Hace varios años, una de las series más esperadas por los amantes de la televisión arriesgada y comprometida era ‘Black Earth Rising’ la nueva propuesta de Hugo Blick, artífice de maravillas como ‘La Mujer Honorable’ ,‘The Shadow Line’ o ‘The English’, historias con tramas complejas y con unos personajes con muchas aristas.
En esta ocasión, Hugo Blick se centró en el genocidio de Ruanda que acabó con la vida de millones de hutus y tutsis en una de las mayores carnicerías de la historia de la humanidad, para hacer una historia centrada en la investigación del Tribunal Internacional de Derechos Humanos de La Haya para enjuiciar a los causantes de las matanzas, dos décadas y media después.
El tema es interesante y con muchas posibilidades, pero el desarrollo tuvo algunos problemas, en parte por la extraña actuación de su protagonista femenina y en parte por la aridez y parsimonia con la que ha ejecutado el tema Hugo Blick, siendo necesario un profundo conocimiento previo de los hechos para poder entender toda la carga emocional del conflicto, sin perderse en la compleja trama, como les voy a analizar a continuación.

Ficha: Black Earth Rising 6 ep 55 min . Sep 2018- Oct 2018. Cadena: BBC2 (UK) / Netflix ( E)
La trama:
Eve Ashby es una abogada especializada en acusaciones de crímenes internacionales de guerra que acepta el encargo de hacer de fiscal en el tribunal de La Haya en el caso contra Simon Nyamoya, un general ruandés reconvertido en mercenario que ha sido detenido y extraditado a ese tribunal internacional.
El caso afecta muy personalmente a Eve, puesto que su hija adoptada Kate, que trabaja como investigadora en sus casos, es tutsi de origen y fue rescatada como niña de Ruanda siendo la única superviviente de una masacre sucedida en una iglesia donde centenares de tutsis fueron asesinados a manos de la milicia hutu con machetes y cuchillos.
Eve es ayudada en el caso por su compañero de bufete y pareja sentimental, Michael Ennis, un americano divorciado establecido en Londres desde hace años.
Este trío protagonista nos va a conducir desde sus diferentes puntos de vista por la enorme complejidad del genocidio ruandés, donde las traiciones y lealtades han sido cambiantes hasta nuestros días, en que los dirigentes siguen peleándose para repartirse las riquezas del país en connivencia con grandes multinacionales mineras dispuestas a todo por aumentar su cuenta de beneficios.
En el trailer de la serie se plantean sucintamente todos estos temas.
El planteamiento inicial de la serie es bastante engañoso, puesto que todo lo que se nos muestra en el primer episodio, salta por los aires de forma inesperada y en un cambio total de rumbo que en mi opinión perjudicó más que benefició a la serie.
Tras ese juego de manos inicial ‘Black Earth Rising’ se centra en el personaje de Kate Ashby, completamente obsesionada por el caso que le hace revivir los traumas de su tragedia infantil que tenía enterrados en su psique.
A medida que avanza la investigación Kate empieza a sufrir el síndrome del remordimiento del superviviente que le impele a buscar sus propias respuestas confrontando en la actualidad a los supervivientes de la masacre.
El papel protagonista corre a cargo de Michaela Coel, en un cambio de registro total de su alocado papel en ‘Chewing Gum’ una gran comedia por la que ganó el BAFTA a la mejor actriz de comedia en 2016, en un personaje muy complejo y complicado que en mi opinión le vino en ese momento demasiado grande a Coel, demasiado forzada y agarrotada en absolutamente todas sus escenas.

Por suerte Michaela Coel se consagró poco después con su segunda gran creación ‘Podría destruirte’ donde demostró sus grandes dotes para la traumedia con toques de humor negro.
Esa hiperintensidad interpretativa de Coel mostrada de forma continua y sin ningún momento de relajación, actuaba en detrimento de la credibilidad, en especial cuando interactuaba con el resto del reparto, y sobre todo con el gran John Goodman, capaz de mostrar muchos más sentimientos y sensaciones de una manera más relajada.
Entiendo perfectamente las intenciones de mostrar el drama del genocidio a través del ojos de Kate, pero cuando la actriz es incapaz de mostrar el más mínimo signo de relajación ni remando en su tiempo libre, siempre con la espalda y el cuello tiesos como un palo, el efecto ha sido el contrario en mi caso.
En cambio John Goodman está magnífico como siempre, apuntalando al resto del reparto en todas las escenas que sale, sabiendo combinar el dramatismo de los temas con la naturalidad de su actuación.

A pesar de haber estado personalmente en Ruanda y conocer de primera mano los hechos, el planteamiento de Hugo Blick me ha parecido muy confuso y enmarañado, abriendo muchos frentes y cerrando solo los principales, por lo que los problemas que van a tener para entender todo el conflicto sin saber nada anteriormente van a ser enormes.
Esa sensación de que el mensaje político está por encima de cualquier otra consideración artística o narrativa, da como resultado, una historia que va perdiendo fuelle a pasos agigantados, hasta recibir un poco de aire en el capítulo final, que deja bastantes frentes abiertos para una posible continuación que nunca se produjo por sus bajas audiencias
En ese sentido, ‘Black Earth Rising’ me recordó a las películas del combativo cine político de los setenta y los ochenta donde lo importante era hacer llegar el mensaje político dejando los aspectos formales cinematográficos y de entretenimiento al margen.
Epilogo:
El mayor valor de ‘Black Earth Rising’ es haber dado visibilidad a unos hechos tan salvajes que han quedado sepultados en el recuerdo por el aluvión de noticias que hace obsoletas las masacres al cabo de pocos años, por lo que su visionado puede ser un buen ejercicio de memoria histórica sobre el conflicto de Ruanda.
Si les interesa, pueden saciar su curiosidad al seguir todavía disponible en Netflix que la estrenó con el siguiente tráiler
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Lorenzo Mejino