilmAffinity)

Hablar de ‘Rebelde sin causa’ es hablar de historia del cine. Esta película, que tampoco es que sea especialmente destacable por su factura, encumbró al estrellato a sus tres protagonistas: Natalie Wood, Sal Mineo y, el icono, James Dean.

Nunca sabremos si ‘Rebelde sin causa’ hubiese llegado a convertirse en historia viva del cine de no haber sido por la repentina muerte de su gran estrella, James Dean. El accidente de coche que se llevó por delante a Dean lo encumbró a la categoría de icono, y eso, queramos o no, hace que sus 3 películas tengan un lugar especial dentro del cine.

En esta cinta, se cuenta la historia de tres adolescentes en Los Ángeles. Llega Dean a la ciudad y rompe con las reglas establecidas, enamora a Natalie Wood y Sal Mineo y se desencadena todo el conflicto.

Este triángulo amoroso le tiene a él de centro y, aparentemente para el espectador, lo de Mineo  y Dean es simple amistad y lo de Wood con Dean algo más. Claro que el espectador debe mirar mucho más allá y fijarse en los pequeños detalles para encontrar la verdadera historia trágica en ‘Rebelde sin causa’, la relación entre ellos.

Nos queda claro que Dean se deja querer por ambos. Pero es Mineo con pequeños detalles, como las fotos que tiene en su taquilla de instituto, el que nos confirma lo que después llega a ser evidente para un espectador que no se queda en lo superficial. Esto fue confirmado en el imprescindible documental ‘El celuloide oculto’ que analizó a principios de los 90 la forma en la que el cine de Hollywood trató la homosexualidad.

Pero centrándome ya en lo que es la película y no los personajes, hay que admitir que ‘Rebelde sin causa’ se ha vuelto, con el tiempo, en casi una comedia. En el momento sería transgresora, dura y atrevida, pero actualmente es una película de adolescentes más, con numerosas lagunas y que de transgresora, en pleno siglo XXI, tiene poco.

Entre las enormes lagunas encontramos cómo el espacio y el tiempo están tratados de forma totalmente desacertada. Todo el tiempo que Mineo necesita para llegar hasta el planetario con su moto lo recorre en nada de tiempo su empleada del hogar en zapatillas y camisón. James Dean llega a la ciudad y de la noche a la mañana lo conoce todo, consigue ir de un lugar a otro sin preguntar a nadie y su casa está perfectamente amueblada, como si llevaran viviendo en ella toda la vida, ni rastro de mudanzas.

La tontuna del guion deja claro que la película se hizo aprovechando el tirón que Dean había alcanzado después de protagonizar la, mucho mejor, ‘Al este del Edén’, dirigida por Elia Kazan (Un tranvía llamado deseo). Aquí el protagonista no tiene opción de mostrar sus dotes actorales, ya que es un mero cuerpo del deseo y único reclamo comercial de la cinta. Es un caso similar a lo que ocurre hoy en día con películas protagonizadas por actoruchos de series para adolescentes en pleno estallido hormonal con poco criterio para valorar dotes artísticas. Afortunadamente para la cinta de Nicholas Ray, James Dean no era un actorucho.

Lo mejor: tiene que jugar a insinuar, lo que le confiere una segunda lectura que resulta mucho más interesante que lo que aparentemente muestra.

Lo peor: ha envejecido muy mal.

Ver Post >
‘Elle’, la cara y la cruz del cine francés
img
Asier Manrique | 26-03-2017 | 20:59| 0

ELLE

Título original: Elle

Año: 2016

Duración: 130 minutos

País: Francia

Director: Paul Verhoeven

Guion: David Birke

Música: Anne Dudley

Fotografía: Stéphane Fontaine

Reparto: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Consigny, Charles Berling, Virginie Efira,Judith Magre, Christian Berkel, Jonas Bloquet, Alice Isaaz, Vimala Pons,Raphaël Lenglet, Arthur Mazet, Lucas Prisor, Hugo Conzelmann y Stéphane Bak

Productora: Entre Chien et Loup

Género: Thriller / Drama

Michèle, exitosa ejecutiva de una empresa de videojuegos, busca venganza tras ser asaltada de forma violenta en su propia casa por un intruso. (FilmAffinity)

En más de una ocasión he hablado de las bondades del cine francés como un cine sin complejos, atrevido y valiente. Los franceses no se ponen barreras para contar historias, y de pronto te pueden estar narrando un oscuro drama como una alegre comedia. Pero el problema del cine francés es su nivel de mesura a la hora de trabajar, tienden a pasarse de intensos y de trascendentales en muchos casos, algo que lastra sus películas para un público más amplio.

Creo firmemente en el principio de “menos es más”. Cuando una película se llena de figuras, de personajes, de historias, de ideas, de tramas, etc. el conjunto pierde fuerza en una intención mayor de abarcar lo máximo posible. El cine francés tiene ese lado excesivo, de cine de autor, trascendental hasta en el más vacuo de los planos. Un cine que nace con la pretensión de crear arte en cada movimiento de cámara, en cada toma, en cada línea de guion. A mí este cine francés grandilocuente no me va.

Prefiero cuando nuestros vecinos galos cuentan historias pequeñas. La cotidianidad de sus gentes, el humor en pequeñas dosis y con suma inteligencia. O bien el cine francés que reivindica su rica historia. Esas dos variantes del séptimo arte galo los compraría con los ojos cerrados. Ahora bien, no es el caso de ‘Elle’, película que traigo hoy.

La última película de Paul Verhoeven, tras una larga pausa, es un psicothriller sobre los abusos sexuales y el papel de las mujeres en el mundo. Protagonizado por una Isabelle Huppert (El porvenir) que se convierte en el único aliciente de la función, ‘Elle’ navega a la deriva en un ritmo tan lento como poco interesante. Ni las escenas sumamente violentas de violaciones consiguen hacernos sobresaltar, terminando por ser una historia de digestión complicada.

Gracias a su actriz principal conseguimos interesarnos mínimamente por lo que está por venir, pero la decepción sigue siendo muy grande. La película llega tarde, ya que no consigue el impacto que habría logrado hace años al mostrar las morbosas escenas que cuenta la película. Ahora mismo es una película más que pretende describir a la mujer como superviviente y luchadora, como si no supiéramos que lo es desde el mismo momento en que nace. Una película de mujeres que deja a las mujeres como auténticas titiriteras de este mundo.

No compro esta película aun cuando no ha parado de recibir premios por doquier. Compro la actuación de Isabelle Huppert en una película que muestra la que para mí es la cruz del cine francés, un tono de película en el que no consiguen navegar bien. Las películas deben transmitir algo y esta lo único que transmite es una completa indiferencia.

Lo mejor: La actuación de Isabelle Huppert.

Lo peor: Está lastrada por una sensación perpetua de aburrimiento para con el espectador.

Ver Post >
‘El bar’, el mejor Álex de la Iglesia en mucho tiempo
img
Asier Manrique | 28-03-2017 | 09:13| 0

EL BAR

Título original: El Bar

Año: 2017

Duración: 102 minutos

País: España

Director: Álex de la Iglesia

Guion: Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría

Música: Carlos Riera y Joan Valent

Fotografía: Ángel Amorós

Reparto: Blanca Suárez, Mario Casas, Secun de la Rosa, Carmen Machi, Jaime Ordóñez,Terele Pávez, Joaquín Climent, Alejandro Awada, Jordi Aguilar, Diego Braguinsky y Mamen García

Productora: Pokeepsie Films / Nadie es perfecto PC

Género: Thriller / Comedia

9:00 horas. Un grupo de personas absolutamente heterogéneo desayuna en un bar en el centro de Madrid. Uno de ellos tiene prisa; al salir por la puerta recibe un disparo en la cabeza. Nadie se atreve a socorrerle. Están atrapados. (FilmAffinity)

El director bilbaíno Álex de la Iglesia (Mi gran noche) vuelve en plena forma con su mejor trabajo desde ‘Balada triste de trompeta’, ‘El bar’. En esta disparatada comedia, con su innegable toque personal, De la Iglesia nos adentra en un mundo entre cuatro paredes donde lo más surrealista puede ocurrir. Una serie de clientes de un bar, todos de su madre y de su padre, presencian un extraño suceso donde dos personas son disparadas en la calle y se quedan encerrados dentro del local. Presas del pánico, tendrán que buscar la forma de salir de allí y de conservar la vida, algo incluso más complejo.

Rodeado de gran parte de sus habituales, entre los que no faltan Terele Pávez, Secun de la Rosa, Mario Casas, Joaquin Climent, Blanca Suárez, Carmen Machi o Jaime Ordóñez, el bilbaíno consigue sobresalir de nuevo con un inicio apabullante que no encuentra, de nuevo también, un final a la altura. El tema de cerrar las películas de forma realmente redonda no es lo de Álex de la Iglesia, que siempre deja el amargo poso de que la historia se le ha hecho demasiado grande y que se ha tenido que terminar de algún modo.

Pero si algo hace grande ‘El bar’ no es tanto el pulso que mantiene De la Iglesia como director con el espectador, sino el gran elenco del que se rodea. Hablamos del director que mejor ha sabido explotar el talento de dos actores encasillados en la comedia facilona o en el papel de mal actor (ganado a pulso, también hay que decirlo, aunque está dando un giro importante a su carrera, todo hay que decirlo también), Secun de la Rosa y Mario Casas, respectivamente. Ambos vuelven a repetir con el director bilbaíno, y nuevamente, brillan en sus respectivos papeles.

En el lado femenino, sobresale Carmen Machi. No es que Blanca Suárez o Terele Pávez estén mal, pero la Machi vuelve a dar toda una lección de hacer comedia de una forma brillante. La vis cómica de Carmen Machi no conoce límites. Basta con que la actriz que dio vida a Aída aparezca con las manos vendadas, y nada más, para que el público se desternille. Su personaje, además, es de los que van de menos a más, quedando en un segundo plano cuando hay muchos personajes y ganando en fuerza a medida que avanza la película.

Así y todo, hay un nombre que destaca por encima de todos, el de Jaime Ordóñez. Tercera colaboración con De la Iglesia después de ‘Las brujas de Zugarramurdi’ y ‘Mi gran noche’, con tres personajes totalmente opuestos, y los tres ejes centrales de todas ellas. Este actor se reivindica una vez más como un secundario de lujo, un robaescenas en toda regla y que de nuevo da una lección de actuación. Desde aquí espero que la cuarta colaboración con Álex de la Iglesia sea con Ordóñez de protagonista.

Lo mejor: un elenco espectacular y el mejor Álex de la Iglesia en muchos años.

Lo peor: sigue el director bilbaíno sin rematar bien sus películas.

Ver Post >
‘La bella y la bestia’, elegante revisión del clásico
img
Asier Manrique | 21-03-2017 | 23:00| 0

LA BELLA Y LA BESTIA

Título original: Beauty and the Beast

Año: 2017

Duración: 123 minutos

País: Estados Unidos

Director: Bill Condon

Guion: Stephen Chbosky y Evan Spiliotopoulos (basado en la novela de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont)

Música: Alan Menken

Fotografía: Tobias A. Schliessler

Reparto: Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Emma Thompson, Ewan McGregor,Ian McKellen, Kevin Kline, Josh Gad, Audra McDonald, Gugu Mbatha-Raw,Stanley Tucci, Hattie Morahan, Adrian Schiller y Chris Andrew Mellon

Productora: Walt Disney Pictures / Mandeville Films

Género: Fantástico / Romántico / Musical

Adaptación en imagen real del clásico de Disney “La bella y la bestia”, que cuenta la historia de una joven que, para salvar a su padre, decide acudir a un castillo y quedar ahí atrapada junto a una bestia maldita. (FilmAffinity)

Tengo que confesar que no estoy familiarizado con la película en dibujos animados, no me interesa la animación, así que bueno, acudí al cine a ver ‘La bella y la bestia’ con la intención de disfrutarlo como una película más. Tampoco voy a mentir si digo que conocía la historia, sabía cómo empezaba, cómo se desarrollaba y cómo terminaba, y conocía gran parte de la banda sonora. Así que bueno, sin haber visto la película de animación en la que innegablemente se basa esta nueva película, nada se hace demasiado extraño.

Debo decir que comprendo perfectamente la pasión desatada por esta película desde su estreno, viene ayudada por ‘Maléfica’, que abrió el camino para esta etapa de reediciones en carne y hueso que ha iniciado Disney. Una etapa que parece que va a llenar de alegrías a la productora del momento.

Emma Watson (Regresión) protagoniza y encandila con su papel de Bella en ‘La bella y la bestia’. La actriz tomó la determinación de apostar por esta cinta antes que por la oscarizada La La Land, y parece que la decisión no está siendo del todo equivocada. Ella enamora a cámara con su incuestionable belleza, pero también con sus dotes para la actuación, que lleva demostrando desde hace años. No es tampoco casual que sea ella la única del trío protagonista de ‘Harry Potter’ con una carrera destacable dentro del séptimo arte.

Junto a ella se encuentra un buen puñado de grandes actores, entre los que destaca un convincente Luke Evans (Drácula. La leyenda jamás contada), en el papel de malo malísimo de Gastón. El actor británico está convincente, serio y entregado a la causa. Su actuación, junto a la de su inseparable Le Fou, interpretado por Josh Gad. Ellos dos han protagonizado la polémica, absurda en mi opinión, que ha acompañado a la cinta incluso antes de su estreno. Malasia, Rusia y algún estado de Estados Unidos han intentado censurar la película porque Le Fou es homosexual, y claro, eso debe ser terrible para sus ciudadanos. En fin, que estamos en pleno siglo XXI, muy triste que esto siga sucediendo.

Poco que comentar del resto de grandes actores de la película, la mayoría de ellos prestando su voz o captura de movimientos como Dan Stevens (Colossal), Emma Thompson, Ewan McGregor (American Pastoral), Ian McKellen (Mr. Holmes) o Stanley Tucci (Spotlight), sus nombres ya hablan por sí solos.

Lo cierto es que la película está rodado con suma elegancia. La animación y la realidad se entremezclan con la máxima elegancia y gusto. Cada plano, cada movimiento, todo, está rodado con una fascinante intención de emocionar y evocar un mundo de fantasía realmente apetecible.

Es verdad que no se le puede achacar el tomar riesgos, ya que todo, desde la estética al desarrollo de los personajes sigue los mismos patrones del clásico. Cero originalidad, cero riesgo, pero un resultado satisfactorio en su conjunto. Ofrece lo que vas a ver, fantasía, ilusión y esa magia que Disney evoca.

Lo mejor: Ofrece lo que se espera de ella, por lo que cumple todas las expectativas.

Lo peor: No toma ningún riesgo, la historia no crece más allá del original y todo se queda en una reedición.

Ver Post >
‘Captain Fantastic’, brillante Viggo Mortensen
img
Asier Manrique | 14-03-2017 | 14:24| 0

CAPTAIN FANTASTIC

Título original: Captain Fantastic

Año: 2016

Duración: 118 minutos

País: Estados Unidos

Director: Matt Ross

Guion: Matt Ross

Música: Alex Somers

Fotografía: Stéphane Fontaine

Reparto: Viggo Mortensen, George MacKay, Missi Pyle, Kathryn Hahn, Frank Langella,Hannah Horton, Nicholas Hamilton, Steve Zahn, Ann Dowd, Trin Miller, Samantha Isler, Annalise Basso, Shree Crooks, Erin Moriarty y Charlie Shotwell

Productora: Electric City Entertainment

Género: Drama

Ben es un hombre que ha pasado diez años viviendo en los remotos bosques situados en el noroeste de los Estados Unidos criando a sus seis hijos. Sin embargo, las circunstancias hacen que tal peculiar familia deba abandonar su modo de vida en la naturaleza y volver a la civilización. Asimilar su nueva situación y adaptarse de nuevo a la sociedad moderna no les va a resultar nada sencillo. (FilmAffinity)

‘Captain Fantastic’ ha pasado a la historia por ser una película que narra la vida de una peculiar familia hippie que vive en la montaña, aislado completamente de la sociedad que les rodea y donde un padre todoterreno es capaz de educar a sus hijos para vivir en armonía con la naturaleza. La cinta plantea el curioso dilema de qué tipo de educación es la más adecuada para los hijos. Se contraponen la educación tradicional con la totalmente radical del personaje interpretado brillantemente por Viggo Mortensen.

A modo de road-movie, ‘Captan Fantastic’ nos muestra el choque que los hijos viven al acercarse por primera vez a la sociedad cuando se ven obligados a recorrer cientos de kilómetros en un peculiar autobús para atender el funeral de su madre. Aquí reside uno de los grandes errores de la película, ya que es imposible de creer que un grupo de niños que han vivido aislados durante toda su vida se encuentre ante lo que es el mundo sin mostrar sorpresa por nada. Pero bueno, asumamos que dentro de esa educación maravillosa e idílica que Mortensen les ha dado les ha enseñado cómo es el mundo.

La cinta nos muestra de forma maniquea y completamente exagerada dos formas de entender la vida. La progre hippie evocada por Mortensen. Un señor convencido de que el capitalismo y la sociedad actual son enfermizos para sus hijos, los recluye en la montaña, los entrena como cazadores salvajes, sin renunciar a ningún tipo de conocimiento proporcionado por los libros, pero sin desarrollar ningún tipo de inteligencia emocional que les permita relacionarse con sus semejantes. Sus hijos son los mejores por su forma física, por la cantidad de lenguas que hablan, por los conocimientos que atesoran, pero desconocen el mundo en el que viven y son incapaces de relacionarse con sus iguales de forma natural.

En el lado opuesto tenemos la educación tradicional. Los primos de los niños escenifican la ignorancia más absoluta que tienen los jóvenes sobre temas tan sumamente importantes como la Carta de Derechos, las ciencias o Noam Chomsky, protagonista de la cinta de forma no intencionada. Su capacidad de relacionarse con el resto de seres de su entorno es total, pero el conocimiento teórico de las cosas que hacen funcionar al mundo es nulo.

Finalmente, y como es lógico, el director opta por un punto medio que es el más adecuado. El espectador amará Mortensen por proporcionarles a sus hijos una alternativa a las crueldades de la sociedad actual, pero en cambio les impone bajo puño de hierro una forma de vida que les va a lastrar para siempre. Lo mismo ocurre con los tíos de los niños protagonistas, que en esa estúpida idea actual de sobreproteger a los niños de todos los asuntos que les puedan traumatizar o desestabilizar crean seres incapaces de gestionar ningún tipo de suceso que ocurre a su alrededor.

Tras esta reflexión, ‘Captain Fantastic’ es una de esas películas muy sencillas que el cine independiente crea y que nos permite disfrutar de una historia interesante de principio a fin. Hay algo en él que no nos creemos, pero el filme consigue mantenernos pegados. Ni sus errores marcados, que no son pocos, ni lo maniqueo de su planteamiento en ocasiones consigue lastrar el que seguramente sea una de las mejores películas de 2016.

Buena parte de su éxito recae en un reparto en verdadero estado de gracia, especialmente un Viggo Mortensen que merecidamente se ha llevado todos los focos de atención. Junto a él destaca como el abuelo un Frank Langella breve pero intimidante, gran actor donde los haya. Entre los niños encontramos grandes actuaciones, algo de agradecer, porque no es precisamente el fuerte de los más jóvenes esto de actuar. Destacar entre los jóvenes a Nicholas Hamilton, como el hijo mediano, el que desata todo el conflicto; y George MacKay, como el hijo mayor, al que vimos en la brillante ‘Pride’, que próximamente llegará a este blog.

Lo mejor: es disfrutable y no aburre en ningún momento.

Lo peor: es demasiado maniqueo en la forma de retratar los dos tipos de sociedad que enfrenta.

Ver Post >
‘Kong: la isla calavera’, más aventura, más acción, más diversión
img
Asier Manrique | 14-03-2017 | 23:28| 0

KONG: LA ISLA CALAVERA

Título original: Kong: Skull Island

Año: 2017

Duración: 120 minutos

País: Estados Unidos

Director: Jordan Vogt-Roberts

Guion: Dan Gilroy, Max Borenstein y Derek Connolly

Música: Henry Jackman

Fotografía: Larry Fong

Reparto: Tom Hiddleston, Brie Larson, Samuel L. Jackson, John Goodman, John C. Reilly,Toby Kebbell, Thomas Mann, Corey Hawkins, Jason Mitchell, Shea Whigham, John Ortiz y Eugene Cordero

Productora: Warner Bros. Pictures

Género: Fantástico / Aventuras

En los años 70, un variopinto grupo de exploradores y soldados es reclutado para viajar a una misteriosa isla del Pacífico. Entre ellos están el capitán James Conrad, el teniente coronel Packard y una fotoperiodista. Pero al adentrarse en esta bella pero traicionera isla, los exploradores encontrarán algo absolutamente sorprendente. Sin saberlo, estarán invadiendo los dominios del mítico Kong, el gigante gorila rey de esta isla. Será Marlow, un peculiar habitante del lugar, quien les enseñe los secretos de Isla Calavera, además del resto de seres monstruosos que la habitan. (FilmAffinity)

La historia de King Kong se ha contado hasta la saciedad. En esta ocasión no tenemos a un grupo de cineastas que van a rodar una película a una isla como planteó Peter Jackson, pero recuperamos el planteamiento inicial de la exploración de mundos perdidos. ‘Kong: La isla calavera’ es una película de acción habitual, de las de siempre, pero más divertida, con más acción y con más aventura.

El planteamiento es muy sencillo y no pierde tiempo en desarrollarlo: un grupo de científicos, militares y algunos civiles van a una isla inexplorada a buscar criaturas fascinantes. Te lo explica y desarrolla en 10-15 minutos y se pone a contar la acción que, en definitiva, es para lo que hemos pagado la entrada. Pronto comienzan los tiros, los gritos, las frases grandilocuentes y toda la parafernalia de siempre.

Lo que hace a ‘Kong: La isla calavera’ diferente es que te planta en un escenario de guerra como lo fue Vietnam. Con el horror de la guerra de fondo, un grupo de militares capitaneados por un auténtico lunático se adentrarán en una isla donde se encontrarán todo tipo de horrores. En otro lado, tenemos a los científicos de métodos dudosos, al pseudocientífico que quiere enriquecerse a costa de encontrar especies curiosas, la reportera de guerra en busca de la exclusiva y un mercenario de buen corazón. Con estos mimbres se desarrolla una película que podríamos contar de principio a fin sin verla, pero a pesar de ello interesa y mucho verla.

Está contada con sumo gusto. Sus continuas referencias a un gigante del cine bélico como Apocalypse Now harán las delicias de los cinéfilos. En el otro lado, su ritmo frenético, a pesar de sus dos horas de duración, entretendrá a un público palomitero que busca eso, grandes dosis de acción, tiros, gritos y movimiento. Pero también consigue satisfacer a los que ahondan más en las intenciones de las cintas y buscan en ellas mensajes claros a la sociedad, en esta ocasión que la naturaleza no debe ser alterada por el hombre, que el fin no justifica los medios y que humanos y animales pueden convivir y coexistir en el mismo espacio si ponen de su parte. Así mismo, y con más fuerza, la cinta desprende todo un alegato contra la guerra.

La riqueza de unos personajes carismáticos, especialmente los interpretados por Tom Hiddleston (High-Rise), Brie Larsson (La habitación), Samuel L. Jackson (Los Vengadores) y John C. Reilly (Guardianes de la galaxia), auténticas almas de un espectáculo que no desmerece tampoco el trabajo de John Goodman, Toby Kebbell (‘Un monstruo viene a verme’) o Thomas Mann.

Lo mejor: acción sí, pero también tiene trasfondo.

Lo peor: probablemente termine siendo la primera piedra de una larga lista de secuelas, remakes, reboots… el pan de cada día de Hollywood.

Ver Post >
Sobre el autor Asier Manrique
Comunicador, periodista y blogger. Amante de la música, el cine, la televisión... Escribo El Fotograma para compartir mi pasión por el cine, cine clásico y actual, de todos los géneros.

Otros Blogs de Autor