Se va un mal año. Mi abuela nos dejó hace un par de semanas, y no termino de acostumbrarme. Comienza otro, que sin querer anticiparme a nada, no se presenta prometedor. Mi inseparable Yuka, cumple quince años, y aunque quisiera que fuese eterna, como mi abuela, pronto seguirá su camino. ¡Hasta entonces disfrutaremos! Para empezar, […]